En
su “Estudio sobre las Condiciones del Desarrollo de Colombia”,
el reverendo Padre Lebret, respetado dominico y hombre de ciencia
mundialmente célebre dice:
“El
problema colombiano primordial es un problema social.
Este carácter primordial está eclipsado por luchas políticas
irracionales y por el ilusionismo de un desarrollo que se expresa
en cifras globales o promediadas....
“Las
élites no son aún conscientes de la coyuntura global colombiana
dentro de la coyuntura mundial y en lugar de colocarse en las
perspectivas de un desarrollo proporcionado, coherente, homogéneo
y autopropulsivo del cual se beneficiarían en primer lugar las
capas deprimidas de la población, consideran el desarrollo como
el crecimiento indefinido de sus propios ingresos.
También tienen la tendencia a orientar en su propio
beneficio las inversiones del Estado y la ayuda o los préstamos
internacionales...
“Insuficiencia
técnica, la inconciencia histórica y un egoísmo hermético
amenazan a Colombia con una regresión dentro de un plazo más o
menos largo...”
Antes
de escribir estos párrafos, el Padre Lebret, con todos sus
colaboradores de la misión “Economía y Humanismo”, había
estampado ya el triste lugar común que todos repetimos en el
colegio: “Colombia es un
país de excepcionales recursos naturales...”
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