8
de Noviembre de 2002
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Democracia
de los trabajadores
¡en lucha!
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Jornada obrera de reflexión y lucha |
Corina, de la comisión investigadora independiente del norte
de salta
También quería contarles
algo que me sucedió. Yo era secretaria de la UTD
de Salvador Maza, llevada por el dirigente que
teníamos en el momento, cuando fuimos a la municipalidad
a reclamar trabajo. Me tragué la mentira -porque
el dirigente nos decía que íbamos a ir a la municipalidad
para pedir trabajo- y yo como secretaria, junté
a algunas de mis compañeras y nos fuimos, algunas
mujeres con niños a la municipalidad. Pero este
dirigente decía que no íbamos a hacer nada malo,
solamente a pedir trabajo y bolsones. Llegamos
a la municipalidad donde supuestamente íbamos
a armar una olla popular a las dos de la mañana,
pero no fue así, ya que terminamos tomando la municipalidad
– aunque seguramente alguno de los muchachos
que el dirigente tenía cuidándole la espalda
sabían a lo que iban.
Estando presentes todos,
alrededor de 30 compañeros, tuvimos que ponernos
al lado del dirigente. Así nos fue también, nos reprimieron
a los dos días, mientras nosotros estábamos pidiendo
leche para los chicos, nos cortaron la luz. El dirigente
no pedía lo que él decía sino un petitorio que le
había mandado a Romero, que era lo que él quería,
para nosotros nos mentía así. Fuimos reprimidos,
y terminamos en la cárcel.
Yo salía por un puesto de
trabajo nada más, no me interesaba el bolsón de
comida, pero sí los 150 pesos de ese momento. Pero
estando en la cárcel pensé: tenía siete compañeras,
dos niños y 25 compañeros en la cárcel de varones.
En el momento en que vamos a declarar les dije a
mis compañeras que si nos preguntaban quién era
el dirigente teníamos que decir “todos”, porque
todos vamos a lo mismo, a pedir un trabajo, que
era lo que yo pensaba. Así fueron nuestras declaraciones.
Les decía a mis compañeras
que apenas saliéramos de ahí, nos fuéramos a la
Plaza del Aguante en Mosconi, sea como sea, porque
no teníamos plata. Fueron dos días que estuvimos
en prisión y nos largaron por los chicos, digo yo,
o a lo mejor por la declaración que hicimos.
Estando en la Carpa del Aguante
dije “no me voy a casa, me quedo con mis compañeros,
me quedo acá y voy a seguir luchando”.
Ahora si salgo a la ruta
ya no es por 150, si salgo a la ruta quizá exponiendo
mi vida es por un trabajo digno, sea para mí, para
ustedes, para el futuro de mis hijos, porque yo
soy mamá y papá.
Así que ahora soy consciente
de por qué salgo a la lucha, antes no lo era; pero
me sirvió de mucho estar ahí, porque a mí me pegaron
igual que a un hombre, porque me confundieron con
un hombre.
Por eso les digo compañeros
que uno sale a luchar y hay que ser consciente, y
ahora más que todo soy consciente de lo que quiero
para nuestro país, porque somos obreros desocupados
y si tenemos que salir tenemos que hacerlo para
pedir por más, no por menos, por un trabajo digno
y unirnos todos.
Tuve una experiencia ahora en Mosconi, de ir con los hermanos aborígenes. Me atreví a hacer reportajes, y a enseñarles también mi experiencia, porque los aborígenes están en la ruta solamente para pedir tierras, y por qué no -les digo yo- a pedir también un trabajo genuino, ¿por qué se los tiene que hacer a un lado, porque son aborígenes? Si nos unimos todos en una sola lucha vamos a conseguir lo que queremos, gobernar nosotros los obreros.•