Misión de Paz de ONU en Rwanda
año 1994

Diario de Anotaciones Personales

Parte VI

La intervención de Francia

Capítulo 21 :

La Operación Turquesa

Autor:
© Mayor Waldemar Fontes
  wfontes@adinet.com.uy

Resumen:


Nairobi
27 de junio de 1994
lunes
ACCIONES DE FRANCIA
Continúa en progreso la intervención francesa en Rwanda.
Por ahora están haciendo reconocimientos en las zonas de Cyangugu y Gisenyi, ciudades limítrofes con Zaire, a ambos extremos, norte y sur, del lago Kivú.
Por el momento han tomado contacto con los milicianos Hutus de la Interhamwe, con apoyo de las Fuerzas del Gobierno para convencerlos de que entreguen sus armas, y se vayan a sus casas.
El RPF se sigue oponiendo a esta acción y afirma que la va a resistir, pero Francia asegura que no va a tomar contacto con sus fuerzas, sino que solamente va a proteger las vidas de los civiles en peligro.
En Africa, solo Senegal apoya a Francia, y mandó tropas junto con ellos.
El resto de los países africanos están viendo que hacen.
En estos días salieron de Rwanda todos los Observadores de Senegal, Congo y Togo por ser aliados de los franceses, y serían sustituidos por Observadores de los demás países que están en la misión.
Nuestro país, se mantiene en la posición de apoyar la continuación de la misión, y los 13 Jefes y Oficiales, que vendrían a relevar a los reintegrados, continúan esperando órdenes para venir. Según nos han dicho, vendrían en tres semanas.

RELATOS DEL CAPITAN FELICI
En estos días, estuve hablando con el Cap. Felici, quien me contó de sus vivencias en Kigali.
Con él tuve unas charlas muy interesantes, pues es un hombre que profundiza en las cosas y analiza mucho todo lo que hace.
Me hizo una descripción de como estaban las posiciones de ambos bandos hasta que él se vino:
Me contaba de las veces que estuvo en el Hospital de la Cruz Roja, en donde fue impresionante ver la cantidad de heridos y muertos. Dice que a diario llegan decenas de heridos, y los médicos no alcanzan para atenderlos. Hay días en que tienen que poner a los heridos en las cunetas porque no hay otro lugar disponible.
Dice que habían improvisado ambulancias con vehículos particulares sacándole el asiento de adelante o quebrando el respaldo del mismo.
Todos los vehículos particulares han sido requisados y los que no se usan como ambulancias, se usan como transporte militar.
Es interesante de ver como utilizan los recursos disponibles para camuflar estos vehículos, me decía que en unos habían usado barro "ensuciando" toda la carrocería y en otros, habían utilizado grasa, la que con el polvo de los caminos, adquiere enseguida el color del terreno. En ambos casos el resultado había sido muy bueno y se había logrado un camuflaje perfecto, con elementos propios del medio, y sin costo alguno.
Me contó también que recogió de nuestra casa todos los medicamentos que encontró y los llevó al Hospital de la Cruz Roja, con lo cual el personal de allí quedó muy agradecido.
El Hospital de la Cruz Roja está en un punto muy crítico, pues queda justo en la línea de fuego de las posiciones de artillería del RPF que tiran sobre Camp Kigali en el centro de la ciudad, y por lo tanto cada vez que cae un tiro corto éste cae en el predio del hospital, causando terribles daños.
Estuvo en un orfanato en Nyamirambó, que sufre el mismo problema, cuando el RPF bombardea esta zona, que es mantenida por las milicias Interhamwe.
Estuvo también en la Iglesia de Saint Michel, en el centro de Kigali, en donde se encontró con un sacerdote que no responde a ninguna organización y que estaba trabajando con un grupo de niños huérfanos.
Según su propia descripción éste cura es el típico representante del cura de la Teología de la Liberación que se pueden ver en los lugares más pobres de Latino América. Flaco y barbudo, pero fuerte de cuerpo y espíritu.
Dice que empezó su orfanato con unos 60 niños enfermos de SIDA y ahora tenía alrededor de 200, entre enfermos y huérfanos de la guerra.
El lo fue a visitar varias veces, llevando a un grupo de periodistas, y gente de organizaciones de ayuda humanitaria, y le llevó algunos comestibles.
Cuenta que él jugaba con los niños mientras que las personas que escoltaba hacían su trabajo, y dice que es muy emotivo ver como esos niños se alegraban de recibir esa atención de su parte. El cura en agradecimiento, los felicitó a él y su compañero de equipo por el valor del trabajo que estaban haciendo y quiso convidarlos con unas frutas que tenía.
Me contó también sobre los hechos de la muerte del Mayor Sosa, coincidiendo en lo que ya me había contado el Cap. García, pero me agregó lo que había conversado después con el Mayor Asad, de Bangladesh, el compañero de equipo del Mayor Sosa, quien resultó herido en el incidente.
Dice que cuando recibieron el impacto, él quedó sin vista por las heridas que recibió en la cara, pero a pesar de eso, sentía que Sosa balbuceaba algo y trató de ayudarlo, dice que quiso desprenderse el cinturón de seguridad, pero no pudo hacerlo y allí se quedó inmovilizado por sus heridas.
Luego, a los pocos segundos, llegaron los soldados del RPF quienes en primera instancia querían matarlos a todos, pero gracias a la intervención del Mayor ruso que iba en el otro vehículo logró salvarse.
Los soldados RPF los sacaron a ambos del vehículo y les dieron los primeros auxilios, pero estos mismos soldados le robaron los documentos y el dinero que llevaba encima.
El Mayor Asad de Bangladesh, se está recuperando físicamente de sus heridas, pero moralmente ha quedado muy afectado. Me cuenta Felici que éste lloraba cuando le contó esas cosas y además le pidió que orara por él y por Sosa, y cuando fuera a Uruguay le presentara sus condolencias a los familiares.

REFLEXIONES
Siempre con su profundo análisis de las cosas, me explicaba Felici la fuerte experiencia que adquirió en estos días. Me dice que se siente agradecido por todo lo que había aprendido en forma teórica antes, pues al aplicarlo en la realidad ahora, logró salir sin problema de varios trances difíciles.
Me decía también que aquí se dio cuenta que la diferencia entre la vida y la muerte es solo una línea. Es estar o estar en el momento justo en donde cae una granada. Estar un metro más aquí o más allá es la diferencia entre vivir o morir, y para eso no hay manera de protegerse-
Me contaba que él era bastante amigo del Capitán de Senegal que había muerto antes que Sosa, y me explicó la diferencia de actitudes entre ambos.
El Capitán Mbaye Diagne, de Senegal, murió al detener su vehículo en un puesto de control de las Fuerzas del Gobierno, cuando coincidentemente cayó allí una granada de mortero. Este puesto estaba reglado por la artillería del RPF y cada tanto hacían fuego de hostigamiento sobre el mismo. Los soldados de las Fuerzas del Gobierno estaban protegidos en una casamata que era vulnerable sólo a un impacto directo y por lo tanto ese hostigamiento era para causar temor más que daños físicos, pero el Cap. Mbaye Diagne llegó allí y paró su vehículo en el momento justo en que cayó la granada, una esquirla le atravesó el cuello y allí murió.
Este Capitán, era muy osado y atrevido y andaba todo el día en la calle, ofreciéndose para las misiones más difíciles habiendo llegado a un punto en que se creyó invulnerable... hasta que estuvo en el lugar exacto, y en momento justo para él...
Por otro lado, en cotraposición, el Mayor Sosa, había adoptado una actitud de prudencia. El fue muy cuidadoso de las medidas de seguridad en todo momento. Incluso cuando recibieron una orden de que todos los Observadores debían mudarse al Estadio Amahoro, la mayoría de los Observadores no quiso moverse, porque si bien ese lugar era más seguro, no se contaba con las comodidades que se tenían en el Hotel Meridien.
El Mayor Sosa fue el único uruguayo que decidió mudarse, y lo hizo porque unos días antes, al entrar a su cuarto en el Hotel Meridien, una bala perdida hizo impacto en la pared, sobre su cabeza y eso lo hizo pensar que el estadio Amahoro podría ser más seguro... Sin embargo, a pesar de todas las medidas que tomó, estuvo en el momento justo, manejando un vehículo al que le tiraron una granada de fusil... y también murió.
De todo esto, Felici saca en conclusión que en casos de falta total de seguridad como el caso que se estaba viviendo allí en esos días, ninguna de las dos posiciones extremas sirve de nada.
No hay que creerse invulnerable y sobreexponerse, ni tampoco sugestionarse y vivir protegiéndose. Simplemente hay que estar allí y usar el sentido común, tratando de hacer las cosas que sean lógicas pues si es el turno de morir, de todas maneras uno estará allí en su momento justo, sin un minuto de retraso.

Nairobi
29 de junio de 1994
ENTREGA DE MEDALLAS
Hoy tuvimos la ceremonia de entrega de medallas de la misión.
Esta ceremonia se hace normalmente después de seis meses de iniciada una misión. Para tener derecho a la medalla, la reglamentación de NN.UU. exige una permanencia de al memos tres meses continuos a quien la recibe, a órdenes de NN.UU.
La medalla de UNAMIR tiene del lado de atrás una leyenda que dice: "Al Servicio de la Paz" y al frente un escudo de la ONU.
La cinta tiene los colores celeste al centro, y los colores de Africa, negro, verde y rojo a los lados.
La ceremonia se realizó en Gigiri, el edificio sede de las Oficinas de ONU para toda la zona de Africa, al frente de la puerta principal del mismo y con la bandera de NN.UU. presidiendo la ceremonia.
Previamente, se había desarrollado en Kigali una ceremonia similar, en donde se entregó la medalla a los que están allí.
Los Observadores que estaban en Nairobi, de todos los contingentes formamos en 4 filas mezclándonos sin distinción de nacionalidades.
El Gral. Dallaire, el Comandante de la Fuerza dijo un discurso, primero en inglés y luego en francés en donde destacó el heroísmo de todos los integrantes de la misión así como su abnegación y espíritu de sacrificio.
Recordó a los camaradas caídos y despidió a los integrantes del Contingente de Senegal que el lunes próximo abandonan la misión para retornar a sus hogares.
Después del discurso el General entregó las medallas a los Jefes de cada Contingente que estaban al frente de la formación y luego continuó entregándola a las dos primeras filas. A las dos filas de atrás, les entregó la medalla el Coronel Tikoca, el Jefe de los Observadores.
El Teniente Coronel Ilya, de Nigeria, estuvo a cargo de la formación.
Después de la ceremonia, se hizo una pequeña reunión en donde se sirvió café con leche y bizcochos.
Aquí tuvimos hoy la oportunidad de reencontrarnos con algunos Observadores de otros países con los que habíamos perdido contacto desde que empezó la guerra. Por ejemplo, yo me encontré con los Capitanes Mbaye y Dia, de Senegal, que estaban conmigo en Ruhengeri. Fue una alegría muy grande verlos bien, sobre todo a Mbaye, pensar que al pobre lo había dado por muerto cuando el que falleció fue otro senegalés del mismo apellido.
Aproveché la ocasión para sacarme una foto con cada uno de ellos, pues quizás ahora haya sido la última vez que nos veamos, pues este lunes regresan a su país.


Nairobi
29 de junio de 1994
H 2300
SITUACION GENERAL
En Rwanda, la intervención francesa continúa. Siguen haciendo reconocimientos en las zonas limítrofes con Zaire y tratando de desarmar a los milicianos Hutu.
Hay tropas de Senegal trabajando con los franceses. El gobierno de Rwanda, con sede en Gisenyi, parece estar reorganizándose y anunció que está dispuesto a continuar la guerra y a negociar recién cuando esté en condiciones favorables.
El RPF aún no pudo tomar Kigali por completo y ha lanzado una ofensiva feroz tratando de doblegar los puntos fuertes de las Fuerzas del Gobierno que siguen resistiendo.
Hace un rato llamaron de Montevideo, para ver cómo estábamos. Llamó el Tte. Cnel. A. Cabrera del CECOMAPA e informó que en Uruguay estaban haciendo gestiones para que permanezcamos en Nairobi hasta que se aclaren un poco más las cosas y que el Comandante en Jefe está al tanto de todo permanentemente.
Dijo que los nuevos que vienen, están haciendo un curso de preparación y esperan el momento propicio para partir.
Hoy recibimos otra noticia desagradable, el Capitán Perdomo, que estaba como Observador en la misión de NN.UU. en el Sahara Occidental tuvo un accidente con una mina y tendría heridas graves.
Pensar que aquí nosotros los envidiábamos porque decíamos que están a una hora de España y cerca de todo, pero como se puede ver todas las misiones son peligrosas...

   Misión de Paz de ONU en Rwanda - año 1994
Diario de Anotaciones Personales

® Autor: MayorWaldemar Fontes

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