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PRIMER CONGRESO DE LOS SOCIALISTAS DE
CARTAGENA
(Noviembre de 1.997)

PONENCIA MARCO

              I.- UN PASADO DE ACIERTOS Y DE LOGROS                              II.- NUBARRONES, DESUNIÓN Y FALTA DE DIÁLOGO

                  III.- LA NECESARIA REORGANIZACIÓN.                                      IV.- LA NECESARIA AUTONOMIA PARA CARTAGENA

                  V.- NUESTRO LEMA: "GOBIERNA CON NOSOTROS"                VI.- CONCLUSIÓN

Estatutos de la Agrupación Municipal de Cartagena

Documentos del X Congreso del PSRM-PSOE.

I .- UN PASADO DE ACIERTOS Y DE LOGROS:

El Partido Socialista Obrero Español en Cartagena supo salir a la luz tras la dictadura franquista, con elegancia y con ilusión. No se recuerdan actos desafortunados, ni tan siquiera escaramuzas premonitorias de enfrentamientos con las diferentes fuerzas políticas y sociales del entorno. Es más, se supo rápidamente aglutinar a todos aquellos que querían una transición pacífica y un cambio social.

Es cierto que se hizo con concesiones importantes a la sociedad anterior y que se supo implicar a fuerzas y cartageneros que nada tenían que ver con nuestra organización.

En cierto modo el mensaje socialista se identificaba más con el deseo de cambio que con el de un partido político organizado, con reglas estrictas y una historia centenaria, basado en aspiraciones tan generosas como libertad y solidaridad.

Y tal fue el deseo de cambio, que ya en el 79 la sociedad cartagenera votó mayoritariamente al Partido Socialista, lo ratificó en el 83 y posteriormente en el 91. Tres legislaturas muy diferentes, por las circunstancias propias y externas, por el tiempo histórico en el que se desarrollaron, por la personalidad y composición de los equipos presentados a los comicios. Pero en resumen, un balance muy positivo que conviene recordar.

En la primera etapa municipal, cuando todo estaba por hacer, es el Partido Socialista quien emprende una política de atención a los barrios y diputaciones, quien estructura las fuerzas de seguridad y asienta el concepto de seguridad ciudadana y quien reivindica la singularidad de Cartagena frente al resto de la región.

En la segunda etapa municipal, se toma conciencia de la importancia del hábitat, en una ciudad y un municipio donde el caos urbanístico era patente, y se aprobaba el plan general de ordenación urbana, y también el plan de emergencia para un municipio eminentemente industrial.

Y paralelamente se sanean las finanzas con un presupuesto por programas innovador y racionalización del gasto, a la vez que se va perfilando un ambicioso plan de obras y servicios para todo el municipio, conscientes de que Cartagena entraba en una fase de desindustrialización importante y que el gobierno municipal tenia que ser motor de despegue económico.

La etapa más reciente y de mayor motivo de orgullo y de reflexión para los socialistas cartageneros, es una etapa dificilísima que desemboca, por motivos ampliamente analizados, en la pérdida del poder municipal y el paso a la oposición.

Conviene recordar, a los socialistas y a todos los cartageneros, que frente al desánimo, la desazón y las horas amargas de la crisis industrial y económica sin precedentes que sufrió Cartagena. El Partido Socialista supo hacer frente con un plan especial para el desarrollo de Cartagena, actualmente en vigencia, que tendremos que culminar y que por su clarividencia y su enorme acierto nos allanan el terreno para el futuro de nuestro municipio, completándolo con las nuevas ideas y los nuevos esfuerzos que los socialistas, todos, estamos dispuestos a aportar.

Nuestra vocación de alternativa clara de gobierno, nos exige la elaboración de propuestas claras y presentarnos ante los ciudadanos como una formación unida, bien estructurada, plural y dialogante, defensora de la justicia y profundamente solidaria.

Desgraciadamente no siempre ha sido así.

 

II.- NUBARRONES, DESUNIÓN Y FALTA DE DIÁLOGO.

Los nubarrones que atravesaron en el pasado el horizonte de nuestro partido en Cartagena dejaron caer dos crisis importantísimas sobre las que conviene analizar a posteriori, pero sinceramente y con sentido de la autocrítica, las consecuencias para toda la organización de las influencias externas malamente interesadas.

La crisis orgánica del 86, por la que se llega a la reestructuración en varias agrupaciones, es la culminación de un desencuentro entre la organización en Cartagena, la organización regional y el poder municipal.

Aquello que hoy se reconoce en los estatutos federales de que no siempre los intereses de una organización de rango superior coinciden con los intereses de la organización local, no existía, y el desencuentro fue fatal.

Las consecuencias fueron una inestabilidad orgánica que solo se pudo superar al cabo de los años a duras penas y que hoy queremos evitar consolidando un partido fuerte, plural, pero unido.

Y vino la crisis institucional del 87 que no sólo tuvo orígenes orgánicos, sino que también contribuyó como aliado objetivo la burguesía cartagenera que posteriormente gobernó con la coalición PCAN-PP y que fue incapaz de administrar nuestra ciudad, siguiendole en ello hoy en día el desgobierno del Partido Popular.

 

III.- LA NECESARIA REORGANIZACIÓN

Era pues necesaria una organización del Partido en Cartagena y la fórmula más adecuada una vez reconquistado el poder era un partido unido codo con codo con el poder municipal. Ha sido la etapa de la llamada "comarcal". En el momento de su disolución por imperativo reglamentario hay que recordar que todos sus componentes reconocieron que fue como mínimo una etapa de diálogo entre las agrupaciones y entre compañeros, en lo que habrá que profundizar por el bien del partido en Cartagena, y de la propia ciudad.

Para ello tenemos el instrumento que nos da las resoluciones de nuestro Congreso Federal y de nuestro X Congreso Regional.

 

IV.- LA NECESARIA AUTONOMÍA PARA CARTAGENA

Nuestro primer Congreso Municipal en Cartagena debe pues ser el congreso de la deseada y muy necesaria autonomía para nuestra ciudad.

Queremos proclamar ante todo que los socialistas cartageneros no somos ajenos a la legítima aspiración de nuestros conciudadanos a la provincialidad para nuestro municipio.

Desde la consciencia de las dificultades que ello entraña, y desde el reconocido sentir histórico, participamos con esa gran mayoría de cartageneros en esa legítima aspiración, en tanto el estado español se articule administrativamente en esta figura y la sociedad cartagenera, con su entorno comarcal, mayoritariamente así lo considere.

Por ello manifestamos nuestro compromiso de trabajar para reforzar las bases sociales, económicas, culturales y políticas que permitan la necesaria cohesión territorial y social que conduzcan al logro de tal objetivo.

Al igual que reivindicamos para todos loas mayores cuotas de autonomía y competencias administrativas, deseamos garantizar para los cartageneros que residan en núcleos con entidad propia, la Entidad Local Menor contemplada en nuestro ordenamiento jurídico como mejor camino para elegir libremente a sus administradores y facilitar el control inmediato de sus actuaciones.

También somos partidarios de dotar a los barrios de Justas de Distrito, o mini-ayuntamientos ampliamente autónomos y con participación vecinal decisoria.

En este sentido, el Partido Socialista de Cartagena apela al movimiento vecinal para encontrar fórmulas que permitan su mayor protagonismo y eficacia en la tarea de la administración del municipio. Esa autonomía administrativa e institucional conlleva el reconocimiento de la pluralidad de nuestro término municipal, incluida la propia ciudad de Cartagena.

Se detecta un eje plural, en donde los núcleos de habitantes tienen dimensiones comparables a muchos municipios del entorno y hacia los que hay que prestar especial atención: La Aljorra, El Albujón, Pozo Estrecho, La Palma, El Algar, etc... necesitan un tratamiento similar al de un ente autónomo, con planes de desarrollo específicos aprobados por los mecanismos más democráticos, por sus propios vecinos y de obligado cumplimiento por el gobierno municipal.

Existe un eje residencial, desde Los Dolores hasta Canteras pasando por Nueva Cartagena, La Vaguada y Molinos Marfagones, contemplado en el Plan Especial para el Desarrollo pero que tenemos que ahormar como segundo Ensanche de Cartagena, con numerosos servicios e infraestructuras.

Y por fin un eje marítimo, que por geografía consiste en dos polos muy distintos: el entorno del Mar Menor y Cabo de Palos y a las puertas del Mediterráneo, como balcón de Cartagena hacia el mar, Santa Lucía, de profunda vocación marinera y un entorno de marginación que habrá que erradicar por completo.

 

V.- NUESTRO LEMA: "GOBIERNA CON NOSOTROS"

El examen de nuestra realidad nos conduce a contemplar desde ahora una serie de medidas que tomando fuerza de resoluciones de congreso nos permitirían dar respuesta a los problemas del municipio de Cartagena y de sus ciudadanos. Por varias razones:

1.- Nuestro término municipal ha cambiado, es distinto; el desarrollo que los gobiernos democráticos han introducido configura una municipio plural, como ya se ha dicho, y que demanda fórmulas de autogobierno diferenciadas, complementarias y autónomas.

2.- Los cartageneros y cartageneras están cada vez más informados de su realidad y de la realidad que les rodea, y difícilmente podrán admitir en el futuro quedarse al margen del desarrollo regional y nacional, con las perspectivas de despegue de la economía y la consolidación de la ilusión europea.

3.- Un especial interés habrá que prestar a los barrios y diputaciones, para que alcancen un nivel óptimo de infraestructuras y servicios similares a los del casco urbano, como eje fundamental de una política solidaria y de progreso.

Así pues, una ciudad milenaria, con un entorno geográfico propicio para la agricultura, para el desarrollo de las actividades marítimas, portuarias y turísticas, tiene definitivamente que imbuirse de la ilusión de un municipio del siglo XXI, cómodo, agradable, seguro, con empleo, con servicios, con actividad cultural, con orgullo de lo que ha sido y con vocación de poder ser la gran ciudad mediterránea de la región.

Los socialistas de Cartagena, en su primer congreso, quieren plasmar estas prioridades de manera patente, sin retórica y sin ambigüedades, como mensaje claro a todos los cartageneros, porque nuestra vocación de partido al servicio de los ciudadanos, y de alternativa de progreso a los gobiernos conservadores, no la podremos llevar a cabo sin el consenso de los cartageneros. Queremos gobernar para vosotros, pero con vosotros.

Es fundamental para toda política de progreso:

  1. La recuperación arqueológica de todas las maravillas que nos legaron las civilizaciones anteriores, con un plan decisivo de actuación, con la participación de todos aquellos conocedores de nuestras posibilidades pero también sabiendo priorizar. Nuestro pasado no puede ser un obstáculo para nuestro futuro desarrollo, sino el mayor aval de nuestro florecer como ciudad cultural y próspera.
  2. Nuestro patrimonio arqueológico necesita de los esfuerzos de toda la sociedad y del compromiso de todas las fuerzas, públicas y privadas.

    El Casco Antiguo se debe convertir en lugar de visita obligada de todo ciudadano de esta región por su riqueza cultural y hay que prever las condiciones para que sea el motor de la expansión cultural y económica del municipio. No es de recibo, a estas alturas, que no consigamos torcer las voluntades de aquellos que voluntaria o involuntariamente están entorpeciendo el despegue de la ciudad.

  3. El hábitat, el urbanismo, el medio ambiente, eso que tan sencillamente es el lugar donde se vive y el entorno de nuestra convivencia, es nuestra mayor preocupación. Tenemos que legar a nuestros hijos una ciudad más bonita, más habitable, más cómoda para transitar.
  4. Ello conlleva una política de decisiones drásticas e inapelables a favor del bien común y grandes convenios urbanísticos con aquellos que por su capacidad financiera y económica coadyuven a la acción de la administración. Las leyes y ordenanzas en este sentido están hechas para ser aplicadas.

  5. El empleo, la búsqueda de un primer empleo, la creación de puestos de trabajo es la primera prioridad. Podemos incidir a nuestro nivel municipal en soluciones que debieran introducir cambios estructurales serios:

Los socialistas cartageneros hacemos una apuesta decidida de cara a la resolución del grave problema del desempleo juvenil, potenciando el empleo en el ámbito medioambiental, cambiando la gestión del tiempo de trabajo y propiciando la reducción de la jornada laboral.

Para todo ello tenemos que dotarnos de un Plan de Empleo Local.

  1. La seguridad ciudadana es la garantía de las libertades. El ciudadano quiere vivir en libertad pero seguro. Ello conlleva obligatoriamente una política coordinada de las diferentes fuerzas de seguridad del estado, pero siempre con la mirada puesta en la prevención, en el acercamiento al ciudadano y a sus problemas.
  2. Incrementar los efectivos, crear el policía de barrio, dotar a los núcleos alejados de una plantilla suficiente, extirpar los núcleos de marginación y las situaciones de exclusión, son algunos aspectos de un plan de seguridad ciudadana para el municipio.

  3. La Universidad Politécnica para la región debe ser una realidad cultural, económica y social de primera magnitud y de pronta realización. El Partido Socialista de Cartagena se ha manifestado continua y reiteradamente por ello; será nuestra Universidad Politécnica de Cartagena un revulsivo económico para la ciudad y una inversión para toda la región como elemento fundamental de desarrollo productivo de la formación a favor del empleo y de la economía.
  4. En un municipio al que acuden poblaciones de inmigrantes en búsqueda de trabajo, en una ciudad donde quedan secuelas importantes de la grave crisis industrial que padeció y no todas se han borrado de manera satisfactoria, en una sociedad a veces perversa, los socialistas debemos corregir estas situaciones injustas con unas políticas solidarias a favor de los excluidos, los marginados, los que se quedan fuera de las autopistas del progreso, en el camino. Solo por ello, vale la pena llamarse hombre o mujer de progreso.
  5. Cuando observamos que el neoliberalismo arrasa de los presupuestos públicos y privados las fórmulas ideadas por los socialistas para paliar situaciones injustas, nos ratificamos en nuestro proyecto de solidaridad y de justicia, con más fuerza si cabe.

  6. Las comunicaciones y el transporte, además de un elemento de la economía, encierran un fermento de participación y diálogo de los ciudadanos. Es fundamental que los Cartageneros y Cartageneras se conozcan entre sí, y se comuniquen con su entorno.
  7. Hay que acercar las diputaciones a la ciudad y viceversa; es necesario conseguir que Cartagena sea ciudad de visita obligada para los municipios limítrofes, y que se termine con las diferencias de tratamiento a los diferentes ciudadanos. Un cartagenero, que vive a 20 kilómetros del centro de la ciudad, sin recursos ni facilidades de acceso, termina considerándose un cartagenero de segunda categoría y crece su desapego hacia su ciudad.

    Necesitamos un plan de transportes de cercanías y una política que tienda hacia la gratuidad del transporte en el casco urbano.

  8. Toda ciudad termina siendo ciudad industrial, pero Cartagena lo es por encima de todo. No debemos resignarnos a que esa faceta de la actividad económica desaparezca, sino todo lo contrario. De hecho, tenemos que relanzar la cualidad de ciudad preferente para la industria por los incentivos que la ley nos ha concedido y las condiciones inmejorables de nuestra situación geográfica.
  9. No siempre se tiene, como Cartagena, un campo que es ya la huerta de la Región. En todas nuestras actuaciones contemplamos como factor decisivo para nuestra economía, nuestro desarrollo demográfico y nuestro equilibrio poblacional, nuestro Campo de Cartagena.

    A la vez que contemplamos el desarrollo de los municipios limítrofes con características similares, creemos que se hace urgente un plan para el desarrollo de las diputaciones rurales que incluya servicios similares a los del entorno y conlleve un revulsivo importante para los cartageneros que habitan esos núcleos.

  10. Para conseguir muchos de los objetivos mencionados, y muchos otros que nacen de las demandas de los ciudadanos y del conocimiento de sus problemas y de sus aspiraciones, se hace necesaria una gran reforma administrativa en nuestro municipio.
  11. La eficacia reside en ir acortando plazos y simplificando mecanismos de decisión para que, salvaguardando el principio de equidad no se entorpezca la actividad y no se reste fluidez al diálogo administración-administrado.

    En la era de la informática y la telecomunicación, si le añadimos la descentralización real de la administración los cartageneros podrán gozar de una administración rápida, eficaz y económica que son criterios indispensables para que se sientan bien administrados y no se produzca el fenómeno tan singular de ver como enemigo a quien está por servirles.

  12. Los socialistas cartageneros, como todos los cartageneros, consideramos el Mar Menor como nuestro Mediterráneo particular, que compartimos con el resto de los municipios costeros. Es un fenómeno geográfico singular, que por sus características simboliza ocio, cultura, convivencia y fuente de riqueza. En torno a él nos situamos en estrecha relación todos los municipios de la comarca, lo que constituye una cadena de afinidades, de vivencia en común.

Queremos contribuir a conservarlo, modernizarlo, adaptarlo a la realidad presente, de tal manera que sus valores ecológicos estén garantizados en dos direcciones: supervivencia de la laguna y disfrute de sus muchos visitantes. Riqueza pero duradera.

 

VI.- CONCLUSIÓN

Los socialistas de Cartagena, desde la autocrítica más sincera, y también desde la conciencia que tenemos de ser la única alternativa de progreso, junto con muchos más colectivos y ciudadanos que en su día nos den su apoyo, hemos querido ofrecer un proyecto autónomo, moderno y solidario.

Nuestra organización necesitaba una puesta al día, y por ello decidimos adecuar el partido a la realidad actual y propiciaremos todos los cambios que el mapa orgánico necesite. Allí donde sea necesario propondremos la creación de las agrupaciones que sirvan para conectar adecuadamente con los ciudadanos y los vecinos.

También hemos querido cambiar y darle un aire más moderno a la visión que teníamos de la forma de gobierno y encontrar nuestras prioridades en propuestas sencillas, claras, exentas de tecnicismos, que nos ayuden a gobernar con vosotros los ciudadanos.

Por encima de todo, somos socialistas, personas que creemos en la justicia, en la igualdad de oportunidades, en el derecho de todos a poder disfrutar de una educación pública de calidad, un sistema universal de sanidad pública, de un empleo digno y justamente remunerado, de unas pensiones suficientes y aseguradas en el tiempo, y de un medio natural habitable, y en general de unas mínimas condiciones humanas de vida que erradiquen la marginación, en suma de un proyecto de futuro justo y solidario.

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