ANEXO E

Competencia

 

         La competitividad es una economía cada vez más abierta e integrada y según Michael Porter se define como la productividad con la que un país utiliza sus recursos humanos, económicos y naturales. Para comprender la competitividad se debe partir de las fuentes subyacentes de prosperidad que posee un país y su nivel de vida se determina por la productividad de su economía que se mide por el valor de los bienes y servicios producidos por unidad de sus recursos humanos, económicos  y naturales.

         La productividad permite a un país soportar salarios altos, una divisa fuerte y una rentabilidad atractiva del capital y con esto un alto nivel de vida. Por tanto la verdadera competitividad se mide por la productividad.

         Adaptando este concepto al ámbito organizacional se puede considerar a la competitividad la medida en que una organización es capaz de producir bienes y servicios de calidad, que logren éxito y aceptación en el mercado global. Añadiéndole además que cumpla con las famosas tres "E": Eficiencia, eficacia y efectividad. Eficiencia en la administración de recursos, eficacia en el logro de objetivos y efectividad comprobada para generar impacto en el entorno.

         Una organización se considera competitiva si tiene éxito mantenido a través de la satisfacción del cliente, basándose en la participación activa de todos los miembros de la organización para la mejora sostenida de productos, servicios, procesos y cultura en las cuales trabajan; para lo cual fomenta determinadas competencias y filosofía, mirando a su alrededor y adaptando las prácticas líderes del entorno, así como mirando al interior, tomando en cuenta sugerencias de empleados, innovando y fomentando la participación proactiva y el liderazgo eficaz.

Los factores que han incidido directamente en el cambio de la estructura competitiva son:

-          Globalización de la economía.

-          Avances tecnológicos.

-          Desarrollo de las comunicaciones.

-          Nivel de demanda de productos de alta calidad.

 

         Adicionalmente a ellos encontramos el incremento de la población activa calificada y de los estándares de calificación como generadores de un clima social más competitivo.

         La globalización de la economía nos plantea el gran desafío de la competitividad, cambiando la estructura competitiva de nivel local a nivel mundial, presionando a las organizaciones a moverse más rápido en aras de mantenerse con los cambios del entorno, a ser más flexibles y apuntar a la mejora continua. Estrategias como Benchmarking son utilizadas a fin de identificar puntos de referencia y realizar las comparaciones respectivas para evaluar la situación de la compañía, conocer y adaptar las prácticas líderes efectivas en todas las áreas de la organización y generar valor, lograr una ventaja competitiva. Pero no olvidemos que en el actual mercado la supervivencia y éxito de una compañía depende de la calidad y la cooperación a lo largo de la cadena de distribución, que involucra varias empresas, más que de la aniquilación de la competencia. Así las alianzas estratégicas nos demuestran que nuestros competidores (enemigos en el pasado) además de poder constituirse en nuestros maestros (al emplear la técnica de benchmarking por ejemplo) pueden ser nuestros aliados y cooperar juntos para lograr el desarrollo de ambas compañías.

         Los avances tecnológicos apuntan a la mejora de servicios, productos y procedimientos que involucra el aprendizaje continuo y el desarrollo y mantenimiento de una alto performance y un buen manejo de conocimientos y habilidades sociales. Esto ha incidido a su vez en el desarrollo de las comunicaciones permitiendo que los clientes eleven sus niveles de demanda de productos de alta calidad y sus expectativas por el servicio.

         Por ello, el gran desafío que enfrentan las empresas es elevar su productividad y calidad a lo largo de toda su actividad, y a la vez reducir costos aumentando su efectividad, lo cual es necesario para su sobrevivencia.

         Para desarrollar, fomentar y mantener la competitividad en la organización es una importante tener en cuenta los siguientes elementos claves

·        Flexibilidad y adaptación a los cambios.

·        Reflexión y análisis.

·        Ruptura de paradigmas.

·        Cambio e Innovación.

·        Proactividad.

·        Reestructuración, reorganización y rediseño.

·        Evaluación y revisión periódica de estrategias, procesos, sistemas.

·        Control, evaluación y retroalimentación en todos los niveles.

·        Capacidad de aprendizaje.

·        Orientación a resultados.

·        Integración de pensamiento – acción.

·        Valores compartidos.

·        Comunicación abierta y fluida.

·        Intercambio de información.

·        Visión global.

·        Trabajo en equipo.

·        Enpowerment.

·        Liderazgo efectivo.

·        Oportunidades de desarrollo.

 

         La competencia es una situación inevitable cuando varias empresas aspiran a ser favorecidas por los clientes en un mercado. La competencia es una realidad que acompaña necesariamente la participación de una organización en un mercado abierto. Teóricamente los expertos hablan de una “competencia perfecta”, en la cual hay un número suficiente de competidores  y de compradores para todos, mas sin embargo, en la realidad las situaciones son imperfectas, entre las cuales encontramos los monopolios (un solo vendedor) o oligopolios (pocos vendedores). La competencia para las empresas puede ser muy dura pero sus beneficios son innegables. Entre los beneficios encontramos que la competencia estimula a:

·        La eficiencia

·        Mejores productos y servicios

·        Actitudes de logro

·        Fortalecer las relaciones empresariales y sociales.

 

         Competitivo y competitividad son dos palabra que se refieren a la capacidad e una empresa para competir exitosamente y mantenerse competiendo y ganando. La competitividad es una capacidad, una habilidad de la empresa, no es un don gratuito; que además la involucra en su totalidad y se manifiesta brindando los mejores productos y servicios del mercado lo que se traduciría a clientes satisfechos con productos de calidad y precios adecuados.  En resumen la competitividad es una cualidad vital, sin ella ninguna empresa es capaz de sobrevivir y menos de progresar.

         Si competir es inevitable, la competitividad es la cualidad necesaria para poder hacerlos bien. Pero eso no es suficiente, es preciso competir, superar y ganar a los competidores, para ello se deben buscar ventajas que permitan lograrlo como son:

Ventajas competitivas a nivel de productos:

-          Precios

Precios adecuados comparativamente menores a los de la competencia. Si las condiciones de calidad y oportunidad son iguales, tendrá ventaja el que venda a menor precio.

-          Calidad

La calidad incluye no solo calidad del producto en si mismo, sino los servicios asociados, el momento y condiciones de sus disponibilidad. Mientras mayor se la calidad, para condiciones de precio y oportunidad semejantes, mayor ventaja tendrá el producto para competir.

-          Oportunidad

Es el momento y el lugar en los que pueda estar disponible un producto para su adquisición. De nada sirve un producto a buen precio y calidad adecuada si no esta disponible en el momento que se necesitan. A precio y calidad comparables, mayor ventaja tendrá el producto más oportuno.

Las cuales deben estar combinadas con dos líneas de accione gerencial:

-          El diseño de estrategias competitivas

Toda organización debe tener una estrategia o diseño de que es los que quiere lograr y los medios y acciones para lograrlo. Debe contar con estrategias que le ayuden a obtener las ventajas competitivas mediante la adecuada combinación de costos inferiores y diferenciación de sus productos y servicios.

-          Desarrollo de una organización competitiva

Adicional a la estrategia es preciso ejecutarla con toda la organización en conjunto. La competitividad no es asunto del departamento de mercadeo o ventas, es una cualidad que debe tener toda la empresa en sus procesos, sistemas, estructuras, liderazgos, valores, etc.

 

         Porter (1999) nos recuerda que las empresas deben construir ventajas en lugar de solo eliminar las desventajas aplicando procesos de calidad total o reingeniería o cualquier otro. Y que si en un mismo sector están compitiendo varias empresas manejando las mismas variables para que alguna de ellas pueda estar a la cabeza y mantenerse allí deberá seguir la estrategia básica de crear una ventaja competitiva.

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