EL MAÍZ Y LA TORTILLA
*
No a la dependencia alimentaria
La compleja situación de la política
económica que tiene nuestro país, heredada del anterior sexenio hizo su presencia
en la llamada crisis del Maíz y la Tortilla. Muy importante, en estas
condiciones, resulta no olvidar que no existe ninguna propuesta para impedir
que en 2008 se aplique la cláusula del TLC -que abrirá la libre importación de
maíz y frijol- y que llevará, sin duda, a la ruina a millones de familias
campesinas.
El maíz, desde siempre, ha tenido una
gran importancia en la vida y desarrollo de nuestros pueblos. Los historiadores
más destacados en este tema coinciden en afirmar que el maíz, apareció originalmente
en territorio mexicano, concretamente en el valle de Tehuacan, Puebla, y se ha
logrado establecer que tiene una antigüedad de entre cinco y siete mil años; la
mano del hombre la llevó a distintos tipos de tierra y clima, pues se extendió
su cultivo y lo consolidó como alimento de primer orden.
El papel desempeñado por el maíz en el
desarrollo cultural del pueblo prehispánico en Mesoamérica, permitió que
surgieran culturas importantes. El Popol Vuh, dice que “los hombres fueron
formados por los Dioses del maíz”; Quetzalcoatl, según la Leyenda de los Soles,
tuvo que afrontar varios problemas “para obtener los granos de maíz para darlo
a los hombres que habitan la era del Quinto Sol”. Todas las culturas
prehispánicas crearon sus tradiciones y leyendas y un culto al maíz.
El sistema alimentario en Mesoamérica,
transmitió sus técnicas de cultivo y de preparación de alimentos, y ha servido
para enseñar temas de ecología a los niños, sobre cómo mantener el equilibrio
ecológico del planeta, cómo lograr una mejor alimentación y la importancia del
mismo, además de contribuir a enriquecer los conocimientos históricos sobre
nuestros pueblos.
Desde su aparición, el maíz ha sido la
base de la alimentación de los pueblos de México. Nuestra cultura ha sido y
sigue siendo alrededor de esta planta. Por todo esto y los alimentos elaborados
con el maíz, los mexicanos somos llamados “Hombres de Maíz y la Tortilla”, que
es su expresión más popular, y está presente en nuestra vida diaria.
El maíz, es una planta de la cual
existen múltiples variedades, y su cultivo se extendió a otras partes luego de
la llamada conquista; actualmente es utilizado en la industria para producir
almidones, cerveza, azúcar, colorantes, aceite, glicerina, etcétera.
Del maíz todo se utiliza, nada se
pierde; los granos, las hojas, las cañas, las raíces, todo tiene un provecho,
por eso los Señores del Dinero, del TLC y otros más, pretenden abrir la libre
importación de maíz y frijol, para acabar primero con nuestra producción
nacional y luego someternos a la total dependencia alimentaria, eso no sin
antes provocar la ruina a millones de familias campesinas.
El Estado Mexicano está históricamente
obligado a defender nuestro maíz, subsidiando este alimento básico, acción por
la que no se debe nadie ruborizar, porque son precisamente las potencias
interesadas en este producto las que más subsidian su producción interna y, su
hambre de dinero, seguro, no la van a calmar con maíz y tortillas… pues su
mezquindad es infinita.
Por: Raúl Espinosa Gamboa.
Cancún, Quintana Roo, México.