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LA CIENCIA O EL ARTE DE SALIR DEL PASO Hasta
donde puedo recordar, por ahora, discutimos un texto del Profesor Yahezkel Dror, en
las clases del Profesor Antonio Cova Maduro, sobre esta tesis. Se pueden distinguir dos
elementos básicos en ella: primero, la naturaleza incremental de los cambios buscados en
política; segundo, la calidad de los acuerdos en política. Y como estrategia: máxima
seguridad al realizar el cambio. ¿Se nos parece, hoy, a algo actual?. Entonces,
si todo conocimiento digno de confianza se base en el precedente o sea en el pasado,
la manera de proceder sin correr riesgos o inseguridades es la de continuar en la
dirección que se traía, en la que venía, limitando, achicando, circunscribiéndose a la
consideración de alternativas políticas: sólo a aquellas políticas que producen
pocos efectos molestos a la población. ¿Acaso es esto cuánto está ocurriendo por
ahora?. Pero
tal metodología tiene sus limitaciones y se daría en determinadas condiciones y se
estimó no adecuada para la formulación de políticas, entre otras cosas porque debían
darse concurrentemente: 1. los resultados de las políticas deben ser
mayoritariamente satisfactorios y aceptables; 2. debe existir un altísimo grado de
continuidad en la problemática para la cual se estableció tal política; 3. debe
existir un alto grado de continuidad en la disponibilidad de medios y recursos adecuados
para la aplicación de la política establecida. Tal vez esto se consiga solamente en los
países altamente desarrollados. El
arte o la ciencia de salir del paso, luce inviable como una metodología de
formulación de políticas para el caso Venezolano. La revolución, con sangre y sin
sangre, ha sido experimentada en Venezuela, pero lamentablemente ninguna de las dos ha
dado los resultados esperados. Los últimos 40 años ha sido el paraíso de
las políticas incrementales y ahí tenemos el resultado: somos más pobres que
antes y la corrupción reina como en 1.826. No se ha conseguido el desarrollo político,
económico y social que nos ubique dentro de la categoría de país desarrollado. Seguimos
en el subdesarrollo, ahora peor que en 1.958. Consenso
no es igual a alta calidad. Consenso de los actores y calidad de las políticas
diseñadas o seleccionadas nunca es ni será lo mismo. Algunas
consideraciones deberán tomarse en cuenta, tal cual lo veo, para mejorar, por ahora,
la formulación de futuras políticas: 1. Aumentar el grado de racionalidad, mayor
detalle y explicación de las metas, enumeración extensiva de nuevas alternativas,
elaboración lo más consciente posible de aspiraciones con sus posibles interrupciones,
algunos criterios para tomar decisiones; 2. Tomar en cuenta los procesos
extraracionales, tales como el juicio intuitivo, la invención creativa de nuevas
alternativas, la experiencia, el conocimiento técnico, como fuentes de conocimiento, de
entendimiento y percepción; 3. Discusión abierta y participativa de casos
concretos y pronunciamiento, mediante referéndum, de los involucrados en cada caso;
establecimiento de unidades de pensadores para el mejoramiento de los
instrumentos analíticos relacionados con cada caso; 4. Innovar frente a la
tendencia de los estados modernos, quienes generalmente basan su formulación de
políticas en los métodos ya conocidos, en los precedentes, cambio
incremental, salir del paso, inercia y rutina,
estratégica, etc. ¿Y,
acaso leen y escuchan los actuales gobernantes?. Ojalá sí. Estamos atentos a eso.
¿Y por qué no empezar por resolver los pequeños problemas, como por ejemplo, sacar una
partida de nacimiento rápido, sin contratiempos de ninguna especie, en una Jefatura
Civil o en el Registro Principal de cualquier población o ciudad, pero especialmente en
Caracas ?. 23-02-2000
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Lic. Nelson Maica C nmaicac@starmedia.com |