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UN RETO Sí, todos tenemos un reto, es
colectivo. Se trata de la reconstrucción de un País. Una Patria. Una Nación. Un Estado.
Por lo demás, es un clamor casi unánime. Hay que rehacer casi todo de acuerdo con
nuestros valores sociohistóricos y nuestra cosmovisión latinoamericana, la del nuevo
mundo. Somos el nuevo mundo. Y hay que continuar haciendo el nuevo mundo. Ya comenzaron algunos anuncios de
cambios en el orden interno, a pesar de todos los trucos, incluso el de última hora, el
de hacer una Ley Electoral a la medida de quienes han disminuido, pero
usufructuado, la Nación Venezolana. Quienes personifican esos cambios
deberían ser muy, pero muy eficaces porque el reto es grande y la oposición, el peso en
contra, fue electo el 8N98 y estará sentada en el Congreso, de nuevo y en otros ámbitos
del quehacer nacional. Bien pertrechados. Cuarenta años en el poder son algo. Necesitamos reglas claras,
entendibles, acatadas, respetadas, valederas. ¿Cómo hacemos sin reglas para todos?. Las
existentes, las actuales, la Constitución actual, más todas sus leyes derivadas, perdió
la credibilidad y la confiabilidad de una buena parte de los venezolanos, por no decir, su
gran mayoría. Porque unos señores a quienes se les encomendó hace más de cuarenta
años que las respetaran e hicieran respetar, se sentaron sobre ellas e hicieron cuantas
ganas les dio. El pueblo venezolano el 6D98 decidió, entonces, cambiar el rumbo y aceptar
un reto. Lo político hace lo jurídico. Tomar y ejecutar decisiones a la
vez. No hay otra manera. Es imperativo que sean eficaces, que resolvamos y hagamos a la
vez. Nada de medias tintas y mucho menos repetir frases tan odiosas e insulso como
no tengo nada que decir o no tengo nada sobre lo cual decidir o
no tiene tiempo, está en una reunión muy importante. Puestas en vigencia por
quienes casi acabaron con el Estado Venezolano inundándolo, además, de ineficiente
burocracia. Fotocopias. Fé de vidas. Solicitudes, papeles, montones de papeles. Vuelva
después. Todo eso hay que rehacerlo. El Gobierno, con reglas nuevas y
muy claras, dadas por la Constituyente, podrá en primer lugar, conducirse con total apego
a ellas; en segundo lugar, garantizará todas las demás conductas. Bien claro. Todas las
demás conductas. Manda la ley, el gobierno lo garantiza. Así queremos, deseamos, ver el
resultado, en donde los valores individuales y los comunes, bien mezclados, combinados y
expresados en esas reglas muy claras, garanticen varios aspectos importantes de la vida
nacional, entre ellos, un firme compromiso con la democracia, con la democracia
venezolana; un nuevo tipo de economía en armonía y reciprocidad con la forma de gobierno
democrática venezolana y productiva y unas relaciones internacionales que nos
garanticen participación, de verdad, en el quehacer internacional. Deberíamos
revisar en cuántos y cuáles organismos y comisiones internacionales nos conviene estar
eficaz y eficientemente y cuánto nos cuestan y si bien lo valen. Un pueblo nuevo. Un mundo nuevo.
Nuestro nuevo Mundo. La reconstrucción nacional es un reto para nuestro pueblo. 14-Enero-1.999
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Lic. Nelson Maica C nmaicac@starmedia.com |