Oído Externo
Es la parte del oído en contacto directo con el medio ambiente (aire,
agua, etc.). Consta del Pabellón auricular y el Conducto
Auditivo Externo (C.A.E.).
El Pabellón u Oreja, consiste en un esqueleto cartilaginoso
cubierto de piel muy vascularizada.
Ofrece cierta semejanza con un embudo provisto de eminencias y depresiones.
Se distinguen en él, dos engrosamientos curvados, el Helix
o borde replegado exterior, seguido del Antehelix, que es un relieve
concéntrico al primero y que concluye en una eminencia, el Antitrago.
En el centro del pabellón se abre el orificio llamado Concha,
que da entrada al C.A.E., por encima de la cual se encuentra una
eminencia triangular o Trago.
Fig. 1.- El pabellón u oreja.
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El Conducto Auditivo Externo (C.A.E.)
Sigue el C.A.E., irregular, algo torcido, de unos 2,5 cm de longitud
y 5-7 milímetros de diámetro en el adulto. Sus paredes se
encuentran provistas de vellosidades sensibles al tacto, que detienen la
entrada de polvo, y de glándulas que segregan el Cerumen
o Cerilla, sustancia de color amarillo pardusco, la cual, si se
acumula en el fondo del C.A.E., llega a obstruirlo, lo que dificulta
la transmisión aérea disminuyendo la capacidad de audición.
Fig. 2.- A. Pabellón, B. Conducto Auditivo Externo
(C.A.E.).
El C.A.E. por sus dimensiones actúa como una columna de aire
resonante, y tiene una frecuencia natural de resonancia de aproximadamente
3 kHz.
En el fondo del C.A.E. se encuentra la Membrana Timpánica
o Tímpano, órgano que marca el fin del Oído
Externo y el principio del Oído Medio. Dicha membrana es de forma
cónica, con su vértice hacia abajo y en dirección
al Oído Medio. Está constituida por fibras radiales y circulares
de color gris, su superficie mide entre 55 y 90 mm2 aproximadamente,
posee elasticidad uniforme y, con frecuencias menores a 3 kHz vibra como
una unidad.
Importancia fisiológica
de Oído Externo
Como ya se dijo, el pabellón u oreja en el hombre influye muy
poco en la sensibilidad auditiva, de hecho, su ausencia ocasional en estados
traumáticos o congénitos no se asocia con perdida auditiva
apreciable. En cambio, la obstrucción del C.A.E. afecta seriamente
la audición. Si una persona con un oído sano y el otro obstruido
se posiciona frente a una fuente sonora con su oído sano hacia la
fuente sonora, la audición monoaural será poco menos aguda
que la biaural, pero si la cabeza está vuelta al otro lado (oído
obstruido), la audición puede reducirse hasta 20 dB en algunas frecuencias.
Si el C.A.E. se obstruye fuertemente, la perdida auditiva resultante no
es generalmente mayor a 40 dB (los tapones auditivos, proporcionan una
atenuación parcial de aproximadamente 30 dB.), esta perdida permite
a la persona oír una voz baja o moderadamente alta.
Fig. 3.- Las flechas indican perforaciones en el Tímpano.
Otra causa de perdida auditiva puede ser la debida a perforaciones próximas
a la inserción del martillo, que pueden causar una perdida auditiva
apreciable ya que dificultan la transmisión a través de la
cadena osicular. El estado de los huesecillos, particularmente la libertad
de movimiento del estribo y la ventana oval, es más importante para
la audición que un tímpano intacto. Los pacientes con perforaciones
timpánicas y una perdida auditiva mayor a 30 dB tienen generalmente
trastornos adicionales en el mecanismo de conducción del oído
medio.
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