2 de Octubre de 2002 - Democracia Obrera n° 15 |
Editorial
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26 de octubre
Jornada obrera de reflexión
y lucha
En las páginas de este periódico,
hemos intentado reflejar y explicar la terrible crisis que
está planteada en las organizaciones de lucha de la clase
obrera y las masas. Demostramos cómo la izquierda reformista
ha dividido y llevado a una encrucijada la lucha de las masas
que el 20 de diciembre se levantaron y dieron inicio a la revolución.
Centenares y miles de obreros avanzados
y de luchadores, hoy buscan una alternativa para salir de
esta encrucijada. Así lo sienten y lo expresan cada vez que
sectores de las masas logran romper los diques de contención
que les han impuesto e irrumpen de forma espontánea en luchas
duras y decisivas.
Está claro que hoy, con el lenguaje
y el programa de la reforma, esta revolución medio ciega,
medio sorda y medio muda que los trabajadores y el pueblo iniciaron
hace ya nueve meses, corre grave riesgo de retroceder, de estancarse.
Es el momento en que está planteado al rojo vivo un nuevo reagrupamiento
de las filas obreras.
El camino del reformismo ya ha mostrado
toda su impotencia: ¡la espontaneidad de las masas el 19 y
20 de diciembre –pasando por encima de los burócratas sindicales
y de las direcciones reformistas- ya demostró conseguir mucho
más en la lucha que centenares de “planes de lucha” de presión
sobre el gobierno y el régimen convocados por las corrientes
de la izquierda del régimen que hoy controlan al movimiento
de masas.
Las organizaciones de izquierda
se niegan a poner el enorme peso que han logrado al servicio
de tirar abajo a la burocracia sindical traidora. Lejos de
lo que afirma la izquierda reformista de que al movimiento
obrero ocupado, por voluntad propia, lo dirige la burocracia
sindical, la única realidad es que aquél está oprimido y aterrorizado
por esta verdadera mafia controlada y pagada por los patrones
y su estado, bajo una verdadera dictadura. ¡Ahí está el ejemplo
de la siniestra burocracia de la UOCRA, que no es más que una
pandilla de gángsters pagada por el estado y los patrones para
que actúen como policía interna del movimiento obrero! Pero
en manos de la izquierda reformista, el enorme odio antiburocrático
de millones de trabajadores, es descomprimido a cada paso.
Por eso, los lectores podrán ver en
las páginas de este periódico, nuestra lucha denodada por
colaborar en que la vanguardia obrera y popular pueda romper
el cerco y el dique de contención que les ha impuesto la izquierda
reformista y su programa de repartir miseria y administrar
la crisis del capitalismo semicolonial argentino.
Creemos que es necesario sacar las
lecciones de los combates dados, comprender profundamente
el destino de protectorado esclavizado que el imperialismo
le depara a la Argentina, y el enorme escarmiento que preparan
las clases poseedoras para tratar de aplastar la revolución
que se ha iniciado.
Creemos que, más que nunca, hoy es clave
distinguir con claridad al enemigo de clase: el imperialismo,
los patrones, su estado, su régimen infame y su gobierno.
Pero es más clave aún, y más difícil, distinguir con claridad
al enemigo que actúa pérfidamente al interior de la propia
clase obrera, y que a cada paso intenta deshacer y hacer retroceder
lo que el proletariado y los explotados conquistan con su lucha.
El sábado 26 de octubre, Democracia
Obrera convoca a compañeros luchadores, organizaciones
de lucha de la vanguardia obrera y popular, a una jornada de
reflexión, discusión, propuestas y lucha, a fin de reagrupar
fuerzas para superar el momento actual.
Queremos reflexionar y discutir
en común qué programa necesitamos los trabajadores para
unir nuestras filas, para salir de la encrucijada actual y
para que la revolución que iniciamos pueda levantar cabeza.
Queremos discutir que hay una alternativa de hierro: o programa
reformista, o programa revolucionario para unir las filas
obreras.
Queremos plantear en esa Jornada
nuestra firme convicción de que lo que falta no es conciencia
ni predisposición al combate por parte de los explotados,
sino que lo que falta es un estado mayor revolucionario capaz
de liberar a la clase obrera del reformismo que la ha enchalecado.
Discutiremos, y queremos hacerlo
junto a usted, compañero, compañera, que entre la burocracia
sindical y la izquierda reformista han dividido nuestras
filas, al movimiento de desocupados entre sí, a éste de los
trabajadores ocupados, al movimiento de fábricas tomadas,
a las asambleas populares, y juntos buscar un camino para volver
a unir las filas obreras. Queremos discutir cómo todos juntos,
la izquierda reformista junto con los patrones del “frente
democrático” como la Carrió, han impedido que se desarrollen,
se extiendan y se centralicen los organismos de democracia
obrera y autodeterminación de las masas en lucha, es decir,
organismos de doble poder, sin los cuáles es imposible organizar
una lucha decisiva para que la clase obrera se haga del poder.
Carlos Marx decía que había que develarle
a la clase obrera los secretos de la política internacional.
Por ello, en esta jornada, queremos discutir junto a usted,
compañero, compañera, que este programa y esta política
de división de las filas obreras que nos ha impuesto la izquierda
reformista no surgió en Argentina, sino que fue discutido
y organizado por el Foro Social Mundial impulsado por los
carniceros imperialistas franceses que, con un lenguaje reformista,
“Anti-ALCA”, disputan con el imperialismo yanqui por su tajada
del botín en una semicolonia en descomposición y bancarrota
como es hoy la Argentina.
Sabemos que, como usted, hay decenas
y centenares de compañeros, de luchadores, de organizaciones
de lucha de la vanguardia obrera y popular que pueden aportar
su riquísima experiencia a la discusión y reflexión en esta
Jornada, y de ella, todos podemos aprender colectivamente.
Queremos demostrar que los obreros avanzados pueden discutir,
equivocarse, aprender y corregirse, pero que todo eso es posible
únicamente si se impone la democracia obrera y los principios
de clase que las corrientes reformistas –copiando los métodos
de la burocracia sindical- han destruido en los organismos
de lucha y autodeterminación de los trabajadores y el pueblo.
A usted, compañero, compañera,
y a su organización de lucha, que repudió el apaleamiento
y la entrega a la policía y la justicia videlista-peronista-radical
de un luchador obrero por parte de la dirección del PO, les proponemos
organizar en común esta jornada obrera de reflexión, discusión
y de lucha por la democracia obrera y por el derecho a la libertad
de expresión al interior de las organizaciones obreras y de
lucha.
En nuestra Jornada obrera tienen
un lugar de honor y una invitación especial, luchadores de
la FTC y de la Lista Naranja “Pollo Flores” de la UOCRA, que se
levantaron en la asamblea del Bloque Piquetero al grito de
“Se va a acabar la burocracia sindical y esa costumbre de mandar”,
porque sabemos de las ansias combativas y de la defensa de
la democracia obrera de esos obreros avanzados.
Tienen un lugar los luchadores de las
asambleas populares que quieren volver a ponerlas de pie bajo
el programa de “Que se vayan
todos y no quede ni uno solo”, los que quieren volver a votar todos
a mano alzada, como lo hacíamos cuando llenábamos la Plaza
de Mayo derrocando a De la Rúa. Los que luchan por el control
obrero de las fábricas en crisis, y los que ven su lucha como
parte de imponerle un feroz ataque a la propiedad de los grandes
monoplios y banqueros.
Invitamos a los revolucionarios y
sus corrientes que han puesto a la orden del día la lucha por poner
en pie organismos de doble poder y comités de autodefensa
para que esta revolución ciega, sorda y muda levante cabeza
y se ponga de pie.
A los que no soportan más a esta izquierda
del régimen, que discute candidatos mientras el pueblo en las
calles con su odio y su bronca abren una nueva oportunidad para
una lucha decisiva por el boicot, por la huelga general y por
la derrota de la traidora burocracia sindical.
A los que ven como propio el levantamiento
revolucionario de las masas palestinas, contra el fascista
ejército de Sharon y Bush; a los que los llena de odio que los luchadores antiimperialistas que fueron a combatir
a Afganistán estén secuestrados
en Guantánamo, en Cuba, luego
de que miles de sus compañeros fueran masacrados por el carnicero
Bush en Afganistán.
A los compañeros del movimiento
de desocupados y a sus agrupaciones revolucionarias, que
levantan las banderas de Tartagal y Mosconi, del Cutralcazo,
que se oponen a estos piqueteros de cartón que administran
la miseria; y que luchan por trabajo para todos, a los que defienden
la democracia directa. A todos ellos, los invitamos a participar
de esta Jornada obrera de reflexión, y a organizarnos en común.
Una Jornada obrera donde todos puedan hablar sin ningún tipo
de censura, donde el compañero que tenga diferencias tenga
el doble de tiempo que los demás para plantear sus posiciones.
Donde no haya guardias de matones para acallar con palos y a
punta de pistola a los que piensan disitinto. A los que realmente
luchamos por conquistar, tomando la lucha en nuestras manos,
la unidad de las filas obreras, que la vieja burocracia sindical
y los nuevos aliados del régimen, han dividido.
Desde Democracia Obrera impulsamos
un Boletín de lucha obrera para que usted, compañero, compañera,
y su organización de lucha, lo transformen en su periódico.
Un periódico donde se exprese la voz de las justas aspiraciones
revolucionarias de miles de obreros y de luchadores. Estaríamos
verdaderamente orgullosos de ser inclusive una minoría
en un Comité Redactor común de ese Boletín de lucha obrera,
un periódico obrero revolucionario, con el único derecho
de tener un lugar en la primera fila del combate y de poder
luchar por convencer a la mayoría de nuestras posiciones.
Los obreros avanzados necesitamos reagrupar nuestras filas. La necesidad de un estado mayor revolucionario se ha vuelto aguda. Por eso, compañero, compañera, queremos organizar junto a usted y a su organización de lucha, esta jornada obrera de reflexión, de discusión y de lucha. ¡Manos a la obra, compañeros!