8
de Noviembre de 2002
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Democracia
de los trabajadores
¡en lucha!
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Jornada obrera de reflexión y lucha |
"Lograr un punto de apoyo común, para apoyar la
palanca
y hacer fuerza todos juntos para cambiar la relación
de fuerzas entre las clases explotadoras y las clases
explotadas"
Agradezco la invitación
que nos han hecho y poder hablar en esta jornada obrera. Porque
estar frente a una juventud de mujeres y hombres como la que
tengo adelante es un privilegio que hay que destacar. Muy
pocos en la historia de este país han tenido ese privilegio
que yo, por razones de almanaque, estoy disfrutando en este
momento. Y no es demagogia decir que los que están aquí forman
parte de la vanguardia de una generación nueva, ante la cual
los viejos tenemos que confesar nuestro fracaso... porque
los que formamos parte de una generación ya casi envejecida,
nos sentimos responsables de haber perdido tantas oportunidades
en la historia de la lucha de clases de este país (aplausos).
No es el momento de hacer
historia, ni de presentar pagarés en ventanilla para decir
yo fui, yo no tuve, o yo tengo; no es el momento para decirle
a esta vanguardia de la nueva generación, que tiene en sus
manos una oportunidad histórica que nadie nunca tuvo (aplausos).
Y tengo en la memoria a compañeros extraordinarios, heroicos
luchadores que no voy a nombrar, y que no tuvieron la oportunidad
que ustedes tienen ahora, porque la sociedad argentina y
la sociedad latinoamericana y mundial era muy distinta
y no les proporcionó el escenario ni las condiciones tan
maduras para hacer la revolución.
Sin embargo, ahora ustedes
sí tienen esa oportunidad, porque como se ha dicho recién,
el mundo, Latinoamérica y la Argentina han cambiado y entre
otras cosas, ya no existe una masa trabajadora que espera
ilusionada que algún benefactor público le regale colchones
o máquinas de coser, sino que ha llegado a la conclusión que
el poder de la burguesía es decrépito y solo puede darle
más miseria y muerte. Y esa generación es la que ustedes encabezan
como vanguardia por estar sentados aquí discutiendo cómo
hacer la revolución.
Y aquí entramos al problema
en el cual seguramente tendríamos que discutir mucho porque
tenemos infinidad de diferencias. No voy a tocar ese tema
porque creo que será parte del debate entre todos ustedes,
simplemente lo declaro para que no haya confusiones ya que
tenemos enormes diferencias importantes aunque no son de
tipo programático, o ideológico, tanto con los compañeros
de Democracia Obrera, como con la LSR, o con los demás partidos
que se reclaman del movimiento revolucionario. Infinidad
de diferencias, sí, pero tenemos algo en común que es que
queremos enfrentar al Régimen, herramienta de la decadencia
capitalista imperialista en todo el mundo. ¡Hay que terminar
con todo eso!
El problema, y ahí empiezan
nuestras diferencias, es cómo lo hacemos, porque programáticamente
todos opinamos lo mismo...¿quién va a tener dudas sobre las
privatizaciones, sobre la deuda externa... bueno, sobre
todo lo que se ha dicho aquí y se dice en el documento que los
compañeros nos han hecho llegar hace un rato. Las diferencias
se presentan cuando cada uno, con su identidad política elaborada
con mucho esfuerzo y discusión, se plantea por qué caminos,
con qué métodos, con qué procedimientos se puede ganar la
voluntad de la mayoría, no de ustedes o de los que nos reunimos
acá sacrificando los sábados y domingos en vez de pasear
al perro...y no se reúnen como se reúnen ustedes para discutir
esos procedimientos.
Porque no es cuestión de que
nos “ganemos” entre nosotros por una idea más o una idea menos,
o una consigna más o una consigna menos. Acá el problema es
cómo ganar a esa inmensa mayoría silenciosa que sigue a
los cretinos del régimen, a los políticos oportunistas de
la burguesía disfrazados de progresistas.
Esa inmensa mayoría todavía
no está ganada por la izquierda revolucionaria y para hacer
la revolución tenemos que ganarla. Ahí empiezan nuestras
diferencias, fraternales diferencias, con los compañeros
de todos los grupos, diferencias que no vamos a resolver como
han hecho algunos pegándole un garrotazo en la cabeza al
compañero Pico. Las vamos a resolver discutiendo fraternalmente,
buscando coincidencias.
Y nosotros creemos que ahora
hay que buscar una coincidencia, que para definirla en pocas
palabras pasa por esto: lograr en la realidad nacional, que
es donde actuamos, un punto de apoyo coincidente, común,
donde podamos apoyar la palanca y hacer fuerza todos juntos
para cambiar ese mundo, que es cambiar la relación de fuerzas
entre las clases explotadoras y las clases explotadas.
Si logramos cambiar esa relación,
cada uno encontrará un nuevo escenario donde hará valer
sus posiciones y su identidad política como grupo independiente,
organizado, etc.
Pero antes de pelearnos
entre nosotros por una consigna más o una consigna menos,
tenemos que cambiar esa relación de fuerza actuales entre
los explotados y los explotadores, es decir, entre los trabajadores
y el imperialismo.
Y ahí entraríamos en materia...
Pero sería un abuso hacerlo aquí, y yo agradezco la actitud
de los compañeros de DO que nos han permitido hacer este saludo,
sin entrar en eso.
Los invito sí a que asuman
la responsabilidad que tienen, por estar sentados aquí, de
ponerse a estudiar críticamente las posiciones de todos
los grupos que se pretenden revolucionarios; estudiarlas,
para ver qué conviene hacer para ganar a esa inmensa mayoría.
Antes de ayer tuve la ocasión
de hablar invitado por los activistas de la Asamblea de Villa
Crespo. Allí había representantes, directos o indirectos,
no sé, de IU, del PC y el MST, y después de agradecer que los activistas
del barrio nos cedieran la tribuna a representantes de pequeños
grupos como nosotros, tuve que decir que lo que lamentaba
era que esa invitación que nos hacían los activistas de base,
no nos la hacían los dirigentes reconocidos de los partidos
mayoritarios de la izquierda que guardaban un silencio ominoso
ante nuestra reclamo para que convoquen a una Mesa para discutir
esto mismo que están haciendo ustedes acá. Y no lo hacen,
porque pareciera que para ellos, y lo digo con todo dolor,
es más importante disputar las posibilidades de tal o cual
candidato y no encontrar ese punto de apoyo para apoyar la
palanca y cambiar la relación de fuerzas entre las clases.
Les agradezco que me hayan
permitido este abuso, pero creo que el asunto recién comienza
y expreso el optimismo de Convergencia Socialista y de
los que formamos parte de otra generación.., porque viendo
esta juventud, creo que se ha perdido mucho, pero hay mucho
por ganar, y ustedes lo tienen en la mano (aplausos).
..........
Agradezco a DO
el gesto de permitirme revisar mis expresiones orales. Lo
que dije, mal o bien, quedó dicho, y ahora solo me permití
correcciones mínimas con el único propósito de hacer inteligible
el texto impreso.
Horacio