“NO SON LO MISMO CAPITAL Y CAPITALISMO”

 

El nombre de Lebret ha vuelto a sonar.  ¿Qué piensa de los problemas contemporáneos este fraile dominico de aire saludable y mirada transparente?

LA   RIQUEZA   MISMA

¿Qué piensa usted, por ejemplo, del capitalismo?

            - Distingo entre capitalismo y capital.  De hecho el capitalismo como régimen dominante está en quiebra.  El capital, en cambio, entendido como materias primas y productos acabados, entendido como inmuebles, medios de transporte y utilaje, es la riqueza misma.  No se puede hablar de abolirlo.

            - ¿Y del proletariado?

            - El proletariado es el trabajador sin cultura y sin seguridad.  Arrancado al campo o nacido en los barrios malsanos de las ciudades, no ha recibido más que una instrucción rudimentaria.  El maravilloso impulso de las ciencias, el conocimiento de la historia, la sabiduría filosófica no existen para él.  No se le cuenta sino como fuerza de producción, como unidad de consumo y, en las democracias, como portador de un voto.  Pero el proletariado a medida que toma conciencia de sí mismo, se yergue más vigorosamente contra el capitalismo incapaz de asegurar a los hombres una verdadera vida humana.

UN  EJERCITO  DE  DEFENSA

            - Entonces, ¿Cree usted en la lucha de clases?

            - No, no creo en la lucha de clases. Capitalismo y burguesía no se confunden: el capitalismo caracteriza un régimen económico; la burguesía un ambiente simbolizado por un modo de vivir.  El capitalismo ha encontrado su ejercito de defensa en la burguesía.  La lucha de clases opone la burguesía  al proletariado, pero esto no es de suyo necesario.  Cuando la burguesía deje de ser el bastión del capitalismo, desaparecerá la oposición.

            - ¿Qué opina usted del sindicalismo?

            - El sindicalismo permite a la clase obrera tomar conciencia de sí misma.  Los cristianos deben adherirse a un sindicato y normalmente a los sindicatos cristianos en los lugares en donde están constituidos y en actividad.  No deben nunca adherirse a una organización de las llamadas “amarillas”

EL QUE NO TRABAJA.....

            - Y del trabajo, ¿qué puede decirnos, Padre Lebret?

            - Dios dio el universo a toda la humanidad para que cada uno pueda sacar, por medio de su trabajo, lo que es necesario para su desarrollo.  Del mismo modo “el que no trabaja no debe comer”, como dijo San Pablo.  El trabajo coordinado debe facilitar a los hombres su dominio progresivo de la naturaleza.  El trabajo no debe absorber al hombre hasta el punto de impedir su progreso en el conocimiento, de mutilar su vida familiar, de impedir su contacto con la naturaleza, de eliminar las temporadas de descanso, de absorber los momentos de esparcimiento cultural y el tiempo para la oración....

            - ¿Y la propiedad?

            - El hombre debe estar en condiciones de ejercer sobre ciertos objetos un dominio duradero.  Estos objetos deben ser a la vez los instrumentos de producción y los bienes de consumo.  Pero la propiedad absoluta, reconocida por el Código Civil, es un abuso evidente.  Nadie debe poseer únicamente para sí, si no que el uso de los bienes producidos debe ser siempre de alguna manera, común.



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