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El profesor, un hombre de 65
años con el rostro de un académico, le quita grandeza al premio Nobel
con su comentario. "Oh, todo tiene que ver mucho con la
suerte", dice, mientras me lleva a un pasaje que conecta la
pequeña casa del maestro con el comedor del college.
"Cada año hay rumores;
además", dice él, "ya tenemos cuatro ganadores del premio
Nobel en Trinity".
Pero esto en un contexto
diferente. Sen, quien me conduce gentilmente hacia el comedor,
es sólo el cuarto indio en ganar el premio.
Le pregunté por la cena en
la que, según la mayoría de colleges de Oxbridge, aún se insiste en
trajes y en usos especiales antes de servirse los alimentos. No siendo
un cristiano, ¿le molestaba tener que recitar oraciones en latín cada
noche? "Para nada. Lo hago con facilidad", responde Sen.
Los inicios
Sen había sido un estudiante universitario en Trinity a inicios de
los años 50 y dividía la mayoría del período intermedio entre Delhi,
Oxford y Harvard, desde donde regresó a Cambridge el año pasado.
Le pregunté cuánto había
cambiado. El profesor pensó por un momento: "No hay cambios
dramáticos", respondió. "Supongo que la comida es mejor y,
por supuesto, tenemos mujeres ahora". Me atemorizaba pensar cómo
era la comida entonces. Pasamos al plato principal. El mío consistía en
cerdo en una salsa espesa y vegetales.
Yo quería saber lo que él
pensaba sobre la reacción a su recibimiento del premio Nobel en
octubre. El premio llegaba poco después de la casi bancarrota del Long
Term Capital Management, el fondo de alto riesgo asentado en
Connecticut. Aunque el fondo fue mantenido a flote, fue duramente
criticado por el exceso de riesgo en que incurrió en sus operaciones.
Paradójicamente, el fondo
había nombrado a Robert Merton y a Myron Scholes - dos premios Nobel de
Economía - a su junta, ambos distinguidos por la medición del riesgo
financiero.
EXCULPANDO A LOS FLUJOS DE
CAPITAL
Siendo este un ambiente
relativamente sagrado, la conversación también tocó la religión. Aunque
con antepasados hindúes, Sen negó cualquier predilección con
el espiritualismo. De hecho, uno de los documentos que más tarde me
mostró Sen se titulaba "Interpretando el pasado de la
India", gran parte del cual criticaba la tendencia de algunos
académicos hindúes de dar demasiada importancia al pasado
espiritualista del país y de descartar la ciencia como un concepto
"occidental".
Sin embargo, no toda la
religión era mala. "Debo decir que la gran marca de redención
del cristianismo es su enfoque del alcohol", sostuvo.
Era momento, sin embargo
de tomar nuestro café y pasar a las suntuosas oficinas del maestro
para una entrevista más formal.
Allí había retratos impresionantes
de destacados alumnos de Trinity, así como la imagen de Sir Isaac
Newton.
Sen habló
dando algunos detalles sobre el trabajo de su vida, enfatizando el
vínculo entre libertad y la prevención de la hambruna y sobre la
importancia de establecer un equilibrio entre los derechos del
individuo y el grupo social. Sen habló sobre una enorme
variedad de temas económicos.
Sus opiniones sobre la
reciente crisis financiera en Asia, sien embargo fueron sorprendentemente
ortodoxas. Habría sido lógico que él culpe del alboroto a los
mercados financieros. En vez de ello, dijo "No culparía por la
crisis a los flujos libres de capital. Los problemas tenían que ver
mayormente con la manera en que países como Corea del Sur eran
manejados".
Sen me
acompañó al patio para despedirme. Este cortés economista no era una
madre Teresa, pensé. Pero entonces descubrí que también me era
imposible imaginarlo en la junta de un fondo de riesgos
estadounidense.
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Contrastes
Publicaciones como Le Monde
y Newsweek interpretaron el premio de Sen como un golpe a las
más misteriosas ramas de la economía moderna. Después de todo, sólo
aquellos empapados en álgebra pueden descifrar la mayoría de lo que
Scholes y Merton tienen que decir.
Sen, por el contrario, ha sido retratado como un economista
humanitario con gran parte de su trabajo dedicado a la economía de la
pobreza y la hambruna. Sen baja la mirada cuando hago mención de
sus habilidades matemáticas "Bueno, como presidente de la Sociedad
de Econometría hace 10 años, creo que puedo mantenerme firme en
matemáticas", dice él.
Más tarde, después de una
discusión de 90 minutos en la sala del maestro, Sen me muestra
una gran cantidad de documentos que ha escrito recientemente,
incluyendo dos con suficiente álgebra para arruinar una facultad
matemática.
Comprendí lo que sucedía. Sen
claramente se había fastidiado con las versiones incorrectas de sus
logros académicos. "Una publicación - no diré cual - me llamó 'La
Madre Teresa de la economía'", añadió. Muy poca gente en realidad
lee la declaración del comité Nobel, los primeros tres cuartos de la
cual habla de mi trabajo sobre teoría de la elección social".
Midiendo la pobreza
Sin embargo, su trabajo más
cautivador y accesible de Sen es sobre la medición de la
pobreza. Lo que Sen ha escrito sobre el tema inspiró a la ONU
para introducir la nueva medida del desarrollo (pasando así de una
medida basada en una cruda división de población por ingreso nacional -
PBI por habitante - a una basada en indicadores no monetarios como
expectativa de vida, alfabetismo y tasas de mortandad infantil).
El nuevo método brinda
resultados sorprendentemente diferentes. Los países como Vietnam y Sri
Lanka tienen buen puntaje bajo el enfoque inspirado por Sen, mientras
que lugares como México y Sudáfrica caen abruptamente.
Pasamos al postre y a temas
inconexos. El profesor se animó un poco al hablar de las raíces de las
palabras, en especial aquellas que derivan del sánscrito y pali, que
han sido incorporadas al idioma inglés. Le dije que mi esposa, quien
como Sen, es de la India, podía citar docenas de palabra de
India usadas en el inglés diario: chutney, juggernaut, bungalow y
verandah.
"¿Docenas?" me
dice. "Yo podría mencionar unas 2000". Empezó con unas pocas
y se detuvo en "punch", ese inimitable cocktail inglés que
aparentemente deriva de la palabra del sánscrito que significa
"cinco", supuestamente porqué está compuesto por cinco
ingredientes.
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