19 de Junio de 2002 - Democracia Obrera |
Editorial
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La contraofensiva del imperialismo
y de la patronal esclavista y el golpe económico descargado
sobre los hombros de los trabajadores y el pueblo, no para ni un
momento! La desocupación y la subocupación ha batido todos los
récords – casi un 50%- y sigue en alza. Solo desde enero se perdieron
300 mil puestos de trabajo más. Los capitalistas han llevado a
la ruina a la única clase nacional productora de riqueza. La devaluación
del peso y la inflación con el aumento incesante de los precios
de la canasta familiar -¡un 70% desde diciembre- se ha devorado
los ya magros salarios de los trabajadores. Como en Tucumán, los
pibes se mueren de desnutrición en los hospitales. Con el “Plan
jefes de Hogar”, 150 Lecops miserables para casi dos millones
de desocupados, han bajado el piso salarial a 40 dólares, como
quiere la patronal esclavista, para volver a los desocupados
sobre los trabajadores ocupados para hundir sus salarios. Mientras
tanto, los banqueros siguen adelante con ese robo a mano armada
que es el “corralito”, expropiando y confiscando los ahorros del
pueblo.
Pero frente
a esto, los trabajadores y el pueblo, aunque divididos y traicionados
por sus direcciones que le dan una tregua permanente al gobierno
y a los explotadores, no han dejado de luchar ni un minuto. Durante
todo este tiempo se levantaron los trabajadores estatales en
San Juan, lo mismo hicieron los docentes y estatales en Río Negro.
Otro tanto pasó en Chubut. Los desocupados de Formosa enfrentaron
a la policía con sus hijos en brazos para poder comer. En cada fábrica
donde la patronal cierra, los trabajadores, aunque obligados
por la burocracia sindical a resistir aislados, en muchos casos
las ponen en funcionamiento heroicamente para que sus hijos puedan
comer, pero obligados a aceptar la pérdida de conquistas, salarios,
indemnizaciones, pagando los trabajadores la crisis creada
por la patronal que le tira sus malos negocios encima.
El imperialismo
yanqui no perdona y es inflexible porque la crisis económica
ya está golpeando a su interior. Un dato de esta crisis es que los
balances del 50 % de sus empresas presentan pérdidas. Ante esta
crisis, dado que Argentina y América Latina son su patio trasero,
no puede permitir que las potencias imperialistas europeas se
sigan llevando del país miles de millones de dólares por año, ni
la existencia de una burguesía “nacional”, a la que le exige subordinación
completa, como a la clase patronal de un protectorado. Pero además,
el Imperialismo yanqui es inflexible porque necesita dar un
escarmiento a las masas que se atrevieron a levantarse en diciembre
iniciando una revolución, y para que no se contagie al resto de
América Latina. Por eso el golpe económico, el ataque al salario,
la brutal desocupación, para doblegarlas y derrotarlas.
Para aislar
a la revolución argentina y hacerle pagar a los trabajadores
y el pueblo lo que osaron hacer
–levantarse, tirar a un gobierno e iniciar una revolución- el
imperialismo yanqui no tiene problema en poner miles de millones
de dólares en Brasil y en Uruguay mientras acogota al gobierno
de Duhalde y al agónico régimen del Pacto de Olivos para que acepten
ser como un limón que se exprime hasta el final y después se tira.
Pero por más
cordón sanitario que se quiera poner, lo que se expande es la revolución:
los trabajadores y el pueblo se sublevan en Perú, en Paraguay
no pueden parar la huelga indefinida de los campesinos mientras
se abren enormes brechas entre los explotadores. En ambos países
se enfrentan las privatizaciones, el saqueo y el despojo por parte
de los monopolios imperialistas. Si ayer los trabajadores y el
pueblo venezolano bajando de los cerros y derrotando la intentona
de golpe organizado por los yanquis ayudó a hacerle el aguante
a la revolución argentina, otros aliados vienen en su ayuda: como
una muestra de que la revolución en las colonias termina golpeando
a las metrópolis, el jueves 20 de junio los trabajadores españoles
van por primera vez en 20 años a la huelga general. Lo hacen contra
los mismos monopolios que se llevan miles de millones de dólares
de la Argentina, pero que cuando este flujo de superganancias
disminuye, deben atacar a su propia clase obrera.
Mientras tanto,
el imperialismo y la gran patronal preparan las fuerzas de futuras
acciones contrarrevolucionarias, y usan a las fuerzas de la derecha
para reagrupar y buscar base social entre las clases medias arruinadas.
El régimen se blinda: se sacan miles de policías más a las calles
con el verso de “combatir la delincuencia”; El general “democrático”
Brinzoni se reune con la UCR y la UCD en el gobierno de Córdoba Capital,
para decidir que el IIIer. Cuerpo de ejército –el del genocida
Gral. Menéndez- sea sacado a la calle en Córdoba para repartir
en los barrios cajas de comida. A nivel nacional se crea un “comando
único” de todas las fuerzas de seguridad para combatir los cortes.
La “Bonaerense”, asesina de miles de pibes, se arma hasta los dientes
para sitiar los barrios obreros del Gran Buenos Aires.
La ofensiva
imperialista es la causa de la cada vez mayor polarización que
hay en el país. Cada vez se ponen más y más frente a frente los dos
grandes colosos que se enfrentan, las dos clases centrales de la
nación oprimida. Por un lado el Imperialismo comandando a sus
sirvientes y por otro la clase obrera al frente de todos los explotados.
El problema
es entonces ponerle el cascabel al gato. Tienen que desarmar la
revolución que empezó para poder golpearla cuando ya esté muy
debilitada, o para meterla en el
desvío de las elecciones, y del recambio y reforma de este
régimen podrido y agónico que ya nadie quiere, ni siquiera el
propio imperialismo que necesita un régimen más de derecha y
bonapartista para atacar a las masas, un régimen pinochetista
como el que quiso imponer en Venezuela.
Y para desarmar
todo lo que los trabajadores hicieron y hacen, nada mejor que
hacerlo desde adentro. Y ese servicio se lo proporcionan los dirigentes
vendidos, que le atan las manos a los trabajadores y se las dejan
libres a los patrones y al imperialismo, que le dan a los explotadores
una tregua cuando hay que pegar. Si no fuera por esta tregua, la revolución
hubiera avanzado mucho más. De no ser por esta tregua sostenida
por los dirigentes vendidso, los trabajadores y el pueblo ya hubiéramos
terminado de saldar cuentas con este gobierno y este régimen
odiado terminando la tarea que empezamos en diciembre. Por eso
la revolución ha sido llevada a una encrucijada.
Por eso, por la
debilidad extrema en que está el gobierno y el edificio del régimen
patronal, los burócratas sindicales como Daer, Moyano y De Gennaro
son llamados a sostener al gobierno y a este régimen infame,
incluso a cogobernar, con la CGT de Daer poniendo a sus hombres
como ministros, Moyano como vocero de la patronal del Frente
Productivo en el gobierno, y la CTA formando parte junto con la
ONU y los curas de la “Mesa de Concertación y Diálogo” que
asesora a Duhalde. A estos los acompañan D’Elía, Alderete y la
CCC.
¿Pero esto alcanza para ponerle el cascabel al
gato? NO, no es suficiente porque para frenar a los millones que
odian a estos burócratas sindicales. El 20 de diciembre se hizo
pasando por encima de ellos, y el grito de “qué se vayan todos” también
los incluye. Por eso toda esta colaboración no alcanza. ¿Quiénes
más son los que le dan la tregua que necesitan la patronal y el Imperialismo
para desarmar la revolución que empezó?
La nueva burocracia sindical del movimiento de desocupados,
y los partidos de la izquierda del régimen: sostenedores de la tregua que
le permite a Duhalde gobernar, al régimen organizar la “transición”,
y al Imperialismo y a la patronal pasar a la contraofensiva
¿Cómo se ayuda
a sostener esta tregua?: desorganizando desde adentro al movimiento de masas, mientras el imperialismo
y la derecha hacen todos los aprestos necesarios para derrotar
a la revolución que empezó. Estos dirigentes se negaron a centralizar a las masas en lucha en grandes organismos
de autodeterminación y, por el contrario, se dedicaron a destruir
los organismos que estas masas en lucha ponían una y otra vez en
pie como hongos después de
la lluvia a partir de diciembre: transformaron a los piquetes de
desocupados en inofensivos, debilitaron a las asambleas populares,
y así liquidaron todos los organismos de democracia directa.
Pero ese papel
no lo podían jugar los burócratas sindicales a quienes ya nadie
les cree. Los mejores ubicados para esta tarea desde adentro, como
una verdadera “Quinta Columna”, son los dirigentes que posan de
“combativos” como los de la “Mesa Nacional” del Bloque Piquetero,
a quien el régimen alimenta –como a una verdadera burocracia
sindical- dándoles el control de algunas decenas de miles de planes
trabajar, y la izquierda del régimen. Estos son los nuevos diques
de contención levantados para desorganizar a las masas que se
vienen radicalizando más y más. La patronal y el régimen los llama
ahora a cumplir este papel central como diciéndoles: “¡Ahora
devuelvan!”. Es decir que devuelvan en traiciones lo que el Estado
gastó sosteniéndolos a fuerza de darles el control de los planes
trabajar, de alimentarlos a dos pesos por voto, con puestos sindicales
y parlamentarios, y con la plata de las “reparaciones” a los hijos
de los desaparecidos.
¡Ellos son los
que sostienen la tregua al gobierno y al régimen! Por eso, el Bloque
Piquetero dejó pasar cuatro meses desde la ultima “asamblea piquetera”
del 16 y 17de febrero, y tras una postergación tras otra, recién ahora
–junto al MIJD de Castells- convoca a una “Asamblea Nacional de Trabajadores
ocupados y desocupados” para el 22 y 23 de junio.
¿Y qué hicieron
en el interín? La convocatoria sostiene que desde febrero “hemos desarrollado sin tregua, una vasta
lucha”. Un balance a todas luces falso y mentiroso. El verdadero
balance es que durante esos cuatro meses, más allá de los “planes
de lucha” truchos, los dirigentes del Bloque Piquetero se negaron
a organizar ninguna lucha seria y a coordinar a los
distintos sectores que salieron a la lucha. Son enemigos de disputarle
la dirección a la burocracia sindical. Y por eso tardaron cuatro
meses en convocar a esta nueva “asamblea”. No digamos nada de Castells
y el MIJD, que terminaron el 22 de mayo detrás del traidor Moyano.
Tregua quiere
decir que –aunque en la “convocatoria” a la “asamblea” se describen
decenas de “marchas”, “cortes” y “bloqueos” impulsados por la “Mesa
Nacional” del Bloque Piquetero- esos “cortes” y “bloqueos” ya no
molestan a nadie. Son medidas sin efecto alguno, aunque hagan
alguno de vez en cuando para aparentar que luchan, mientras que
los únicos cortes de ruta verdaderos, no son los que impulsan estos
dirigentes, sino los que hacen los luchadores desesperados por
el hambre de sus familias. ¡Jamás por iniciativa de esta “dirección
piquetera”! La consigna de “cortar todas las rutas
del país” de la Primera Asamblea Nacional Piquetera realizada
en la Matanza ha sido enterrada hace tiempo. Y así, el 19 de diciembre
los agarró, igual que a D’Elía y Alderete, negociando su cuota
de planes trabajar mientras los hambrientos asaltaban por su cuenta
los supermercados.
Tregua quiere
decir que esta autoproclamada “dirección piquetera” aparte
de no reunir durante cuatro meses a otra asamblea piquetera, igual que la CCC transformaron los cortes
de ruta en un cuchillo sin filo, en gatitos mimosos a los pies del
gobierno de Duhalde, de su ministro Juampi Cafiero y de los intendentes,
para presionar por más planes trabajar y por bolsones de comida.
Le sacaron al movimiento piquetero su carácter combativo y
lo adocenaron. ¿Qué tienen que ver estos cortes con aquellos que
los desocupados sostenian durante semanas por los fogoneros
de Cutral Có, por los piqueteros de Jujuy, por los de Salta, que derrotaban
a la policía y la hacían huir, que pasaban días rodeados por la gendarmería?
Tregua es que
no existe en la convocatoria a la "asamblea“ piquetera ni
una línea dirigida a los desocupados
que se organizan por miles en la CCC, llamándolos a la unidad y
a conquistar una gran organización de lucha común. Y el más grande
“olvido” de la convocatoria es que no denuncian que el plan del
gobierno de pagarles 150 míseros Lecops a casi dos millones de
desocupados ni llama a esos millones de compañeros a organizarse,
a hacer asambleas en los barrios para mandar delegados. ¡Tregua,
es dejar a esos dos millones de trabajadores a merced de las limosnas
del estado patronal!
Tregua significa
que hoy la CTA puede volver a la carga con sus “multisectoriales”
en el interior, como en Misiones; que el sindicalista-empresario
Gerardo Martínez pone a 10 mil obreros de la UOCRA marchando a
los pies de la patronal. Tregua es que el “Bloque Piquetero” no quiso
dirigir a esos trabajadores –a quienes la patronal aterroriza
con la desocupación- negándose a convocar a una verdadera asamblea
nacional de trabajadores ocupados y desocupados bajo el lema
de ¡trabajo para todos!, y en cambio levantó el de pedir migajas
como los planes trabajar. A los trabajadores de la UOCRA, a los
estatales de Misiones que marcharon por las calles de Posadas
llevados por el CTA tras la patronal tabacalera, a los bancarios
amenazados por decenas de miles de despidos, la Mesa del Bloque
Piquetero les dice: ¡Que los dirijan la patronal y sus sirvientes
de la burocracia sindical! Tregua quiere decir también, que los
bancarios del Scotia –y las decenas de miles amenazados por los
despidos- queden aislados en manos de la burocracia sindical
de Zanola.
¿Qué significa
tregua? Que a las asambleas populares las hicieron retroceder
desde adentro, haciéndolas marchar el 24 de marzo detrás del CTA
y de la patronal del Frenapo y del Banco Credicoop. Que el Primero
de mayo se dieron la mano el Bloque Piquetero y la Izquierda del
régimen para evitar que hubiera un acto unitario de masas. Que
enterraron el programa que la Interbarrial Nacional votó con
miles de asistentes y no la volvieron a convocar más
Tregua quiere
decir que la dirección del Suteba reúne 600 delegados docentes
de toda la provincia, pero no para echar a los traidores Maffei,
Yasky, Vázquez, no para impulsar un congreso de trabajadores ocupados
y desocupados y asambleas populares, sino para preparar la participación
...¡en las elecciones sindicales! También se negaron a llamar a
la coordinación a los docentes de Río Negro y Chubut. ¡Lo mismo
que hizo Aurelio Vazquez, uno de los integrantes de la “Mesa Nacional”
del Bloque Piquetero, miembro del MAS y dirigente de la UNTER de
Río Negro que puso a la traidora Maffei a la cabeza de los docentes
rionegrinos sublevados. Liquidaron o redujeron a un sello, todas
las tendencias al surgimiento de coordinadoras zonales y provinciales,
como en La Plata, Córdoba, Chubut. Por eso, tregua significa que
los que terminen "centralizando" y “coordinando” sean
De Gennaro, la Maffei y los burócratas vendidos de la CTA.
Tregua quiere
decir que todos los partidos de izquierda del régimen, MAS, PO,
MST, PTS, FOS, los cuales están o estuvieron en el Bloque Piquetero,
metieron en el “congelador” la Mesa Coordinadora del Alto Valle
–de Neuquén y Río Negro- que no se reunió más dejando a los trabajadores
de Zanón aislados ante las provocaciones de la patronal y del
gobierno, y no llamando a los trabajadores del resto del país a
que siguieran su ejemplo poniendo en pie coordinadoras en todos
lados.
Tregua quiere
decir que ponen en una vía muerta todos los esfuerzos realizados por los trabajadores como
los de Zanón y Brukman y los de casi cien empresas más que dejando
sus conquistas, salarios e indemnizaciones, mantienen a esas
empresas funcionando. ¡Eso es la tregua: que los trabajadores
pongan la plata para pagar los malos negocios de los patrones!
¡Y después, estos
mismos dirigentes, van a venir a decir que las masas “no supieron”
o que no “estuvieron a la altura”, o que su conciencia es atrasada
o que les falta “perspectiva”!
Toda esta izquierda
está lejos de ser un fenómeno “nacional”. Todos actúan de la misma
manera porque en febrero se juntaron en el Foro Social Mundial
reunido en Porto Alegre, bajo la dirección del imperialismo francés
y su diario Le Monde, por la socialdemocracia europea, por los restos del stalinismo mundial, y por los
renegados del movimiento trotskysta, una verdadera internacional
contrarrevolucionaria. Y que , ¡oh casualidad!, ha elegido como
sede de su próxima reunión en agosto próximo, a la Argentina.
Dice la convocatoria:
“La cuestión del poder está a la
orden del día, llamamos a debatir una salida de los trabajadores
y el pueblo y a reforzar la evolución de las organizaciones que
son herramienta de esa lucha por el poder. Llamamos a toda la vanguardia
de lucha a debatir en esta Asamblea Nacional las tareas de la etapa,
a valorar y preparar el nuevo sujeto histórico del proceso revolucionario
abierto el 19 y el 20 para alumbrar definitivamente el nuevo movimiento
histórico que acabará con la explotación del hombre por el hombre”.
¿“Nuevo movimiento histórico”. ¡Pero
eso es lo mismo que manda hacer el Foro de Porto Alegre. “Foro” al
que asistió toda la izquierda argentina y donde se votó, como
lo ordenó el simposio de partidos comunistas reunido en Montevideo
días antes, la construcción de “un
gran movimiento donde confluyan movimientos sociales y las fuerzas
políticas de izquierda, luchando unidas”. Detrás de esta fórmula,
lo que se esconde es la unidad de los trabajadores con la
patronal de las PYMES, del Banco Credicoop y cualquier otra variante de la patronal “nacional”.
¡De la unidad con las Pymes, con la bendición de los curas, vino a
hablar en febrero el dirigente de la UTD de Mosconi, el Hippie
Fernández! Y nadie, desde la “Mesa Nacional” lo condenó. Y este
traidor ahora es secretario de trabajo del intendente Karanicola,
ex intendente de la dictadura militar, y agente de Romero, gobernador
de la Provincia, el asesino de Aníbal Veron.
¿Qué programa
tiene este “nuevo movimiento
histórico”?: que los obreros apoyen a la patronal para que consiga
créditos, regalías, subsidios, con la falsa promesa de que después
van a repartir, abriendo sus fábricas y dando trabajo. Se llama
a los obreros a luchar, no por sus reivindicaciones sino por la
ganancia de los patrones. Pero cuando a los patrones les iba bien
a los obreros les metieron la flexibilización, les bajaron el
salario y despidieron a millones. Y ahora que les va mal le tiran
la crisis sobre la cabeza a los obreros para que ellos la paguen,
con hambre, miseria y desocupación en masa.
¿Qué diferencia
hay entre este programa y el de Aurelio Vázquez que hizo un acuerdo
con el gobernador Verani de Río Negro para traer a los docentes
a la Capital para presionar por más regalías petroleras para
la provincia –y éste les pagó no pagándoles los sueldos y haciéndolos
trabajar los sábados? ¿Qué diferencia hay con el de la burocracia
de la UOCRA que hacía trabajar a los obreros por un peso y muriendo
como moscas en las obras cuando los negocios de la patronal iban
bien, y ahora que van mal le tiran la crisis encima con la desocupación?
No hay ninguna
diferencia entre este “nuevo
movimiento histórico” y las “multisectoriales”
del CTA con las patronales del interior, como la tabacalera de
Misiones. O con lo que propone la burocracia sindical de Gerardo
Martínez de la UOCRA que hace marchar a los obreros de la construcción
detrás del programa de créditos y subsidios para la patronal esclavista
de la Cámara Argentina de la Construcción.
Esto no nos asombra
de partidos como el PO –que reivindica la “gran homogeneidad política” lograda en el Bloque Piquetero
con el castrismo y el stalinismo, y que llama a una asamblea constituyente
para darle una salida a la crisis del Pacto de Olivos, mientras
se están preparando grandes enfrentamientos entre la revolución
y la contrarrevolución. ¡Sirvientes del régimen! Tampoco llamaría
la atención por parte del MST, que aunque no integra el Bloque Piquetero
tiene un partido único de años con el PC.
¡Pero otros partidos como el MAS, el FOS, el PTS (aunque éste
'ultimo está en contra de la convocatoria), son responsables
de haber ayudado a que surgiera esta monstruosidad. La dirección
del MAS se dividió entre los sostenedores de la burocracia sindical
del Bloque Piquetero y los que se van con Zamora a luchar por la
“vía pacífica al socialismo”.
El verdadero
“nuevo movimiento histórico”
que surgió fue la alianza obrera y popular lograda en las calles
en las jornadas de diciembre que abrieron la revolución. El del
Bloque Piquetero, el stalinismo y el Foro de Porte Alegre, son
los “frentes de liberación nacional” con la patronal esclavista
nacional. Por eso quieren tregua, porque si los trabajadores y
el pueblo se autodeterminan y exigen sus propias reivindicaciones
y que paguen los capitalistas, los patrones se van del “movimiento”
por más “histórico” que sea. Para que la patronal
venga y se quede, como la de las Pymes, la
de la banca “nacional”, la tabacalera, la de la construcción,
¡hay que atarle las manos a los trabajadores!
La convocatoria
es temeraria: ”La cuestión del
poder está a la orden del día”, se sostiene. Si es así, ¿nos pueden
decir cuáles son “las organizaciones
que son herramienta de esa lucha por el poder”, a las que llaman
a ”reforzar”? Los responsables de haber
liquidado los piquetes de desocupados, de haber hecho retroceder
a las asambleas populares, es decir de haberse negado a desarrollar
grandes organismos de autodeterminación y de democracia directa
de las masas en lucha sino a debilitarlos, los que ni por asomo
se atreven a hablar de impulsar piquetes
y comités de autodefensa, nos dicen ahora que “La
cuestión del poder está a la orden del día”. ¡Suena a chiste!
Tanto palabrerío sobre el “poder”
y en realidad se preparan para las elecciones y para una...asamblea
constituyente, de la misma manera que lo hace Zamora, como una
corriente más del régimen.
A confesión
de parte relevo de pruebas. Ahora queda claro porque hicieron
retroceder a las asambleas populares -que hablaban de gobierno
de los trabajadores, piqueteros y asambleas populares-, a los
piquetes de desocupados, a las coordinadoras zonales. Es decir,
a todos los organismos que eran independientes del estado patronal.
Porque su estrategia no es conquistar grandes organismos de poder
obrero que pongan a la orden del día preparar una insurrección triunfante
de los trabajadores acaudillando a todos los explotados, sino
un frente de conciliación de clases para convocar a una ...asamblea
constituyente.
Lo que propone
esta nueva “convocatoria” es enterrar definitivamente el grito
de ¡Abajo la burocracia sindical!, el que levantaban los “21 Puntos”
de los piqueteros del Norte de Salta, el mismo con el que se echó
a Moyano y a Piumato de las Asambleas Piqueteras de La Matanza
el año pasado. No es casual este silencio de parte de Altamira
y el Polo Obrero –integrantes del Bloque Piquetero- que defendieron
la presencia de Moyano en aquella Asamblea Piquetera contra toda
la base.
Mientras los
burócratas como Daer les ponen sus hombres para ministros al gobierno,
Moyano cumple los últimos servicios a la patronal del transporte
premiada con un subsidio de 250 millones de pesos, antes de pasar
a retiro como Ubaldini, y De Gennaro y la CTA tratan de reubicarse
como los burócratas “amarillos” de la “transición” con la que la
patronal quiere salir de este régimen con el que ya nadie, ni el
imperialismo yanqui, quiere saber nada. La
“convocatoria” no habla de echar a la burocracia sindical sino
de todo lo contrario: de llamar “a
todas las organizaciones obreras sin distinción (sic) a
romper no solo con el gobierno de Duhalde, sino también con variantes
de recambio del sistema como el ARI, el Frente para el Cambio, o
el Polo Social”. ¿A quiénes llaman a “romper”
con el gobierno?: ¡a Daer, a Moyano, a de Gennaro, “sin distinción”! Su política es hacerle presión a los que
están cogobernando, como Daer en el ministerio de trabajo, el
ministerio del pacto social, o como la CTA que forma parte junto
con la ONU y los curas de la “Mesa de Concertación” que asesora a
Duhalde. ¡No hay en estas líneas ni un gramo del odio a la burocracia
sindical que recorre las filas obreras a lo largo y ancho del país,
odio por el cuál no pueden ni salir a la calle igual que los políticos
patronales!
Es que la “Mesa
Nacional” son igual que la CCC. Adelantamos que a la vez que Castells
quiere ir con Moyano, estos “piqueteros” van a llevar todo a los
pies del CTA. Martino (que se la pasa todo el tiempo reunido con
los intendentes y los funcionarios de Bienestar Social y que no
gana 150$) dijo en un acto en la sede de las Madres de Plaza de Mayo
que habia que hacer un polo “fuerte” para llamar a todo el mundo
a “ir al pie”. Esto quiere decir, “al pie” de la burocracia del CTA.
La razón de este
silencio sobre la burocracia sindical es que quieren poner todo
a los pies de la CTA, a la que el imperialismo y la gran patronal
quieren transformar en el sindicalismo “confiable” de la “transición”,
porque Moyano y Daer están muy quemados. Que entonces permita
llegar hasta las elecciones, anticipadas o no. Y en este plan colabora
toda la izquierda del régimen que le hizo el aguante al CTA durante
meses impidiendo que surja un gran organismo nacional que coordinara
todas las luchas. El resultado fueron los “paros” como los llamados
por Moyano y la CTA en mayo, paros fantoches, divididos, llamados
para cerrarle el camino a la huelga general por burócratas a
quien ya nadie les cree. A eso lleva la política de “presión” sobre
la burocracia: es el camino más largo, que en realidad aleja de
la huelga general. En cambio, el camino más corto es levantar un programa para
poner en pie una gran organización independiente del estado patronal
-como un congreso nacional de trabajadores ocupados, desocupados
y las asambleas populares- y levantar el programa de barrer a la burocracia
de nuestras organizaciones.
El ejemplo de
la mas grande huelga general revolucionaria en nuestro país, la
de junio de 1975 contra el gobierno de Isabel Perón y López Rega,
confirma esto. La burocracia llamó la huelga general luego de
una semana en que las enormes columnas obreras dirigidas por las
coordinadoras marchaban todos los días delante de la CGT exigiendo
la huelga y pidiendo la cabeza de los burócratas.
La izquierda
del régimen está de acuerdo con no pedir la cabeza de los burócratas
porque su programa es hacer luchas sindicales, de presión, por
migajas como los planes trabajar, y por eso jamás se propone echar
a la burocracia sindical. Por eso la dirección de Suteba, con gran
peso de todos los partidos de izquierda del régimen, cuyos dirigentes
están entre los invitados a ser convocantes de esta “asamblea”,
se negó a votar en un plenario con 600 delegados la semana pasada
el programa de ¡Fuera Maffei, Yasky y toda la burocracia de CTERA!
y llamó a prepararse para derrotarlos con ... ¡elecciones sindicales!
Se dan la mano
también para enterrar el programa de los 11 puntos que las obreras
y obreros de Brukman votaron para luchar contra Moyano el 14 de
mayo pasado, que decía “¡Fuera
la burocracia sindical!” y lo reemplazan por el de “imponerle”
a los burócratas que luchen, o sea que sigan al frente de nuestras
organizaciones. Se niegan a llamar a una coordinadora de fábricas
en quiebra –hay casi un centenar funcionando como cooperativas
o bajo gestión obrera. Todo es porque no quieren ni molestar a la
burocracia de la UOM que dirige fábricas cooperativizadas como
Renacer en Tierra del Fuego o La Baskonia en La Matanza.
La verdad que
acá vale aquello de que “entre bomberos no hay que pisarse la manguera”.
La dirección del Bloque Piquetero es una verdadera burocracia
sindical del movimiento de desocupados, igual a la de la CGT o de la CTA, basada en el control de
los planes trabajar que el estado les da y que manejan a espaldas
de los trabajadores, a los que tratan como en un cuartel. Hoy miles
de trabajadores lo dicen. Expropiaron la lucha de los piqueteros
con la que no tienen nada que ver, y se apoyan en el estado burgués
para controlar al movimiento de desocupados de manera reformista.
Cuando desde Democracia Obrera dijimos esto en febrero pasado,
tuvimos razón.
Las condiciones
para hacer una gran convocatoria son enormes. El 29 de mayo pasado,
en ocasión de la jornada de lucha llamada por el CTA, las organizaciones
de desocupados, fábricas en lucha, asambleas populares, hicieron
centenares de acciones, cortes de ruta, marchas, actos, en todo
el país. Se movilizaron decenas de miles de luchadores. ¡Quedó
patente, contra lo que dicen la izquierda y los nuevos burócratas
sindicales que es posible organizar y preparar otro 20 de diciembre!
¡Quedó negro sobre blanco, contra lo que se afirma, que no se necesita
a la burocracia sindical para luchar!
¡Quedó demostrado,
contra lo que dice la izquierda y la “dirección piquetera",
que no hay que esperar nada para llamar ya mismo a un Congreso Nacional
de trabajadores ocupados y desocupados y asambleas populares!
El Suteba de La Matanza, el sindicato docente de La Matanza, es un botón de muestra: la semana pasada,
se reunieron 600 delegados de escuela de toda la provincia. ¡Esta
es la fuerza que se tiene sólo en un sindicato! Pero la dirección
del Suteba, cuyos principales integrantes son parte del Bloque
Piquetero, les dicen que hay que prepararse para enfrentar a la
traidora Maffei y a Yasky... con elecciones sindicales.
En San Lorenzo,
el mismo Polo Obrero reconoce haber reunido a 150 compañeros.
Y lo mismo se multiplica por todo el país. ¿Cuántos luchadores
podrían reunirse si se quisiera hacer una verdadera convocatoria
de carácter nacional a todo el movimiento obrero, ocupados y
desocupados? Por ejemplo llamando a todo los trabajadores de
todas las empresas en quiebra, a los bancarios amenazados por decenas
de miles de despidos, empezando por los del Scotia. Pero para eso,
¡hay que estar dispuestos a enfrentar a la burocracia de la Bancaria
encabezada por Zanola, lo que la Mesa del Bloque Piquetero no
hace!
Se podría convocar
a los miles que se reunían en la Interbarrial de Parque Centenario,
a los miles de desocupados que se reunían el año pasado en La Matanza,
sin “cuadernitos” de control ni palos como los que esgrimen las
patotas de estos burócratas, sin el chantaje de que al que se opone
se le quita el plan trabajar. ¡Todos con voz y voto! ¡Deberían reunirse
en un estadio de futbol! A este movimiento de millones se lo quiere
meter en el pequeño dedal del Bloque Piquetero diciendo: vengan
todos al pie. En cambio, un llamado como el que decimos que hay que
hacer, despertaría el entusiasmo inmediato de millones de explotados
que verían una alternativa a la burocracia sindical.
Hay condiciones
inmensas para levantar grandes
organismos de las masas en lucha. La alternativa es: o dirigen
las masas en lucha que llenaban la Plaza de Mayo todos los viernes,
los obreros que mantienen abiertas sus fábricas, los jóvenes trabajadores
que pusieron los muertos en la Plaza de Mayo el 20 de diciembre,
en organizaciones de frente único. O termina dirigiendo la burocracia
sindical dividiendo y traicionando las luchas. Como decía Trotsky
acerca de los organismos de frente único de las masas en lucha en
la Francia de 1935: “comprender uno mismo claramente el significado
de los comités de acción, como el
único medio de quebrar la resistencia contrarrevolucionaria
de los aparatos de los partidos y los sindicatos”.
Para el trotskysmo
hay que “quebrar la resistencia
contrarrevolucionaria de los aparatos de los partidos y los sindicatos”. En cambio, para el
PO hay que ponerse a sus pies, para el PTS hay que hacer “nuevas direcciones”,
para el MST apoyar la fórmula Zamora Walsh.
La alternativa
es: o grandes organismos de frente único de las masas en lucha para
“quebrar la resistencia contrarrevolucionaria
de los aparatos de los partidos y los sindicatos”, o la política
antitrotskysta del PO, del MAS, del PTS y del MST. Por eso tenemos
desde Democracia Obrera el orgullo de realizar nuestra campaña
financiera con el retrato de Trotsky al frente. Este es el programa,
aunque el renegado Zamora diga que ya no tiene actualidad.
Adelantamos desde
Democracia Obrera, que no los vamos a dejar vivir en paz. Y por eso
el 16 y 17 de febrero pasado no nos callaron -ni tampoco nos intimida
ningün servicio de “seguridad”, que nunca se enfrentó con la burocracia
sindical pero sí está para apretar a los luchadores. Los trotskystas
no nos callamos, porque no nos hicieron callar ni las dictaduras
militares, ni el fascismo ni los campos de concentración del stalinismo.
Desde Democracia
Obrera, tenemos confianza en los miles de trabajadores a quienes
les repugnan las agachadas de los dirigentes, que saben que para
avanzar hay que sacarse de encima el obstáculo de esta nueva burocracia
sindical del movimiento de desocupados. Junto a ellos queremos
levantar el grito de : ¡Abajo la Mesa Nacional del Bloque Piquetero,
amiga de la patronal de las Pymes, de los burócratas sindicales
como Moyano y De Gennaro! ¡Fuera los que cobijan a los funcionarios
del gobierno hambreador como el Hippie Fernández, secretario
de trabajo de Gral.Mosconi!
El valiente
movimiento de desocupados merece un programa por el que valga
la pena luchar y no la postración y las migajas, y una gran organización.
Hay que convocar inmediatamente a un Congreso
Nacional de trabajadores ocupados y desocupados y asambleas
populares, para organizar a millones, y esta asamblea piquetera
solo puede convertirse en eso si es tomada por manos honestas
para que se constituya en el primer paso de ese gran congreso. Queremos
que suene bien fuerte el grito de ¡Abajo la burocracia sindical!
Que en cada fábrica surjan los comités de fábrica y de lucha. Que
los piquetes vuelvan a cortar las rutas, que en cada esquina y en
cada plaza vuelvan a resurgir las asambleas populares. Que las
coordinadoras zonales y por provincia pueblen el país. Y que en
todo los organismos de masas se organicen los comités de autodefensa,
para defendernos de la represión legal y de las bandas para-estatales
como las que volvieron a atacar a un estudiante esta semana.
Hay que luchar,
no por limosnas de 150 $, sino por ¡trabajo digno para todos!, por
¡basta de subsidios y planes miserables para usar a los desocupados
como carne de cañón para bajar el salario! ¡Qué los “dirigentes
piqueteros” vivan con 150 Lecops!
Levantemos
el grito de ¡basta de someter a los trabajadores a los programa
de la patronal, de créditos y regalías para ellos y de hambre y
esclavitud para los trabajadores, como en Río Negro, en la UOCRA,
en Misiones, donde miles de trabajadores fueron obligados por
sus dirigentes a marchar detrás de la patronal explotadora “nacional”!
¡A pelear por un programa obrero!.
Hasta para conseguir
algo tan mínimo como los 150 Lecops hay que hacer una lucha revolucionaria,
hasta el final. Levantando un programa que esté encabezado por
el reparto de las horas de trabajo
para que nadie quede sin trabajar y por 1.200 $ de salario mínimo
indexado con la inflación! Que exija la nacionalización
sin pago y bajo control obrero de todas las empresas que cierran
o despiden. Medidas como estas forman parte de los “21 Puntos”
de los piqueteros del Norte de Salta. Hay que reagrupar las fuerzas
detrás de un programa para que sean los capitalistas los que paguen.
Un programa
que exija romper con el FMI y no
pagar la deuda, que levante,
frente a la amenaza de decenas de miles
de despidos en los bancos, su estatización y concentración en
una banca estatal única bajo control de los trabajadores,
porque es la clase obrera la única clase que puede devolverle al
pueblo sus ahorros y dar créditos baratos a los pequeños productores.
Que junto a esto plantee la nacionalización
del comercio exterior.
¡Basta de dirigentes
vendidos que dividen y entregan nuestras luchas! Luchemos por
que se reagrupen las fuerzas de los que protagonizamos el 19 y 20
de diciembre en un verdadero congreso
nacional de trabajadores ocupados, desocupados y asambleas
populares para poder unir y coordinar nuestras luchas, para
enfrentar al imperialismo, para preparar la huelga general indefinida,
con piquetes y comités de autodefensa hasta derribar al gobierno,
barrer el régimen infame, a su parlamento y su justicia patronal
y desmantelar el estado patronal empezando por las fuerzas armadas
genocidas y demás fuerzas de seguridad. Un congreso que sirva
para imponer un plan obrero y popular de emergencia ante la catástrofe
nacional, para que la crisis la paguen la patronal esclavista,
los banqueros y el FMI.
Este es un programa
obrero para la acción inmediata, para ser levantado en cada corte
de ruta, en cada piquete, en cada lucha. Es que frente a la catástrofe
que descargan sobre los hombros de los trabajadores y el pueblo,
frente al hambre y la miseria capitalista, solo hay una salida:
son soluciones obreras a la crisis, la expropiación
de los expropiadores. Y la única forma de obtenerlas es luchando
porque los trabajadores tomen el poder en sus manos imponiendo
– con una insurrección triunfante – un gobierno obrero y popular
basado en los organismos de autodeterminación y poder obrero
de las masas en lucha.
Levantamos
este programa, que es el opuesto al del programa de la tregua de
la izquierda del régimen, porque Democracia Obrera quiere ser
el trotskysmo que no se baja los pantalones ante los regímenes
patronales y ante la burocracia sindical. El que diga quiénes
son los aliados de los trabajadores y quiénes son sus enemigos.
Por eso concitamos el odio de la burocracia sindical, de los traidores,
de los dirigentes vendidos.
Pero al calor
de la revolución que se inició en la Argentina, se ha agudizado
la crisis de dirección, porque los partidos que se reinvindican
del “trotskysmo”, en realidad usurpan su programa. El MAS se divide
entre los que quieren abrazarse a la burocracia sindical del movimiento
de desocupados, y los que quieren ir detrás del renegado Zamora;
el PTS pretende unir a Trotsky con Gramsci, es decir unir la revolución
con la reforma; el MST ya está en un
partido único con el stalinismo –IU- desde hace años; el PO ya ha
tenido su “4 de agosto” y se ha integrado totalmente a la burocracia
sindical del movimiento de desocupados. Por eso, la tarea de todos
los compañeros que buscan un camino hacia la revolución –como
decimos en otras páginas de este periódico- es trabajar para
construir un partido trotskysta internacionalista (ver artículo
en esta edición). Democracia Obrera no se considera más que un
núcleo de cuadros conscientes en lucha por ese objetivo
Comité Redactor de Democracia Obrera