8
de Noviembre de 2002
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Democracia
de los trabajadores
¡en lucha!
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Carta abierta
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Compañeros:
Quienes escribimos
y firmamos esta carta, somos luchadores y dirigentes
de distintas organizaciones obreras y populares de
lucha que impulsamos y participamos en la Jornada Obrera
de Reflexión y Lucha realizada el 26 de octubre pasado.
En dicha Jornada, los compañeros de Democracia Obrera
pusieron a debate y consideración de los centenares
de luchadores presentes la “Carta a los compañeros del
MAS y a los luchadores obreros del FTC” que les enviaran
el día 23 de octubre. Los participantes en la Jornada
resolvimos adherir al contenido de la misma.
Hoy, compañeros
del FTC, les escribimos para transmitirles las reflexiones
y resoluciones que resultaron del riquísimo debate
que realizamos en esta Jornada, de la que participamos
luchadores de organizaciones de desocupados como
el MUP, de la Agrupación Santillán-Kosteki de Neuquén,
de la Agrupación 26 de junio del Dock Sud, de la Coordinadora
de Trabajadores en Lucha de Córdoba, de fábricas tomadas
como Brukman y Clínica Junín de Córdoba, de la FTC de San
Nicolás, trabajadores de salud de San Juan, luchadores
de distintas asambleas populares, de comedores comunitarios,
estudiantes en lucha, entre otros. Participaron también
como observadores, delegaciones de los compañeros
de Convergencia Socialista y de la Liga Socialista Revolucionaria
–invitados especialmente a la Jornada puesto que fueron
organizaciones que, con una actitud completamente principista,
se pusieron a la cabeza del repudio a la agresión y entrega
a la policía de Juan “Pico” Muzzio por parte de la dirección
del PO- quienes hicieron uso de la palabra, sin ningún tipo
de censura ni limitación, al igual que los demás participantes
en la Jornada.
Tal como lo plantearon
en su carta, los compañeros de Democracia Obrera nos propusieron
no sólo volcar todas las fuerzas y las energías al servicio
de fortalecer, con un programa correcto, las organizaciones
de lucha de las que participamos, sino también al servicio
de impulsar una tendencia que exprese la lucha por la unidad
de las filas obreras enfrentando al reformismo. Los presentes
en dicha Jornada resolvimos entusiastamente tomar
esta pelea en nuestras manos, y volcar todos los esfuerzos
para participar activamente en el Encuentro del 23 y
24 de noviembre, puesto que consideramos que la pelea
que vienen dando y los puntos programáticos que ustedes
hoy levantan –la lucha por la democracia directa, por
la unidad de ocupados y desocupados en base a la pelea
por trabajo genuino reduciendo la jornada laboral a
seis horas sin rebaja salarial, y el boicot activo a las
elecciones del régimen infame- y con los que coincidimos,
compañeros del FTC, son, a nuestro entender, una base para
avanzar en explorar la posibilidad de luchar en común
por poner en pie una tendencia que exprese la unidad de
las filas obreras. Además de estos puntos programáticos,
compañeros, tenemos un acuerdo que nosotros consideramos
esencial, que es vuestra posición completamente principista
frente a la brutal agresión y entrega a la policía que
sufriera el compañero Juan “Pico” Muzzio por parte de
la dirección del PO. Sobre esta base de principios y esos
puntos programáticos entonces, compañeros del FTC, creemos
que nada puede impedir que exploremos la posibilidad
de luchar en común por poner en pie esa tendencia.
Queremos entonces
adelantarles las reflexiones y resoluciones centrales
de la Jornada Obrera del 26 de octubre, como un aporte
para el debate en la lucha por poner en pie esa tendencia
y hacia el Encuentro del 23 y 24 de noviembre.
Desde ya que les
pediremos una entrevista inmediata para proponerles
organizar en común dicho Encuentro, y solicitarles
que nos digan cuáles son los materiales que se están editando
para el mismo para así poder publicarlos en el periódico
obrero que resolvimos impulsar y editar quienes participamos
de la Jornada del 26 de octubre, y que se llamará “Democracia
de los Trabajadores en lucha”.
A propósito
del programa anticapitalista: ¡Basta de repartir limosnas!
¡Trabajo digno para todos! ¡Plan Obrero y popular
de Emergencia
para imponerlo como demanda inmediata contra los capitalistas
y
los saqueadores
de la nación!
Nuestra Jornada
debatió y resolvió tomar la lucha de los trabajadores
del Subte como una lucha central que concentra el conjunto
de las necesidades de los trabajadores y el pueblo, ya
que la pelea por la reducción de la jornada laboral a 6
horas y un turno más en el Subte y en todas las empresas
y fábricas del país, con un salario igual a la canasta familiar
indexado según la inflación, necesita ser la demanda
de millones de trabajadores ocupados que con salarios
de miseria producen en jornadas de 10 o12 horas, y también
la demanda del movimiento de desocupados a los que solamente
así puede abrírseles la posibilidad de entrar a la producción,
a costa de los capitalistas y los explotadores. Esta
demanda común es la que puede unir a ocupados y a desocupados,
y reunificar las filas obreras. Esta pelea es inseparable
–y la heroica lucha de Subte lo demuestra y lo pone a la
orden del día- de la lucha por la renacionalización bajo
control obrero de Metrovías y de todas las empresas privatizadas
que expropiaron la nación como Telecom, Telefónica,
Repsol, como parte de la lucha por la expropiación y nacionalización
de los bancos y de todos los grandes monopolios.
Es clave, a nuestro
entender, sacar las lecciones de la lucha de los trabajadores
de Metrovías, que ha dejado al desnudo la impotencia
de las luchas de presión sobre los parlamentos, legislaturas
y la justicia patronal, y las falsas perspectivas que
abre la izquierda reformista de que de esas cuevas de bandidos
pueden salir resoluciones favorables a los trabajadores.
Por el contrario, el único camino para imponer las demandas
de los trabajadores del Subte y de trabajo y salarios
dignos para todos, es demoliendo a este gobierno y al
régimen infame, y derrotando en el camino de la lucha,
a la burocracia sindical traidora.
Por eso, creemos
que es urgente luchar por un Comité de lucha unitario
de los trabajadores del Subte, de las líneas de transporte
en lucha como TDO, Libertador San Martín, Río de la Plata,
de las fábricas tomadas, de las organizaciones de desocupados,
asambleas populares y todos los sectores en lucha, para
organizar y coordinar ya esta pelea nacional, cuestión
que abriría el camino a la huelga general.
No se puede pelear
por imponer trabajo genuino con la reducción de la jornada
laboral y un turno más en todas las fábricas y empresas
del país, si no se ataca la propiedad y la ganancia de los
capitalistas y los grandes monopolios. Se pone a la orden
del día la demanda revolucionaria del movimiento de
desocupados -retomando los heroicos jalones que pusieron
los piqueteros del Norte de Salta, de La Heras, bloqueando
las refinerías de la Repsol-, de impulsar el bloqueo a
los monopolios multinacionales, hipermercados, y las
empresas estratégicas, así como también la ocupación
y expropiación de las fábricas cerradas, aún de las que
no están en condiciones de funcionar para reagrupar en
esos espacios recuperados a los movimientos de desocupados,
asambleas populares, comedores barriales.
Contra la política
de la patronal y el gobierno de utilizar a los desocupados
para bajar el salario de los trabajadores ocupados –cuestión
que es permitida por la política de las direcciones reformistas
de limitarse a administrar la miseria- es clave ligar
la demanda de las 6 horas y un turno más con salarios dignos,
a la lucha por que los planes Trabajar o Jefes de hogar
sean sin contraprestación laboral y que, en caso de que
los trabajadores desocupados sean incorporados a un
puesto de trabajo, sea con igual salario por igual trabajo,
exigiendo la incorporación inmediata a planta permanente
con todos los derechos.
Frente a la hambruna
que arrasa los hogares obreros y populares, que heroicamente
miles de mujeres trabajadores intentan paliar sosteniendo
con enormes esfuerzos los comedores populares, creemos
que es necesario luchar por imponerle al estado que sea
el que garantice un plan alimentario nacional para que
a las familias obreras y del pueblo pobre no les falte una
alimentación sana, en base a la expropiación sin pago
de los grandes monopolios de la alimentación como Sancor,
La Serenísima, Cargill y las grandes cerealeras, las
distribuidoras de alimentos y de un impuesto progresivo
a las grandes fortunas.
Creemos que éstas
deben ser las demandas mínimas de los trabajadores y
sus luchas. No puede ser que las organizaciones de trabajadores
desocupados en sus encuentros voten grandes programas,
y luego diariamente movilizan a los trabajadores desocupados
tan sólo para presionar por planes Trabajar y bolsones
de comida, es decir, para obtener miseria. Solo luchando
por todo, los trabajadores podemos inclusive conseguir
lo mínimo. Es que ninguna conquista puede ser duradera
para los trabajadores mientras perdure el sistema capitalista.
Solo un gobierno de las organizaciones de los trabajadores
y los sectores populares en lucha podrá imponer estas
medidas hasta el final.
A propósito
de la lucha por el boicot activo a las elecciones del régimen
infame:
el boicot
no puede ser otra cosa que derrotar la trampa electoral
y demoler el régimen infame con un nuevo 20 de diciembre
Compañeros del
FTC, ustedes dieron en la Asamblea del Bloque Piquetero
del 28 y 29 de septiembre una pelea por el boicot activo
a las elecciones del régimen infame. Es indudable que,
en el conjunto de las organizaciones de lucha, así como
también entre las corrientes de izquierda, hay un debate
establecido sobre cómo enfrentar la trampa electoral.
Algunas corrientes plantean el “boicot” o el “rechazo
activo” pero en el sentido de llamar a la abstención o
al voto nulo, lo cual no tiene nada que ver con el boicot
activo.
Nuestra Jornada
debatió y resolvió luchar por el boicot activo que, a
nuestro entender, no es otra cosa que preparar y organizar
un nuevo 20 de diciembre para derrotar en las calles, con
la huelga general con piquetes, cortes de ruta, tomas
de fábrica, comités de autodefensa, al gobierno de Duhalde
y al régimen putrefacto, para hacer realidad el “Que
se vayan todos, que no quede ni uno solo”. Es decir, el boicot
activo significa impulsar una lucha revolucionaria,
extraparlamentaria de masas que derrote en las calles
al régimen, barra con sus instituciones y deje en desbandada
a la burguesía.
Por el contrario,
la política de abstención o voto nulo definida desde
hoy mismo –cuando aún ni siquiera el gobierno, el régimen
y sus partidos odiados han logrado imponer la trampa electoral,
cuando el propio PJ se está fracturando en una feroz interna-
significa, a nuestro entender, renegar del boicot activo,
es decir, de la lucha por demoler ya al gobierno y al régimen.
Significa entrar en la trampa electoral, y dar por hecho
que no se puede derrotar al gobierno y al régimen antes
de marzo; significa aceptar que las elecciones se realizarán
de todas maneras y que Duhalde se quedará hasta mayo.
Otra cosa es que,
si la lucha por el boicot activo es derrotada por la negativa
de las direcciones reformistas de las organizaciones
de masas de convocarlo y organizarlo, y finalmente
las elecciones se llevaran a cabo, luego se podría, ante
el hecho consumado, definir una política de abstención
o voto programático ante las mismas. Pero plantear desde
ya la abstención o el voto nulo, es dar por derrotada la
lucha por el boicot activo antes de comenzarla.
Nuestra Jornada
resolvió, entonces, impulsar con todo la lucha por el
boicot activo a las elecciones fraudulentas del régimen
infame, y hacer un llamamiento a todas las corrientes
de izquierda a que sus diputados y legisladores renuncien
a sus cargos y se pongan a la cabeza de esta lucha, y a
que vuelquen todas sus fuerzas a poner en pie un congreso
nacional obrero y popular de delegados con mandato de
todos los sectores en lucha para preparar y organizar
el boicot activo.
A propósito
de la lucha por la unidad
de las filas
obreras
Compañeros, tal
como se planteaba en la carta que los compañeros de Democracia
Obrera les enviaran el 23 de octubre, nuestra Jornada
debatió y resolvió que para luchar consecuentemente
por la unidad de las filas obreras, es imprescindible pelear
por terminar con la división que nos han impuesto la burocracia
sindical y las direcciones reformistas, luchando por
poner en pie en cada barrio, ciudad, zona, región y a nivel
nacional, comités de lucha unitarios de todos los sectores
en lucha.
En este sentido,
en la Jornada resolvimos impulsar una declaración llamando
a poner en pie un Comité de lucha común de todas las fábricas
ocupadas –más allá de las corrientes o encuentros en los
que estén organizadas- para luchar por la estatización
sin pago y bajo control obrero de las mismas y de toda fábrica
que cierre o despida, por fuera el secreto comercial y
la apertura de los libros de contabilidad de toda la rama
de producción, como parte de la lucha por la renacionalización
sin pago y bajo control de los trabajadores de todas las
empresas privatizadas y la expropiación y nacionalización
de todos los grandes monopolios.
De la misma manera,
creemos que es urgente impulsar comités de lucha unitarios
de los trabajadores desocupados de los distintos movimientos
y organizaciones, para juntos cortar las rutas, imponer
reclamos comunes, y coordinar con las fábricas tomadas,
las asambleas populares y los sectores en lucha en cada
barrio, zona, localidad, etc. Esta pelea es inseparable,
creemos, de la lucha por que se fortalezcan las asambleas
populares –que la política divisionista y reformista
de las corrientes de izquierda hoy ha debilitado y reducido
a su mínima expresión- cuestión que, a nuestro entender,
pasa por pelear por que éstas retomen el programa y las
resoluciones de la Interbarrial nacional del 17 de marzo,
por que se vuelva a la democracia directa de miles votando
a mano alzada en una Asamblea Nacional de todas las asambleas
populares.
Creemos, compañeros,
que una tendencia que luche por la unidad de las filas obreras,
debería tomar esta pelea como una eje central y esencial
de su programa. De la misma manera, y tal como planteábamos
en la carta anterior, creemos que para luchar consecuentemente
por la unidad de los ocupados y desocupados, y de éstos
con todos los sectores populares en lucha, es imprescindible
pelear por imponer, desde asambleas de base de los barrios,
organizaciones de desocupados, fábricas tomadas y
en lucha, sindicatos combativos, organizaciones estudiantiles
en lucha, la III Asamblea Nacional Piquetera unitaria
y democrática de trabajadores ocupados, desocupados
y asambleas populares, con un delegado con mandato de
base cada 100 trabajadores, exigir al CTA y a la CCC que
rompan con su subordinación a los políticos patronales
y a los consejos consultivos, y la convoquen ya, y plantear
la exigencia de que llamen a esa Asamblea también al MIJD,
Barrios de Pie, el Bloque Piquetero, sindicatos combativos,
etc.. El Bloque Piquetero se autotitula “la” organización
del movimiento de trabajadores desocupados. Esto no
es más que hacerle el juego a los divisionistas y sirvientes
del gobierno de la CCC y la CTA. La lucha por asambleas de
base de todas las organizaciones de trabajadores desocupados,
por la coordinación de las mismas a nivel local, regional
y nacional en acciones comunes es lo que abrirá el camino
para la III Asamblea Nacional Piquetera que toda la burocracia
del movimiento piquetero teme como a la peste porque
en ella se expresaría el verdadero sentimiento contra
la burocracia, la patronal y el gobierno por parte de
los trabajadores en lucha. Creemos que este debería ser
un eje central de la pelea de una tendencia como la que ustedes
están impulsando, pues marca el camino para unir las filas
obreras, para derrotar, en la lucha misma, a la burocracia
sindical traidora, y para preparar y organizar un nuevo
20 de diciembre que barra con el gobierno y el régimen
infame con la huelga general revolucionaria, abriendo
el camino a la lucha por el poder.
Es evidente, a nuestro
entender, que esta pelea por la unidad de las filas obreras
está cada vez más indisolublemente ligada a la necesidad
de impulsar los organismos de autodefensa de las organizaciones
obreras y de lucha. Es claro que la patronal y el gobierno
han lanzado un ofensiva represiva contra la vanguardia
obrera y popular en lucha: prácticamente no pasa un día
sin que repriman ferozmente una movilización. Desde
el apaleamiento y encarcelamiento de cientos de luchadores
en Jujuy, pasando por el ataque a Zanón, la represión en
Paraná, la golpiza y encarcelamiento de los choferes
de Transporte Gral. San Martín en Merlo, la feroz golpiza
a los trabajadores del subte, el apaleamiento de los desocupados
de Neuquén, la salvaje represión a los trabajadores desocupados
del Chaco, la detención y el encarcelamiento al compañero
"Tyson" Fernández y de otros cuatro piqueteros
en Tartagal, hasta decenas de ataques contra luchadores
obreros y populares –como el caso del compañero Mauricio
Imsa, trabajador municipal de Villa Constitución, detenido
en domingo 27 a pocas horas de volver de Buenos Aires luego
de participar en nuestra Jornada. Creemos, compañeros,
que se pone a la orden del día impulsar en cada lucha, comités
de autodefensa unitarios de las organizaciones de masas,
para enfrentar la represión del estado burgués y sus perros
de presa de la policía, la gendarmería, y también los matones
de la burocracia sindical, etc., y pelear por que todas
las organizaciones obreras en lucha, estudiantiles,
de derechos humanos y asambleas populares levantemos
una política unificada para responder a este ataque,
para que en todo el país se imponga el grito de
“Si tocan a uno nos tocan a todos”, poniendo en pie un
Comité Nacional Obrero y Popular contra la Represión
que impulse una gran movilización nacional para liberar
a los compañeros que están presos y anular las causas penales.
A propósito
de la lucha
antiburocrática:
la lucha por
derrotar
a la burocracia
es inseparable
del combate
contra todos los
privilegios
y por la independencia
de las organizaciones
obreras
del estado
Compañeros del
FTC, creemos que esta es una cuestión clave a incorporar:
una tendencia clasista, democrática, que luche por la
unidad de las filas obreras, no puede, a nuestro entender,
sino plantear con fuerza la lucha por la independencia
de las organizaciones obreras del Estado, tanto en el
caso de los sindicatos que en manos de la burocracia sindical
están completamente estatizados, como en las organizaciones
de desocupados a las que las direcciones reformistas
con su política de administrar la miseria, han llevado
a subordinarlas cada vez más al estado patronal.
Queremos aportar
a la discusión las resoluciones de nuestra Jornada en
relación a la necesaria lucha contra el descuento compulsivo
de las cuotas sindicales y por que sean los delegados y
dirigentes sindicales los que deban cobrar todos los
meses, trabajador por trabajador, cuotas sindicales
voluntarias; contra las conciliaciones obligatorias
de los patrones, los ministerios y la burocracia sindical,
cuestión que es inseparable de la lucha por tirar abajo
a la burocracia sindical traidora en todas sus expresiones.
En el movimiento
de desocupados, remarcamos en especial la lucha porque
los dirigentes sean verdaderos trabajadores desocupados,
rotativos y que vivan de un plan Trabajar como cualquier
desocupado; y que todas las conquistas conseguidas en
la lucha, como los bolsones o los planes, deben ser administradas
por las asambleas de base, para recuperar la democracia
directa con la que nació el movimiento de desocupados
en las heroicas luchas de Cutral-Có, Jujuy, Tartagal, Mosconi.
Del debate colectivo
y democrático de nuestra Jornada, surgió un aporte que
creemos esencial a incorporar si efectivamente se quiere
luchar por la independencia de las organizaciones piqueteras
del estado y contra la nueva burocracia piquetera, que
trata a los desocupados como en un cuartel, que pone “puntajes”
en sus cuadernitos en función de si los trabajadores participan
o no en las movilizaciones, y que, como capataces, chantajean
a los compañeros que tienen diferencias, que son críticos,
con quitarles el plan Trabajar y expulsarlos del movimiento:
hay que reafirmar que las organizaciones de desocupados
no son secretarías ni dependencias del Estado burgués,
por lo cual no pueden arrogarse el derecho de dar de baja
de los planes Trabajar a compañeros. Es un derecho y no
una obligación el que los trabajadores desocupados beneficiarios
de un plan participen, si están de acuerdo con su programa,
en las organizaciones de desocupados. Por ello, es necesario
luchar porque todo trabajador desocupado con un plan
de trabajo puede irse de una organización si no está
de acuerdo con el programa de la misma y que la dirección
de dicha organización no puede arrogarse el derecho
de dar bajas de los planes de trabajo, ya que este método
es un chantaje a los desocupados de parte de las organizaciones.
A propósito
de la lucha antiimperialista:
el único camino
posible es la lucha por la independencia de las organizaciones
obreras de todas las variantes patronales sirvientes
del imperialismo
Compañeros, ustedes
llaman al Encuentro del 23 y 24 de noviembre con el objetivo
de poner en pie una tendencia clasista, democrática,
anticapitalista y antiimperialista que luche por la
unidad de las filas obreras. En nuestra Jornada, debatimos
sobre las tareas antiimperialistas de la clase obrera
argentina, y queremos entonces aportar al debate cuáles
fueron las resoluciones que tomamos, puesto que, tal como
decía ya la carta que les enviaran los compañeros de Democracia
Obrera el 23 de octubre, creemos que no se puede ser consecuentemente
antiimperialista si no se levanta, como parte del programa
de lucha de una tendencia por la unidad de las filas obreras,
la pelea por la libertad inmediata de los milicianos
antiimperialistas presos en Guantánamo en las garras
del carnicero Bush, con la complicidad de Fidel Castro,
y de los miles de presos políticos árabes y musulmanes
encarcelados en Estados Unidos. Esta pelea está indisolublemente
ligada a la necesidad de impulsar una campaña que plantee
“Fuera yanquis y demás potencias imperialistas de Afganistán!”
y contra el ataque y nuevo genocidio que preparan los
carniceros imperialistas contra Irak, y a la pelea por
la derrota del ejército genocida de Sharon y Bush, por
la destrucción del estado de Israel y por el triunfo de
la grandiosa revolución de la clase obrera y el pueblo
palestino.
De la misma manera,
en la Jornada resolvimos impulsar una campaña para enfrentar
a quienes, como De Gennaro y la CTA, e inclusive gran parte
de la izquierda reformista, aplicando a rajatabla la
política del Foro Social Mundial, quieren hacerles creer
a los trabajadores y el pueblo que el 20 de diciembre dieron
inicio a la revolución en Argentina, que sus aliados para
enfrentar al imperialismo son los Lula –que asumirá en
pocos meses la presidencia de Brasil de la mano de Alencar
y demás patrones esclavistas-, los Chávez, los Gutiérrez
de Ecuador, o la Carrió y su “espacio ciudadano”, que son
los que quieren subordinar a los trabajadores a distintas
variantes patronales.
Esa política de
colaboración de clases fue la gran trampa para que los
obreros brasileños que votaban a Lula terminaran votando
a la patronal esclavista y los grandes explotadores
del Brasil. Los trabajadores no votaron a un trabajador:
votaron a Lula que quiere poner a la clase obrera de rodillas
ante el esclavista Alencar y el FMI. Es decir, fueron llevados
a votar patrones, haciendo retroceder la conciencia
y la independencia de clase de los trabajadores brasileños.
Por eso, quienes
participamos de la Jornada obrera del 26 de octubre,
resolvimos impulsar una campaña que plantee con claridad
que sólo la alianza obrera, campesina y popular puede
enfrentarse consecuentemente y hasta el final al imperialismo
y a los gobiernos y regímenes que son sus sirvientes en
América Latina, y llamando a los trabajadores y a los
campesinos del continente a exigirles a las direcciones
de las organizaciones obreras y de masas que, si hablan
contra el ALCA y el FMI, pasen de las palabras a los hechos:
que rompan ya su subordinación a la burguesía, que pongan
en pie un movimiento obrero y campesino latinoamericano
para coordinar y organizar una lucha continental unificada
contra el imperialismo yanqui, el FMI y el ALCA y también
contra los piratas ingleses, franceses, alemanes, etc.,
saqueadores de nuestras naciones. Una campaña que les
diga con claridad a los trabajadores y el pueblo en la
revolución argentina, y a los obreros y campesinos del
continente, que su principal aliado es la clase obrera
de los Estados Unidos, de Inglaterra, de Francia, de Japón,
etc., que como en Inglaterra se movilizaron masivamente
contra el ataque a Irak, enfrentando a su propia burguesía;
o como los obreros portuarios que en Estados Unidos vienen
de paralizarle todos los puertos al carnicero Bush.
A propósito
de la lucha por la democracia
directa,
hacia el Encuentro
del 23 y 24
de noviembre
Compañeros, en
la convocatoria al Encuentro de noviembre, ustedes plantean
correctamente “Entendemos
que ese plenario debe estar conformado con la más amplia
participación de todas las expresiones genuinas que
estén dispuestas a participar, en un pie de igualdad de
quienes participen y con un criterio de debate y elaboración
colectiva y democrática”. En la Jornada del 26 de
octubre –creemos que en sintonía con vuestro documento
de convocatoria- se discutió y resolvió proponerles
la necesidad de ampliar y extender el llamamiento al
Primer Encuentro a todos los sectores en lucha, a los movimientos
de desocupados, fábricas tomadas, asambleas populares,
estudiantes en lucha, etc., para que nadie que esté buscando
un camino para unir las filas obreras y fortalecer las
organizaciones de lucha de los trabajadores y el pueblo,
se quede afuera de esta pelea.
La lucha por la democracia
obrera al interior de las organizaciones de masas fue
un punto central en la Jornada del 26 de octubre. Creemos
que es esencial entonces, que en el Encuentro que ustedes
han llamado por una tendencia clasista y democrática,
prime la más amplia democracia obrera, y que ese mismo
Encuentro sea una demostración concreta y palpable de
la democracia directa de los trabajadores en lucha.
Por ello, en la Jornada debatimos y resolvimos proponer
que en el mismo, los dirigentes de las distintas organizaciones
de lucha participen con mandatos de base; y que las organizaciones
de izquierda tengan derecho a voz, pero que sean los luchadores
obreros quienes voten las resoluciones de ese Encuentro.
Compañeros, ¡hay que demostrar que la verdadera democracia
obrera no tiene nada que ver con maniobras de aparatos,
con intereses mezquinos, ni con “mesas convocantes” que
cocinan todo de antemano tras bambalinas! Ese Encuentro
y esa tendencia por la unidad de las filas obreras tienen
que nacer al grito de “¡Viva la democracia directa”!,
practicándola y aplicándola desde el inicio, para que
sea continuidad de la lucha que comenzamos los integrantes
de Democracia Obrera junto a otros compañeros hoy agrupados
en “Democracia de los Trabajadores en Lucha” -como los
compañeros del Movimiento de Unidad Popular (MUP) de
Solano, los compañeros delegados docentes, piqueteros
del norte de Salta, etc.- que en la Asamblea del Bloque Piquetero
del 16 y 17 de febrero se plantaron valientemente contra
las “mesas convocantes” y sus acuerdos de cúpulas que asfixian
la democracia directa de los trabajadores; lucha que
ustedes también, desde el FTC, dieron tan valientemente
en la Asamblea del Bloque Piquetero del 28 y 29 de septiembre
contra los “piqueteros de cartón”.
Por esta razón,
queremos proponer humildemente algunos criterios con
los que funcionó la Jornada obrera del 26 de octubre, que,
a nuestro entender, aportarían a garantizar la más amplia
democracia obrera en el Encuentro del 23 y 24. Proponemos
que se vote que la seguridad de la asamblea esté afuera,
para impedir cualquier ataque de la policía y de las bandas
armadas del estado –y no adentro, custodiando a las “mesas
convocantes” y para atacar y expulsar a cualquier compañero
que opine diferente o que sea crítico-, que se conforme
con compañeros de todas las organizaciones de lucha
presentes, y que se vayan rotando para que todos puedan
participar en la discusión. Proponemos que no haya ningún
tipo de limitación o censura para que se expresen todas
las posiciones o matices, y que el único límite sea el
del tiempo, discutido y votado por todos. Proponemos
que, para que sea verdaderamente democrático, toda
minoría o compañero que tenga diferencias con la mayoría
tenga el doble de tiempo para intervenir, para darle
verdaderamente la posibilidad de luchar por convencer
a los demás de sus posiciones. Proponemos que si se funciona
en comisiones para permitir un mejor debate, no sea en
comisiones separadas por tema –“plan de lucha”, “programa”,
“política”, etc.- donde cada compañero sólo puede discutir
un tema separado del resto, sino que en todas se debatan
el conjunto de las propuestas y posiciones en discusión.
Que no se vote en las comisiones, sino que todas las enmiendas,
aportes, propuestas, se lleven al plenario y se voten allí
por mayoría y por minoría.
Compañeros, creemos
que estas medidas, y otras que seguramente propondrán
ustedes y las demás organizaciones de lucha que participen
del Encuentro, son indispensables para garantizar la
más amplia democracia obrera y la libertad de expresión
de todos los luchadores presentes.
Para finalizar,
compañeros del FTC: en base a los tres puntos programáticos
centrales con los que coincidimos, a vuestra actitud principista
frente a la agresión y entrega a la policía de Juan Muzzio
por parte del PO, y en base a estas propuestas que aquí aportamos
para el debate, les proponemos concertar una reunión
a la brevedad entre representantes de quienes participamos
de la Jornada del 26 de octubre, y la delegación que ustedes
decidan de compañeros de la mesa política de dirección
del FTC, para avanzar en explorar la posibilidad de luchar
en común por poner en pie esa tendencia clasista, democrática,
anticapitalista y antiimperialista que luche por la
unidad de las filas obreras.
Compañeros, creemos
que no hay nada que pueda impedir que, leal y fraternalmente,
podamos avanzar en dar esta pelea en común.
1 de noviembre de 2002
En representación de la Jornada Obrera del 26
de octubre de 2002.-
en
Lucha de Córdoba.
Activistas
de Clínica Junín de Córdoba,
y
de Brukman.
Agrupación
de trabajadores desocupados y ocupados Santillán-Kosteki
de Neuquén
Comisión
Investigadora Independiente del Norte de Salta,
en
la UTD de Gral. Mosconi
Delegados
de la FTC de San Nicolás
Agrupación
de trabajadores desocupados
“26
de junio” de Dock Sud
Movimiento
de Unidad Popular “20 de diciembre”
de
Solano
Agrupación
“El Kadry” de Lanús
Chúcaro,
integrante de la Lista Naranja “Pollo Flores”
Democracia
Obrera
Grupo
Obrero Trotskista de Comodoro Rivadavia
Integrantes
del periódico
“Democracia
de los Trabajadores ¡en lucha!”.