LEBRET EN LA INVESTIGACIÓN Y LA ECONOMÍA COLOMBIANA*
(Una aproximación)

Oscar Arcos Palma*
* El contenido de este artículo incluye aportes del Dr. Danilo Torres, Director de la Maestría en Ciencias Económicas de la USTA, Miguel Infante Díaz y Juan Mauricio Castillo, profesores e investigadores de la Maestría, y del profesor Luis Carlos Guzmán, del Centro de Investigación de la Facultad de Economía de la USTA. Expresa, de igual modo, la opinión de concenso que sobre la obra de Lebret tiene el grupo de investigación de la Maestría.

* Profesor e investigador de la Maestría en Ciencias Económicas de la Universidad Santo Tomás. Economista, Diplomado en Estudios Latinoamericanos, Université de París VIII, Vincennes – Saint Denis. Ha sido consultor del DANE y del PNUD en el Ministerio de Desarrollo Económico; asesor de la Red de Solidaridad y de la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico, investigador en el Programa de Desarrollo del CINEP y en proyectos en el marco de convenios entre Colciencias, el Centro de Investigaciones para el Desarrollo de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional y el CINEP. Socio fundador de la Revista Ensayo y Error.

 

"Un mundo avaro tiene que ser por fuerza

un mundo dividido, éticamente sórdido

y en carrera desalada hacia la barbarie"

J. L. Lebret

 

 

Resumen

 

A mediados de los años cincuenta, el gobierno colombiano contrató la Misión Economía y Humanismo, bajo la dirección de J. L. Lebret, para adelantar un estudio sobre las condiciones del desarrollo económico y social del país. Este artículo hace una aproximación a la obra de Lebret, en el contexto de los años cincuenta, analiza en términos generales el carácter de las recomendaciones del informe, e interpreta el significado de sus aportes a la investigación y la economía en Colombia.

 

Palabras claves: planes de desarrollo, diagnóstico, economía, sociología, política

 

Abstract

 

By the midle of the 50’s years the colombian goverment engaged Economía y Humanismo, an economic and social consulting firm directed by Joseph Louis Lebret O.P., in order to do a research on the national development conditions. The paper is an approach to this and other Lebret’s works. It offers a brief analysis of the report on the colombian case, specialy the conclusion remarks, and it’s contributions to the research and the economy in our country.

 

Key words: natural resources, society, politics, economic and social planning.

Introducción: el contexto económico y social en la década de los cincuenta.

La obra de Lebret se inscribe en una época en la que la planificación del desarrollo económico, apoyada en su mayor parte por misiones internacionales, ocupaba la atención de los gobiernos en América Latina. En Colombia, el ejercicio de la planeación del desarrollo durante la década de los cincuenta y los primeros años de los sesenta es particularmente intensa: en diez años se elaboran seis programas de desarrollo (recuadro 1), con cierto rigor científico en términos teóricos e instrumentales, bajo la dirección de extranjeros, un tanto al margen de los organismos de planeación (Cano, 1974, p. 221; Perry, 1974, 275).

 

La planeación del desarrollo permitió adelantar investigaciones orientadas a establecer diagnósticos de la situación y la evolución de la economía colombiana y también la realización de análisis de alternativas de acción. No fueron en todo caso tales investigaciones, el resultado de la evolución institucional de organismos de planeación nacional: a la sazón, éstos carecían de las capacidades suficientes para realizar trabajos de planeación y de coordinación de los principales instrumentos de política económica.

 

Dos aspectos coinciden durante esos años de inusitado activismo en la planeación del desarrollo: el proceso de consolidación del capitalismo y la discusión sobre las formas de intervención del Estado en la economía. El primero, se reflejaba en un nivel promedio de crecimiento del PIB cercano al 5%, expansión demográfica a ritmos superiores al 3% anual y un creciente fenómeno de urbanización a causa de la transformación de la estructura económica expresada en reducción de la participación agropecuaria y aumento de la industria en la actividad económica.

 

El segundo, remitía a la discusión clásica de la forma como los gobiernos debían alcanzar los objetivos de la planeación, de acrecentar y ordenar las inversiones de capital para imprimir más fuerza y regularidad al crecimiento de la economía y al desarrollo social (CEPAL, 1955, p. 7):

  1. Mediante la aplicación de instrumentos de política fiscal, aduanera, monetaria y de crédito, encaminados a crear un ambiente propicio al desenvolvimiento de la iniciativa privada y a enderezar a ésta última hacia el cumplimiento de ciertas metas u objetivos.

  2. Mediante la regulación que prescribe lo que la iniciativa privada puede hacer o ha de abstenerse de hacer.

Los programas de desarrollo de la década de los cincuenta dejaron de lado la acción reguladora de la conducta individual de los empresarios y se inclinaron por crear las circunstancias favorables para una intervención más directa del Estado en el crecimiento ordenado e intenso de la economía. Esta postura resultó ser la expresión más clara de la tendencia impulsada por la CEPAL en América Latina, encaminada a profundizar el modelo de sustitución progresiva de importaciones, en especial de bienes industriales, y a promover la participación directa del Estado en inversiones básicas que, por diversas razones, no son realizables por la empresa privada, v. gr. infraestructura física de transportes, justicia, defensa y seguridad, agua potable y saneamiento básico, entre otras.

 

La naturaleza de los problemas del desarrollo obligaron a los gobiernos a pensar, con criterios de planeación, sobre la forma de ordenar las actividades económicas y sociales en horizontes temporales definidos. Se hizo necesario establecer metas de crecimiento y de inversiones, estimar los coeficientes de ahorro, identificar con claridad las limitaciones al crecimiento impuestas por la capacidad para importar y las alternativas para la sustitución de importaciones, proyectar la demanda en función de la tasa de crecimiento, evaluar la productividad de las actividades primarias, la industria, el comercio, los transportes y los servicios.

 

Este periodo coincide en Colombia con una bonanza de los precios del café, la expansión de la producción industrial que alcanza los ritmos más altos de la economía de posguerra (9.1%), el afianzamiento del proteccionismo amparado en la reforma arancelaria de 1950 que consagró un sistema mixto de aranceles específicos y ad valorem y adoptó una nomenclatura arancelaria moderna.

 

Fueron también los años de la modernización del sector agropecuario que algunos analistas han interpretado como el despegue del desarrollo capitalista en el campo: su transformación estuvo signada por las demandas de materias primas para la industria, de alimentos destinados a una población urbana creciente y de nuevas exportaciones destinadas a satisfacer los requerimientos de bienes de capital e insumos intermedios para los sectores modernos de la economía. La agricultura comercial tuvo un notable desarrollo durante la década del 50, vinculando las áreas planas al cultivo en forma mecanizada y desplazando de ellas a la ganadería extensiva, lo que si bien reducía las necesidades de importación de bienes agrícolas, planteaba nuevos problemas (Bejarano,1978), entre otros el de la concentración de la propiedad rural, la expansión de la frontera agrícola, la supervivencia de un campesinado relativamente amplio, la migración de mano de obra del campo hacia las ciudades de los trabajadores rurales y el desempleo.

 

Ese fue, en efecto, el escenario en el que Lebret habría de proponer su estudio sobre las condiciones del desarrollo en Colombia.

La misión del Centro Economía y Humanismo: estudio sobre las condiciones del desarrollo en Colombia.

Lebret había realizado, antes de su presencia en Colombia, diversos trabajos de análisis de las condiciones del desarrollo, entre ellos el de la región industrial de Prosela - Lyon, y los de Sao Paulo y Pernanbuco, en Brasil.

Contratado por el gobierno colombiano -a través del Comité Nacional de Planeación- con la solicitud expresa de aplicar sus métodos de análisis para el aprovechamiento de los recursos y el desarrollo de Colombia, el estudio de Lebret buscó los siguientes propósitos (Lebret, 1958):

  1. Establecer los niveles de vida de la población rural y urbana a fin de deducir las necesidades de consumo y de dotación.
  2. Diagnosticar la situación económica del país y deducir las perspectivas objeto de planificación
  3. Analizar la situación y las necesidades educativas.

Al emprender Lebret el estudio de las condiciones del desarrollo en Colombia, el país disponía ya de dos valiosos trabajos de planeación económica y social: el del Banco Mundial (1951) y el de la CEPAL (1955). Sobre los diagnósticos de esos informes, dice Lebret: "... denotan, por parte de las autoridades colombianas, un vivo deseo de responder a los diferentes problemas que presenta la doble obligación de elevar los niveles actuales de vida y de tener en cuenta el movimiento demográfico". Y, tras calificar de notable el estudio de la CEPAL, concluye que después de ese estudio "... parecería que nada hay que agregar".

A diferencia de los planes mencionados en el recuadro 1, fundados en la economía, el estudio de Lebret tuvo un carácter mixto de análisis, con base en observaciones técnicas de un método desarrollado por el centro de "Economía y Humanismo" en Francia. El método combina micro y macro análisis demográfico, permite reflexiones sociológicas sobre el rescate de la nacionalidad e introduce consideraciones económicas en los temas de la educación –entendida como factor de desarrollo-, la productividad, el crecimiento económico y la sostenibilidad del medio ambiente. En la introducción del estudio, Lebret advierte sobre la originalidad de su aporte, que consiste en "... la importancia que damos por una parte a la población, a sus niveles de vida y a sus necesidades, y por otra, al esfuerzo educativo requerido para un desarrollo a la vez económico y humano. Por este hecho, nos inclinamos a acentuar los factores sociológicos que dentro de las nuevas orientaciones de los estudios económicos no pueden separarse del análisis económico propiamente dicho."

La opinión de Lebret sobre el hábito de la población colombiana de admitir comportamientos antieconómicos coincide con planteamientos similares expresados por Currie en el informe del Banco Mundial de 1961. En el diagnóstico, Lebret señala que existe una utilización casi totalmente irracional del suelo; persistencia de rutinas que provocan la erosión y el desgaste de la tierra; afición irreflexiva y exagerada de las clases dominantes por productos extranjeros prescindibles; entusiasmo por grandes proyectos costosos, insuficientemente estudiados; anarquía de experiencias no preparadas y carentes de coordinación; escaso interés en la investigación científica; partidos políticos sin programa, etc.

"El examen riguroso de las estructuras y de la coyuntura total nos obliga a decir que Colombia puede tener feliz éxito o que puede fracasar. Fracasará seguramente, si no se efectúan grandes cambios de costumbres y mentalidad; si la orientación del desarrollo no se hace con base en estudios continuados y precisos y no se adelanta con una firmeza que rompa las resistencias atrasadas o egoístas. Fácilmente puede tener feliz éxito mediante la conjunción de una política económica esclarecida y la asociación del pueblo colombiano llevado a su madurez gracias a un esfuerzo educativo que consideramos como el más fundamental y que ha de lograr la adhesión entusiasta a una gran elevación humana de las capas sociales, hasta ahora abandonadas a la vida primitiva y a la inseguridad cuando no a la miseria."

No obstante la coincidencia del diagnóstico, las alternativas que propone para esos problemas son diferentes. Mientras Currie alienta la idea de modernizar el campo y conducir la mano de obra rural hacia un sector líder en los centros urbanos, Lebret plantea una reforma agraria orientada más a asegurar a los campesinos la posesión de la tierra, a encaminar objetivamente las inversiones hacia la obtención del máximo crecimiento equilibrado al menor costo y de un nivel de vida humano para una proporción considerable de la población que carecía de la capacidad para asegurarse al menos un consumo de subsistencia.

Con propuestas de esta naturaleza, Lebret señala que el desarrollo no debe ser concebido como un aumento regular de cifras de planeación, de transportes y de transacciones, sino como esencialmente un ascenso humano: "el desarrollo implica necesariamente a la vez el desarrollo propiamente económico y el desarrollo humano y social... se sitúa en la línea de crecimiento de la utilización de los recursos naturales y de elevación del nivel de vida del conjunto de la población y particularmente de las masas populares... es un crecimiento continuo, armonizado, en función del aprovechamiento humano".

Aspectos puntuales del informe Lebret

  • Sobre el diagnóstico del desarrollo socio económico.

Identifica, igual que los informes de las misiones extranjeras de los años cincuenta, la existencia de un subempleo y un desempleo creciente causado por un rápido crecimiento demográfico, problemas de mercado que limitan la capacidad de generación de ocupación, baja disponibilidad de divisas, de ahorro interno y de mano de obra calificada.

En algunos aspectos el diagnóstico es poco riguroso. Uno de ellos es el resultado de la utilización de encuestas sobre grupos marginados: no obstante su importancia, la aplicación de las encuestas tuvo deficiencias en la metodología estadística. La selección de la muestra (45 localidades rurales y 13 barrios urbanos) no obedeció a criterios científicos y los resultados se agregaron sin ninguna ponderación con respecto a las características (tamaño u otra) de las observaciones realizadas. Las calificaciones de nivel en la encuesta no se basaron en índices objetivos sino en apreciaciones subjetivas del encuestador (Perry, 1974, p. 280)

  • Sobre el enfoque del desarrollismo de la oferta en las políticas de empleo.

No se distancia de la postura de los programas de desarrollo propuestos en la década de los cincuenta, en el sentido de promover la expansión gradual y simultánea de la capacidad productiva y el empleo. Lebret hace un análisis completo sobre las disparidades entre grupos sociales y regiones y receta una estrategia ‘balanceada’ de amplio espectro en materia de empleo. Sin embargo, el tipo de recomendaciones que hace, como en los otros informes, no difieren en forma significativa de las que se venían proponiendo desde el informe del BIRF de 1951 (Urdinola, 1974, p. 93).

En efecto, los programas suponen, no de manera explícita, que un aumento del empleo sólo será posible con un aumento de la producción; esto a su vez requiere el traslado gradual de campesinos y trabajadores urbanos subempleados o de muy baja productividad a actividades de mayor productividad que, a su vez, demandan mayor capacitación y más maquinarias por persona. La escuela del desarrollo de la oferta expresaba la preocupación por un crecimiento balanceado que resolviera simultáneamente todos los problemas y las limitaciones en la ampliación de la capacidad de producción de la economía: infraestructura física (transporte, vías, energía, etc.); social (educación, salud, vivienda, etc.); divisas para la financiación de importación de equipos y materias primas importada; ahorro interno para complementar las divisas en los planes de inversión, incluida la necesidad de adelantar una reforma agraria (en la tenencia de la tierra, créditos, agua, técnicas).

  • Sobre la planeación y la naturaleza y los objetivos del informe.

Mientras los trabajos dirigidos por Currie se fundamentan en análisis económicos, los estudios de Lebret enfatizan el carácter sociológico del diagnóstico. No obstante identificar y examinar el fenómeno de la marginalidad, deja de lado el ejercicio analítico de las implicaciones económicas de las recomendaciones. Aunque le concede una enorme importancia a las políticas de educación, conservación del medio ambiente y organización municipal para la prestación de servicios, el gran número de recomendaciones del informe (anexo 1) no corresponden a una estrategia global: son dispersas, carecen de estimaciones sobre la asignación de recursos y no analizan la factibilidad de llevarlas a cabo.

A diferencia de los planes de esos años, caracterizados por tener una visión de corto plazo (2 a 5 años), salvo el del plan general (1961), que tenía un horizonte temporal de 10 años, el informe de Lebret se atreve a formular proyecciones de mediano y largo plazo (25 años) en algunos de los temas estudiados.

La conclusión general sobre el ejercicio de la planeación en Lebret, es que no logra construir una propuesta orgánica, ni de desarrollo, ni de planeación. Careció de un análisis integral.

  • Sobre la metodología

Son recurrentes y oportunas las referencias metodológicas puntuales pero no queda en evidencia la estructura metodológica general del estudio. Esta crítica ya había sido señalada por Ruiz (1963) al referirse al informe Lebret en su trabajo sobre los aspectos cuantitativos de la operación Colombia.

  • Sobre la estructura del informe Lebret.

Cada capítulo se desarrolla a partir de una información que se reconoce limitada y de baja calidad.

  • Sobre los objetivos del desarrollo.

No son explícitos los objetivos, pero en el diagnóstico y las recomendaciones aboga por la redistribución del ingreso y la elevación del nivel de los servicios básicos, condicionados al crecimiento de la economía, una mayor tributación directa y una política de exenciones para favorecer las inversiones en actividades productivas y aumentar la productividad del capital (Lebret, 1958, p. 227).

  • Sobre la distribución del ingreso.

El primer ejercicio de estimación del ingreso en Colombia fue realizado por el Banco Mundial en 1951 (BIRF). A diferencia del informe de la CEPAL sobre Colombia en 1957, que trató el tema mediante estimaciones de diferenciales de ingreso per cápita, según sectores económicos, el informe Lebret no hace ningún tipo de estimativos (Urrutia, 1974, p. 10).

  • La postura política.

En su informe, Lebret hace una crítica reiterativa a las clases dominantes por su incapacidad y falta de sentido de lo público. Son frecuentes expresiones como las siguientes: "Preparar una oposición, maciza contra sus privilegios" (p. 109). "Las elites no son aún conscientes de la coyuntura global colombiana dentro de la coyuntura mundial y, en lugar de colocarse en las perspectivas de un desarrollo proporcionado, coherente, homogéneo y autopropulsivo, del cual se beneficiarían en primer lugar las capas deprimidas de la población, consideran el desarrollo como un crecimiento indefinido de sus propios ingresos. También tiene la tendencia a orientar en su propio beneficio las inversiones del Estado y la ayuda o los préstamos internacionales". "... Colombia tiene necesidad de un gobierno fuerte mientras continúe el estado de violencia en varias regiones del país, mientras el equilibrio de la estructura económica no se establezca, mientras la madurez democrática no sea afirmada" (p. 292)

Análisis de esa naturaleza son consistentes con apreciaciones posteriores incluidas en distintos estudios sobre historia política colombiana (Pecaut, 1987, pp. 128-129 y 1988; González, 1997, pp. 55-56), donde se señala que "... la economía es manejada por empresarios, mediante una yuxtaposición de intereses parciales y heterogéneos, de carácter inmediato, de corto plazo... los altos cargos de la política económica del Estado siguen llenándose con dirigentes de los gremios empresariales, lo que hace que los intereses privados sigan prevaleciendo en el seno del propio gobierno".

Debe comprenderse que, en un momento en que la coyuntura (la dictadura de Rojas Pinilla y el gobierno de la Junta Militar que le sucedió en el poder) había alejado parcialmente a las elites empresariales del manejo de la economía y de los asuntos del Estado, un informe como el de Lebret, que se destacó más por su dimensión de denuncia que de propuesta técnico – política, no habría sido bien visto por ellas.

La obra de Lebret más allá de la experiencia en Colombia

La sensibilidad social y la percepción que Lebret tenía sobre las dificultades de los países en desarrollo frente a las relaciones desiguales con los países avanzados, lo llevarían hasta el final de sus días en una búsqueda incesante de alternativas para las grandes masas oprimidas. Su trabajo, aunque bastante documentado en cifras económicas, es más de carácter ilustrativo sobre los problemas, y no alcanzan a ser análisis con el rigor científico y las herramientas analíticas que para entonces disponía y había desarrollado la disciplina económica. Merece mencionar, no obstante, dos de sus trabajos posteriores, por la perseverancia en la reflexión sobre los problemas de nuestro tiempo, de los cuales Lebret tenía una acertada intuición.

Acerca de "¿Suicidio o supervivencia de occidente?"

Publicado en 1968, el contenido del libro se estructura en tres partes: la primera, se refiere a la situación de los países en desarrollo; la segunda, a la situación de los países desarrollados y sus relaciones con los países pobres; la tercera plantea alternativas globales que los países deberían tener en cuenta para superar problemas de subdesarrollo y garantizar los beneficios del progreso a todos los países. Merece los siguientes comentarios:

  • Es un libro más descriptivo que analítico. Cada capítulo contiene estadísticas comparativas entre países, según el tema de que se trate (población, alimentación, salud, educación, etc.) y citas de autores a los que Lebret acude para presentar las descripciones de situaciones diversas.
  • Aunque utiliza cifras estadísticas abundantes para acompañar las descripciones, la característica del contenido del libro es más de tipo sociológico que económico. Su método de estudio para este libro no se diferencia del método aplicado en Colombia en la Misión Economía y Humanismo en 1958.
  • No son argumentos, en estricto sentido, los que se presentan en cada tema. Son ideas, algunas de ellas bastante sugerentes, a las que el autor no les dedica un trabajo de desarrollo argumental.
  • No obstante ser ideas sugeridas, Lebret tenía una clara intuición de muchos problemas de nuestro tiempo y de aspectos que muchos años más tarde desarrollaron algunos científicos sociales: entre ellas, la de que los países, en los años cincuenta y sesenta aún pensaban como "nación" y no como "mundo", en clara referencia a las tendencias recientes de la globalización; o ideas como las de valorar como más importantes en la concepción del desarrollo la posibilidad de los individuos de "ser" y "hacer", antes que el "tener", o ideas que sugerían que modelos de desarrollo económicos como los implementados por los países del bloque socialista no eran sostenibles. Los análisis sobre los problemas de la educación, tema favorecido por el autor en sus diversos estudios, indican una clara percepción de cuáles eran los sectores estratégicos que los gobiernos debían impulsar para garantizar el crecimiento económico y el desarrollo social con sentido de justicia.
Acerca de "La dinámica del desarrollo"

Publicado en 1969, el texto se asimila más a una guía de aplicación empírica para realizar estudios sobre desarrollo en cualquier región, que a la dinámica del desarrollo en si misma. Consta de cuatro libros:

Libro 1: Noción del desarrollo y economía del desarrollo. Sus cuatro capítulos, destinados a dar sustento teórico y aclarar conceptos sobre desarrollo e índices, brindan elementos que permiten caracterizar el desarrollo y explicar la metodología para determinar el nivel de desarrollo de una región o país. Como en trabajos anteriores, Lebret hace explícita su postura humanística y su lucha decidida por los sectores más vulnerables de la población en el mundo.

Libro 2: El desarrollo y la tensión. Necesidades – posibilidades. Explica la importancia de contar con mapas y datos de información uniformes de la región objeto de estudio (población, vías, tráfico, migraciones, etc.) y la forma de hacer los primeros acercamientos con personas que conozcan las regiones, la importancia de las entrevistas y el contacto personal.

Libro 3: Detección y medida de la necesidad y de su crecimiento. Trata sobre los recursos naturales, infraestructura básica, sanidad, capital por sectores económicos y factores que posibilitan o frenan el desarrollo. Dividido en dos secciones, la primera, busca explicar la jerarquía de las necesidades y sus niveles por zona y estrato, mediante análisis que remiten a establecer el nivel de vida de la población y las relaciones entre necesidades y crecimiento económico; la segunda, involucra la estimación y las posibilidades que tienen las regiones para desarrollarse.

Libro 4: Los arbitrajes. Hacen referencia a las acciones que los gobiernos deben tomar sobre diferentes sectores para lograr orientar la región hacia el desarrollo. Analiza los medios económicos, las estructuras gubernamentales y administrativas, así como los planes de desarrollo y la creación de organismo que inciden sobre el desarrollo.

Apostilla

Después de la experiencia en Colombia, Lebret continuó prestando asesoría a diversos países en vías de desarrollo en Asia y Africa. Algunos de sus informes fueron presentados en foros internacionales promovidos por la FAO y las Naciones Unidas, cuyos contenidos, fieles a su visión del desarrollo con criterios de equidad, alertaban sobre las consecuencias del crecimiento económico sin distribución equitativa de los recursos.

Aunque se le haya criticado su bajo perfil en el manejo de los métodos, las técnicas y los instrumentos disponibles de la disciplina económica en aquellos años, son de ponderar su concepción del desarrollo y su visión de estrategias para garantizar ritmos de crecimiento económico sostenidos en el largo plazo. Sus diagnósticos fueron acertados en proporción considerable. Abundaba en ideas intuitivamente formidables, pero carecía de los argumentos para explicar la forma de realizarlas.

Quizá esta sea una de las razones por las cuales el informe Lebret no tuvo mayores implicaciones en la vida económica y social del país durante los años que siguieron a su elaboración. Era de esperarse: desde el punto de vista de la disciplina económica, los estudios de la CEPAL que se adelantaron durante los años cincuenta en todos los países del área, marcaban un derrotero de virtuosismo técnico sin precedentes, con el ingrediente de que tales estudios no sólo identificaban con claridad los escenarios claves para el diseño de las políticas y las estrategias del desarrollo, sino que definían las herramientas y cuantificaban los recursos para llevarlas a ejecución en plazos que no superaban los cinco años de programación.

No obstante, lo que en Lebret eran acertadas intuiciones de problemas que están lejos de haberse superado, en nuestros días constituyen elementos que los científicos sociales han profundizado y lo continuarán haciendo mientras en el mundo persistan las situaciones de desigualdad, pobreza y exclusión entre lo pueblos. No sólo fue crítico de los modelos de desarrollo aplicados por los países del bloque socialista por restringir la libertad y el bienestar de los individuos, sino también de lo modelos capitalistas que, en nombre de las ideas liberales, generan exclusión. Lebret tenía clara conciencia de las dificultades que los países pobres deben enfrentar: las relaciones económicas desiguales entre países, la estrategia de las patentes como instrumentos de dominación, el bajo nivel cultural de las sociedades, el retraso técnico, la democracia de nombre, el clientelismo, la corrupción, entre otros. Desde esa perspectiva, la obra de Lebret continuará siendo un claro referente de la forma como se debe concebir el desarrollo económico y social, con sentido humano de justicia y equidad.

Bibliografía

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Anexo 1: Conclusiones del informe Lebret

  1. Colombia es un país de excepcionales recursos naturales.

  2. Optimismo exagerado en cuanto a su propio desarrollo.

  3. Difícil aprovechamiento de recursos por las condiciones geográficas y topográficas y por limitaciones en la infraestructura de transportes.

  4. Una parte de los recursos ha sido ya saqueada.

  5. Utilización anormal del suelo.

  6. Crecimiento de la población superior al 2.2%. Exige un crecimiento agrícola del 4% e industrial superior al 5%.

  7. No basta con el crecimiento per se. Es necesario adaptarlo a la estructura de las necesidades.

  8. El problema primordial es el social. Pero está eclipsado por luchas políticas irracionales.

  9. Faltan cuadros técnicos.

  10. El egoísmo de la elites es uno de los más graves problemas del país.

  11. Cuatro clases sociales: Alta (5%); intermedia (55%); media (15%); baja (25%).

  12. La población colombiana no es consciente de la gran tarea que debe cumplir en América Latina y en el mundo.

  13. Hay experiencias aisladas que convendría adaptar y reproducir (Ejemplo, Fómeque)

  14. Se debe emprender un esfuerzo educativo, especialmente en los aspectos técnicos.

  15. Los dirigentes no han comprendido que "el estudio paga".

  16. El aprovechamiento del suelo no debe agotar sus posibilidades.

  17. Deben introducirse profundas modificaciones al régimen agrario (impuestos, crédito).

  18. Es necesario aumentar el número de agrónomos y la valoración social de esta profesión.

  19. Un plan de desarrollo debe incluir el establecimiento de estructuras fundamentales.

  20. Recomendaciones generales para la terminación de la red de comunicaciones.

  21. Acoger experiencias de Suiza, Francia e Italia para el mantenimiento continuo de carreteras.

  22. El plan vial debe incluir una tercera troncal de primera clase entre Pasto, Mocoa, Florencia, Villavicencio, Tame, Cúcuta.

  23. Recomendaciones en materia energética y de interconexión eléctrica.

  24. Conviene acelerar el estudio de la regulación de los ríos.

  25. Deben introducirse en todas las actividades estudios sistemáticos sobre productividad.

  26. Las fuerzas armadas deben integrarse al esfuerzo del desarrollo.

  27. Desconcentración regional de la red bancaria.

  28. La política en materia de inversiones de crédito, de fiscalización y de intercambio internacional debe adaptarse al plan general de desarrollo.

  29. La estructura industrial colombiana conlleva diversas incoherencias.

  30. La concentración de la riqueza en cinco departamentos privilegiados obliga a considerar una política nacional de desarrollo de la unidades territoriales menos favorecidas.

  31. Consideraciones sobre la política de sustitución de importaciones recomendada por la CEPAL.

  32. Necesidad de diversificar las exportaciones.

  33. Reforma administrativa, como una condición imperativa del desarrollo coordinado.

  34. Necesidad de modernizar el régimen tributario y presupuestal.

  35. Necesidad de importantes reformas en el capítulo de gastos del presupuesto nacional.

  36. Necesidad de un mejoramiento nutricional "que ha de lograrse mediante una producción agrícola superior y por el mejoramiento de la vivienda y de las aglomeraciones".

  37. Necesidad de una facultad o de un curso de postgraduados que forme técnicos en desarrollo.

  38. Es urgente institucionalizar rigurosamente la planeación.

  39. La función del organismo de planeación debe ser consistente en estudiar la condiciones de desarrollo nacional y regional y en asesorar a los ministerios.

  40. Plazo de tres años para elaborar un plan directivo a tres años y luego a cinco.

  41. El plan debe ser considerado por el Consejo de Ministros.

  42. El organismo de planeación debe tener unidades nacionales, regionales, departamentales y técnicas.

  43. El organismo de planeación debe tener técnicos nacionales apoyados en técnicos internacionales.

  44. Recomendaciones sobre estructura normal del organismo de planeación.

  45. Toda planeación parcial debe consultar al organismo nacional de planeación.

  46. El organismo de planeación no debe estar sometido a vicisitudes ministeriales.

  47. El porvenir de Colombia requiere esfuerzo grande y realista de la población y de las elites.

  48. Se requiere una política vigorosa, continua y científica para aumentar en un tercio el nivel de vida popular y de las clases medias, equilibrio económico interno, reducción importante de la vulnerabilidad del intercambio, eliminación gradual de la necesidad de recurrir a capitales internacionales o extranjeros, reducción del peso de la deuda con relación al ingreso nacional y mejoramiento considerable de la situación social.

  49. Cualquier retardo, error o resistencia de las clases dirigentes comprometería gravemente el éxito del desarrollo.

  50. Colombia debe y puede contribuir a la instauración de una civilización universal más auténticamente humana.

Anexo 2: contenido del informe de Lebret

  1. Análisis de los niveles de vida rurales y urbanos de Colombia.

    Capítulo 1: Metodología

    Capítulo 2: Elección de la encuesta y determinación de los resultados.

    Capítulo 3: Los tipos y las clases de niveles de vida de la planeación rural colombiana.

    Capítulo 4: Los diversos aspectos de los niveles de vida rural.

    Capítulo 5: Encuesta urbana

    Capítulo 6: Desentrañamiento de las deficiencias o tasas mayores y diagnósticos.

    Capítulo 7: El problema de las normas en la perspectiva de un desarrollo integral armónico.

    Capítulo 8: Recomendaciones.

  2. Potencialidades y posibilidades físicas en relación con sus necesidades

    Capítulo 1: Recursos del suelo, de la agricultura y de la pesca.

    Capítulo 2: Las materias primas minerales y la energía

    Capítulo 3: Los equipos

    Capítulo 4: El nivel técnico y la productividad.

  3. Potencialidades y posibilidades financieras en relación con sus necesidades

    Capítulo 1: El equipo bancario y la formación de los recursos monetarios.

    Capítulo 2: El manejo de los recursos monetarios

    Capítulo 3: Los flujos monetarios y las inversiones

  4. Los arbitrajes o decisiones en función del desarrollo armonizado

    Capítulo 1: El cambio de fase en el desarrollo colombiano

    Capítulo 2: Balance del análisis de las potencialidades.

    Capítulo 3: La evaluación global de las localizaciones.

    Capítulo 4: Los factores de retardo y de desequilibrio.

    Capítulo 5: Los estímulos y los superfactores del desarrollo.

  5. El problema educativo en Colombia

Capítulo 1: Balance de la Educación

Capítulo 2: Una política educacional adaptada a las necesidades del país.

Capítulo 3: Perspectivas de una reforma profunda.



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