8
de Noviembre de 2002
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Democracia
de los trabajadores
¡en lucha!
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Jornada obrera de reflexión y lucha |
Rica
discusión en la comisión donde participaron
trabajadores de las empresas ocupadas
Se abordaron variedad de temas,
entre los cuales, la importancia de la lucha
por la unidad de las filas obreras, el papel
de las tendencias, la cuestión de la autodefensa,
etc.
Alrededor del papel de las
tendencias se estableció un debate muy interesante
a partir de la intervención de una compañera
de una clínica tomada en Córdoba, que planteó
que debíamos dejar a un lado las diferentes
banderas y enarbolar un sola bandera para
unirnos en la lucha contra la miseria. La compañera
tuvo duras críticas para con organizaciones
de la izquierda que se vincularon a la lucha
de su clínica para enfrascarse en peleas
en las que su preocupación no era cómo fortalecer
la unidad y la lucha en defensa de la empresa
ocupada, sino la construcción sectaria de
sus aparatos.
Los que participamos de la
comisión comprendimos perfectamente el
sentimiento de la compañera, porque vemos
en todos lados cómo la izquierda reformista
ha dividido las luchas de los trabajadores.
Sin embargo, el camino para superar esa traba
no es arriar las banderas, como trató de explicar
otro compañero.
La unidad de los trabajadores,
tan necesaria para la lucha, comienza en
la base. La unidad profunda se dá en las asambleas
de base, poderosas instituciones de la clase
obrera. Es imposible suprimir las diferencias
políticas. No hay que pedirles que abandonen
sus banderas. Hay que pedirles a todas las
corrientes que se reinvindican de la clase
obrera, que expresen con claridad lo que proponen
para enfrentar la catástrofe que nos amenaza.
Son las asambleas de base en las fábricas ocupadas,
en los movimientos piqueteros, en los barrios,
en las empresas en lucha contra las patronales,
las que sueldan firmemente la unidad por abajo,
decidiendo con votaciones y donde la minoría
se subordina a la mayoría. Todo esto, a condición
de que exista la más amplia democracia obrera.
Así fue quedando más claro,
también, el por qué de la carta que se enviaba
al FTC, que expresa la lucha por poner en pie
una tendencia por la unidad de las filas obreras
con un programa obrero de salida a la crisis,
y que los distintos sectores que participaron
de la jornada hicieron suya, enriqueciéndola,
y planteando que esta lucha tendencial por
la unidad debía darse no solo en el FTC sino
sobre todos los sectores.
Este claro y franco debate,
así como otros que se desarrollaron en esta
comisión, permitieron la delimitación de
posiciones, su acercamiento en algunos casos
y el hallazgo de síntesis en otros, demostrando
una honesta participación de los compañeros
y una sincera búsqueda de la verdad.
Rulo, integrante de la comisión de las fábricas
ocupadas en la Jornada Obrera del 26 de Octubre