Ha llegado a mi mesa de trabajo
un documento que intenta analizar la presencia de la acción y la
obra de Louis Joseph Lebret en la Investigación y la Economía
Colombiana.
Afortunadamente para mi este
análisis coincide en el tiempo con la discusión generada por
Kenneth Rogoff (Economista Jefe del FMI) en relación con los
planteamientos de Joseph Stiglitz (Premio Nobel de Economía 2001)
sobre el papel del Fondo Monetario Mundial en el contexto de una
Globalización que genera grandes malestares en el mundo.
Digo que esta es una feliz
coincidencia ya que para el suscrito, el fondo el estudio del
documento que sobre Lebret ha preparado el ilustre profesor Oscar
Arcos se puede asimilar a la relación existente entre Rogoff y
Stiglitz, esto es, en ambos casos pareciera que, aunque se usan
palabras provenientes de un mismo idioma y de una misma
disciplina, el encuentro es difícil dada la inmensa distancia que
subyace en los marcos de referencia conceptual de cada uno de los
interlocutores.
No obstante, es de destacar que
cualquier trabajo sobre la obra y el pensamiento de Louis Joseph
Lebret debe ser considerado como bien venido, toda vez que por
diversas razones, estos no han sido difundidos con la necesaria
diligencia en la comunidad académica.
El Contexto Económico y Social
en la década de los cincuenta y los planteamientos acerca del
desarrollo de los pueblos.
Como bien se indica en el
documento de referencia, la década de los cincuenta puede ser
caracterizada como el momento de la post-guerra en la cual se
impulsa el proceso de sustitución de importaciones, dentro del
inicio de una urbanización creciente, y el inicio de la
conformación de un esquema de desarrollo capitalista en el agro.
También es el periodo mas
crítico de la guerra fría, en la cual las doctrinas económicas
(o la Economía Política) se debaten entre el afianzamiento del
sistema capitalista (desde una especial lectura latinoamericana:
dependiente y oligargico o desde una lectura liberal/radical:
democrático e igualitario) o la adopción de sistemas de
planificación central de la economía vinculados al mundo
socialista.
En este contexto los postulados
de Lebret no se inclinan por ninguno de los dos modelos en boga al
plantear la necesidad de concebir un "Tercer Mundo" no
adscrito a sistema mundial alguno, sino con la posibilidad de
generar un desarrollo autónomo y libertario que permitiera romper
los círculos del endeudamiento, de la dependencia y de la
pobreza.
La distancia de los
planteamientos acerca del desarrollo que presenta Lebret y de los
sustentados por los expertos extranjeros que orientan los primeros
intentos de planificación en el país son enormes. Mejor dicho,
es como la discusión entre Rogoff y Stiglitz. Mientras unos
planteaban un esquema que se basaba en el afianzamiento de la
inserción económica dentro de la coyuntural mundial, en la cual
se comenzaban a presentar ya los cimientos de la dependencia
económica y financiera (internacional e Interna) que afloraría
con gran fuerza en las décadas posteriores; otros como Lebret
abogaban por un Desarrollo Integral Armónico dentro del
cual la modernización de la concepción y la operación del
Estado, la priorización en la atención a la vocación agrícola
esencial de la Colombia de la época, la capacitación técnica y
la masificación de la educación del pueblo eran las estrategias
principales para lograr mejores niveles de vida en un concepto de
independencia y sostenibilidad para el largo plazo.
Mientras en los países del cono
sur, esta época se caracteriza por la profunda transformación
política, social y económica del Estado y la Sociedad, con
esfuerzos importantes en Educación, Salud e Infraestructura (que
sustentaron el desarrollo posterior de Chile, Argentina y
Uruguay), en Colombia se optó por aplicar políticas
concentradoras, excluyentes y que tendían a generar enclaves
productivos de carácter urbano.
El Estudio sobre las condiciones
del desarrollo en Colombia
Así como para Rogoff los
planteamientos de Stiglitz con relación al desarrollo y a la
misión del FMI pueden ser considerado como "Economía
Vudu", los estudios de Lebret para Arcos sustentado en las
visiones de Perry y Urdinola, tienen poco rigor científico. En
ambos casos (Rogoff y Arcos) se privilegian las acciones
desarrolladas por la "institucionalidad" comprendida por
el FMI o por el aparato de planeación colombiano o los Organismos
Internacionales.
Pero veamos que plantea Stiglitz
en sus criticas según Richard Feinberg, ex funcionario del Tesoro
y del Consejo de Seguridad de E.U. y profesor de la Universidad de
California:
"… Stiglitz acusa al FMI
de servir a los intereses financieros y preocuparse más por
proteger las utilidades en Wall Street que por cumplir su misión
original (la preservación de la prosperidad mundial), o por
ayudar a los países en desarrollo a mantener empleo y bienestar
social en crisis de balanza de pagos. Dice que los economistas del
FMI suelen ser insensibles a las realidades políticas y las
diferencias culturales, que imponen una fórmula uniforme y que
las condiciones (que imponen…) son demasiado duras, abundantes y
basadas en la ideología del mercado, y denuncia las grandes
operaciones de rescate del FMI como acciones que sirven a los
intereses de Wall Street y planteando que es necesario un nuevo
sistema de manejar las bancarrotas y un reparto más equitativo de
costos entre deudores y acreedores…"
Estos planteamientos son muy
semejantes a las consideraciones realizadas por Lebret con
relación al circulo del endeudamiento, y se ajustan de maravilla
a las acciones de rescate del sistema financiero implementados por
la institucionalidad económica en Colombia en los últimos años.
Para poder comprender los
grandes esfuerzos que realizó Lebret en los años cincuenta, con
un nivel de desarrollo de estadísticas incipiente, quizás
debamos recurrir a los planteamientos que hoy hace otro Premio
Nobel de Economía, Amartya Sen:
"…No sólo debemos
examinar las relaciones estadísticas, sino también analizar
minuciosamente los procesos causales inherentes al crecimiento y
al desarrollo económico. …, …. aunque varía el énfasis de
los diversos estudios empíricos, ahora existe un amplio consenso
en cuanto a las "políticas eficaces" en materia
económica, que incluyen la apertura a la competencia y a los
mercados internacionales, la prestación de incentivos públicos a
la inversión y a la exportación, el aumento del nivel escolar y
cultural y las reformas agrarias exitosas, así como otras
oportunidades sociales que amplían la participación en el
proceso de expansión económica. …."
Es decir…. No basta con una
buena base estadística cuantitativa, existen otros indicadores
que deben permitir concebir la totalidad del problema a encarar; y
estos fueron los que privilegió Lebret.
Agrega Sen: "….el
proceso de desarrollo no consiste esencialmente en extender la
oferta de bienes y servicios, sino las capacidades de la gente...
Necesitamos prestar más atención a crear y asegurar los derechos
y convertirlos en capacidades…".
Según Sen han fracasado
totalmente las teorías económicas que decían que la
polarización social favorecería la acumulación de capital y,
por ende, el desarrollo. Las cosas no funcionan así en la
realidad. Según la experiencia internacional, las sociedades con
mejor equidad en la distribución del ingreso y las oportunidades
tienen mejores chances de crecimiento económico firme. Las
sociedades polarizadas generan múltiples ineficiencias.
Sen pone en duda las mediciones
comunes del desarrollo como el producto bruto per cápita. Dice
que lo principal es si las condiciones básicas de vida de la
gente mejoran. Eso no lo mide el producto bruto per cápita. En
términos de dicho producto, Sudáfrica, Brasil, Gabón y Omán
tienen varias veces el producto bruto per cápita de Costa Rica.
Sin embargo, la esperanza de vida va en ellos de 53 a 66 años, y
en Costa Rica es de 75 años.
El tema es particularmente
atinente a la América Latina que, aplicando el coeficiente de
Gini, que mide la desigualdad, es la región de mayor inequidad
del mundo. Pero…aun hay más. Según los datos recolectados en
la Colombia de hoy por la Contraloría General de la República
(Garay, 2002), con todo el gran bagaje técnico con que contamos,
la situación de inequidad en el país es peor que hace 50 o 60
años, época en la que Lebret elaboró su informe, poniendo
entonces en evidencia situaciones que todavía tienen vigencia en
la Colombia del siglo XXI.
Lo interesante de recurrir a
Stiglitz y Sen para contrastar los comentarios realizados por
Arcos a la obra de Lebret reside en poder examinar DESDE LA
REALIDAD y LOS PLANTEAMIENTOS DE HOY la validez de las
formulaciones realizadas por Lebret hace ya más de 50 años…..
y desde nuestra perspectiva, en lo esencial, continúan plenamente
vigentes.
La Obra de Lebret más allá de
la experiencia de Colombia
El problema de fondo en la
interpretación del aporte de Lebret es que aunque se pueda hablar
el mismo idioma común, se tiene un modo de comprensión
diferente, basada en los paradigmas con los que cada uno construye
su propia visión de la realidad y la proyecta generalizando todo
lo que se conceptúa o analiza.
Lebret era mucho más que un
Economista, era un Cientista Social, un Economista Político, un
Especialista en Temas del Desarrollo, un Intelectual cuyo
compromiso vital integral pretendía contribuir al
"mejoramiento de todos los hombres y de todo el Hombre"…
Una postura en todo diferente a la de un Rogoff o inicialmente un
Stiglitz.
Como comprender a Lebret hoy en
día? Rescatando lo de universal que tienen sus planteamientos y
aplicando el marco de análisis que propuso basado en la
integralidad, la relación de causalidad y el centrar el objeto de
estudio de la economía en la realidad humana colectiva, completa
y compleja.
A nivel internacional los
desarrollos de Sen y ahora de Stiglitz, y a nivel de Colombia los
planteamientos que entre otros hicieron Antonio Garcia, Jesús
Antonio Bejarano, José Consuegra, Salomon Kalmanovic y
ciertamente Louis Jospeh Lebret, muestran que la corriente
integradora y globalizante de análisis del desarrollo se ha ido
generando en un movimiento ascendente. Este movimiento ha sido
reforzado por los Foros Alternativos como por ejemplo los de
Quebec o los de Porto Alegre.
Ciertamente la tarea de
construcción de una concepción económica con rostro humano
sería hoy en día más fácil en Colombia si los sectores
dirigentes hubieran tenido en su momento la inteligencia de
aplicarlos, en primer lugar, en bien de ellos mismos y también en
provecho de todos los Colombianos. Si así hubiera sido, cuan
distinta sería nuestra realidad presente….