Toda
historia tiene un inicio, y la nuestra empieza con la llamada de los
Dioses. A lo largo del mundo, los Dioses han procreado hijos con
los mortales a quienes han jurado proteger. Estos hijos, a lo
largo del mundo, se dedican a proteger los intereses de sus padres, así
como a los mortales con quien conviven día a día.
La llamada
llega a Dante, un pintor que tiene visiones de un monstruo de arena que
devora todo a su paso. Dante trata de descubrir la verdad detras
de sus visiones, y el origen de la estrella blanca que resplandece
sobre el terrible monstruo que devora ciudades enteras, así que viaja a
egipto, en donde conoce a Conny Lopez, quien es atacada por una
creatura no muerta. Al llegar a Cairo, Dante es transportado al
cruzar una puerta a un oscuro pasillo que pareciera no tener fin.
La
llamada también llega a Kioki, un actor Japonés en busca de su fortuna.
Al investigar la identidad de su padre descubre que se trata del
Dios Tsuki-Yomi, Señor de la Luna, y se encamina a Japón para
investigar más al respecto. Al llegar al distante pueblo de
HoroHoro, divisa a la distancia una isla que no aparece en ningún mapa,
y al llegar a ella en una barcaza, descubre una enorme estatua de oro
con una puerta en su base, la cual lo lleva por un oscuro pasillo que
parece no tener fin.
La llamada llega a el Dr. Surem, curador
del Museo Británico. El Dr. Surem ha sabido ya desde hace tiempo
que su verdadero padre es Poseidon, Dios del Oceano, y para él
significa una gran oportunidad de descubrir el pasado y las reliquias
que los antiguos dejaron detras. Surem descubre a Kioki, y lo
sigue en su búsqueda para investigar más sobre el antiguo Japón.
Siguiendolo, también descubre la puerta y detrás de ella el
pasillo.
A lo largo del mundo, los Scions de distintos Dioses
oyen la llamada, y uno a uno van descubriendo el pasillo de maneras
distintas. El pasillo avanza por la nada, y poco a poco va
revelandose ante ellos como chispas de luz bajo sus pies; casi como si
caminaran sobre un camino de estrellas. Al final del pasillo,
llegan a una enorme explanada, donde los Scions se encuentran uno a
uno. Mientras tanto, al rededor de ellos, aparecen los Dioses.
La
reunión inicia, y los Dioses hablan del peligro que corre el mundo.
Hablan de la catástrofe del Inframundo, y de las grietas que
están permitiendo a los muertos volver a la vida... pero ninguno de
ellos parece saber la razón de esta destrucción. Poco a poco la
reunión deteriora en una discusión inutil, y búsqueda de culpables.
Odin, disgustado con el desorden del lugar se aproxima a Kioki,
quien parece estar más interesado en buscar soluciones que
culpables, y le habla de los Nuevos Dioses, a quien el considera
responsables de tratar de debilitar a los Viejos Panteones.
Mientras tanto, Dante se aproxima a Atena quien le habla de una
órden de Necromantes que pudieron ser quienes debilitaron el Inframundo
en primer lugar.
Dante,
Kioki y Surem se alían, y se dirigen a Egipto,
donde Dante se encontró con la creatura no muerta para rastrear a los
Necromantes. Aquí, Surem se separa de ellos para continuar investigando
en el Cairo al respecto de la aparición de creaturas extrañas, y su
relación con eventos similares que hayan podido ocurrir en épocas
mitológicas. Mientras tanto Kioki y Dante se dirigen a España,
siguiendo una pista que los llevara a los Necromantes. En el
camino se encontraron con uno de ellos y lo lograron derrotar, pero
antes de poder capturarlo, se dio a la fuga sin que pudieran
deternerlo. Sin más forma para localizarlo, continuaron su camino.
Tras
un largo viaje, finalmente arribaron a San Fernando de los Heroes, en
donde una extraña plaga arrasaba con el lugar. Rápidamente se
dieron cuenta de que esta plaga había sido iniciada por los
Necromantes, quienes se alimentaban de la energía de los vivos. Aún
más, en este pueblo se encontraba Thule, la reina de los Necromantes.
Mientras tanto en Cairo, el Dr. Surem encontró al Necromante que había
escapado. Se encontraba en la cima de una de las pirámides,
dispuesto a sacrificar a un niño de 3 años en un ritual que acabaría
con toda la vida de El Cairo entregando su poder inmediatamente a
Thule. El Doctor logró derrotar al Necromante, volviendo el
hechizo en su contra. Al mismo tiempo, Dante y Kioki enfrentaban
a los Necromantes, pero el hechizo revertido de Surem hizo que todos
los necromantes volvieran a la tumba, entregando su poder a Thule.
Rápidamente, Dante le arrebató la energía, obteniéndola él mismo.
Kioki
interrogó a Thule, quien ahora estaba débil y sin magia, y ella tuvo
que confesar que como efecto secundario, sus hechizos habían sido lo
que había creado la primer grieta en el Inframundo. Además, le
dijo que quien le había entregado estos hechizos había sido uno de los
Nuevos Dioses. Asegurandose que no sabía nada más al respecto,
Kioki la dejó ir libre, y comenzó a buscar a los Nuevos Dioses.