25 de Julio de 2002 - Democracia Obrera |
Carta de Guillermina Sandoval
Compañeros del Comité
Redactor:
Me dirijo a ustedes con bronca e indignación. Uno de los luchadores obreros de alta tradición de la zona, fue brutalmente agredido por una patota paga de punteros del MPN que se hacen pasar por dirigentes del movimiento de desocupados.
Si pueden florearse
como tales, no es por el prestigio y autoridad conseguido
en asambleas de base, sino porque los sostienen desde arriba
el MPN y compañía.
Estamos frente
a una patota de la Junta vecinal del barrio San Lorenzo norte,
que depende directamente de la actual municipalidad radical.
Son los D’ Elía y Alderete de Neuquén, que acusan de “provocadores”
a todo el que opina diferente de ellos y propone un camino
distinto para que los trabajadores triunfen en su lucha.
Me he enterado
también que los compañeros de "Barrios de Pie" del CTA
en un congreso de los desocupados de esa organización nacional
fueron apaleados y amenazados de muerte por el amigo de Duhalde,
el señor D´Elía.
Les escribo
con bronca e indignación, pero no con impotencia. Siempre supe
que los trabajadores podíamos distinguir fácilmente a nuestros
enemigos de clase de afuera, que son el gobierno, su policía,
su justicia y la patronal, pero siempre nos ha costado distinguir
a los peores de los enemigos: los de adentro, a los que se disfrazan
de luchadores para desmoralizar nuestras fuerzas y mantenernos
divididos.
Les escribo
con bronca e indignación también porque quiero denunciar -tal
como me lo contaron varios compañeros y conocidos- que cuando
al compañero Guevara lo atacaba la patota, uno de los dirigentes
del PTS en la zona, un señor que nunca vi viviendo de un plan Trabajar
ni de ganarse el salario trabajando en alguna obra, haciendo
changas, mucho menos laburar en ninguna fábrica; gritaba
desaforado: “¡Ojalá te maten, provocador hijo de puta!”.
Como no podía
creer que esto fuera una posición de la dirección de este partido
por lo menos en Neuquén, me atreví a participar en una reunión
de un grupo de corrientes de izquierda, que se realizó una semana
después. En la misma estaban Yáñez del POR, Raúl Godoy y este
señor apodado “Titín” de la dirección del PTS, y varios muchachos
del MST. En esa reunión de grupos de izquierda, sin ningún mandato
y sin ninguna discusión de nada, se planteaban organizar una
mesa convocante para un encuentro en la zona. Pero la mayor
de las sorpresas que me llevé fue, cuando yo propuse el repudio
al cobarde ataque que sufriera el compañero, y con gritos histéricos
me respondieron: “¡Provocadores, provocadores, se lo merecen!”
Quien sostuvo semejante aberración fue el mismo "Titín",
mientras los demás allí presentes guardaron silencio. Deben
recordar que fue el PTS el partido del que yo provengo y que me
despertó a la vida política y me hizo conocer el trotskismo.
Olvidaba contarles
que también se encontraba ahí presente la más grande traidora
del Cutralcazo: La señora Liliana Obregón, sentada al lado
del matón Chureo. La señora Obregón... la misma que le firmó
al "Acta de Pacificación" a Sapag para levantar la
huelga docente entre gallos y medianoche, y que dejara librados
a su suerte y a la represión a los heroicos fogoneros de Cutral-Có,
el mismo día que asesinaban a Teresa. Aquí nos acordamos bien
los luchadores, cuando 3000 docentes, estudiantes y activistas
casi la linchan por semejante carnereada, a la salida de la
casa de gobierno. Es más, tan amiga de Sapag y sirvienta fue,
que durante aquel lunes maldito tuvo que hacer 4 asambleas generales
en el CPEN 23 para poder imponer el levantamiento de la huelga,
cuando la sangre de Teresa Rodríguez –una trabajadora desocupada
como yo- todavía estaba fresca en Cutral-Có. Y logró levantar
la huelga solamente a la cuarta asamblea, cuando solo permitió
votar a los docentes que tenían su último recibo de sueldo
y su carnet de afiliados. (Por cierto, el viejo PTS de esa época
lo denunció correctamente. Eso me terminó de convencer para
ingresar a sus filas).
Entonces no
me extraña que en esta reunión de sirvientes del MPN como Chureo
y Obregón no se quisiera repudiar esta brutal agresión y ataque
a la democracia obrera. Si lo que allí pretendían era poner en
pie de nuevo la Coordinadora del Alto Valle –que hace meses
se ha hecho inofensiva para el gobierno y la burocracia sindical
en toda la zona - lo que hicieron fue parirla muerta en una reunión
secreta de dos o tres grupos de izquierda preñados por burócratas
sindicales y matones del MPN.
Esta acusación
de “provocadores” lanzada en compañia y la aprobación de la señora
Obregón me suena como un elogio. Si “provocar” significa llamar
a los traidores por su nombre, como a esta señora, que me llame
como quiera.
Lamento que
los dirigentes locales del PTS esta vez estén del lado de los
golpeadores, justificándolos. Este mismo dirigente local
del PTS es el que me contó a mí cómo el aparato de seguridad
del MAS le había roto la cabeza a más de un centenar de obreros
y sus familias en 1988 en la ciudad de La Plata. ¡Qué vergüenza!
Yo llamo a estos
compañeros a que recapaciten. El derecho de expresarse libremente
en las organizaciones obreras, es y ha sido atacado por los
burócratas como Lorenzo Miguel, Moyano o D’ Elía, etc., etc.
Si sobre estas bases quieren unificar a los obreros de la zona,
lo que lograrán hacer es unificar a los luchadores honestos
con los viejos rompehuelgas como la Obregón y los sirvientes
del MPN como Chureo y su pandilla de matones.
Y como no podía
ser de otra manera, yo y otro compañero activista municipal
nos retiramos inmediatamente de esa reunión.
Quiero dejar
en claro que a mí no van a venir a asustarme con estas bravuconadas,
porque no me paralizó la policía de Sapag y Sobisch, de los
patrones de estos matones, cuando nos perseguían a los desocupados
en 1995 casa por casa, y en la mía se escondían heroicos luchadores,
y yo no les preguntaba de qué corriente eran, o si habían sido
muy bocones cuando estaban en la casa de gobierno, para hacerles
un lugar en la mesa y en mi humilde vivienda.
Esto es doloroso, lamentable. Me dan lástima. La bronca es con los que los compran, porque cuando los derrotemos a ellos, a los patrones y sus políticos, vamos a cerrarles el paso a sus agentes en nuestras filas. Pero lamentablemente cada vez saco más la conclusión también de que si no saldamos cuentas con estos traidores verdaderos renegados de nuestra clase, jamás vamos a poder derrotar a los que nos explotan todos los días.
Aquí en el barrio
nos conocemos todos. Sabemos quiénes son y cómo organizaron,
de forma alevosa y premeditada esta cobarde golpiza. Sabemos
que, lamentablemente, por la desesperación, algunos sectores
ya descompuestos de nuestra clase pueden prestarse -por unos
planes Trabajar más- para estas tropelías. Ya al compañero
Reynaldo le estábamos ayudando a cuidar su casa y su hijita
de meses porque habían intentado asaltarlo dos o tres veces.
También sabremos cuidar a nuestro compañero, los vecinos,
los trabajadores honestos, de esta patota de la junta vecinal
dependiente de la municipalidad de Neuquén.
Un abrazo muy
grande, y espero que publiquen esta carta
Guillermina Sandoval
Ex –miembro de la Coordinadora
de Desocupados de Neuquén del año 1995