ACTORES POLITICOS NUEVOS 1
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ACTORES POLITICOS NUEVOS 1 ¿Para
los Venezolanos, qué tal son estos supuestos actores políticos
nuevos?. Me refiero a quienes son producto de 4F, 27N, y tantas
nuevas siglas casi imposible de memorizar, etc. ¿Qué reclaman?. ¿Derecho
filial, de sucesión, de gobierno, de mercenario, de creyente, de mantenido, de corrupto,
de patria nueva, de autodeterminación, derecho a qué y por qué?. Aparentemente
la gran razón fue la siguiente: teníamos un marco político, económico y social,
cogollérico, mentiroso, corrupto, entreguista, vejatorio de la condición humana y eso
había que cambiarlo. ¿Estos
supuestos actores políticos nuevos tienen la preparación y el entrenamiento para
hacer, realizar, el cambio propuesto?. Luego de 18 meses de ejercicio del poder da la
impresión de que carecían y carecen de la preparación y el entrenamiento requerido. Y
si llegan unos más nuevos imagínense lo que otra vez tenemos que pasar y soportar. Lo
ideal sería una combinación proporcional entre lo viejo y lo
nuevo; eso como el resultado perfecto de la Educación, la Racionalidad
y el Sentimiento del Soberano. ¿Los
supuestos actores políticos nuevos tienen autoridad y el apoyo del Soberano
necesario y suficiente para que se les respete, se les obedezca y disciplinadamente se
ejecute la revolución sin violencia de sustituir un poder por otro?. La autoridad,
casi llevada al autoritarismo y hasta el despotismo en algunos hechos, sí. Basta con
observar la militarización del sector público y de la policía, cuya gestión, a la
vista es todo un desastre(el sector militar cumple un rol muy específico en toda
organización humana) y, según lo voceado por ellos mismos en los medios de
comunicación, también hacen milagros con las mediciones de variables. Por ejemplo, todo
el mundo espera que a mayor inversión en seguridad corresponda menores delitos; pero
aquí hay un milagro, a mayor inversión en seguridad está correspondiendo mayores
delitos; lo cual nos hace pensar muy mal y sacar conclusiones aterradoras. Pareciera que
se está invirtiendo es en delito, originado y moni toreado desde los centros de poder. En
cuanto al apoyo del Soberano indudablemente que sí, nos remitimos a las consultas
electorales efectuadas desde el 98; pero hoy habrá que validarlo de nuevo mediante un
referéndum o con una elección, porque las condiciones cambiaron y tenemos algunos
elementos nuevos dentro del ambiente político. ¿Por
qué, de unos meses para acá, esas luchas intestinas entre esos supuestos actores
políticos nuevos?. Sencillamente porque hay hijos, legítimos o no,
parecidos a sus padres, que son los nuevos jefes políticos
y pretenden ejercer su propio tipo de poder, su igualdad ante la ley, su
modelo de democracia, de economía, de ingeniería social, de participación, de igualdad
ciudadana, etc.; cada uno tiene en su cabeza su propia manera de realizar su
proyecto. Y cuanto quizás se les olvida son las tantas limitaciones que han puesto
en evidencia en tan corto tiempo y que a estas alturas le es imposible destacarse, a
alguno de ellos, como líder, como gran líder. Ninguno acepta la superioridad de otro, el
equilibrio del terror entre ellos les brinda argumentos suficientes para
ser más demócrata que el otro y, tal vez, sólo tal vez, para usar la
democracia como un paso previo o trampolín al nuevo caudillismo
criollo, ya experimentado por este Soberano y a quien, en esa querella, ni en cuenta
lo toman, lo ponen de lado, creen que no cuenta. ¿Qué
hace falta para que se produzca un verdadero cambio?. Hace falta,
a mi entender, entre otras muchas condiciones, un hecho extraordinario y tan poderoso que
provoque el cambio de mentalidad, tanto de los supuestos líderes como del Soberano. Esto
es válido también para que surja un nuevo líder, un gran líder. Ese hecho puede venir
del exterior o del interior. Recordemos la tesis según la cual sólo las crisis provocan
o producen cambios verdaderos. Ojo. No necesariamente tiene que ser un nuevo golpe de
estado. Definitivamente no. Pero sí podría ser una intervención extranjera de cierta
magnitud y en lo interno, entre muchos, la incredulidad creciente hacia él arbitro
electoral o el incremento desmesurado y sin castigo de la corrupción administrativa(sin
dejar de lado ningún sector del país) o la manifiesta ineficacia e ineficiencia en las
ejecutorias de las decisiones gubernamentales. También podrá ser el intento de recobrar
gobernabilidad en esta etapa de transición, algo así como
tratar de superar la aparente etapa de gobierno bobo, en vista de que cada
cual de los componentes del sistema político y de su ambiente quiere hacer cuanto le
viene en ganas y la restitución de cierta autoridad puede conducir a un
exceso y a prolongar, como en los hechos cotidianos de anteriores gobiernos, la eterna
provisionalidad; aquello de que esta medida es provisional y
existen varios recuerdos de hace 10 o más años. ¿Cómo
se lograría eso? El proceso
de un verdadero y auténtico cambio requiere de todos; pero fundamentalmente de los
agentes de cambio y de que el Soberano quiera y acepte el cambio. El Soberano clamó por
el cambio, dio su aprobación al cambio, ratificó la nueva Constitución y, a mi
entender, quiere y desea legitimar nuevas autoridades; pero también, creo interpretar,
captar, que reclama respuestas, prontas y rápidas, eficientes y eficaces ajenas a la
corrupción, a sus demandas y carestías y, agrego, solicita y espera algún grado de
sentido común y consonancia con el tiempo y la naturaleza. Esto se traduce, en la
práctica, y por la vía pacífica, en un acuerdo entre los agentes del
cambio(nuevos actores políticos) orientados por un auténtico líder y el Soberano,
consultado en cada oportunidad mediante referéndum o elección. La otra vía, la que
aparentemente nadie quiere, es la revolución con ejecuciones sumarias y guerra de
guerrillas, suficientemente conocida. 26-06-2.00
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