San Pedro

San Pedro tenía que estar por aquí en alguna parte; un sitio lógico es en la página principal, debajo del grabado de la capilla de San Pietro in Montorio, de Roma (San Pedro del Monte) , que para algo fue crucificado (con la cabeza hacia abajo, a petición propia) en ese montículo.
San Pedro es el patrón de Güímar, este pueblo. Soy una de las personas que se encarga de la imagen.

Mi madre guarda casi todas sus cosas, siempre en casa, aunque el año pasado (en 1997) ya nos dieron un armario en la iglesia. Antes, nada más empezar el mes de Junio ya estaban por la casa sus ropas, lavándose, almidonándose. Las jarras y otras cosas grandes se guardan en una casa vieja que tiene mi madre, al lado de donde nació. Allí hubo una pirotecnia o como es mejor llamarla, una foguetería, donde un señor llamado Feliciano hacía sobre todo cohetes pequeños, voladores, para lluvias, tracas y cosas así. De pequeño a veces yo también hacía voladores: ya se sabe: se hace un canutito de papel, se llena de pólvora, se le coloca un trocito de mecha (hilo empapado en cola y mojado en pólvora) se cierra a presión, se le ata un palito de caña.  Hacia mediados de Junio se busca un día para limpiar toda la plata. Ese día, en aquel pequeño patio, las jarras relucen como nunca al sol, casi deslumbran.  También hay algo de sombra, pero es de un arbolito, el jazmín de japón, que como todo el mundo sabe es muy venenoso.

El día de San Juan lo vestimos para sus fiestas. Es un día es como un oasis en medio de los días, toda la actividad se centra en él.  Pasamos toda la mañana en la iglesia, que siempre está igual: silenciosa y tranquila, repitiendo todos los pequeños ritos de vestirlo: colocar el roquete, el cíngulo, la capa, los zapatos, la tiara con sus ínfulas, las campanitas y las flores, vestir a los angelitos que sostienen su baldaquino, poner las cartelas, los jarrones, el frontal de su altar, sus candelabros.
Le he hecho fotos varios años, y siempre me gusta hacerlo. Cada año es distinto.

En estas páginas he querido dejar un testimonio gráfico de algunos aspectos de los que rodean a San Pedro y a su fiesta, que no es la mejor del mundo ni la más importante pero tiene un papel importante en los ciclos de la vida de este pueblo, y eso ya es mucho.

 


 
La Imagen

 San Pedro está sentado en una silla, debajo de un baldaquino que sostienen dos columnas a sus lados, con angelitos, y una tercera detrás. Tiene la mano derecha en alto, bendiciendo, y en la izquierda lleva un báculo. Tiene puesta su mitra con las tres coronas superpuestas, unos guantes rojos, va vestido como papa.  Es un poco rígido pero muy firme. Tiene la mirada muy directa, al frente.
Hay dos imágenes más de San Pedro, en miniatura. Como la suya es una fiesta que se celebra alternativamente en dos barrios diferentes cada uno con sus capillas, en cada una de estas capillas está colocada una de estas pequeñas imágenes del santo, como recuerdo. En la foto vemos al San Pedro Chiquito del barrio de San Pedro Arriba, al que, los años que no toca fiesta en ese barrio, se le hace una especie de fiestita. 

Los ángeles hace muchos años tuvieron policromía, pero hoy están cubiertos de pintura dorada. Un proyecto futuro es recuperar su color original. Mientras tanto, se visten de varias formas: La más habitual es una banda de gasa que se ata con un cordón plateado en la cintura y queda casi como un vestido completo. Aparte, en la mano se les coloca una llave de plata y un cordoncito plateado con algunos exvosots. Hace tres o cuatro años probamos a ponerles unos vestiditos antiguos, que en realidad son seguramente ropa de alguna imagen del Niño Jesús; son una especie de batas con bordados. Este año (1999) Vera está empujándonos a todos para hacerles unos vestidos nuevos, un poco en base a fotos de los años 20 ó 30, en que llevaban una sola banda cruzada en diagonal sobre el pecho. De momento tenemos unos bocetos de Vera.
 


 
 
 
 
Sus exvotos, la plata

Durante muchos años se le han ido regalando pequeñas promesas al santo, como una pierna, un niño, una llave, casi todo de plata. En las procesiones estos exvotos los llevan los ángeles.
La plata son jarras, candelabros, las pìezas de los estandartes, el báculo y la tiara y poco más. En la imagen, el patio de la casa de Mariquita un día a mediados de junio. 
 
 
 


 
 
Sus capillas

 

El dibujo es un grabado del s.XIX con la Plaza de San Pedro, en el centro del pueblo, y los montes al fondo. 
En cada uno de los dos barrios hay una capilla, pequeña, las dos de planta casi cuadrada y características similares. En San Pedro Arriba hay un alpende que cubre la entrada. En el barrio de San Pedro Abajo en realidad hay dos capillas; la Vieja y la Nueva. 
 
 
 


 
 
 
Los enrames de las calles

 
 
 

Las calles por donde pasan las procesiones se adornan con tiras de papelitos de colores, figuras, etc. Según sea año par o impar estos enrames son muy diferentes:
San Pedro Arriba es una calle larga, estrecha y tortuosa. Un barrio donde vive mucha gente y muy popular. La calle se adorna de manera diferente según los tramos. Además de los papeles de colores se usan ramas con mucho verde y hojas de palmera. Los enrames son de mucho trabajo manual, que se hace durante los meses de mayo y junio.
San Pedro Abajo es una calle más corta, muy recta y ancha. Los enrames son una unidad: una serie de puentes formados por motivos curvos adornados con papeles de colores y en el centro de cada puente un medallón con una pintura alusiva al santo. Estos medallones los pintó Javier Eloy Campos a lo largo de varios años. 
 
 


 
 
 
 
 
La Danza

En todas sus procesiones baila delante de San Pedro la Danza de Cintas de Güímar. Hay una página aparte sobre esta y otras danzas. 
 


 
 
 
 
 
 
 

 
 
G¸Ėmar y Sureste de Tenerife


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