19 de Junio de 2002 - Democracia Obrera n° 13 |
Corresponsal
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CORDOBA: ¡Todo el apoyo a los
trabajadores de la Clínica Junín y a su lucha por conquistar la provincialización
sin pago y bajo control de los trabajadores!
El jueves 13 de junio los trabajadores y trabajadoras
de la Clínica Junín, luego de 11 meses de no cobrar sus salarios,
de ser despedidos por la patronal luego de llevar a cabo un paro
contra esta situación, tomaron la Clínica y la pusieron a funcionar.
Con un enorme esfuerzo y trabajando ad honorem, médicos y enfermeros
de la clínica toman en sus manos el funcionamiento, luego que,
el estado se desligara por completo de las deudas salariales
y sin pagar un mango por el trabajo que hoy realizan.
Esta heroica lucha de los trabajadores
de la Clínica Junín –como la de los obreros de Zanón, Brukman y otro
centenar de fábricas puestas a funcionar por sus trabajadores,
bajo gestión obrera o en forma de cooperativas- demuestra una
vez más que los únicos interesados en defender las fuentes de trabajo
y la producción, en contra de la burocracia, la justicia y el estado,
son los propios trabajadores.
Esta lucha cuenta con la enorme
solidaridad de la población que vive la crisis de la salud, con
desnutrición infantil, falta de vacunas e insumos básicos, que
es la consecuencia, junto a la brutal desocupación y miseria
(las cifras oficiales de pobreza alcanzan al 50% de la población
en Córdoba), del golpe económico que impone el imperialismo
y sus gobiernos títeres como el de De la Sota.
Tiene la enorme solidaridad
de todos los trabajadores de la salud, contra los cuales la burocracia
de ATSA azuza cotidianamente -y como parte de su traición- el
terror a los despidos, manteniendo la división en las filas obreras
y el aislamiento de los trabajadores de la Clínica Junín, dejándolos
abandonados a su suerte.
¡Viva la lucha de los trabajadores
de la Clínica Junín! ¡Defendamos este gran paso que han dado tomando
la clínica y poniéndola a funcionar! Es un ejemplo a seguir por
todos los trabajadores que enfrentan cotidianamente los cierres
de empresas y los despidos en masa.
¡Hay que romper el aislamiento
en el que la burocracia sindical mantiene la lucha de la Junín!
Para eso, la Mesa Coordinadora integrada por Adyuc, el PTS, el
Ceprodh, Unidhos, el MST, y el resto de la izquierda como el PO, el
MAS, que se han solidarizado con esta lucha y que tienen peso en
la vanguardia obrera en Córdoba, con delegados y activistas reconocidos
en sanidad, en estatales, en Luz y Fuerza, deben poner todo ese
peso al servicio de romper el aislamiento del conflicto, enfrentando
a la burocracia sindical de las CGTs y el CTA, y convocando a un
encuentro provincial de trabajadores ocupados y desocupados.
Este encuentro, que sumaría sin duda al conjunto de la población
que sufre el terrible problema de la salud, a los choferes despedidos,
los trabajadores estatales, los obreros de la EPEC que enfrentan
nuevamente la ofensiva privatizadora del gobierno, los obreros
automotrices que enfrentan suspensiones y despidos y el cierre
de fábricas, al igual que los trabajadores de la Clínica Junín,
prepararía las condiciones para una lucha unificada de los trabajadores
y el pueblo de Córdoba, para impulsar una huelga general provincial
hasta tirar abajo a De la Sota y Kammerath. ¡Este es el camino
de la verdadera solidaridad efectiva con los compañeros de la
Clínica Junín!
Lamentablemente, las organizaciones
de izquierda en sus distintas variantes, se conforman con lo ya
conquistado y se ubican incluso por detrás del programa que levantan
los propios trabajadores que levantan como bandera de su lucha
“¡Que el estado se haga cargo, y que la clínica funcione bajo el
control de los trabajadores!”
Así, el PO y su bloque piquetero,
la única salida que les propone a los trabajadores de la Junín
es que....entren al Bloque Piquetero!
Por su parte, el MST- IU, en lugar de decirles a los trabajadores
que sólo confíen en sus propias fuerzas y en su lucha, los llama a
apostar todas sus fichas a proyectos de ley que impulsan sus diputados,
llevándolos a depositar su confianza en las instituciones de
este régimen infame que existe para votar leyes antiobreras,
como por ejemplo la ley de quiebras con que los patrones obtienen
impunidad para dejar en banda a los obreros luego de obtener con
sus negocios enormes ganancias.
Mientras tanto, el PTS insiste
en no llamar a las cosas por su nombre y denomina a la situación
actual como de "reapertura bajo control obrero": ¡Cómo
puede llamarse “control obrero” a una situación donde los trabajadores
trabajan ad honorem y sin cobrar los sueldos adeudados, para defender
sus fuente de trabajo y sostener la clínica que la patronal abandonó!
Es un crimen en momentos en que la patronal intenta descargar sobre
los hombros de los trabajadores la crisis que ellos mismos provocaron.
¡Por eso es correctísima la lucha de los trabajadores de la Clínica
Junín de que sea el estado patronal el que se haga cargo de la crisis
y los malos negocios de los patrones, que pague los salarios adeudados,
que garantice la fuente de trabajo y el salario, los insumos para
que esta funcione provincializando la Clínica bajo control de
sus trabajadores!
A la vez, para avanzar en la lucha por conquistar un verdadero
control obrero, hay que exigir la abolición del secreto comercial
y la de los libros de contabilidad de toda la patronal de la rama
de la salud. Porque como el Programa de Transición de los trotskistas
–con el que los gramscianos del PTS han roto- dice; a los obreros “no les interesa la contabilidad de las bancarrotas o semibancarrotas
aisladas, sino los libros de cuentas de los explotadores de conjunto.
Los obreros no pueden ni quieren ajustar el nivel de sus condiciones
de vida a las necesidades de los capitalistas individuales
que han sido víctimas de su propio régimen”.
El PTS, por el contrario, diciéndole
a los trabajadores que ya han conquistado el “control obrero”,
da por terminada una pelea que recién comienza, y los deja desarmados
para continuar la lucha. Alienta, de la misma manera que lo hace
en Zanón y Brukman, el “patriotismo de empresa”, aislando a los
trabajadores de la Clínica Junín del resto de los obreros de las
fábricas y empresas en donde heroicamente los obreros defienden
las fuentes de trabajo, enfrentando cada una de ellas el boicot
del estado vía el desabastecimiento o incluso los intentos de
desalojo, y en las cuales al revés de dar por terminada la pelea,
la estatización bajo control obrero es una tarea a conquistar.
Por el contrario, es necesario poner en pie una Coordinadora nacional
de fábricas en crisis tomadas por los trabajadores, cooperativas,
bajo gestión obrera, que es lo que el PTS se viene negando a convocar
y a impulsar desde Zanón y Brukman.
¡Viva la lucha de los trabajadores
de la Clínica Junín! ¡Basta de que los trabajadores paguemos las
crisis que generan los patrones: que la crisis la paguen los capitalistas!
Llevemos adelante el programa
de los compañeros de la Clínica Junín: ¡Que el estado se haga cargo!
¡Provincialización sin pago y bajo control de los trabajadores!
¡Comités de autodefensa para impedir los intentos de desalojo!
¡Por una Coordinadora Nacional de fábricas y empresas tomadas
y puestas a funcionar por los trabajadores.
Corresponsal