La mayor parte de las personas que se vincularon con Freud por largo tiempo corresponde sin dudas al grupo de sus discípulos. Si bien no todos en un principio pretendían ser psicoanalistas se interesaban en el psicoanálisis e iban a las reuniones de los miércoles y/o a sus conferencias en la Universidad.
Ellos no solamente lo acompañaron en calidad de "alumnos", sino que le aportaron ideas, críticas, material teórico y afecto.
Como le sucedió con algunos amigos, el amor no fue siempre incondicional. Se produjeron importantes y duraderas concreciones (sociedades psicoanalíticas alrededor del mundo, libros, congresos) así como irrestañables fracturas originadas en profundas divergencias teóricas y técnicas. Las amistades nacieron y murieron con igual efervescencia y apasionamiento, pasando desde los más encendidos elogios hasta las más duras críticas o, para decirlo más brevemente, del amor al odio con igual intensidad.
Gracias al trabajo de D. Hajer, se incluye aquí por primera vez en español la traducción del primer "Protocolo" de la "Sociedad Psicológica de los Miércoles", del año 1902. Esta traducción nos da la oportunidad de conocer un material rico, auténtico e incluso humorístico de como trabajaban los pioneros del psicoanálisis.
Aclaración de las abreviaturas que aparecerán desde aquí: