4 de Septiembre - Democracia Obrera |
Edición
Especial
|
Adhesión
del Grupo Obrero Trotskista
En
primer lugar reciban ustedes un fraternal y combativo
saludo desde estas tierras del sur del continente americano.
Los
importantes procesos revolucionarios que se están viviendo
en Palestina y Argentina, muestran un nuevo alza en el
proceso revolucionario mundial, y nuevamente son el
Programa de Transición y la Revolución Permanente lo
que vuelve a demostrar su vigencia, una guía de inmensa
importancia para el proletariado, inmerso en una lucha
a muerte contra el imperialismo y sus lacayos stalinos
y socialdemócratas.
La
burguesía argentina ha faltado a esta cita de hoy, pero
está siendo eficazmente representada por los epígonos
de Le Monde Diplomatique y el castrismo, reunidos todos
en los Foros Sociales de Porto Alegre y de Buenos Aires.
Y
decimos así porque creemos a pie juntillas que la Revolución
Internacional tiene una traba principal y determinante
(tal como lo expusiera el creador del Ejercito Rojo) “...la
crisis de la humanidad se reduce a la crisis de dirección
revolucionaria del proletariado” y tiene su reflejo
fiel y necesario también en Argentina.
Quien
otrora fuera el orgullo de todos nosotros, por su valentía
y su desparpajo frente a cuanto burgués se le opusiera;
quien incitaba a no confiar en ningún Gobierno ni representante
de la clase enemiga;
quien destacaba que la Revolución Socialista barrería
con nuestros enemigos de clase y con los burócratas sindicales;
quien llamaba denodadamente a construir el partido revolucionario
del proletariado; quien denunciaba a los stalinistas
del Partido Comunista tan firmemente que merecía el
respeto de propios y extraños: nos referimos a Luis Zamora.
Fuerte
ese repudio unánime, obrero y revolucionario, a tamaño
traidor de los obreros y de la clase trabajadora argentina
y mundial !!!
Fíjense,
camaradas, hasta donde llega su acción comedida en defensa
de este pútrido sistema opresor y explotador de mierda,
que ahora, justo cuando los obreros y trabajadores ocupados
y desocupados – los artífices de Diciembre y de Junio,
los que quieren de verdad “que se vayan todos a la puta que
los parió”- y que lo respetan por su pasado trotskista
y su denuncia implacable del imperialismo y la deuda
externa, se sienta a dialogar, a conversar, a debatir
sobre el mantel de sangre de los desaparecidos, como
se hace para detener lo que no han podido la burguesía,
el imperialismo, las Fuerzas Armadas, la Iglesia, la burocracia
sindical de todas las Cegetés, los jefes piqueteros D’Elía
y Alderete, los stalinos de Patricio Echegaray, las alcahuetas
del stalinismo de las Ripoll y las Walsh, con una digna representante
del imperialismo yanki, Elisa Carrió, imperio este que
le presta su eficaz asesoramiento sobre los “derechos
humanos”, y hasta “descubre” -para demostrar su inequívoca
“pasión” por la democracia-, los crímenes, perfectamente
inventariados, de los miles y miles de asesinatos políticos
cometidos por la dictadura militar argentina y siniestramente
planificado por ellos.
¿Puede
pedirse más acaso? Sin embargo hay más. Preguntamos si
hay más porque puede ser que nos olvidemos algún detalle
menor, pero sin duda se trata del Frente Popular, ese que
el trotskismo denunció en cuanto país se preciara de tener
gérmenes revolucionarios...Así en España, como en
Africa, así en Francia como en Chile, así en Rusia como
en China.
Sin
embargo en Argentina, no son pocos los que diciéndose
“trotskistas”, en lugar de tomar el bagaje enorme de nuestros
maestros y de nuestro “viejo” León Trotsky, y hacer pedazos
esta vieja patraña de la clase enemiga, hacen cola en
la puerta de este Frente Popular para pedir un lugarcito,
se apresuran a ensalzarlo, se pelean por “darle línea”,
debaten si el Frente caminará mejor con elecciones o
con Asamblea Constituyente.
Leo
Davidovich Bronstein está muerto.
En
su nombre, nosotros,
junto a él, le dedicamos a estos frentepopulistas mal
disimulados, una de sus humoradas revolucionarias:
“...si eso es ser trotskista,
entonces yo (Trotsky)
no soy trotskista”
Pero
no está muerto ni el trotskismo verdadero ni la IV Internacional,
ni el Programa de Transición, ni la Revolución Permanente.
Por
estos principios, venimos a saludar este acto. Intentamos
dar esta batalla política en el seno del FOS, pero no
tuvimos siquiera oportunidad, pues se escamoteó esta
discusión; se escamoteó la discusión política poniendo
por delante una clarísima posición burocrática para
evitarla. Pero este intento que se ve frustrado gracias
a las maniobras que impuso la dirección de ese partido,
no nos hace olvidar nuestros principios, y por el contrario
no hacen sino retemplarnos el ánimo y la combatividad.
Y
nos ponemos a disposición de esos principios y de la clase
obrera y de su partido revolucionario, para lo que gusten
mandar.
¡Viva León Trotsky!
¡Viva la clase
obrera!
¡Viva la Revolución
Socialista y viva su partido: La Cuarta Internacional!
Con saludos
trotskistas.
Hasta la victoria,
siempre.
GOT
(Grupo Obrero Trotskista)