Tras
buscar arduamente, los Scions localizan a uno de los Nuevos Dioses.
Obviamente, se sorprenden al descubrir que la Diosa a quien han
descubierto no es tan "Nueva". Su nombre es Fortuna, y
anteriormente perteneció al Panteón Greco-Romano. Dante y Kioki
se dirigen a Las Vegas a enfrentarla, pero para su sorpresa, Fortuna
resulta ser una Diosa de lo más sencilla y agradable. Los Scions
estaban desconfiados, así que rechazaron su amistad.
Esa misma
noche, un crimen ocurre en el hotel en que se hospedaban; un asesinato,
y las cámaras de seguridad mostraban a Dante cometiéndo esta atrocidad.
La policía arribó poco despues a arrestarlo. Una vez en
prisión, otro de los Nuevos Dioses se aproxima a Dante a través de la
Televisión. En esta ocasión se trata de Media, Diosa de los
medios de comunicación. Con su poder, le muestra lo que vieron
las cámaras de seguridad esa noche: una creatura capaz de cambiar de
forma que asumía la forma de Dante para eliminar a sus víctimas para
inculparlo. Con ayuda de Agatha, Diosa de la Ciencia, ayuda a
Dante a escapar para averiguar la identidad del verdadero asesino.
Kioki
mientras tanto conoce a otro Scion, Leo Connors, quien le ayudó a descubrir que
Thule, aún con vida, planeaba repetir el ritual de muerte en la cima
del hotel Luxor, otra pirámide similar a las de Egipto, solamente que
en esta ocasión utilizaría a Fortuna como el sacrificio. Leo, más
familiarizado con los sacrificios humanos debido a sus estudios
Arqueológicos, y al Panteón de sus padres, les hace ver que el
sacrificio de Fortuna daría tanto poder al ritual que acabaría con la
vida en la Tierra. Desafortunadamente, mientras descubría esto,
un grupo de mafiosos atrapa a Leo y lo golpea brutalmente, dejandolo
por muerto a mitad del desierto de Nevada.
Kioki
y Dante enfrentan a Thule en el Luxor. Sabiendo ahora el tipo de magia
que ella utiliza, tienen cierta ventaja. Aún así, ella logra
herirlos antes de ser destruida por las propias fuerzas místicas que
estaba manipulando. Al final, Kioki y Dante, triunfantes, aunque
a heridos ayudan a una muy muy débil Fortuna a escapar de el sitio de
sacrificio. Pero antes de salir, encuentran a un solo oficial de
policía que les pide suelten las ármas. Sabiendo que pudieran
meterse en problemas si desobedecen a la autoridad, ambos dejan caer
sus armas y se alejan de ellas; pero es entonces cuando el uniformado
dispara contra ellos. El ataque los toma por sorpresa, y tras
sobreponerse a ella, intentan contra-atacar, solamente para ver como el
policía se transforma en cuervo y sale volando del lugar.
Habiendo
rescatado a Fortuna, ahora cuentan con el favor de los Nuevos Dioses.
Además, gracias a los nuevos lazos que están estableciendo con
ellos, los Antiguos Dioses ya no creen que sean ellos quienes
intentaron hacer caer el Inframundo. Sin embargo, aún queda la
pregunta: La creatura que cambia de forma, Proteus, a quien sirve?