EL JAZZ Y EL LATIN JAZZ EN EL CARIBE COLOMBIANO
(Final)

Primera parte


MC: Ahora a continuación le cedemos los micrófonos al amigo Adlai Stevenson, quien nos va a hablar sobre la influencia del jazz en la salsa y en los músicos del Caribe colombiano.

Adlai Stevenson: Buenas noches. Las relaciones entre el jazz y la música cubana parten desde la época del tráfico de esclavos de la colonia, en los barcos a velas que atravesaban el mar Caribe, de Louisiana a La Habana, Cartagena y Santo Domingo.

Son conocidas las orquestas afro-cubanas en Estados Unidos a mediados del presente siglo. La pionera de Machito, Mario Bauza, José Curbelo, la Edulcolorada y boba del catalán Xavier Cugat, Noro Morales y músicos de la calidad de Arsenio Rodríguez y Chano Pozo. Por eso sin incluir las orquestas cubanas que dominaban ampliamente en el gusto de los habitantes del caribe.

Pero todos esto es prehistoria del movimiento o marquilla comercial denominada "Salsa", que tiene una fecha de nacimiento exacta: 8 de diciembre de 1959, cuando las tropas de Fidel Castro entran a la Habana tras la deserción y caída de Batista y sus alegres compadres.

El bloqueo produjo sus resultados. Las orquestas cubanas desaparecieron del panorama sonoro en América Latina y los propagandistas musicales de las posiciones de los exiliados se inventaron melodramas como:

Cuando salí de Cuba
dejé mi vida, dejé mi amor
Cuando salí de Cuba
dejé enterrado mi corazón

o aquella de

el son se fue de Cuba...

Los grupos y orquestas Neoyorquinas, por lo general con ascendientes en Borínquen, buscaban afanosamente una ubicación cultural en la sociedad norteamericana. Bien sabían que Puerto Rico no es un estado, ni es libre y es un asociado indeseable a los miembros de la Unión.

Tito Rodríguez y Tito Puentes, en medio de su rivalidad, manejaban el formato orquesta Big-Band, alegrando los pases de los bailadores en los míticos Ball room como el Paladium, cerrados por el fin de una época, mientras silenciosamente aparecieron pianistas como Eddie Cano, Eddie y Charly Palmieri, trabajando el "sonido nuevo" al lado del vibrafonista de jazz Cal Tjader.

-Se oye grabación de Cal Tjader-

La reciente compañía disquera Fania, marginal dentro de la industria del disco norteamericana, bien pronto vio el nicho desocupado en el mercado dejado por las orquestas cubanas, impulsando figuras jóvenes y desconocidas que mezclaban los ritmos cubanos con Ritmh and Blues como Willie Colón y Hector Lavoe. Su fuerte comercial eran las pachangas carabines del tipo acuyuye, impulsadas por Jhonny Pachecho y otros músicos como Louie Ramírez, que posteriormente se constituiría en el arreglista estrella de la salsa, excelente vibrafonista y un admirador del jazz.

-Se oye grabación de Many Román, año 1965 por la Fania-

Ricardo Ray, pianista con formación clásica y jazzística sienta las bases del sonido más equilibrado de la salsa, con un tema premonitorio que anuncia los antecedentes de su música, llamado Mambo-jazz.

-Se oye grabación Mambo-jazz-

Todas estas experimentaciones previas condujeron a lo que Rubén Blades llamó "la música que mejor expone el croos over cultural: el Boogaloo" y su pariente el Shingali, con fuertes raíces en el jazz y en el Ritmh and Blues. Este cantante panameño precisamente comenzó su carrera artística con la orquesta más representativa de este género: Pete Rodríguez y La Magnífica.

Ello no significa que el sonido del boogaloo sea exclusivo en su nacimiento en Nueva York en la tormentosa década de los sesenta. En Cuba, músicos con formación jazzística como Pedro Justiz, más conocido como Peruchín, planteaban segmentos armónicos con los elementos sonoros claves de este tipo de música, sobre todo en sus solos de piano, tal como su particular versión de la clásica Guantanamera.

Cimentada la salsa con otras orquestas como la de Ray Barreto, Sonora Ponceña, Gran Combo, Orquesta Harlow y Joe Cuba, entre otras, alcanza mayoría de edad y su declive por la comercialización en 1978 a raíz del éxito del álbum "Siembra", de Willie Colón y Rubén Blades.

-Se oye grabación Ray Barreto año 1964 en New York-

Joe Cuba, un grupo neoyorquino por su sabor, formación de sexteto y el inusual uso del vibráfono, instrumento jazzístico desconocido en la música cubana (Lionel Hapton, Cal Tjader y otros), impone un tema llamado El pito cuyo coro o estribillo proviene de una canción negra norteamericana que plantea la desdicha de la segregación racial y el exilio, y que decía:

I´ll never go back to Georgia

bautizada por la cultura popular como Ahí viene Tomás Montoya.

La salsa adoptó del repertorio del jazz no solo estribillos, compases, armonías, acordes, arreglos y conceptos: le dio un toque marginal a la idea mítica del barrio, ghetto racial y económico, en que los habitantes se reconocían en la música como elemento cultural aglutinante; Se confinó a los clubes nocturnos como el Chetteah, propiedad de Ralph Mercado, grabando las Jam session, con otra idea muy querida al jazz, las Alls Stars (todas las estrellas). A Hector Lavoe se le llamó "La Voz", término acuñado a Frank Sinatra, "The voice", copiado sin beneficio de inventario. La orquesta de Ricardo Ray y Bobby Cruz montaron el tema bandera de Sinatra My Way (mi camino), buscando en ese momento romper el cerco de lo que llaman los músicos neoyorquinos "el circuito de cuchifrito", expandiéndose comercialmente.

-Se oye grabación tema del Paul Aka en el trabajo de Ricardo Ray Aguzate-

Todo este ajetreo musical sazonado con ron, tabaco, baile y esquina produjo una fuerte impresión en los músicos colombianos, idealizando este proceso, fomentando con razones muy válidas la búsqueda de integración con este movimiento.

Joe Madrid, pianista jazzístico cartagenero, trabajó al lado de Ray Barreto y Mongo Santamaría, componiendo y arreglando al lado de Justo Almario la Cumbia típica. Cuando regresó a Colombia, se radicó en Barranquilla, tocando con una serie de músicos jóvenes a quienes influenció. Eran las épocas de los bares Chick Corea y Papagayo, entre otros.

En 1979 se forma en Barranquilla un ensamble de jazz conformado por Daniel Moncada, Carlos Martelo, Alberto Barros, los hermanos Jiménez y Jhon Berman. El Maestro Moncada posteriormente se fue a Estados Unidos, trabajando en diversas actividades musicales. Alberto Barros se integró al grupo Niche y es líder de los Titanes. Los hermanos Jiménez tocaron con el conjunto clásico de Nueva York, Niche, Fania. Carlos Martelo, de la legendaria banda de orquesta de porros los Hermanos Martelo, quienes incluían en su repertorio temas jazzísticos de la corriente be-bop y swing.

Es necesaria una disgregación en torno al concepto de la escuela del porro atlanticense. El sonido internacional que plantean las orquestas barranquilleras en los años cincuenta y sesenta, elimina los arrebatos exuberantes de la interpretación folclórica. Eran Big-Bands que interpretaban un particular swing tropical. No es casualidad que Luis Carlos Meyer, el Rey del porro, hubiese sido cantante de la orquesta de Xavier Cugart.

Esta escuela de porro agotó su repertorio estilístico, sobreviviendo en los años setenta gracias a las orquestas venezolanas (Billos, Los Melódicos, Nelson Henríquez, Pastor López) con un sonido blando, aburguesado, para las buenas personas que querían bailar sin estridencias, suavecito, acachacado.

A estas orquestas las desbancó un antiguo cantante de los Martelo, Juan Piña, aplicando tumbaos salseros en el piano, batería y cortes ajazzados.

-Se oye grabación de Bailando, tema de Juan Piña-

La influencia de la orquesta de Richie Ray, basado en un piano percutivo, trompetas muy equilibradas y el timbal, es obvia en la orquesta de Fruco y sus Tesos, con su cantante Joe Arroyo. Aún hoy, la orquesta de Joe maneja parte de este sonido, mitad con pretensiones internacionales y la otra mitad con el sonido criollo del chucu-chucu. Otra orquesta que desarrolló este sonido exclusivamente para Colombia fue la de Nelson y sus Estrellas.

-Se oye grabación, fragmento de El son del papelon de Nelson Gonzales-

El maestro Francisco Zumaque trabajó con la Fania de Arreglista. En un álbum memorable de Eddie Palmieri y Cheo Feliciano estructuró toda la orquestación del tema El día que me quieras de Carlos Gardel.

Quizás el músico costeño que tiene más aproximación a la línea de la salsa y el jazz es Jorge Emilio Fadul. El cruce de senderos no es claro, pero ello de ninguna manera invalida la intención y calidad del trabajo. Como paradoja, en esa grabación de Fadul lo acompañan músicos de Irakere, los cuales se excluyen de la salsa expresamente: "no me confundas esto con la salsa" dice Oscar Valdés, voz líder del grupo.

-Se oye grabación de Jorge Emilio Fadul y su grupo-

Otros músicos costeños que acompañan a Fadul son Justo Almario, Viola Camacho y Santos Vizcaíno. El caso de este último es una antología del cross over. Principió como pianista de jazz y rock en Estados Unidos, posteriormente fue pianista de la orquesta de salsa Fuerza Noble de Gabino Pampini. Radicado en Barranquilla, en la actualidad es arreglista y tecladista del Binomio de Oro, incorporando escalas arábigas en las grabaciones, en un encuentro histórico del vallenato con una parte de sus raíces, la música árabe. El jazz no es desconocido para los costeños. Una banda de dixieland suena igual a una banda de porros. El sur de Estados Unidos, triste y mísero, se parece en sus colores y calores a la costa colombiana del Caribe. El Missisippi y el Magdalena, como dice Peyo Torres, se parecen mucho, pues él tocaba la trompeta en un barco fluvial y Louis Armstrong también. García Márquez se inspira en los relatos de William Faulkner, en un imaginario lugar sureño llamado Yaknapatawha, que acá se convierte en Macondo, habitado por magos, saltimbanquis, ojos de perro azul, lluvias y esperas trágicas, camajanes, gaiteros y músicos con los oídos puestos en el mundo y el corazón afincado en su tierra.

Gracias.

MC: Muchas gracias Adlai. Seguidamente le damos la palabra al amigo Laurian Puerta, muy conocido por todos ustedes. Su tema es "Nuestros músicos y músicas en el latin jazz".

Laurian Puerta: Muchas gracias, saludos y respetos a todos los amigos y asistentes.

Todos sabemos que en la década de los años cuarenta la influencia del jazz fue muy grande y que los primeros en asumirla, o así lo hicieron saber al mundo, fueron los cubanos. Por eso, los músicos isleños que emigraron en esa época lo primero que hicieron al llegar a Estados Unidos, en especial a Nueva York, fue tocar jazz a su estilo, contribuyendo y fusionando este género con los ritmos de la isla.

El padre de la criatura, latin jazz, jazz latino o afrocuban jazz, fue el genial Mario Bauza, quien en 1943 compuso y grabó su tema Tanga, uno de los primeros nombres con que se conoció la marihuana.

El tema que registra la historia musical de fusión del jazz con la música latina, Manteca, fue grabado por Dizzy Gillespie con Chano Pozo. Dizzy era muy amigo de Bauza y le pidió que le ayudara a buscar un bongosero para un concierto en el Carnegie. Los asistentes quedaron maravillados de este concierto, donde Chano ejecutó su tema Manteca.

Pero realmente el primer caso de fusión o de "afrocuban jazz", como se le decía antiguamente, se dio en 1931. El tema Saint Louis Blues fue grabado por la orquesta cubana de los hermanos Castro, en la ciudad de Nueva York.

La melodía del blues es interpretada por los metales con un fondo rítmico de son y además el coro canta en contrapuntos, pasajes de el Manisero, del legendario Moisés Simmonds.

-Se oye grabación Saint Louis Blues-

LP: Esta es una grabación realizada por el musicólogo Cristóbal Díaz Ayala, quien conserva el disco en 78 RPM.

Pero no solo fueron los cubanos quienes se dejaron seducir e influenciar por el jazz, nuestros músicos costeños, desde los años cincuenta, también fueron cobijados por esta ola musical. Por ejemplo, el Maestro Luis Carlos Meyer llegó a México grabó con la Orquesta de Rafael de Paz uno de sus éxitos El hijo de mi mujer, el 6 de marzo de 1952. En esta pieza el rebolero Luis Carlos Meyer introduce algunos elementos del jazz, convirtiéndolo en un porro jazzeado.

-Se oye grabación El hijo de mi mujer-

LP: Luego viene la segunda generación que, yo creo, siguió trabajando más dedicada al jazz. Músicos más recientes como José Madrid, a quien por cierto vi el año pasado en Bogotá muy demacrado por problemas de vicio, también incursionaron con éxito en este género musical. Pero a quien considero el pionero del latin jazz, tras ganarse a pulso este lugar, es al pianista, arreglista y director de orquesta, nacido en Pasto, Edy Martínez. Duró más de treinta años en Estados Unidos, tocando con prestigiosas orquestas, como la de Mongo Santamaría, Ray Barreto, Tito Puentes, Gato Barbieri. Regresó al país y se casó, y como a su mujer no le dieron la visa para los Estados Unidos, se quedó en Colombia por amor. Pero luego aquí consigue lo que nunca pudo conseguir en mucho tiempo: grabar su propio disco. Eso lo hace en 1995 y allí está definido este corte de "latin jazz". A continuación oiremos uno de sus discos, Día de las madres.

-Se oye grabación Día de las madres-

LP: No solamente nuestros músicos se dejan seducir por ritmos extranjeros. Los músicos extranjeros siempre se han dejado seducir por nuestros ritmos musicales. Ninguno de ellos ha escapado a la magia de la cumbia, a la que respetan por su difícil interpretación, como lo reconoció tras un concierto el pianista Chucho Valdés.

El contrabajista norteamericano Charles Mingus emprendió una aventura musical por la costa Caribe colombiana. Estuvo en Sincelejo, Cartagena, Santa Marta, Montería, donde dijeron que había llegado un loco nuevo, acompañado de Edy Martínez y Justo Almario. Y de este recorrido captó la magia del Caribe y la vertió en un trabajo que apareció en 1978 Cumbia and jazz fussion, donde se puede apreciar desde el vendedor de paletas, nuestras aves y el rumor del mar.

-Se oye grabación Cumbia and jazz fussion-

LP: Justo Almario es, sin lugar a dudas, el sincelejano universal y es quien más ha logrado proyectar nuestra música a través del latin jazz. Tras estudiar música, saxofón, clarinete y flauta en una prestigiosa escuela de Boston, tocar en la Orquesta de Mongo Santamaría, Ray Barreto, Tito Puentes, inclusive con la Fania y otros grandes de la salsa y el jazz, logró aislarse y formar su propia agrupación. Me contó que una madrugada en que la nostalgia lo embargaba y aprovechando que allá en Los Angeles se encontraba el acordeonista sabanero Lucho Campillo, y recordando las madrugadas de Sincelejo, aprovechó para montar un disco que allí nació, que se llama Saxo Callejero, en 1992.

-Se oye grabación Saxo Callejero-

LP: Bueno, este disco para mi ha servido de paradigma de todo aquello que se conoce como las fusiones, las mezclas musicales que se viene realizando. Este es un disco que al amigo Edwin Madera le da duro porque encierra toda una nostalgia, en especial para la gente de la sabana, que cuando la oye en las madrugadas llora por que llora, cierto Numa.

Para quienes han asistido a los festivales folclóricos que se realizan en la Sierra Nevada, en Atanquez o escucha el llamado del chicote, podrán reconocer enseguida el sonido que emana de la flauta melancólica de Hernán Jay Rodríguez, un saxofonista barranquillero del barrio el Carmen y quien estará en el II Festival de Jazz "Barranquillaz". Logró captar el sonido del chicote, instrumento que tocan los indígenas, los arhuacos, los kogis y la gente de Atanquez, en este disco La cumbiamba, que fue grabado en 1993 con la Orquesta de Bobby Sanabria.

-Se oye grabación La cumbiaba-

LP: Memo acevedo es un bogotano radicado en Canadá. En dos ocasiones se ha ganado el título de mejor percusionista del año. Excelente baterista que tuvimos la oportunidad de apreciar en Barranquilla en el anterior Festijazz. En 1993 grabó su primer disco que tuvo como invitado especial al prestigioso pianista cubano Gonzalo Rubalcaba. En este tema Cherokee se presenta un mano a mano entre piano y percusión (batería).

-Se oye grabación Cherokee-

LP: Los boricuas también se han interesado en nuestra música con la ayuda de Kike Santander, la tambora de Mario Ochoa y el piano eléctrico de Juan Vicente Zambrano, el flautista boricua Nestor Torres también decidió colocarle percusión costeña a este disco que se llama Pasión por las frutas, grabado en 1994 y tiene como base el ritmo de cumbia.

-Se oye grabación Pasión por las frutas-

LP: Jorge Emilio Fadul, sabanero, luego de estudiar en Santafé de Bogotá y de adquirir experiencia en Canadá e incursionar en la música clásica, se quedó en Barranquilla. Actualmente está vinculado a la Universidad del Atlántico, en el programa de Música donde viene realizando un trabajo valioso difundiendo entre las nuevas generaciones el jazz. en 1995 graba su primer CD que lleva por título Encuentro de leyendas, porque en el participan grandes artistas como Justo Almario, Chucho Valdés, la gente de Irakere, Hector Martignon y Memo Acevedo con el piano de la barranquillera Viola Camacho. Como los coleccionistas y disjokeys no acostumbran a repetir el mismo disco y el tuvo eso para Mambo for Jimmy.

Les agregaré que allí hay que destacar el piano de la barranquillera Viola Camacho y el vibráfono y percusión brasileña de Jorge Emilio Fadul.

No solo nuestros músicos han venido trabajando en la costa el latin jazz, en Bogotá por ejemplo el pianista bogotano Hector Martignon, quien tiene estudios en Alemania y Francia se radicó en Estados Unidos para acompañar a grandes músicos como Ray Barreto y con su propia orquesta en 1991 graba un número de su autoría, titulado Si la cumbia tuviera cuerpo, donde reconoce su gran admiración por la cumbia. A continuación la oiremos. Algunos dicen que es una cumbia gallega.

-Se oye grabación Si la cumbia tuviera cuerpo-

LP: Con elementos de Chandé el pianista bogotano Oscar Acevedo grabó en 1996 el tema El encantador de serpientes, el cual venía trabajando desde 1985.

-Se oye grabación El encantador de serpientes-

LP: ¿Quién dijo que el latin jazz estaba reservado solo para los salseros o jazzistas? Juancho Torres, ese gran músico que le ha puesto frac al porro y lo sigue mostrando orgulloso por todo el mundo, ganó en años anteriores un Congo de Oro en el Carnaval de Barranquilla en la modalidad de rescate lo nuestro, que entre otras cosas es un despropósito utilizar este término ya que nuestra música no está muerta ni ha desaparecido, esta noche lo hemos podido demostrar. Juancho Torres en este disco Manhatan Spiritual utiliza elementos del jazz grabado en 1998.

-Se oye grabación Manhatan Spiritual-

LP: El próximo tema que oiremos tiene una tierna historia, cuenta el saxofonista bogotano Antonio Armedo que cuando viajaba en una chiva de palo para asistir al Festival de Porros en San Pelayo, en la banca de los músicos viajaba un señor cabizbajo y de vez en cuando tocaba su clarinete. Toño le preguntó a otro pasajero que quien era ese señor y este le contó que le decían "clarinete solo" porque el señor había enloquecido al tener que vender por razones económicas su banda de viento y aún llevaba los conciertos en la cabeza, debiendo ejecutar cuando le correspondía según el toque la orquesta.

Armedo, saxofonista bogotano, de padres oriundos de Bolívar, también con estudios en Bogotá, ha venido mostrando la cara a nivel del jazz, y en este disco Clarinete solo, podemos apreciar la muestra de su trabajo.

-Se oye grabación Clarinete solo-

LP: Otra agrupación que desmitifica que el latin jazz estaba reservada para formatos especiales, es el grupo folclórico Los Chamanes. Este disco lo sacaron con ocasión de su viaje en gira artística por Europa, fueron a Francia, España. Es una infidencia porque ellos nos dijeron que este disco solo lo iban a lanzar en el mes de noviembre, pero no resistí la tentación de mostrarles a ustedes este tema La puya con bombardino, en el que se destaca el trabajo del bombardino de Arlington Pardo.

-Se oye grabación de La puya con bombardino-

LP: Ana Caram fue descubierta por el saxofonista Paquito de Rivera, músico cubano, en un festival de jazz que hubo en Tailandia y lograron montar posteriormente un trabajo juntos, donde Ana Cara le rinde un homenaje a la cumbia y Paquito de Rivera al Maestro Lucho Bermúdez con algunos de sus solos. Y con este tema La cumbia cerramos esta intervención. Gracias.

-Se oye grabación tema La cumbia-

LP: EL rector de la Universidad del Atlántico dirige unas palabras antes de pasar al concierto del Maestro Daniel Monacada.

Ubaldo Enrique Meza: La universidad del Atlántico ha estado apoyando a Comfamiliar impulsando todas las actividades realizadas por el Centro de Documentación Musical coordinado por Mariano Candela porque nos parece que todo ese tipo de actividades e investigaciones contribuyen al desarrollo de lo cultural en general de la Costa. Como Universidad y a través del fondo de publicaciones les informo que en diciembre vamos a publicar el primer volumen de las tertulias que se han realizado a través del Centro y para esto haremos un evento en la Facultad de Bellas Artes. Quiero comentarles que nosotros vemos un renacer evidentemente cultural en Barranquilla. Todo este tipo de actividades contribuyen a crecer culturalmente a la juventud, a la niñez, por eso nosotros estamos apoyando actividades como Baranquijazz, la Tertulia Caribe coordinada por Rafael Bassi, igualmente nos dimos a la tarea de apoyar institucionalmente a la Orquesta Filarmónica que hoy está dirigiendo el Maestro Daniel Moncada, y para nosotros es un orgullo que hoy nuestros conferencistas, nuestros expositores, tengan vinculación con nuestra institución y también que se haya escogido un profesor nuestro como músico importante, como lo es Jorge Fadul. Fundamentalmente en nombre de la Universidad quiero invitarles a que participen en este tipo de actividades y en Diciembre estaremos lanzando el primer volumen de las tertulias con el sello de la Universidad.

MC: Ahora los invitamos al teatrino a escuchar el concierto que ofrecerá el Maestro Daniel Moncada

FINAL


Ay Cosita Linda
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