2 de Octubre de 2002 - Democracia Obrera n° 15 |
Editorial
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El boicot activo a las
elecciones del régimen infame: una enorme lucha revolucionaria que los
trabajadores y el pueblo tienen por delante
Nuevas organizaciones
se suman a esta propuesta
El PTS ha sacado una “Carta abierta
a las asambleas, organizaciones piqueteras, trabajadores
de empresas ocupadas y la izquierda” –publicada también como
solicitada en Página/12- llamando al “Boicot activo a estas
elecciones tramposas”. Desde ya, es un hecho positivo, auspicioso,
que después de meses de anunciado el llamado a elecciones del
régimen infame, una corriente que se reivindica obrera, llame
al boicot activo a esas elecciones, y a formar un comando unificado
que convoque a organizarlo. También se han pronunciado por el
boicot, en los últimos días, el PRS La Causa Obrera, así como también
activistas del FTC.
Como lo hemos hecho público desde
las páginas de Democracia Obrera, nosotros hemos levantado
desde el mismo momento en que Duhalde anunció el llamado a las
elecciones para tratar de salvar al conjunto de los partidos
patronales y las instituciones del régimen responsables de
organizar fríamente la masacre de Avellaneda, la política
de boicot activo a las elecciones con la huelga general, piquetes,
cortes de ruta, comités de autodefensa, tomas de fábrica y
lucha en las calles, y hemos llamado a constituir un Comité nacional
por el boicot. Por esa razón, no podemos menos que saludar la posición
del PTS, y por supuesto que estaremos en la primera fila impulsando
la lucha por comités por el boicot, que los llamamos a construir
en común.
Porque indudablemente, el odio de
las masas a este régimen infame y todas sus instituciones,
es enorme. La política de boicot activo choca indudablemente
con lo que dicen las corrientes de la izquierda reformista, que
afirman que aún la mayoría del movimiento de masas está atada
a ilusiones en el régimen democrático burgués, o que la gran
mayoría de los trabajadores no ha roto aún con el peronismo.
Si esto fuera esencialmente así y no se hubiera abierto una crisis
enorme entre el régimen y sus partidos y las masas en lucha, no
cabe ninguna duda que no estaría planteada la política de boicot
activo a las elecciones.
Pero esto no es así, como ya se viene
demostrando desde las elecciones de octubre del año pasado,
con un enorme porcentaje de abstención y del llamado “voto bronca”,
hoy con las elecciones en Santiago del Estero, y fundamentalmente,
con la irrupción de las masas el 20 de diciembre en una acción histórica
independiente, que al grito de “Que se vayan todos, que no quede
ni uno solo”, tiraron abajo al gobierno de De la Rúa y dejaron en
crisis al régimen y a sus partidos.
Aunque miles de explotados sigan
aún a los viejos partidos patronales, es indudable que el régimen
odiado y sus partidos viven la más descomunal crisis en su historia.
Frente a esto, si los revolucionarios no intervenimos con una
política revolucionaria ante el actual llamado a elecciones
que busca recomponer y salvar al régimen, sus partidos y sus
instituciones, y ante la política del “espacio ciudadano”
de “renovación de todos los cargos”, éstos van a volver a fortalecerse.
Es por ello que impulsamos la política de boicot activo a las
elecciones.
Luis Zamora hoy habla de llamar a
la abstención o al voto programático. Desde ya, esta posición
no tiene nada que ver con el boicot, y menos que menos, con el boicot
activo. El PTS, por su parte, plantea algo similar cuando llama
al boicot activo a las elecciones “ya sea mediante la abstención,
el voto nulo o en blanco, o cualquier otra iniciativa”.
El boicot no es abstención, ni votar
blanco o nulo: es impedir que se lleven a cabo las elecciones.
Y para ello, lo que hace falta es un congreso nacional obrero
y popular unitario, con delegados de todos los sectores en lucha,
para unificar las filas obreras, para derrotar a la burocracia
sindical, para organizar el boicot activo con la huelga general
con piquetes, cortes de ruta, toma de fábricas, comités de autodefensa
y quema de urnas incluida, para impedir que se vote, echar a Duhalde
y terminar de demoler al régimen infame.
La política actual de boicot que
levanta el PTS es indudablemente un paso delante de esta corriente,
en relación a la posición que planteaban en una solicitada anterior,
donde llamaban a luchar por una Asamblea Constituyente revolucionaria
para “cambiar todo”. Es claro que no va a ser votando como se va
a poder “cambiar todo” sino con el boicot activo, la huelga general
y la lucha en las calles hasta derribar al gobierno y al régimen
odiados. Por esta razón, consideramos esta nueva posición del
PTS, aunque centrista, un paso adelante.
Si esta lucha por el boicot fracasa
por la negativa de las direcciones reformistas de las organizaciones
de masas de convocarla y tomarla en sus manos, y las elecciones
se llevan a cabo de todas maneras, una corriente revolucionaria
podrá luego definir qué posición adoptar frente a dichas elecciones.
Pero plantear desde ya la abstención, el voto blanco o nulo, es
dar por derrotada la lucha por el boicot activo antes de empezarla.
El boicot activo pone a la orden
del día la lucha por derrotar en las calles y con la huelga general
al gobierno y al régimen, es decir, plantea una lucha extraparlamentaria
de masas que derrote en las calles al régimen burgués, barra con
todas sus instituciones y deje en desbandada a la burguesía.
Por ello, la lucha por el boicot activo plantea la cuestión de qué
poder hay que imponer sobre las ruinas del régimen derruido.
El PTS viene respondiendo a esta
pregunta planteando que la lucha es por una Asamblea Constituyente.
Pero no se puede llamar al boicot activo, que plantea una lucha
decisiva y revolucionaria de masas para destruir al régimen,
para llamar luego a votar, desligándolo de la lucha por el poder.
Porque sólo por este camino puede imponerse un gobierno provisional
de las organizaciones obreras y populares en lucha, que rompa
con el FMI y aplique en plan obrero y popular de emergencia, que
es el gobierno que incluso podría convocar a una Asamblea Constituyente,
para que hasta el último de los obreros o sectores arruinados
de las clases medias que aún conserven ilusiones en la república
burguesa terminen de hacer su experiencia.
Pero, repetimos, más allá de estas
diferencias, es auspicioso que el PTS levante la lucha por un
comando unitario que convoque y organice el boicot a las elecciones
del régimen infame, y por un congreso nacional unitario de todos
los sectores en lucha. Sin embargo, no entendemos por qué el PTS
les plantea la necesidad de llamar a ese congreso al Bloque Piquetero,
a la CTD Aníbal Verón, entre otros, pero no llama también a que
lo convoquen a D´Elía de la FTV-CTA y a la CCC, cuando es innegable
que son los que dirigen al sector más amplio del movimiento piquetero,
así como también, a través del Movimiento de Fábricas recuperadas,
a la mayoría de las fábricas ocupadas y puestas a funcionar por
sus trabajadores.
Por eso, llamamos al PTS a exigirle
en común a la FTV-CTA y a la CCC que rompan su subordinación al
Frenapo y al “espacio ciudadano” y convoquen ya a una lucha
decisiva.
Llamamos al PTS a impulsar ya en común
esta lucha y esta campaña, a luchar en común por constituir comités
por el boicot, y a llevar esta moción en común a las asambleas de
base de todas las fábricas ocupadas y en lucha, de todas las organizaciones
del movimiento piquetero, de los sindicatos arrancados a la
burocracia sindical, a las asambleas populares, a las asambleas
de colegios y universidades. Los llamamos a luchar en común
por que se constituya un comité nacional unitario de todas las
organizaciones obreras y de lucha que tomen en sus manos esta
campaña por el boicot activo a las elecciones del régimen infame.
Los llamamos a impulsar la lucha por un congreso nacional obrero
y popular verdaderamente unitario, de delegados con mandato
de base de todos los sectores en lucha, y que juntos llamemos
a la FTV-CTA y la CCC a que convoquen ya a ese congreso nacional
unitario y al boicot activo a las elecciones. Los llamamos a
que juntos hagamos un llamamiento a los diputados de las corrientes
obreras y de izquierda, a Zamora, a Altamira del PO, a Vilma
Ripoll, etc., a que renuncien ya a sus bancas de esa cueva de bandidos
odiada por los trabajadores y el pueblo que es el parlamento,
y a que tengan el honor de convocar a ese congreso nacional unitario,
un verdadero parlamento obrero y popular, y a llamar al boicot
activo a las elecciones.
Nuevamente, repetimos, el posicionamiento
del PTS por el boicot a las elecciones, es un paso adelante. Pero
la posición del PO – partido al que el PTS le propone hacer un
partido único-, es un verdadero crimen político: siguen levantando
la consigna de una Asamblea Constituyente, dándole así una alternativa
al régimen infame para que se preserve, y utilizando esta consigna
como un dogal echado al cuello de la lucha revolucionaria de
las masas. Por el contrario, la única consigna democrático-revolucionaria
que hoy puede impulsar a las masas a una lucha decisiva, es indudablemente
la lucha por el boicot activo con la huelga general y la lucha
en las calles.