19 de Junio de 2002 - Democracia Obrera n° 13 |
Corresoponsal
|
El congreso
extraordinario de la UnTER de Río Negro, realizado en Sierra Grande
el fin de semana del 8 y 9 de junio, estuvo atravesado por una verdadera
rebelión de la base docente de varias seccionales –Cipoletti,
Viedma, Chichinales, El Bolsón Roca, entre otras- , exigiendo la
renuncia de Aurelio Vázquez, su secretario general y miembro
del MAS, considerando que es el responsable de la derrota de la
gran huelga docente de más de 70 días.
Esta rebelión se expresó en que, de los 124 delegados, sólo concurrieron
73 al congreso extraordinario. Los delegados docentes mostraron
toda su bronca cuando decían, describiendo la situación que el
resultado fue partir “del reclamo de que nos paguen todo lo que nos deben, más el arreglo
de las escuelas que se venían abajo” y terminar “ahora peleando para no dar clases los sábados”, mientras
el gobierno de Verani les está pagando en cuotas los salarios
adeudados, y se niega a pagar los salarios de los días caídos. ¡Muchos
docentes no han cobrado ni siquiera febrero!
“Entre el pago de las cuotas de
la pick-up cuatro por cuatro, de las movilizaciones, de los viajes
a Buenos Aires, lo cierto es que la UnTER no tiene un mango en este
momento”, decía un delegado.
La mayoría de los delegados de las seccionales plantea que “en
la UnTER hay que empezar de nuevo”, cuando Vázquez apenas lleva
ocho meses a la cabeza del gremio, de los tres años que dura su mandato.
La base docente insiste en que no debería haberse permitido
y apoyado “las decisiones que
Vázquez tomó sólo, sin consultar”, y hoy dicen “dirigente que se corta solo, se queda solo”. (¿Dónde habrá
quedado el “que la base decida”, cacareado hasta el cansancio
por la dirección del MAS en los ’80?)
Como lo dijo un congresal de la UnTER, “Aurelio bien podría escribir un libro titulándolo “Cómo perder
un conflicto cuando se está a punto de ganarlo”. Y tiene razón
el compañero, porque la huelga de los docentes rionegrinos, y
la UnTER que la encabezaba, se había transformado en una organización
que aglutinaba a todos los sectores en lucha de la provincia, a
los docentes, padres, alumnos, a los desocupados, a los obreros
de la UOCRA, etc. Se transformó en una enorme lucha política de
masas, con movilizaciones de hasta 10.000 trabajadores y sectores
populares, que abría el camino a tirar abajo al gobernador Verani
con una huelga general provincial, e imponer un gobierno de los
trabajadores y el pueblo basado en las organizaciones obreras
en lucha, que era la única posibilidad de avanzar en conquistar
los reclamos docentes y de los demás sectores en lucha.
La UnTER tuvo en sus manos la posibilidad de coordinar la lucha
con los docentes del Chubut, que simultáneamente estaban realizando
una enorme huelga y que habían conformado,
contra la burocracia sindical, un comité de lucha provincial;
así como con los obreros de Zanón, los desocupados y los obreros
de la UOCRA de Neuquén, y constituir una poderosa coordinadora
de lucha de todo el Comahue.
En lugar de eso, Aurelio Vázquez y la dirección del MAS, se pusieron
a los pies de la burocracia sindical de la Maffei y del CTA. Así,
vinieron a Buenos Aires en la “marcha federal” organizada por
la Maffei, con el programa de exigirle al gobierno nacional que
le pague a Verani las regalías y la coparticipación, para que
éste les pagara a los docentes.
Mientras en Buenos Aires Aurelio Vázquez se abrazaba a la traidora
de la Maffei y llamaba a “hacer grande la CTERA”, en Río Negro, Verani
y los intendentes peronistas y radicales se dedicaban a quebrar
la huelga docente escuela por escuela, chantajeando a los desocupados
con que la condición para acceder a los bolsones de comida y a
los planes Trabajar era que fueran a hostigar a los docentes a los
locales de la UnTER para que comiencen las clases.
El gobierno nacional entregó el dinero, y con Aurelio Vázquez nuevamente en la
provincia, Verani les pagó a los docentes... ¡descontándoles
los días de huelga, obligándolos a trabajar los sábados en las escuelas
tan derruídas como antes, y pagándoles en comodísimas cuotas
los salarios adeudados!
Con la misma política con que
la dirección del MAS sostiene a la UnTER y a la Maffei, también sostiene
a la nueva burocracia sindical del Bloque Piquetero, con la que
la UnTER hoy es “convocante” de la nueva “Asamblea Piquetera” del
22 y 23 de junio. Mientras tanto, toda un ala de ese partido se va
detrás de Zamora, buscando un negocio electoral.
Otra vez el MAS, como cada vez que la clase obrera lo pone a la cabeza
y le da la posibilidad de dirigir grandes luchas, termina a los
pies de la burocracia sindical. Hoy reedita la misma política
de los ‘80 y los ‘90, cuando se pusiera a los pies de la burocracia
de Ubaldini, salvándole la vida y permitiendo que entregara
las grandes luchas contra las privatizaciones de los telefónicos,
de los ferroviarios, de los obreros de Somisa. El MAS, en los ‘80,
en los ‘90 y en el 2002, siempre el mismo MAS, adaptado al régimen
infame y a la burocracia sindical traidora.
Los viejos y honestos militantes de ese partido, que hoy vuelven
al mismo y a la militancia activa al calor de la revolución, no
deben permitir que se los haga recorrer el mismo camino de capitulaciones,
y deben enterrar esta nefasta tradición.
Corresponsal