Economía y Humanismo: 
Una relación necesaria o un idealización utópica?
(A propósito de un análisis particular de la presencia de Lebret en la Investigación y la Economía Colombiana)
Nicolás Palacios

 

Ha llegado a mi mesa de trabajo un documento que intenta analizar la presencia de la acción y la obra de Louis Joseph Lebret en la Investigación y la Economía Colombiana.

Afortunadamente para mi este análisis coincide en el tiempo con la discusión generada por Kenneth Rogoff (Economista Jefe del FMI) en relación con los planteamientos de Joseph Stiglitz (Premio Nobel de Economía 2001) sobre el papel del Fondo Monetario Mundial en el contexto de una Globalización que genera grandes malestares en el mundo.

Digo que esta es una feliz coincidencia ya que para el suscrito, el fondo el estudio del documento que sobre Lebret ha preparado el ilustre profesor Oscar Arcos se puede asimilar a la relación existente entre Rogoff y Stiglitz, esto es, en ambos casos pareciera que, aunque se usan palabras provenientes de un mismo idioma y de una misma disciplina, el encuentro es difícil dada la inmensa distancia que subyace en los marcos de referencia conceptual de cada uno de los interlocutores.

No obstante, es de destacar que cualquier trabajo sobre la obra y el pensamiento de Louis Joseph Lebret debe ser considerado como bien venido, toda vez que por diversas razones, estos no han sido difundidos con la necesaria diligencia en la comunidad académica.

El Contexto Económico y Social en la década de los cincuenta y los planteamientos acerca del desarrollo de los pueblos.

Como bien se indica en el documento de referencia, la década de los cincuenta puede ser caracterizada como el momento de la post-guerra en la cual se impulsa el proceso de sustitución de importaciones, dentro del inicio de una urbanización creciente, y el inicio de la conformación de un esquema de desarrollo capitalista en el agro.

También es el periodo mas crítico de la guerra fría, en la cual las doctrinas económicas (o la Economía Política) se debaten entre el afianzamiento del sistema capitalista (desde una especial lectura latinoamericana: dependiente y oligargico o desde una lectura liberal/radical: democrático e igualitario) o la adopción de sistemas de planificación central de la economía vinculados al mundo socialista.

En este contexto los postulados de Lebret no se inclinan por ninguno de los dos modelos en boga al plantear la necesidad de concebir un "Tercer Mundo" no adscrito a sistema mundial alguno, sino con la posibilidad de generar un desarrollo autónomo y libertario que permitiera romper los círculos del endeudamiento, de la dependencia y de la pobreza.

La distancia de los planteamientos acerca del desarrollo que presenta Lebret y de los sustentados por los expertos extranjeros que orientan los primeros intentos de planificación en el país son enormes. Mejor dicho, es como la discusión entre Rogoff y Stiglitz. Mientras unos planteaban un esquema que se basaba en el afianzamiento de la inserción económica dentro de la coyuntural mundial, en la cual se comenzaban a presentar ya los cimientos de la dependencia económica y financiera (internacional e Interna) que afloraría con gran fuerza en las décadas posteriores; otros como Lebret abogaban por un Desarrollo Integral Armónico dentro del cual la modernización de la concepción y la operación del Estado, la priorización en la atención a la vocación agrícola esencial de la Colombia de la época, la capacitación técnica y la masificación de la educación del pueblo eran las estrategias principales para lograr mejores niveles de vida en un concepto de independencia y sostenibilidad para el largo plazo.

Mientras en los países del cono sur, esta época se caracteriza por la profunda transformación política, social y económica del Estado y la Sociedad, con esfuerzos importantes en Educación, Salud e Infraestructura (que sustentaron el desarrollo posterior de Chile, Argentina y Uruguay), en Colombia se optó por aplicar políticas concentradoras, excluyentes y que tendían a generar enclaves productivos de carácter urbano.

El Estudio sobre las condiciones del desarrollo en Colombia

Así como para Rogoff los planteamientos de Stiglitz con relación al desarrollo y a la misión del FMI pueden ser considerado como "Economía Vudu", los estudios de Lebret para Arcos sustentado en las visiones de Perry y Urdinola, tienen poco rigor científico. En ambos casos (Rogoff y Arcos) se privilegian las acciones desarrolladas por la "institucionalidad" comprendida por el FMI o por el aparato de planeación colombiano o los Organismos Internacionales.

Pero veamos que plantea Stiglitz en sus criticas según Richard Feinberg, ex funcionario del Tesoro y del Consejo de Seguridad de E.U. y profesor de la Universidad de California:

"… Stiglitz acusa al FMI de servir a los intereses financieros y preocuparse más por proteger las utilidades en Wall Street que por cumplir su misión original (la preservación de la prosperidad mundial), o por ayudar a los países en desarrollo a mantener empleo y bienestar social en crisis de balanza de pagos. Dice que los economistas del FMI suelen ser insensibles a las realidades políticas y las diferencias culturales, que imponen una fórmula uniforme y que las condiciones (que imponen…) son demasiado duras, abundantes y basadas en la ideología del mercado, y denuncia las grandes operaciones de rescate del FMI como acciones que sirven a los intereses de Wall Street y planteando que es necesario un nuevo sistema de manejar las bancarrotas y un reparto más equitativo de costos entre deudores y acreedores…"

Estos planteamientos son muy semejantes a las consideraciones realizadas por Lebret con relación al circulo del endeudamiento, y se ajustan de maravilla a las acciones de rescate del sistema financiero implementados por la institucionalidad económica en Colombia en los últimos años.

Para poder comprender los grandes esfuerzos que realizó Lebret en los años cincuenta, con un nivel de desarrollo de estadísticas incipiente, quizás debamos recurrir a los planteamientos que hoy hace otro Premio Nobel de Economía, Amartya Sen:

"…No sólo debemos examinar las relaciones estadísticas, sino también analizar minuciosamente los procesos causales inherentes al crecimiento y al desarrollo económico. …, …. aunque varía el énfasis de los diversos estudios empíricos, ahora existe un amplio consenso en cuanto a las "políticas eficaces" en materia económica, que incluyen la apertura a la competencia y a los mercados internacionales, la prestación de incentivos públicos a la inversión y a la exportación, el aumento del nivel escolar y cultural y las reformas agrarias exitosas, así como otras oportunidades sociales que amplían la participación en el proceso de expansión económica. …."

Es decir…. No basta con una buena base estadística cuantitativa, existen otros indicadores que deben permitir concebir la totalidad del problema a encarar; y estos fueron los que privilegió Lebret.

Agrega Sen: "….el proceso de desarrollo no consiste esencialmente en extender la oferta de bienes y servicios, sino las capacidades de la gente... Necesitamos prestar más atención a crear y asegurar los derechos y convertirlos en capacidades…".

Según Sen han fracasado totalmente las teorías económicas que decían que la polarización social favorecería la acumulación de capital y, por ende, el desarrollo. Las cosas no funcionan así en la realidad. Según la experiencia internacional, las sociedades con mejor equidad en la distribución del ingreso y las oportunidades tienen mejores chances de crecimiento económico firme. Las sociedades polarizadas generan múltiples ineficiencias.

Sen pone en duda las mediciones comunes del desarrollo como el producto bruto per cápita. Dice que lo principal es si las condiciones básicas de vida de la gente mejoran. Eso no lo mide el producto bruto per cápita. En términos de dicho producto, Sudáfrica, Brasil, Gabón y Omán tienen varias veces el producto bruto per cápita de Costa Rica. Sin embargo, la esperanza de vida va en ellos de 53 a 66 años, y en Costa Rica es de 75 años.

El tema es particularmente atinente a la América Latina que, aplicando el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, es la región de mayor inequidad del mundo. Pero…aun hay más. Según los datos recolectados en la Colombia de hoy por la Contraloría General de la República (Garay, 2002), con todo el gran bagaje técnico con que contamos, la situación de inequidad en el país es peor que hace 50 o 60 años, época en la que Lebret elaboró su informe, poniendo entonces en evidencia situaciones que todavía tienen vigencia en la Colombia del siglo XXI.

Lo interesante de recurrir a Stiglitz y Sen para contrastar los comentarios realizados por Arcos a la obra de Lebret reside en poder examinar DESDE LA REALIDAD y LOS PLANTEAMIENTOS DE HOY la validez de las formulaciones realizadas por Lebret hace ya más de 50 años….. y desde nuestra perspectiva, en lo esencial, continúan plenamente vigentes.

La Obra de Lebret más allá de la experiencia de Colombia

El problema de fondo en la interpretación del aporte de Lebret es que aunque se pueda hablar el mismo idioma común, se tiene un modo de comprensión diferente, basada en los paradigmas con los que cada uno construye su propia visión de la realidad y la proyecta generalizando todo lo que se conceptúa o analiza.

Lebret era mucho más que un Economista, era un Cientista Social, un Economista Político, un Especialista en Temas del Desarrollo, un Intelectual cuyo compromiso vital integral pretendía contribuir al "mejoramiento de todos los hombres y de todo el Hombre"… Una postura en todo diferente a la de un Rogoff o inicialmente un Stiglitz.

Como comprender a Lebret hoy en día? Rescatando lo de universal que tienen sus planteamientos y aplicando el marco de análisis que propuso basado en la integralidad, la relación de causalidad y el centrar el objeto de estudio de la economía en la realidad humana colectiva, completa y compleja.

A nivel internacional los desarrollos de Sen y ahora de Stiglitz, y a nivel de Colombia los planteamientos que entre otros hicieron Antonio Garcia, Jesús Antonio Bejarano, José Consuegra, Salomon Kalmanovic y ciertamente Louis Jospeh Lebret, muestran que la corriente integradora y globalizante de análisis del desarrollo se ha ido generando en un movimiento ascendente. Este movimiento ha sido reforzado por los Foros Alternativos como por ejemplo los de Quebec o los de Porto Alegre.

Ciertamente la tarea de construcción de una concepción económica con rostro humano sería hoy en día más fácil en Colombia si los sectores dirigentes hubieran tenido en su momento la inteligencia de aplicarlos, en primer lugar, en bien de ellos mismos y también en provecho de todos los Colombianos. Si así hubiera sido, cuan distinta sería nuestra realidad presente….



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