Profundizando en el método utilizado
Fase III. Lectura asociativa.
En esta fase, las letras dejan de ser objetos y empiezan a convertirse en verdaderos significantes que aún no están codificados. El niño sabe que esos signos que ve son letras, pero aún no sabe qué quieren decir. Para que no llaya una regresión del significado y para potenciar el avance del significante, empleamos una metodología global mediante la cual el niño asociará palabras e imágenes; en estas palabras va realizando ejercicios de codificación-decodificación de los signos que las integran y va desarrollando una serie de estrategias que le ayudan a diferenciarlas unas de otras. Se inicia así el programa de lectura individualizado, propiamente dicho.
Esta fase es continuación de la fase I, pero ahora vamos a elegir un número de palabras que corresponden a aquello más conocido y que más interese al niño, ya que éste aprende antes aquello que más le gusta. Para ello, utilizamos una hoja de observación en la que los padres van anotando todo aquello que más interesa al niño.
HOJA DE OBSERVACION DE LENGUAJE Y LECTURA Nombre de] niño: Sonidos Objetos AccionesSurgen así los llamados "centros de interés": el primero está constituido por la familia del propio niño, confeccionando el "libro de la familia"; después, el "libro del cuerpo", el "libro de la casa", el "libro de la calle", etc. Así confeccionaremos el "libro del niño", en el que se recogen todas aquellas palabras que se han elegido para cada caso. Confeccionamos también el "libro del abecedario", en el que se clasifican las palabras aparecidas en cada centro de interés según la letra inicial de cada palabra. Esta letra inicial es escrita en rojo y en tamaño grande.
Objefivo general. El niño debe leer perceptivamente palabras escritas en un libro con o sin indicación pictórica.
Procedimiento general. El procedimiento para la discriminación de palabras es el mismo que el utilizado con las imágenes: primero, emparejar palabras iguales, después seleccionar la palabra indicada y, por último, nombrar la palabra que se le presenta.
Se muestra al niño una tarjeta de tamaño folio con la foto del propio niño y su nombre debaJo (con letra enlazada).
(foto de la niña) DianaCuando presentamos la primera tarjeta-foto, dialogamos sobre ella. Si el niño no es capz de emitir palabras, se le ayuda a que indique o señale. Con esta actividad, podemos desarrollar otros conceptos, como nociones espaciales, nociones de esquema corporal, etc. ("¿dónde está el pelo?", "¿qué hay detrás?", "¿dónde estás?"). Así ayudamos a mejorar el lenguaje expresivo y el compresivo. En nuestra experiencia, hemos comprobado que, ante estas situaciones, los nisños se esfuerzan por comunicar sus conocimientos, impresiones y sentimientos, aunque su capacidad de expresión sea muy limitada.
El programa individualizado de lectura tiene las siguientes etapas:
Etapa 1.
Se presenta la tarjeta-foto del propio niño y se le pide que la mire. Se le dice "¿dónde está Diana?": "¿dónde está el pelo de Diana?". El profesor señala la foto de Diana y dice "¿quién es ésta?": si el niño no responde, se le dice "ésta es Diana, eres tú".Etapa 2.
El profesor señala la palabra y dice "aquí dice Diana". Pregunta al niño "¿qué dice aquí?: aquí dice Diana. Dí tú Diana". Si el niño responde correctamente, alábele e indíquele que ya es capaz de leer: "ya sabes leer Diana".Etapa 3.
Se pone delante del niño la tarjeta-foto y se le da una tarjeta con la palabra Diana. Se le dice "pon la palabra Diana sobre la palabra Diana".(foto de la niña) Diana DianaSi lo hace correctamente, se le hace ver y se le alaba: «has puesto Diana con Diana (se señala); ¿qué dice aquí?: Diana". El niño debe imitar la palabra Diana. Se le dice "has leído esta palabra, puedes leer Diana".
Etapa 4.
Se presenta una nueva tarjeta-foto, por ejemplo la de la madre del niño y una tarjeta con la palabra "mamá".(foto de la madre) mamá mamáSe sigue el mismo procedimiento que en las etapas 1 a la 3.
Etapa 5.
Se dan al niño dos tarjetas de palabras anteriormente trabajadas;Diana mamáSe le pide que coja la tarjeta que dice Diana. Si su respuesta no es correcta, se le enseña la tarjeta adecuada y se le dice "aquí dice Diana", despuée se le enseña la tarjeta-foto y se le dice «mira, aquí dice Diana, busca tú la palabra Diana". Después se le pide que empareje la tarjeta de la palabra Diana con la palabra de la tarjeta-foto. A continuación, se hace el mismo procedimiento con la palabra "mamá".
Etapa 6.
Se ponen las dos tarjetas-foto delante del niño y se le enseñan las dos tarjetas individuales de "Diana" y "mamá". Se pide al niño que coja una tarjeta determinada y que la empareje con la palabra adecuada.(foto de la niña) Diana (foto de la madre) mamá Diana mamáEtapa 7.
Se sigue el mismo procedimiento que en la etapa anterior. Se le enseña una tarjeta y se le dice "aquí dice...". Si el niño no dice el nombre de la palabra, se le dice la respuesia y se pide al niño que la repita. Después se pide al niño que empareje la tarjeta de la palabra con la tarjeta-foto correspondiente.Etapa 8.
Se sigue el mismo procedimiento que en la etapa 6. pero ahora se utiliza una tercera tarjeta-foto de algún miembro de la familia. Progresivamente, se van introduciendo nuevas tarjetas-foto de los miembros de la familia, sin presentar más de 6 a la vez.Etapa 9.
Se hace una tarjeta loto con los nombres de los miembros de la familia:mamá José papá Diana JesúsSe sigue el mismo procedimiento que en las etapas anteriores. Primero, se le pide que empareje las tarjetas palabra con las que aparecen en el loto. Luego, se le pide que señale una palabra determinada en la tarjeta loto. Por último, se le pide que nombre las palabras de la tarjeta-loto.
Etapa 10.
Además de trabajar con las palabras de los nombres de la familia del niño, trabajamos con palabras que corresponden a los distintos centros de interés «el libro del cuerpo", "el libro de la casa", etc., para formar así el "libro del niño", en el cual recogeremos todas aquellas palabras más familiares para el niño y que, además, contienen todos los fonemas que se trabajarán posteriormente.Etapa 11.
Se van introduciendo poco a poco todas las partes de una frase. Empezamos por los pronombres:yoSeguimos por los nexos y haremos un proceso de asociación con la tarjeta-foto, después con la palabra que lee; posteriormente, seleccionará el artículo correspondiente a la palabra dada. Primero lo hacemos, entre dos nexos, atendiendo al género; después, atendiendo al número.
el la un unaDespués, Con los verbos "ser" y "estar" y luego con verbos de movimiento:
soy está comePor último, todas las demas palabras para formar frases: adjetivos, adverbios, preposiciones, conjunciones, etc.
ahí guapaIremos introduciendo progresivamente los primeros libros individualesen los que se recogen todas quellas frases más usuales para el niño o que, en un momento determinado, constituyen sus principales centros de interés. Empezamos por frases sencillas y después iremos introduciendo una variable más.
Para la mejor discriminación de estas palabras y para el posterior aprendizaje de la función que desempeñana, vamos a utilizar tarjetas con colres distintos: por ejemplo, los nombres en una cartulina blanca: las acciones (verbos) en amarillo; y las demás palabras para la formación de la frase, en verde. Se confeccionará el "libro de las acciones", en el que se recogen imágenes de distintas acionesy, en la parte inferior, la palabra correspondiente, incluyendo las demás palabras necesarias para formar una frase. Este material se utilizará a partir de la fase asociativa hasta la quinta fase, en la que se trabaja la morfosintaxis.
Al final de esta etapa, el niño desarrolla operaciones mentales que le permiten establecer relaciones significado-significante: asocia dibujo con palabra; asocia dos palabras iguales: selecciona la palabra que se le nombra y nombra la palabra que se le indica. En definitiva, reconoce las palabras y las lee verbalizando, lee frases sencillas (primeros libros personales), compone otras frases sencillas con las palabras que reconoce.
Poco a poco, vamos introduciendo al niño en la lectura de cuentos comerciales (por ejemplo, la colección "Poquito a poco", de editorial La Galera). Cuando el niño lee 50 o más palabras,se puede pasar a la fase siguiente.
Aspecto gráfico.
En primer lugar, se empieza a trabajar el punteado libre con rotuladores de punta gruesa, pasando después al punteado dentro de figuras.
Tras superar esta fase, el niño se d ebe iniciar en el trazado de líneas rectas verticales y horizontales, por ser éstas as más sencillas de trazar. La combinación de líneas verticales y horizontales permitirá el trazo de la cruz y de los ángulos.
Después, se deben trabajar las líneas inclinadas, cuya principal dificultad estriba en realizar los cambios de dirección, sobre todo cuando se trata de líneas quebradas. Posteriormente, se pasará ala realización de trazados más complejos, es decir, las líneas curvas (círculo y semicírculo), cuyo orden de secuenciación y combinaciones serán:
- Seguimiento de caminos sencillos con una línea curva hacia abajo o hacia arriba.
- Trazado de semicírculos en posición vertical y horizontal con giro dextrógiro y sinestrógiro.
- Combinaciones con varios semicírculos.
- Seguimientos de caminos complejos con cambios de dirección.
- Espirales con giros en ambos sentidos.
Para el niño con SD, el aspecto gráfico presenta una mayor dificultad y el aprendizaje se realiza más lentamente. Por ello, es muy importante motivar al niño. Así, cuando éste vaya avanzando en la lectura asociativa, procuraremos que vaya escribiendo todo aquello que lee, alabando siempre su esfuerzo y no recriminando su falta de habilidad.
Se pueden hacer también dictados y copiados de las palabras que el niño discrimina: al niño le satisface mucho el saber que ya puede escribir.
Actividades complementarias
Estas actividades pueden llevarse a cabo desde que iniciamos al niño en el programa de lenguaje-lectura y se realizan en distintos ambientes en los que el niño se desenvuelve: hogar, Escuela Infantil o Colegio, Centro de tratamiento. Las actividades deben ser variadas y siempre abiertas a la creatividad de los educadores, tratando de despertar en el niño su motivación e interés por el aprendizaje.
- Diseñar adecuadamente el ambiente físico del niño. Conviene poner rótulos con los nombres de las estancias de la casa, de los rincones de la clase, de los nombres de los niños junto a sus fotos, de objetos del hogar o de la clase, etc.
- Juegos de codificación-decodificación de las sílabas y letras de las palabras que se están trabajando. Esta actividad se puede hacer cuando el niño es capaz de discriminar 5-6 palabras. Se utilizan como material, letras y sílabas móviles de cartón duro de 6x6 cm. Se presenta la palabra y se dan al niño las letras para que forme esa palabra. Se procede igual con las sílabas, procurando que éstas, en su mayoría, sean directas. Posteriormente, se hace la misma actividad en papel.
- Juegos de emparejamiento, selección y reconocimiento de palabras.