8
de Noviembre de 2002
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Democracia
de los trabajadores
¡en lucha!
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Carta abierta
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Una posición lamentable que la dirección
del MAS,
si dice defender los principios de clase,
debe corregir
En la
última edición de su periódico Socialismo o Barbarie
N° 14, de fecha 24 de octubre, la dirección del MAS –después
de más de un mes y medio de sucedidos los hechos- se pronuncia
frente a la entrega del compañero Juan “Pico” Muzzio
a la policía por parte de la dirección del PO.
El posicionamiento
que toma la dirección del MAS frente a los gravísimos
hechos del 11 de septiembre pasado es verdaderamente
lamentable, ya que no es en absoluto un pronunciamiento
principista. Ni siquiera grupos o corrientes que opinan
muy mal de Democracia Obrera, que tienen profundas diferencias
políticas y metodológicas con nuestra organización,
han llegado al extremo de la dirección del MAS.
La declaración
del MAS, en primer lugar, tergiversa completamente
los hechos: así, dice que
“...se produjo un enfrentamiento entre un militante de Democracia
Obrera, Juan Muzzio, e integrantes del Polo Obrero”.
Trata de presentar los hechos como un “enfrentamiento
entre corrientes”, cuando lo que sucedió –y así lo testimonian
las obreras y obreros de Brukman- fue que una patota de
más de 150 matones de la “seguridad” del Polo Obrero,
rompió la columna de los obreros de Brukman a los que el
compañero Muzzio y cuatro compañeras estaban acompañando,
lo apaleó brutalmente, lo persiguió más de 200 metros
y lo entregó a la policía.
En segundo
lugar, la declaración del MAS guarda silencio sobre
el hecho de que el compañero Muzzio fue brutalmente
apaleado por la patota del PO, quedando seriamente
lastimado con traumatismo de cráneo y más de 10 puntos
de sutura, cuestión que, además, uno de los dirigentes
máximos del MAS conoce directamente, ya que ese mismo
día se hizo presente en la comisaría donde estaba detenido
Muzzio para exigir su libertad, y tuvo la oportunidad
de ver al compañero lastimado y sangrando antes de
que fuera trasladado al hospital.
Camaradas
del MAS: según vuestra declaración, entonces, no es necesario
condenar –ni siquiera mencionar- que el compañero fue
brutalmente apaleado. Lamentablemente,
para ustedes está bien que el PO le rompa la cabeza,
y que para hacerlo rompa la columna de las obreras de
Brukman; y lo único
que no está bien es que lo hayan entregado a la policía.
Realmente, una posición vergonzosa.
Pero
aquí no terminan los problemas con esta declaración
lamentable. El MAS dice que Democracia Obrera es una
corriente cuya actividad política tiene como eje
“el ataque sistemático
y calumnioso al resto de la izquierda y la promoción
de incidentes en los eventos en los que participa...”.
Esta afirmación es una verdadera desvergüenza: la dirección
del MAS no se pronuncia sobre el “incidente” de romper
cabezas para dirimir diferencias políticas como
hizo la dirección del PO con los peores métodos del stalinismo
y de la burocracia sindical; le cubren la espalda a
la dirección del PO que desde hace ya casi dos años viene
atacando y calumniando a Democracia Obrera, llamándonos
públicamente y por escrito “provocadores”, “servicios”,
“policías”, escalada que culminó en el ataque y la entregada
a la policía de “Pico” Muzzio, y termina diciendo...
¡que somos los militantes de Democracia Obrera los que
“promocionamos incidentes”!!! Nuevamente, una desvergüenza.
Contra
la actual posición de la nueva dirección del MAS, debemos
decir públicamente que los máximos dirigentes de Democracia
Obrera, hace más de un año y medio atrás cuando el PO nos
acusó de “provocadores” y “servicios”, nos reunimos
con Ricardo Napurí y Ernesto González del MAS, para
proponerles que ellos encabezaran la lucha por un Tribunal
Moral Internacional. Y la respuesta de estos dos viejos
y honestos dirigentes fue totalmente solidaria con
nuestra organización. ¡Que lejos está esta “joven”
y nueva dirección del MAS de las mejores tradiciones
que ese partido alguna vez supo defender!
Lamentablemente,
no se pueda sacar otra conclusión que no sea que la dirección
del MAS encubre a los que, como el PO, intentan dirimir
las diferencias políticas con incidentes y rompiendo
cabezas.
Llegados
a este punto, si los compañeros del MAS no reflexionan
y retroceden de esta posición escandalosa, terminarán
reivindicando, por ejemplo, la brutal emboscada y paliza
que en 1989 organizara la entonces dirección del MAS
contra un grupo de obreros militantes del PTS y sus familias –entre ellos, el mismo compañero
Muzzio, su esposa y sus pequeños hijos-
en la estación de trenes de La Plata, luego de una
movilización contra la invasión yanqui a Panamá. Las
críticas que desde el PTS le hacíamos al MAS en aquel entonces,
eran tanto o más duras de las que les hacemos hoy desde Democracia
Obrera, y en aquel momento, con el mismo argumento de que éramos
“calumniadores”, nos rompieron la cabeza. Posteriormente,
muchos de los dirigentes del viejo MAS se autocriticaron
públicamente de esos hechos.
Inclusive, hace pocos meses atrás, el MAS, hoy
encabezado por una nueva y joven dirección, realizó
en su periódico “Socialismo o Barbarie” una autocrítica
pública por aquellos hechos de 1989. Lamentablemente,
el posicionamiento actual de la dirección del MAS, significa
borrar con el codo lo que escribieron hace pocos meses
con la mano.
Compañeros
del MAS, ustedes dicen que Democracia Obrera realiza
un “ataque sistemático y calumnioso al
resto de la izquierda”. La verdad es que ya estamos
asqueados: los que están calumniándonos a nosotros
son ustedes. Los intimamos a que presenten las pruebas
de lo que afirman, ya que ni ustedes ni nadie de los que nos acusan de “calumniadores”
han presentado jamás –porque no las tienen- una sola
prueba que demuestre que desde Democracia Obrera hayamos
calumniado. Sí es claro y público que tanto con el MAS
como con otras corrientes de izquierda, lo que tenemos
son profundas diferencias
políticas, y hemos criticado y lo seguiremos haciendo,
sus posiciones políticas. Tenemos el derecho de caracterizar a las corrientes con las que
debatimos como más convenientemente lo opinemos, y vuestras
acusaciones para nada nos amordazarán. Es que también es claro,
llegados a este punto, que ustedes, compañeros del
MAS y los grupos y partidos como el vuestro, tratan de
“calumniador” –sin presentar jamás las pruebas- a todo
aquel que critique su política, con el peor de los métodos
extraído del arsenal del stalinismo.
Llegados
a este punto, nos queda claro que la posición de la dirección
del MAS llega únicamente hasta sacar al compañero Muzzio
de la comisaría. Aplauden, falsificando los hechos,
la feroz paliza que 150 matones le propinaron a un luchador
obrero y, lo que es más grave, parecen olvidar que hoy
el compañero Muzzio está en manos de la justicia burguesa
y amenazado con ir varios años preso, acusado por un
testigo de cargo, Rafael Carlos Franzese, puesto allí
por la dirección del PO, partido del que es militante.
Pero el pronunciamiento de la dirección del MAS no solo
no condena el brutal apaleamiento de Muzzio, sino que
guarda silencio en relación a la justicia burguesa
que puede condenar al compañero.
¿Será
esta posición verdaderamente deplorable por parte
de la dirección del MAS, una moneda de cambio con sus socios
del PO en el Bloque Piquetero Nacional? Porque, a decir
verdad, se parece muchísimo a lo publicado en Prensa
Obrera N° 777 (24/10/02), donde la dirección del PO intenta
presentar los hechos y la detención de Muzzio como producto
de una “represión policial”; que, como no podía ser de
otra manera, no dice ni una palabra de la salvaje agresión
y golpiza al compañero, y que termina diciendo cínicamente
que “El accionar del
aparato represivo merece siempre nuestro repudio”. Eso sí, la dirección del MAS le dice al
PO que el límite es... que no se lo puede entregar a la
policía. De principios de clase, nada.
A los
compañeros de la dirección del MAS les informamos que,
junto con decenas de corrientes que se reclaman del trotskismo
a nivel internacional, estamos impulsando la constitución
de un Tribunal de Honor que condene a la dirección del
PO como apaleadora y entregadora de luchadores obreros
a la policía y a la justicia patronal. Los intimamos,
entonces, a que aclaren y presenten ante el mismo las
pruebas de que seríamos “calumniadores” y generadores
de “incidentes”. ¿Cuáles son las supuestas “calumnias”
que habríamos lanzado? Estamos hablando de “calumnias”,
compañeros, no de críticas políticas con las que pueden
estar en desacuerdo, inclusive considerarlas incorrectas,
exageradas, fuera de lugar, lo que ustedes quieran.
¿Cuáles son los supuestos “incidentes” que nos adjudican?
¿Qué “incidente” en particular habríamos provocado
–según ustedes- hacia vuestra organización? ¡Pruebas,
compañeros del MAS, pruebas!
Porque,
si no recordamos mal, la dirección del MAS guardó un vergonzoso
silencio cuando, en la primer Asamblea del Bloque Piquetero
el 16 y 17 de febrero, a delegados docentes militantes
de Democracia Obrera, a delegados ceramistas, piqueteros
del Norte de Salta, de asambleas populares, se les negó
el uso de la palabra, y la “seguridad” del PO y el stalinismo
los echó al grito de “provocadores” y a punta de pistola.
Ya entonces, no hubo ningún pronunciamiento público
por parte de la dirección del MAS: lo único que se escuchó,
el mismo 17, luego de ser expulsados los compañeros,
fue a uno de sus máximos dirigentes diciendo que había
estado mal echarlos porque así se les daba excusas para
que dijeran que esa Asamblea –que fue un verdadero escándalo
burocrático- no había sido “democrática”. Nuevamente,
una vergüenza.
En síntesis,
compañeros de la dirección del MAS, en esta gravísima
cuestión de principios, ustedes terminan ubicados en
la trinchera de Altamira y de la dirección del PO, es
decir, de los apaleadores de obreros. Aunque luego intenten
cambiarse de trinchera condenando la entregada del compañero
Muzzio a la policía, vuelven a posicionarse en la misma trinchera
de Altamira guardando un vergonzoso silencio ante la entregada
a la justicia burguesa de un luchador obrero. No podemos menos
que agradecerles que, al menos, nos defiendan de la policía.
Pero compañeros, la policía al interior de las organizaciones
obreras son los burócratas sindicales vendidos, que
son guardiacárceles del movimiento obrero pagados
por el estado patronal que administran los sindicatos
(en el caso de la burocracia sindical), o en las organizaciones
de trabajadores desocupados para administrar la
miseria de los bolsones de comida y los planes trabajar,
como es el caso del PO.
Por
nuestra parte, no nos cabe ninguna duda de que todos
los honestos militantes del MAS van a condenar y repudiar
esta posición lamentable y sin principios.
Esperamos
que la dirección del MAS retire esa posición vergonzosa.
Democracia
Obrera
Adhieren al contenido de esta declaración
los participantes de la Jornada Obrera
del 26 de Octubre de 2002