Cazadores Blancos: Writer's Corner |
Recuerdos, olvido y redención (4ª Parte) por Midnight Dove Resumen: RanxKen. Los recuerdos de una pérdida dolorosa y el vacío de la soledad atormentan a Aya. Disclaimer:
Debo
repetir lo mismo una y otra vez…Weiß no me pertenece, es de Takehito
Koyasu en conjunto con el Weiß Project. Yuki sí me pertenece, junto a los
personajes que aparezcan de aquí en adelante (necesarios para el
desarrollo de la historia).Ya pasé al cuarto capítulo de este fanfic. En
esta ocasión, me trasladaré 5 años en el futuro, que es donde se
desarrolla la historia, y así se mantendrá hasta el final.Ojalá te guste
este nuevo capítulo y no doy más la lata. A leer se ha dicho. |
Cuarto Capítulo A lo lejos, en una azotea, un muerto observa Las cortinas ondeaban
movidas por el viento. Igual de blancas que la última vez en que se había
fijado en ellas con detención. Cada caricia, cada gemido,
cada movimiento era para Ken, y tenía que morderse los labios para evitar
el gritar su nombre en vez de el de Yuki cuando terminaba de amar a su
maniquí. Un maniquí hermoso, dulce y auténtico a su manera. Se preguntaba
a veces si al enterarse de la triste realidad, su muñeco lo querría igual.
Tal vez sí. Tal vez no. No importaba. Un cuerpo podía encontrar en
cualquier lugar. Podía ir a una esquina y arrendar un Ken a su medida, y
podría gritar su nombre sin problemas mientras hacía el amor. Después de
todo…el cliente siempre tiene la razón. ¿Por qué no lo había hecho desde
un comienzo? Ni siquiera él lo sabía. Tal vez, aparte del cuerpo,
necesitaba que la persona lo adorara por él. No por su dinero. Yuki lo
adoraba. Él lo usaba y lo trataba con cariño, pero pese a todo, era lo
único que existía. Ken lo adoraba, y él lo amaba. La relación perfecta,
pero efímera. Abyssinian nunca se metió en este problema. Sus
únicos objetivos eran las misiones, y proteger a Ken. Ken ya no estaba.
Entonces quedaba solamente el trabajo. El de asesino. No había cabida para
nada más. Yohji: “¡ Omitchi !” Omi: “Yohji – kun. Perdona…no quise asustarte” Yohji: “Nah. No te preocupes…debo estarme haciendo viejo. No sentí tu presencia. En nuestra profesión eso sería un punto muy en contra ¿No?” Omi: “Cierto….¿en qué pensabas? Te veías muy concentrado” Yohji: Si le digo lo del clan Kudou, tengo comentarios irónicos para toda una semana. Fue un milagro que nadie se enterara de ello – “En nada. La verdad. Es más, trataba de no pensar” Omi: “Ahhh” Ambos guardaron un momento de silencio. De aquellos embarazosos en que no se haya qué decir con tal de hablar algo. Luego de un momento Omi dice al viento: Omi: “Mañana se cumplirán seis años” Yohji, quien lo mira medio extrañado, con una elocuencia digna de un político le dice: Yohji: “¿Ah?” Omi: “Mañana se cumplirán seis años desde la muerte de Ken…ojalá tuviera algún lugar al cual llevarle un ramo de flores…” Yohji: “No menciones eso delante de Aya” Omi: “Lo sé. Debe ser muy doloroso para él” Yohji: “No…no es eso…bueno sí…aparte…no lo hagas por el bien de YukiYuki” Omi: “¿Yuki – kun?... ¿Qué relación tiene la muerte de Ken - kun con Yu…?” Luego de un momento cae en
cuenta a qué se refiere. Si Aya recuerda la fecha, estará irritable todo
un mes, si es que ya no sabe qué día es mañana, y Yuki – kun no merecía
agresiones, indiferencias ni malos tratos por parte del frío, terco y
pelirrojo líder. Omi, con el pasar de los
años, había desarrollado un auténtico cariño por el neosiberian. En un
comienzo el verlo era ver a Ken, pero luego de los meses, al tratarlo, se
dio cuenta de que no era como él. Era algo más. Algo diferente. Igual de
buena persona que su antiguo compañero, pero distinto. Él era Yuki. El
Weiß también no fue lo mismo con su llegada, pero no se podría decir que
era para peor o mejor. Pero no podía negar que quería que las cosas
volvieran a ser lo que fueron en su momento… Desconocido: “Vaya. Con que ellos son nuestro objetivo. Parecen unos tipos completamente normales. Quién diría que son miembros del tan mencionado y temido Weiß. Según el reporte ellos son: Kudou, Yohji. Nombre código: Balinese. Un vil playboy, de muy malos hábitos al parecer. Su arma es un alambre anexado a su reloj de confección especial. El otro es Tsukiyono, Omi. Nombre código: Bombay. Es el hacker del grupo. Una persona sencilla y al parecer de “gran” corazón y de fácil trato con la gente. Un asesino castrado podría decirse. Debemos tomar ventaja de esos atributos para nuestro provecho. De seguro esa misma debilidad será su propia caída. Su arma consiste en una ballesta que lanza dardos. Algunos pueden estar bañados en veneno. Debemos tener cuidado. Los otros dos miembros no están a la vista…pero su perfil es bastante claro. ¿Quieres que lo lea?” Desconocido 2: “Hmmm….” El desconocido mira de reojo a su compañero y continúa, luego de esbozar una sonrisa melancólica. Desconocido 1: “Los otros dos miembros son: ……………., Yuki. Nombre código: Siberian…” Desconocido 2: “¿Siberian?” Desconocido 1: “Yep. ¿Te suena a algo?” Desconocido 2: “No”. Dice en tono frío. Desconocido 1: “….” Desconocido 2: “Continúa”. Más que una petición, era una orden. Desconocido 1: “Mmm. No tengo mucha información sobre él, sólo que su arma es un guante con navajas retráctiles. Ahora, falta…” Desconocido 2: “Fujimiya, Ran. Conocido entre sus compañeros como Aya, debido al hecho de haber asumido el nombre de su hermana. Los motivos son desconocidos. Su nombre código: Abyssinian. Su arma es la katana. Una persona de emociones nulas en apariencia. Al parecer tiene una relación amorosa con Siberian. Hay que tomar ventaja de ello” Desconocido 1: “Sabes mucho de él… ¿Por qué?” Desconocido 2: “Hmmm…” Desconocido 1: “¿Sabes? Estoy celoso por ello” Desconocido 2: “Hmmm” Desconocido 1: “Hmmm….Hmmm…Hmmm… ¿Sabes decir algo más que Hmmm? Realmente es frustrante” Desconocido 2: “Hmmm” Desconocido 1: “Vaya. No sé cómo nuestra relación ha llegado hasta este punto con semejante comunicación” Desconocido 2: “¿Relación?...Nosotros tenemos sexo. Nada más” Desconocido 1: “Ouch. Eso me dolió”…No sabes cuanto…en serio… Desconocido 2: “Reconocimiento completo. La operación comenzará en una semana. Avisa a los otros” Desconocido 1: “Sí. Avisaré a los otros…a diferencia del Schwartz, perteneciente a Esset, el Weiß no tienen poderes paranormales. Nosotros sí. No hay nada de qué preocuparse…¿En qué pensarían los de Kritiker para crear semejante grupo…tan…común…?” El primer desconocido se va, dejando al otro solo, quien no dijo nada frente al comentario del último. Sin pensarlo, esboza una sonrisa llena de malicia y determinación. Desconocido 2: “Sus motivos tendrían, pero una cosa es cierta…Tu cabeza será mía, Abyssinian” Fin Capítulo Cuarto M.D.: Ehhhhhhhhhhhhhh.
Finalmente. Espero que te haya gustado. Hasta en quinto capítulo. |