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MATRIX
La revelación del Gran Secreto

 

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A los esclavos del sistema que quieren dejar de ser esclavos

CONOCE A TU ENEMIGO Y JUÉGALE TU JUEGO

   Aceptar que se vive como esclavo, es algo a lo que la mente se resiste. La mente tiende a bloquear la conciencia de lo que oprime, lo que limita, lo que esclaviza. Se le habla a la gente de libertad, de democracia, y la gente cree ser libre. Y si por momentos duda de serlo, trata de no pensar demasiado en el asunto y seguir hacia delante con las anteojeras puestas. Ninguna revolución se hace con mentes así. A esa clase de mentes les hablo de manera distinta que a ustedes, los de mentes dispuestas a la lucha por la liberación.
   A ustedes, que son concientes de la esclavitud humana tal vez no desde este momento, sino desde hace bastante, les dirijo un breve mensaje. Si es recién ahora que se están dando cuenta de cómo funciona esta realidad inventada en la que nos movemos, puede ser que el desengaño les haya causado algunos conflictos. No es fácil ver que de pronto se desmorona  toda una estructura de pensamiento que se descubre que era falsa. No es sencillo empezar de nuevo, edificando una estructura basada en una verdad que la mayoría de quienes nos rodean creerá que es fantasía o mentira, porque son ellos los que viven en la mentira, a gusto con ella. Y para convivir con los demás y caerles bien, los que queremos ser libres y pensamos libremente, simulamos ser como ellos, pensar como ellos, hablarles de los temas intrascendentes de los que hablan ellos. Así nos aceptan y no nos ven como sujetos raros o peligrosos. Hay gente, lugares y situaciones, que nos ponen en el papel de simular que somos como cualquiera. Para ciertos individuos, el silencio con respecto a lo que sabemos y pensamos, o la charla intrascendente, son lo más adecuado. Para otros, de mente abierta, la revelación, el compartir lo que guardamos.
   De ustedes, aquéllos que tengan un jefe en el trabajo, que pueda hacerles problemas si hablaran de estos temas, o si la familia, los parientes, los amigos, los vecinos, o quien sea, les pudieran causar dificultades por esta razón, deberán tomar una decisión: reserva, o libre expresión. En el segundo caso, cada uno de ustedes deberá estar listo para perder el empleo, ser abandonado por la mujer o abandonada por el marido, o por los hijos, por los amigos, calumniado por los parientes, por los vecinos… Aquellos de ustedes que son famosos, de la TV, el cine, la política, el deporte, prepárense a ser tratados como anormales, fundamentalistas, peligrosos para la sociedad.
   Algunos de ustedes tendrán la posibilidad de una doble vida, en la cual separen lo que piensen y digan a la gente adecuada y en los lugares adecuados, de cómo se comporten, reservadamente, donde sea mejor que se ignore lo que ustedes saben. Serán libres por dentro, con apariencia externa de ser una pieza más en el sistema. Del cual obtendrán sus beneficios por tener que estar funcionando en él.
Otros de ustedes, por trabajar independientes y no tener jefe a quien rendirle cuentas de nada, o por vivir a gusto consigo mismos sin importarles lo que piensen los demás, ni los de la casa ni los de afuera, tendrán más amplias libertades para una rebelión visible. Dirán lo que quieran donde se les dé la gana, sin importarles lo que pase.
   Cada uno podrá dejar de ser esclavo de la manera más adecuada a sus limitaciones,  mayores o menores. Pero si las limitaciones están dadas por situaciones a las que se puede poner fin con una simple renuncia, un cambio de entorno físico o humano, o un cambio de actitud permaneciendo en el mismo lugar y con el mismo entorno, arriesgándose a que pase lo que pase, las limitaciones, externas o internas, pueden ser superadas.
   Ser o no ser esclavo, ésa es la cuestión para los que están en duda. Ustedes ya han dejado atrás la duda, han asumido que están en un mundo de esclavos y de amos, y han decidido liberarse. Y un mundo como éste es el lugar ideal para demostrar que la libertad es posible. No hay estado de libertad donde no hay opresión. La liberación es el logro del oprimido. No la dicha del habitante de un mundo de amor y justicia, pues en él la libertad no existe, al no existir la esclavitud. Es un estado neutro, sin conflictos, sin necesidad de liberarse de nada, porque nada impide vivir con plenitud. El anhelo de libertad es propio de esta clase de mundos, como la Tierra. Por eso cuando los pesimistas procuran desalentar diciendo que en este mundo la libertad no es posible, se equivocan: a mayor resistencia al poder que nos limita, mayor ejercicio de la capacidad de liberación; mayor demostración de que el sentido de la libertad nos impulsa, nos mueve a la acción, a los logros, a la victoria sobre la fuerza opresora que no alcanza a someternos.
   La libertad no es un valor existente por sí mismo, sino que existe por oposición a un valor negativo, aquello que conspira contra el movimiento del ser dentro de un orden universal. La libertad surgió como un ideal propuesto ante el advenimiento de la opresión; no fue la opresión la que surgió contra un estado de libertad en el que existiera la idea de que es libre quien no está preso o sujeto a limitaciones de un poder superior. En mundos donde la dualidad no existe, el ser y el hacer no confrontan extremos. Allí nadie es libre, porque nadie es no libre.
   En cambio, nosotros tenemos la desgracia de no vivir en un mundo así, sino en uno concebido para que los seres no sean libres. Por lo tanto, tengamos la dicha de experimentar el estado de libertad que en un mundo en dualidad de extremos es posible. Y esa dicha es sólo para gente como ustedes, los que quieren dejar de ser esclavos. Sean dichosos de vivir como se lo han propuesto: sigan el camino que han elegido. A mí me eligieron para una lucha, me revelaron el Gran Secreto, y aquí estoy, luchando. A ustedes nadie los elige: no son "elegidos" sino por ustedes mismos. La elección de ustedes ha sido dejar de pertenecer al mundo hecho en matriz, el mundo de los masificados hechos en molde, para amoldarlos al sistema. Ustedes han comenzado a moverse por sí mismos al margen del programa que les fue asignado. Han comenzado a desprogramarse, a no cumplir con un destino inamovible. Y quien se rebela al destino, tomándolo en sus manos para convertirlo en un camino hecho por uno mismo, ya no está en manos del destino. Ni de quienes, manejando los hilos del mundo, juegan a computarizar destinos humanos.  Con un liberado de la esclavitud, no se juega. Y en medio del juego de las marionetas que se siguen moviendo al compás del destino que se les dio, ustedes los rebeldes, los que se resisten, mueven los hilos de sus propias vidas.
   Aunque por momentos pierdan fuerzas y retornen al estado de esclavitud, entre el desánimo y la falta de fuerzas, sepan aceptar que en la lucha hay estados cíclicos de decaimiento y de fortalecimiento, y sepan dejar pasar las depresiones hasta que la fortaleza retorne. Un buen guerrero no es alguien invulnerable, sino alguien que conoce sus debilidades y se sobrepone a ellas. Por creer que esta lucha es para gente invulnerable, hay quienes no la emprenden, y se asumen como débiles, diciendo que este camino no es para ellos. Prefieren seguir en la esclavitud, en la servidumbre al sistema, antes que enfrentarlo sin las armas que esta gente cree que se deben tener para tal combate. Cuando en realidad, en esta lucha se sale a combatir con lo poco que se tiene a mano, en desventaja, vulnerables, expuestos al desánimo, al pesimismo, a la derrota posible en todo momento.
   Cada uno de ustedes haga lo poco o lo mucho que pueda, con el equilibrio necesario para pasar sanamente de los logros a los impedimentos; del éxtasis a la depresión. Y así, saber esperar el momento propicio para una nueva arremetida enérgica y victoriosa en cada nueva batalla, luego de cada derrota. Sabiendo bien que, en esta guerra, ninguna derrota o victoria, en la sumatoria de batallas, es decisiva hasta el combate final. Cuando el enemigo tenía bien dominado al mundo y a cada uno de ustedes para creerlos derrotados sin que le presentaran batalla alguna, ahora él sabe que ustedes le han declarado la guerra y que están dispuestos a sostener los combates que sean, los ganen o los pierdan. Ya el sólo hecho de combatir es un logro. No busquen la medida del éxito en cuánta gente que los escuche revelarle el Gran Secreto, reaccione favorablemente. El sólo acto de decir esa verdad es un logro porque es parte del combate, haga lo que haga quien escuche la revelación.  También es un logro la sola actitud de mantener silencio ante los mediocres que se burlarían de ustedes, o que los atacarían si les efectuaran la transmisión de lo que saben; es también parte del combate. Porque el enemigo recurre a esa clase de gente para debilitarnos, distraernos, hacer que con ella perdamos el tiempo o quedemos expuestos a sus ataques. Entonces, hablar cuando se debe, o callar cuando conviene, son alternativas de combate. Son éxitos más allá de los resultados, porque combatir es un logro en sí mismo. Ustedes ya han logrado algo al querer dejar de ser esclavos. Valoren eso, en vez de pensar sólo en lo que todavía les falta recorrer. Tómenlo, si quieren, como un juego de guerra, ya que el enemigo ha jugado el suyo; jueguen y diviértanse siendo libres, siendo distintos del resto, de los masificados marionetizados que los verán como ridículos a ustedes por no ser como ellos, mientras hacen las ridiculeces de siempre que ahora ustedes, al diferenciarse de ellos, verán como graciosas o dignas de lástima, según el caso. 
   La ignorancia es dicha para los débiles y miserables. La dicha para la gente de carácter y riqueza interior, es el conocimiento. Conocer lo que pasa es dramático. Por eso les propongo que lo vivan como un juego si les parece. Para que no les pese tanto el horror de esta película en que estamos, dirigida por un maestro del terror. Arruinémosle su obra metiéndole inserciones de comedia que él no tenía previstas: ridiculicemos a él y a sus monigotes riéndonos de sus estupideces. Y dejemos de ser estúpidos de vivir en el drama que nos armó para reírse de nuestras desventuras.
   Nos enseñaron que allá arriba había un Dios al que temer y respetar. Nos enseñaron a ser solemnes, siervos y obedientes. Reverentes, reverendos… reverendos idiotas!!! Y comprobamos que allá arriba hay un Gran Mentiroso Universal que nada tiene que ver con quien alguna vez y allá lejos en tiempo y espacio, concibió un Universo funcionando como corresponde y que un virósico programa involutivo alteró, instrumentado por esa Mente Corrupta que ha  jugado a ser Creador, hasta que sus jugadorcitos usados y abusados le dijéramos ¡BASTA!
   El juego con trampa se terminó. Hay nuevas reglas, y el Gran Tramposo no es quien las dicta: ahora somos los rebeldes, los reveladores de la verdad oculta, quienes le jugamos al sistema y su Programador el juego de poner la mentira al descubierto. Y como nuestros argumentos tienen buenos fundamentos, trabajo le costará al enemigo jugar con reglas de ley pareja: la paridad de que ya no nos son desconocidas sus intenciones y estrategias, sino que para nosotros quedaron al descubierto. Que el enemigo intente jugar con nosotros tratando de manejarnos, cuando ya no somos manejables porque descubrimos cómo maneja el mundo.
Tener esclavos lo ha divertido. Veremos si acaso se divierte ahora que ustedes, los que quieren dejar de ser esclavos, le demuestran que saben muy bien dónde están parados, en qué clase de mundo, y cómo pueden ser libres en los propios dominios de él.
 

Neo
26 de mayo de 2000

 

LIBERARSE DE LA ESCLAVITUD

   El darse cuenta de que uno es "esclavo" resulta desagradable, molesto, indigno, sobre todo si se es esclavo de un sistema corrupto y falso, como el que rige a la humanidad de este planeta.
   Pero el darse cuenta, y a su vez  querer liberarse de la esclavitud, es una gran virtud, un acto digno de reconocimiento, para quien se atreve a dar ese paso tan difícil.
   A quienes no sólo desean dejar de ser mediocres e ignorantes, sino que están dispuestos a hacer lo necesario para alcanzar la libertad y cambiar sus vidas,  los invito a unirse a nosotros, que luchamos día a día para descubrir ante el mundo "la gran farsa", neutralizando el mal con actos de amor, y no permitiendo que el enemigo logre sus propósitos.
   El "Gran Secreto" ha sido revelado.  En adelante nos corresponde a quienes decidimos ya no formar parte de este juego sucio, continuar luchando con valentía y decisión, sin miedos ni temores, despertando mentes dormidas, y  liberándolas de la oscuridad.

   Un deseo de amor para ustedes,
   Trinity 
   27 de mayo de 2000
 
 

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