4 de Septiembre - Democracia Obrera |
Edición
Especial
|
El saludo de un Obrero trotskista
fundador de la vieja Lista Naranja del MAS
¡nunca mas un trotskistas sosteniendo
sobre sus hombros a los stalinistas!
Centenares de viejos militantes obreros del
MAS en Argentina, que por las
capitulaciones y el estallido de ese partido
fueron llevados a la desmoralización, a la confusión, volvieron
el 19 y 20 de diciembre, al calor del inicio de la revolución
argentina, a luchar con su clase, a ponerse al frente de sus
combates, a dar
su vida por ella. Y también volvieron a buscar un
camino revolucionario para
volver al trotskysmo, para encontrar un camino para
recuperar la IV Internacional.
El compañero Severino, que fue obrero de la UOCRA,
dirigente de la lucha
de Galerías Pacífico contra la patronal esclavista
en la época del menemismo,
y también fundador de la vieja Lista Naranja del MAS, también quiso estar presente para homenajear a Trotsky en este acto.
Durante más de veinte años de mi vida, estuve militando en el MAS. Yo pertenezco a una generación de luchadores que entramos al MAS, para hacer la revolución, para tomar el poder. Hicimos cientos de acciones heroicas, dirigimos a miles de trabajadores a los que les decíamos que éramos Trotskistas.
Pero cuando la lucha de clases lo exigió, la dirección del MAS
capituló vergonzosamente en los '90. No solo en la Plaza
del No dejándole una silla vacía al burócrata de Ubaldini,
sino que fue aún más lejos todavía:
con Zamora le enviaron sus condolencias a los milicos
de Tablada. La dirección del MAS demostró todo su centrismo
y su impotencia al capitular en la lucha de los trabajadores
telefónicos, de Somisa, ferroviarios, etc. siendo corresponsables
junto a la burocracia sindical de los miles de trabajadores
que fueron despedidos; le puso el hombro al Stalinismo cuando
éste se caía a pedazos en el mundo; de manera criminal, llevó
a que miles de obreros que luchábamos por hacer la revolución
termináramos en un Congreso del MAS levantando en andas
a Patricio Echegaray y al PC argentino cuando las masas derribaban
el muro de Berlín. Y yo compañeros fui parte de eso.
Pero la lucha de clases me hhizo ver que el problema no estaba
en el trotskismo y su programa. Fue el MAS el que no pasó la
prueba. El Programa de Transición sí, y hoy está más vigente
que nunca, como lo están las convicciones que me llevaron
a ser un obrero revolucionario.
Los hechos del 19 y 20 de Diciembre me confirmaron lo que pensaba sobre las organizaciones que siempre dijeron que iban a hacer la revolución. Mientras la vanguardia de jóvenes independientes, junto a algunas pequeñas organizaciones se enfrentaban con piedras y palos a la represión, casi todas las corrientes que se dicen revolucionarias como el PO, el MST, el PTS, estaban encolumnadas detrás de su correspondientes banderas, en el OBELISCO y no en la Plaza junto a los jóvenes que dejaban su vida en el enfrentamiento.
La lucha de clases divide aguas, y es donde se ve quién realmente quiere la revolución, es decir, destruir este sistema. Estos últimos ocho meses nos han mostrado, la extraordinaria capacidad de las masas para llevar a cabo acciones revolucionarias. Pero también nos han demostrado que el stalinismo y la contrarrevolución actúan permanentemente, montándose en cada proceso para desviarlo y desactivarlo.
Enterraron las lecciones de la verdadera lucha de los trabajadores desocupados como en Cutral Có y en General Mosconi para cambiarlas por bolsones de comida y planes trabajar.
Estos partidos de la izquieerda centrista y oportunista intentan
hacer retroceder el extraordinario proceso revolucionario
abierto en diciembre. Están intentando quebrar con sus métodos
a esa vanguardia que salió a enfrentarse con la represión
para cambiar este sistema. Y LO HACEN EN NOMBRE DEL TROTSKISMO.
Uniéndose a los contrarrevolucionarios más grandes que ha
conocido la historia del movimiento obrero, el stalinismo.
El MST hace más de diez años que está en un partido único con el PC. El PO se enorgullece de la "gran homogeneidad política" que tiene con los stalinistas en el Bloque Piquetero. EL MAS y el FOS de la LIT también conviven alegremente con los stalinistas del PRT y demás castristas y el PO en la mesa convocante del Bloque Piquetero.
Pero no se unen con los staliinistas solo en la Argentina. Lo hacen
en todo el mundo, su política en Argentina es solo una refracción
de su política internacional orquestada por el Foro Social
Mundial.
Y en Argentina, hoy el MAS, el FOS y el PRS quieren volver a poner
en pie al MAS de los 90, quieren volver a llevar a los honestos
obreros que al calor de la revolución volvieron a la vida
política y fueron a buscar al partido que les dijo que los
iba a dirigir a la revolución, para hacerlos arrodillar
otra vez frente al stalinismo. Quieren envenenar la conciencia
de los obreros diciéndoles que junto a los stalinistas que
entregaron los estados obreros a la restauración capitalista
y se hicieron burgueses como los Yelstin, los Puttin, los nuevos
mandarines chinos, se puede luchar juntos por la revolución.
¡No podemos permitirlo, compañeros! ¡Nunca más un trotskista
sosteniendo sobre sus hombros a los stalinistas! ¡yo hoy quiero
gritar más fuerte que nunca, que trotskismo y stalinismo son
enemigos mortales! Porque el stalinismo asesinó a miles
de trotskistas, incluso al mismo Trotsky. ¡TROTSKISMO ES REVOLUCION
- STALINISMO ES CONTRARREVOLUCION!.
Por eso estos renegados del trotskismo que en el 90 eran parte de la dirección del MAS y llevaban sobre sus hombros al stalinista Patricio Echegaray, que cuando empezaba la revolución política en la URSS echaban al ala izquierda internacionalista del MAS al grito de "váyanse a Armenia", que organizaron a su aparato de seguridad para romperles la cabeza a los obreros trotskistas y sus familias en la estación de trenes de La Plata al finalizar la marcha por Panamá en el 90, no tienen la menor autoridad moral para postularse como los salvaguardas de las mejores tradiciones del trotskismo y acusarnos de calumniadores a los trotskistas de Democracia Obrera y a los obreros revolucionarios que aprendieron por su propia experiencia que no han sido más que impostores apropiándose de las limpias banderas del trotskismo y la IV Internacional, como hoy hacen la LIT y el FOS.
Compañeros: me siento orgulloso de estar acá
defendiendo los principios y el programa de la IV Internacional, la que a pesar de los mil y un intentos
que hay para su liquidación hoy está viva, porque acá estamos
los que luchamos por volver a ponerla de pie, junto a las fuerzas
internacionalistas del trotskismo, como los compañeros
de Lucha Marxista de Perú, o los compañeros trotskistas japoneses,
o en España, Nueva Zelandia, etc. En las fuerzas internacionalistas
del trotskismo, en las masas palestinas, venezolanas, en
los obreros, los jóvenes trabajadores y las mujeres trabajadoras
argentinas están las fuerzas para poner en pie la dirección
revolucionaria que el proletariado argentino y mundial
se merecen.
Por eso hoy más que nunca:
¡Viva
la IV Internacional!