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Amartya
Sen, catedrático de Harvard, prominente figura de las ciencias
económicas de nuestro tiempo termina de recibir el prestigioso Premio
Internacional Catalunya. Se suma a muchos otros concedidos a Sen, quien
ha sido presidente de la Asociación Internacional de Economistas y,
recientemente, presidente de la Asociación de Economistas de USA. Autor
de numerosas obras de consulta obligada, traducido a múltiples idiomas,
la visión de este gurú de la economía tiene acentos muy singulares. Las
ideas de Sen, obligan a revisar dogmas y mitos muy difundidos y obligan
a pensar. Veamos algunas de las sugerencias a un debate más abierto de
este pensador de gran impacto actual a nivel internacional.
Sen
se interroga sobre la concepción circulante en economía de que los
hombres sólo buscan maximizar sus intereses personales y que estimular
ello conducirá a que la economía funcione mejor. Pone en duda su
validez. Plantea 'se supone que la economía está preocupada por la gente
real'. Esta gente tiene motivaciones más amplias que el simple lucro:
Simpatías, compromiso con causas, lealtades. Destaca 'los fríos tipos
racionales llenan nuestros libros de texto pero el mundo es más rico'.
Por otra parte, los hechos no indican que la incentivación del egoísmo
personal conduzca a los mejores resultados colectivos. Entre otros,
indica, el caso del Japón va en otra dirección. La sociedad evolucionó
de un comportamiento de autointerés a uno basado en ciertas reglas como
el deber, la lealtad, la buena voluntad, y ello mejoró la eficiencia de
la economía y los logros personales.
Sen
cuestiona la falsa antinomia Estado vs mercado. Es errado oponer uno a
otro cómo se suele hacer. Las sociedades exitosas han lgorado armar un
trabajo en equipo entre Estado, mercado y otros actores sociales.
Resalta que en las últimas décadas 'muchos países de Europa Occidental
han logrado asegurar una amplia cobertura de seguridad social con la
prestación de atención en salud y educación públicas, de manera hasta
entonces desconocidas en el mundo; el Japón y el este de Asia han
tenido un alto grado de liderazgo gubernamental en la transformación,
tanto de sus economías como de sus sociedades; la formulación
pragmática de políticas se ha inspirado tanto en el mercado como en el
Estado y en otras instituciones, tales como organizaciones de la
comunidad'.
Duda
de las visiones tradicionales de cómo se obtiene desarrollo. El
progreso económico y el social, son interdependientes. Siendo el avance
económico fundamental, en la realidad, sin desarrollo social no hay
desarrollo económico sostenido. Así las economías que mejor han
funcionado en los últimos tiempos han apostado fuerte a grandes
inversiones continuadas en sus recursos humanos, y ahora están cobrando
amplios réditos en productividad y competitividad por ello. Indica 'el
papel de la educación y la salud pública ha sido el eje fundamental
para contribuir al cambio económico y social en el mundo entero y en
forma bastante espectacular en el este y sudeste asiáticos'.
Un
grave obstáculo para el desarrollo de la existencia de altos grados de
inequidad en una sociedad. Han fracasado totalmente las teorías
económicas que decían que la polarización social favorecería la
acumulación de capital y, por ende, el desarrollo. Las cosas no
funcionan así en la realidad. Según la experiencia internacional, las
sociedades con mejor equidad en la distribución del ingreso y las
oportunidades tienen mejores chances de crecimiento económico firme.
Las sociedades polarizadas generan múltiples ineficiencias. El tema es
particularmente preocupante en América Latina que, aplicando el
coeficiente de Gini, que mide la desigualdad es, según los datos, la
región de mayor inequidad del mundo.
Sen
pone en duda las mediciones comunes del desarrollo como el producto
bruto per cápita. Dice que lo principal es si las condiciones básicas
de vida de la gente mejoran. Eso no lo mide el producto bruto per
cápita. En términos de dicho producto, Sudáfrica, Brasil, Gabón y Omán
tienen varias veces el producto bruto per cápita de Costa Rica. Sin
embargo, la esperanza de vida va en ellos de 53 a 66 años; en Costa
Rica es de 75 años. El estado de Kerala, en India, con menor producto
bruto per cápita a otros de ese país, supera ampliamente en condiciones
de vida a los promedios de India: Esperanza de vida (70 años vs 57),
alfabetización (91% vs 52%), alfabetización femenina (87% vs 39%). En
ambos casos, Costa Rica y Kerala, hay buenos niveles de equidad y una
historia de activas y eficientes políticas públicas en educación, salud
y nutrición.
Sen
sale al paso al mito de que las dictaduras tienen más posibilidades de
lograr avances económicos. Señala que nada lo constata y que, en
cambio, es posible observar cómo la democracia genera 'incentivos
políticos' que obligan a los gobiernos a enfrentar problemas sociales
graves. Constata que 'en la terrible historia del hambre en el mundo,
nunca ha habido una situación de hambruna muy considerable en algún
país con una forma democrática de gobierno y una prensa relativamente
libre'.
Sen reclama que es necesario recuperar la
relación entre ética y economía: 'Quiero argumentar que la naturaleza
de la economía moderna ha sido sustancialmente empobrecida por la
distancia creciente entre economía y ética'. En esta América Latina,
plena en agudos problemas económicos y sociales y al mismo tiempo
estancada en clichés y en debates poco imaginativos, parece muy útil
recoger el reto de volver a pensar sobre el desarrollo y de que es
posible e imprescindible construir una economía con rostro humano que
propone la concepción global de este pensador, a quien el Nóbel de
Economía Robert Solow, describió como 'la conciencia moral' de la
profesión económica.
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