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FEBRERO 1.999 Nuevo
Presidente Constitucional. Joven, 44 años. Realizó una parte de un sueño: llegar a ser
Presidente. Primer intento: golpe de estado; le falló. El Dr. Caldera le perdonó.
Segundo intento: organizó un partido político y participó en las elecciones y, a pesar
de las cartas supermarcadas, ganó las elecciones. El pueblo lo quiso así.
Muchos observamos de cerca, radio, televisión e impresos, su juramento y oímos su verbo.
Su otra parte del sueño. Optimismo. Enfoques nuevos a problemas
viejos. Nuevos ensayos. Otra vez: a ver qué pasa. Se
inician los primeros 100 dias. Terminan en Mayo. Nombramiento del equipo ejecutivo
nacional. Incoherente. Plan en palabras y propósitos. Promesas en palabras. Alguien
escribió una vez: La palabra es libre, la acción es muda, y la obediencia es
ciega. Continúa la conformación del Poder Nacional. Antes, en Enero, el Congreso.
Ahora el Ejecutivo. Falta el Judicial. Gran diferencia en sus orígenes. Mientras el
Congreso y el Ejecutivo los elige el pueblo, el Judicial con tan igual o mayor
importancia, tiene un origen diferente. El pueblo está ausente de su elección. Eso hay
que cambiarlo. Tema para un Referéndum y para la Constituyente. En este aspecto es
evidente un desequilibrio de la Democracia. Una desviación. Hay que corregirlo. Referéndum.
Se acabó la discusión. Está convocado. Acto de gobierno. Recursos, organización y
acción. El pueblo tiene, de nuevo, y por primera vez, la decisión. Y será
otro sí. Y estoy de acuerdo que lo sea. Y, una vez más, llamo a los
agentes de cambio para su incorporación activa al proceso transformador. Este
Presidente, para mí, es un acelerador de cambios. El pueblo quiere cambios. Es el momento
para ellos. Otra oportunidad para los pesados, para quienes se autodenominaron
los padres de la democracia. La criatura se deformó en el camino y llegó la
hora de corregirla, por doloroso que sea. En
un mundo estático no pasa nada; pero, además, no existe. Lo dinámico, lo cambiante, es
lo permanente. Perogrullo; pero hay que repetirlo. Evaluar. Cuán difícil es. ¿Cuáles
son los criterios para evaluar?. Viejo tema. Optimo económico. Eficiente asignación de
recursos. En un mundo en donde todo cambia ¿cómo sabemos que estamos asignando recursos
eficientemente y que estamos obteniendo un máximo, un óptimo, de rendimiento con el uso
de esos recursos asignados?. Muchos,
de acuerdo a la enseñanza recibida en los ámbitos de aprendizaje, recurrimos a los
indicadores y a la escala de valores atribuidos a los indicadores.
Hasta el presente es lo usual. Los indicadores esgrimidos en el discurso de juramentación
del Presidente dejan sabor amargo. Y, aún más, las comparaciones. Las referencias a
otras latitudes y ejemplos. Así que pensando un poco en ello se me ocurrió escribir
estas líneas. Inquietante.
Distribución del Ingreso. Eficiencia en la asignación de recursos. Posibilidades de
crecimiento de la economía. Tasa de crecimiento e ingreso Nacional. Preferencia y
satisfacción de la Población. Buscamos respuestas o indicios en el discurso
presidencial. ¿A dónde llegaremos?. Calma. El Presidente y su equipo, pronto, más
temprano que tarde, nos informará. Seguramente. Nuevo
equilibrio económico. Eso oímos. ¿Cuál es la definición de ese nuevo equilibrio?.
Intervención del gobierno para establecer la escala de preferencias. ¿Intervención,
hasta dónde?. ¿La Escala de preferencias, está definida?. Libertad plena para elegir
qué y cuánto consumir. Comercio abierto total. Y por nada olvidemos El Trueque. Es muy,
pero muy viejo. Pero intuyo que se pondrá de moda en muy poco tiempo. Mucho en qué
pensar. ¿Cómo evaluaremos el resultado de esta nueva gestión de gobierno?. Mucho
trabajo. Optimismo. 03-Febrero-1.999
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Lic. Nelson Maica C Página Principal nmaicac@starmedia.com |