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Café |
Elaborado por Guillermo Pérez |
Consultor del Proyecto CRECER. |
La caficultura es uno
de los rubros agrícolas de mayor importancia en el país por
su alta generación de empleo e ingresos en el sector rural, su aporte
a las balanzas comercial y cambiaria y al producto interno bruto agropecuario.
Sin embargo, la caficultura salvadoreña se encuentra en crisis y
demanda el apoyo del sector gubernamental en general y del financiero en
particular, para continuar siendo rentable y sostenible en el largo plazo.
El presente artículo
aborda la situación del mercado mundial y nacional, señalando
los principales problemas que mas afectan a la caficultura en la actualidad,
señalando las perspectivas de la caficultura salvadoreña
a la luz del comportamiento del mercado externo.
El contenido de este artículo
es una versión sintetizada del estudio intitulado "Examen del Mercado
Mundial y Doméstico del Café y Lineamientos para una Política
Cafetera", a publicarse en el próximo número de la Revista
Política Agrícola.
El precio mundial del
café se mantuvo a niveles deprimidos a causa de la continua sobreproducción
durante seis años (Gráfica
1), particularmente luego del levantamiento del régimen de cuotas
de exportación de la Organización Internacional del Café
(OIC), en 1989. El levantamiento de cuotas significó para los países
productores, la utilización de sus stocks para cumplir con sus compromisos
de oferta en el mercado internacional (Gráfica
2).
La disminución
de los niveles de stock iniciales provocó la baja en los precios
a niveles 53.35 centavos de $/lb en 1993, según lo revela el Indicador
de Precio Compuesto de la OIC (F.O. Licht, 1998). Los cálculos de
la OIC (1998) señalan que los stocks iniciales de los países
exportadores para la cosecha 1997/98 se estiman en 31 millones de sacos,
equivalentes a una reducción de 4 millones con respecto a la cosecha
1996/97. Según la OIC, esa reducción obedeció en parte
a que algunos países recurrieron a las existencias para cumplir
sus contratos de exportación. La reducción de los stocks
afectó a todos y cada uno de los grupos de café. Los stocks
iniciales de Suaves Colombianos se redujeron en un 32%, las de otros Suaves
en 18%, las de Arábicas Brasileños y Otros Arábicas
en un 7%, y las de Robusta en casi 2%.
La producción
exportable bajó considerablemente en el año de cosecha 1997/98,
debido al descenso de la producción mundial y al mantenimiento del
nivel de consumo interno. La brecha entre el consumo interno y la producción
se redujo en 1995/96, se amplió de nuevo en 1996/97 (Gráfica
3), pero se estrechó nuevamente en 1997/98 como resultado de
la caída en la producción exportable en Brasil.
Según la OIC, la producción
exportable se redujo en 12.6% al comparar 67.4 millones de sacos en 1997/98
con 77.1 millones en 1996/97. El descenso de la producción exportable
de Suaves Colombianos fue del 5.5%, con respecto a la cosecha de 1996/97.
El grupo de Arábicas Brasileños y Otros Arábicas sufrió
un descenso bien marcado, pasando de 16.1 millones de sacos en 1996/97
a 8.4 millones en 1997/98, lo que significa una reducción de casi
48% (Cuadro 1).
Los datos del Cuadro 1 indican
que la producción exportable de Robustas disminuye en un 7%, mientras
que la de Otros Suaves aumenta 2.2% con respecto al año de cosecha
1996/97. La proporción que representa en la producción exportable
mundial el grupo de Arábicas Brasileños y Otros Arábicas
se redujo notablemente del 20.88% en 1996/97, al 12.46% en 1997/98, ocasionado
por la pérdida del 57.3% que experimentó Brasil. La proporción
de Otros Suaves Colombianos pasó del 14.27% al 15.43% entre 1996/97
y 1997/98, y la de Otros Suaves del 29.70 al 34.72 por ciento. La proporción
que corresponde al grupo de Robustas pasó del 35.15 al 37.39 por
ciento.
El total de exportaciones
mundiales del año de cosecha 1997/98 experimentó una reducción
del 6.3% en comparación con la cosecha anterior, como consecuencia
del descenso en la producción mundial y al relativo estable consumo
interno (Cuadro 2 y Gráficas
3
y 4).
De acuerdo a F.O. Licht,
los paros laborales en Colombia y Brasil, la retención decretada
por la Asociación de Países Productores de Café (APPC)
y los temores de bajas en la producción, condujeron a incrementos
de precios del Acuerdo Internacional del Café (AIC) en el primer
semestre de 1997 (180.44 centavos/lb, mayo de 1997).
Las expectativas de reducción
en la producción exportable fueron alimentadas por los pronósticos
de reducción en la cosecha 1997/98 de Brasil y una tardanza en la
época de recolección en los países centroamericanos,
ocasionada por la presencia de fuertes lluvias provocadas por el fenómeno
"El Niño". Además, existió el temor de que la producción
en Centro América podría bajar mucho mas que los niveles
pronosticados, como resultado de las condiciones climáticas adversas
experimentadas en la Región.
Otro factor contribuyente
fue la crisis financiera asiática, que dio pautas para sospechar
reducción en los niveles de consumo y altas disponibilidades de
café exportable.
Una característica
que afectó el mercado mundial del café durante los primeros
cinco meses de 1998 es la estabilidad relativa de los precios de Robusta
comparados con los de Arábica. Mientras que los precios de Robusta
aumentaron de 86.0 a 92.6 centavos de US$/lb entre enero y mayo, los precios
de Arábica se redujeron drásticamente de 179.8 a 124.9 centavos
de US$/lb (F.O. Licht, 1998). Hacia septiembre se registran niveles de
precios todavía mas bajos. Para el 16/09/98 la OIC reporta precios
de Robusta 76.56 centavos de US$/lb y de 106.33 centavos de US$/lb para
Arábicas (OIC, 1998). Las principales razones detrás de los
precios de Robusta incluyen la incertidumbre sobre el futuro desarrollo
de la producción cafetalera en Indonesia, el mayor productor mundial
de esta variedad, bajas cosechas en la Costa de Marfil y Uganda, retención
de stocks de parte de los caficultores de Vietnam y el incremento del uso
de las mezclas de café.
La cosecha récord
en Brasil en 1998/99 puede mantener bajo presión a los precios y
existen predicciones de que la cosecha de este año será seguida
por otras cosechas abundantes, lo cual terminará con el período
de escasez y precios altos. En el afán de hacer frente a las expectativas
de bajas en los precios, los países afiliados en la APPC tienen
como objetivo restringir la oferta. Esto fue activado al colapsar el régimen
de cuotas de exportación de 1989 y fue aplicado sólo cuando
existió la retención.
Brasil y 15 de los otros
16 participantes del actual programa de exportaciones de la APPC, reafirmaron
en mayo de 1998 su compromiso de regular las entregas en 1998/99 (julio/junio).
Adicionalmente, estos países redujeron el precio tope originalmente
acordado para sus ventas de café verde durante el período.
La meta de embarque anual es 52.13 millones de sacos, de los cuales 26.50
millones se embarcarán en julio/diciembre de 1998 y 25.36 millones
de sacos en enero/junio de 1999. La meta para 1998/99 es 620,000 sacos
menos que el año anterior, con el convenio de reducción de
Centro América y Ecuador, países que esperan producir menos
debido al patrón climático de "El Niño" (F.O.Licht).
Un análisis realizado
por la OIC sobre el mercado calcula en 104.7 millones de sacos de café
la producción mundial del grano para la cosecha1998/99. Dicha cifra
es superior en 12 millones de sacos a la cifra de la cosecha previa de
92.7 millones de sacos, siendo la mayor en 11 años (El Mundo, 28/09/98).
Por otra parte, estimaciones
de la APPC calculan en 106 millones de sacos de café la producción
mundial del grano para el año 1998/99, cifra que representa un incremento
de 10.4 millones de sacos respecto a la cifra del año anterior.
El informe de la APPC indica que las perspectivas de oferta cafetera se
encuentran en alza, pero también que las de la demanda se ven afectadas
por diversos factores. En varios de los países productores, por
ejemplo, la demanda de grano se encuentra bajo presión, según
la APPC, desde el comienzo de la reciente crisis económica mundial.
La reducción en la demanda del grano empieza a propagarse en América
Latina y a otras regiones del globo a medida que los efectos de las monedas
nacionales incrementan el atractivo de una desviación hacia la exportación
(LPG, 21/09/98).
Estimaciones de F.O.Licht
también indican alzas equivalentes a 14.2 millones de sacos de grano
verde para la producción mundial de 1998/99, en comparación
con 1997/98. Los datos para el período 1996/97 - 1998/99 indican
la preponderancia de los países Suramericanos (Brasil y Colombia)
en la producción mundial del grano. Es notorio el nivel de producción
alcanzado por los países asiáticos durante el período.
Por ejemplo, para la cosecha 1998/99, las cifras de producción asiática
de 18.4 millones de sacos, se acercan bastante a los 17.3 millones reportados
por los países de Norte y Centro América (Gráfica
5).
Según OIC, la
demanda mundial bajó levemente en 400,000 sacos, pasando de 99.5
millones de sacos en 1996/97 a 99.1 millones en 1997/98. Este comportamiento
obedece al consumo de los países importadores que en 1996/97 significó
76.1 millones de sacos, cifra que pasó a ser 75.3 millones en 1997/98,
al tiempo que se mantenía el consumo de los países exportadores
(Cuadro 3 y Gráfica
6). Sin embargo, debe tenerse presente, por un lado, el aumento de
los stocks en 600,000 sacos en los países importadores y, por otro,
la importancia de las reexportaciones de estos países (Cuadro
3).
Los datos proveídos
por la OIC sobre demanda y oferta mundial de café, evidencian que
poco a poco se ha ido estrechando la brecha entre la oferta y la demanda
mundial, a partir de 1991/92, como consecuencia de la reducción
en la producción versus una demanda creciente, en compatibilidad
con el aumento de la relación demanda-oferta (Gráfica
7).
El consumo interno entre
los países productores ha sido prácticamente constante entre
1996/97 y 1997/98. La cifra estimada en 1997/98 es de 23,93 millones de
sacos y había sido de 23.86 en 1996/97. El consumo interno de los
países exportadores, de 1992/93 a 1997/98 se presenta en el Cuadro
4. Las principales zonas de consumo de café en países
exportadores se encuentran en Latinoamérica y Asia. El consumo interno
es muy escaso en África, con la excepción de Etiopía.
El consumo interno de café se mantuvo relativamente constante en
Brasil en 1997, cifrándose en alrededor de 11.1 millones de sacos.
Ese estancamiento obedece, en parte, a los precios internos, que fueron
elevados en ese año. Brasil continúa siendo el segundo país
consumidor a escala mundial (11.1 millones de sacos), después de
los Estados Unidos de América (17.8 millones de sacos). En tercer
lugar, se encuentra Alemania con 9.8 millones de sacos (Cuadro
5).
No obstante que los estimados
de O.F. Licht para el consumo mundial de 1997/98 comparados con el de 1996/97,
contrastan con los de la OIC,(1)
en general las estimaciones del consumo mundial de F.O.Licht para el período
1995/96 - 1998/99 muestran la misma tendencia creciente que las estimaciones
de la OIC (Cuadro 5 y Gráfica
8), e indican que el consumo mundial para la cosecha 1998/99 (102.8
millones de sacos de 60 kg) aumentará en 1.5% con respecto al de
la cosecha 1997/98 (101.3 millones), no obstante las bajas en el consumo
estimado para países emergentes como consumidores, tales como Asia
y Países del Pacífico y Japón.
Los pronósticos de
VOLCAFÉ, empresa comercializadora de café, para 1998/99 estiman
que la crisis financiera global disminuirá el consumo del producto
en países consumidores emergentes y en algunos productores, lo que
resultará en un elevado superávit en la oferta mundial del
grano, lo cual cabría esperar que ejerza una presión hacia
la baja en el precio internacional (LPG, 21/09/98). Sin embargo, la devaluación
de la moneda en algunos países productores como Colombia, podría
presionar por alzas en la demanda.
La baja en el precio
mundial del café es de esperarse, sobre todo por la sobreproducción
mundial motivada especialmente por el incremento pronosticado en la producción
de Brasil en alrededor de 35-36 millones de sacos para la cosecha 1998/99,
así como en otros países productores, tales como Colombia,
Venezuela, Costa de Marfil, Uganda y Papúa Guinea, entre otros.
Según la OIC, la especulación
de la elevada cosecha brasileña 1998/99 ha motivado que los precios
del café se hayan movido dentro de un rango estrecho entre enero
y septiembre de 1998, disminuyendo en mayor proporción los precios
de arábicas en comparación con los de robustas (El Mundo,
28/09/98).
Los efectos del mercado
mundial se han hecho sentir a nivel doméstico en materia de producción,
exportaciones y otras variables de importancia, tal como lo destacan las
líneas siguientes.
Los datos disponibles
indican que la producción de café salvadoreño muestra
una tendencia en marcado descenso desde el año cafetero 1992/93,
no obstante las oscilaciones congruentes con la bianualidad del cultivo
(Gráfica 9). Para la cosecha
1998/99, Fundación PROCAFÉ pronostica 2.9 millones de qq
oro-uva,(2)
equivalente al 3.3% de reducción con respecto a la cosecha 1997/98,
cifra que supera la reducción del 1.3% estimada para junio 1998/99
en relación con junio 1997/98 por el Departamento de Agricultura
de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en Inglés). Adicionalmente,
las estimaciones de USDA indican 19.2% de reducción en la cosecha
1997/98 con respecto a la de 1996/97 (USDA, 1998).
En este mismo sentido, las
estimaciones del USDA para la cosecha 1998/99 de toda Centroamérica
-con la excepción del caso de Nicaragua en donde se pronostica un
aumento del orden del 21.8% con respecto a la cosecha anterior- son coincidentes
con los estimados de F.O.Licht para la Región, cuya responsabilidad
es atribuida principalmente a los efectos del fenómeno "El Niño",
como ya se indicó antes.
En general, los países
centroamericanos muestran una tendencia declinante en su participación
en la producción mundial de café para el período 1992/93
- 1996/97, según lo revelan los datos de la OIC (Gráfica
10).
En el caso salvadoreño
preocupa observar la tendencia cada vez mas decreciente de la producción,
según lo indican los porcentajes de participación en la producción
de café del país con respecto al resto del mundo. Los datos
de la OIC (1998) revelan que de 3.40% en 1992/93
se pasó a 2.49% en 1996/97. Los datos de USDA dan cuenta de un comportamiento
marcadamente hacia la baja en la contribución del café salvadoreño
a la producción mundial en las dos últimas cosechas, equivalentes
al 2.1% en 1997/98 y 1.9% en 1998/99.
Los efectos de este fenómeno
sobre la caficultura han sido abordados en diferentes oportunidades y,
sobre todo, por las entidades responsables de velar por el desarrollo de
la caficultura no sólo a nivel de generación y transferencia
de tecnología, sino también en la esfera del mercadeo.
Los mayores daños ocasionados por la falta de lluvias, altas temperaturas y presencia de vientos debidos a "El Niño", argumenta PROCAFÉ (Charla Técnica, 1998), han sido mas frecuentes en las zonas de bajío (abajo de 800 msnm), "con mala distribución de sombra, expuestos a una alta luminosidad en el período de sequía, ya sea por el uso inadecuado de árboles de sombra, o por haber efectuado poda de sombra temprana". El daño es notorio también en cafetales muy viejos, mal nutridos y establecidos en suelos arenosos o arcillosos.
En opinión de PROCAFÉ,
el crecimiento vegetativo del cultivo se ha visto y se verá afectado
con la presencia de "El Niño", ya que las lluvias de noviembre 1997
provocaron y activaron dicho crecimiento, con el consiguiente alargamiento
de brotes y bandolas. Además, las temperaturas observadas de marzo
a mayo han sido ligeramente mas altas de lo normal, con la consiguiente
mayor pérdida de humedad en el ambiente (aire y suelo), situación
que puede incidir en la pérdida del área foliar, bien por
quemaduras de hojas o defoliación y el consiguiente efecto en la
disminución de los rendimientos del cafeto al acentuarse la defoliación.
En adición a los
efectos de "El Niño" señalados antes, el reporte de Monitor
Company y de los gremios de caficultores integrantes del cluster de café,
identifica como problemas que mas afectan el desarrollo de la caficultura
nacional los siguientes: i) Falta de seguridad en el campo; (ii) deficiente
infraestructura vial en las áreas cafetaleras y en el Puerto de
Acajutla que está en pésimas condiciones, lo cual eleva el
costo del café y lo vuelve menos competitivo a nivel internacional;
(iii) y falta de créditos ecológicos para preservar la flora
y la fauna que habitan el parque cafetero, los cuales deberían ser
a muy largo plazo y a bajas tasas de interés que permitan la reactivación
y sostenibilidad de la caficultura.
A los problemas anteriores
pueden agregarse los grandes niveles de endeudamiento crónico de
los cafetaleros por saldos insolutos, entre los que se mencionan el Fondo
de Emergencia del Café (el cual se aborda mas adelante, en la sección
correspondiente al crédito); y la débil organización
que existe entre las gremiales que integran a los diferentes sectores de
la cadena productiva (productores, tostadores, beneficiadores-exportadores),
lo cual dificulta la ejecución de iniciativas estratégicas
que como país son necesarias para la recuperación de la caficultura
nacional.
Actualmente el problema que
más preocupa a los caficultores es el auge delincuencial, y urge
de las autoridades una ofensiva contra el robo del grano. Se espera que
el plan que ya existe unifique a las autoridades de seguridad pública,
a los Grupos de Tarea Conjunta de la Fuerza Armada y a la Policía
Nacional Civil (EDH, 20/09/98).
La débil competitividad
del país a nivel del mercado mundial del café puede analizarse
con base en la participación del café salvadoreño
en las exportaciones mundiales. Los datos disponibles indican niveles de
participación del orden de 2.6, 3.0 y 3.6 por ciento para los años
cafeteros 1994/95, 1995/96 y 1996/97, respectivamente (Cuadro 6). La posición
de los países exportadores del grano da cuenta que El Salvador ha
pasado del 12º lugar que tenía en 1994/95 al 9º en 1996/97,
recuperando levemente su nivel de competitividad de cuatro años
atrás (1993/94).
Por otra parte, las proyecciones
de reducción en la cosecha 1998/99 de café salvadoreño,
de parte de analistas internacionales, hacen sospechar un descenso en la
participación del país no sólo en la producción
sino también en las exportaciones mundiales y, con ello, su competitividad.
Factor contribuyente a la débil capacidad de competir del café
salvadoreño, son los costos unitarios de producción.
El volumen de las exportaciones
para el trimestre abril-junio/98 fue de 599,471 qq, cifra que representa
una reducción de 646 mil qq con relación al mismo período
del año anterior. El precio promedio de exportación disminuye
de US$159 (abril-junio/97) a US$142.86 (abril-junio/98), con US$16.14 de
pérdida (Cuadro 7).
Las cifras mensuales indican
disminuciones en el valor de las exportaciones que de US$38.84 millones
en abril pasó a US$ 11.98 millones en junio (Cuadro
7). Por otra parte, el Consejo Salvadoreño del Café (CSC)
sostiene que las exportaciones acumuladas al mes de junio para el ejercicio
1997/98 totalizan 2.25 millones de qq, que en comparación con el
mismo período de 1996/97, reportan una reducción de 33%,
equivalentes a 3.37 millones de qq (CSC, junio 1998).
Los registros de venta de
octubre/97 a junio/98 indican un volumen de 1.89 millones de qq que al
ser comparado con el mismo período del año anterior, reflejan
una reducción de 1.30 millones de qq. En lo que concierne al valor,
se reporta que éste pasó de US$ 464.16 millones para oct/96-jun/97
a US$ 289.64 millones para oct/97-jun/98. Por otra parte, el precio promedio
para el trimestre abr-jun/97 fue de US$193.80, mientras que para el mismo
trimestre en 1998 fue de US$131.02, cifras que muestran a una una pérdida
de U$62.79 en el precio (Cuadro 8).
El descenso en el valor de
las exportaciones de café permite indicar que continúa observándose
la tendencia hacia la baja en la participación del café en
el valor de las exportaciones totales país -que inició a
partir de la cosecha 1995/96-. Además, la moderada tendencia creciente
en el volumen exportado de café a partir de 1991/92 parece no seguir
el mismo ritmo de crecimiento mostrado por las exportaciones totales, según
lo demuestra la Gráfica 11.
Los precios real y nominal
al productor de café en la presente década muestran una tendencia
alcista, a partir de 1992/93, con los niveles mas altos en 1994/95 (Gráfica
12), producto en buena parte, del programa de retención del
20% de la cosecha impulsado por los países productores. El precio
real al productor salvadoreño muestra niveles más bajos que
el nominal desde el año cafetero 1993/94. La brecha entre ambos
indicadores se amplía a partir de 1995/96 como efecto de la inflación
presente en la economía salvadoreña, medida a través
del Índice de Precios al Consumidor (IPC), variable utilizada para
deflactar los precios nominales. Nótese que antes de 1992 el precio
real es siempre superior al precio nominal. Esto es producto del cambio
de la base en las cuentas nacionales del Banco Central de Reserva (BCR)
y al encadenamiento del IPC de los años anteriores a 1992 con el
índice de ese año, en concordancia con el cambio de base.
La baja en el precio mundial
del café ya empezó a ejercer su efecto negativo en el precio
interno pagado a los productores de parte de los beneficios. En efecto,
los precios internos promedios del café por qq-oro-uva, reflejaron
disminuciones con relación al año previo durante todo el
trimestre. Así, se tiene que a junio el precio muestra una pérdida
equivalente a ¢679/qq pasando de ¢1,352 en 1997 a ¢673 en
1998 (CSC, 1998).
Los datos de costos promedios
de producción durante el período 1993/94 a 1997/98 muestran
una tendencia marcadamente creciente, con un incremento de 14.66% de la
cosecha 1997/98 con relación a la cosecha 1996/97 (Gráfica
13). Sin embargo, la productividad entre los dos períodos muestra
una variación negativa de -14.73%, probablemente como producto de
los efectos del fenómeno "El Niño". Ante aumentos en los
costos totales promedios y disminución en la productividad, es lógico
el incremento observado en los costos unitarios de 34.48%, al comparar
las mismas cosechas.
El componente más
fuerte dentro de la estructura de costos lo constituye el costo de la mano
de obra empleada durante la fase de recolección, según se
desprende del Cuadro 9, rubro
que en la cosecha 1997/98 representa 34.08%, es decir, 5% más comparado
con la cosecha anterior.
A propósito, durante
las dos últimas cosechas, los caficultores se han visto con el problema
de escasez de mano de obra para la fase de recolección, lo cual
ha elevado considerablemente los costos al tener que ofrecer una paga mas
alta para reclutar trabajadores rurales. Si el problema persiste tal como
se prevé para la siguiente cosecha, cabría esperar que los
costos de producción se eleven en mayor proporción a los
años anteriores.
Dentro de la estructura
de créditos a las actividades agrícolas, históricamente
el café ha sido el más beneficiado por la política
crediticia impulsada por los gobiernos de turno durante el período
1974 - 1997 (Gráfica 14).
A partir de 1990, el monto absoluto del crédito concedido a la caficultura
muestra una tendencia creciente, con excepción de 1994 y 1995 en
que se reducen los montos otorgados en 46.3% y 36.8%, respectivamente,
con respecto a 1993. Sin embargo, los créditos a la caficultura
de 1997 representan un aumento del 2% con respecto al año anterior.
Nótese los niveles altos de la presente década comparados
con la década anterior, debido sin duda a la política crediticia
impulsada por el Banco Multisectorial de Inversiones (BMI), a fin de brindar
mayor apoyo al sector para su reactivación.
El escenario es diferente
al examinar las cifras relativas de los créditos otorgados a la
agricultura en general, y a la caficultura en particular: la proporción
de ambos con respecto al total muestra una tendencia decreciente y con
dígitos mas bajos en el segundo quinquenio, comparado con el primero
de la presente década. Esto evidencia el poco interés que
han presentado para el sistema financiero tanto el sector agrícola
como el sub-sector café desde 1994. El crédito agrícola
total y el crédito a la caficultura muestran una tendencia decreciente
a partir de 1991 (Cuadro 10).
Con relación al Fondo
de Emergencia, al 2 de julio de 1998 la deuda total asciende a US$18,681,250
y se descompone así: US$5,000,000 con respecto al Banco Centroamericano
de Integración Económica (BCIE) y US$13,681,250 con relación
al Ministerio de Hacienda. El pago de la deuda se estima que terminará
en septiembre del año 2,000.
Las cifras del BCR dan
cuenta que el café es importante para la economía nacional
por su gran contribución a la balanza comercial (25.9% y 16.9% de
las exportaciones del período enero-agosto de 1997 y 1998, en su
orden), a la balanza cambiaria (30.2% de los ingresos de divisas en concepto
de exportaciones 1997, y 35% en el período enero-agosto de 1998)(3)
al producto interno bruto (cerca del 3% en 1997), y al producto interno
bruto agropecuario (21.3% en 1997), no obstante la tendencia declinante
mostrada por el aporte del café a estos macro-indicadores (Gráfica
15).
Además, el cultivo
del café es importante porque ocupa la mayoría de materias
primas producidas localmente (a diferencia de la maquila que usa sólo
el 6.1%, período enero-agosto 1998); porque se estima que genera
el 30% de los ingresos económicos percibidos por la mano de obra
del sector rural (ciclo 1997/98); proporciona empleo directo a la mano
de obra (120,516 empleos en 1997/98), equivalente a cerca del 26% de los
empleos directos generados por el sector agropecuario en el mismo año
agrícola, sin mencionar el empleo indirecto asociado a todas las
actividades que se desarrollan en los eslabones de la cadena productiva
después que el grano ha salido de la finca (proceso de industrialización
o beneficiado, empacado y mercadeo del grano, entre los más importantes).
Por otra parte, El Salvador
es el segundo país más deforestado de América Latina.
El área de cobertura de bosques originales ocupa apenas el 2% de
la superficie del país, y las áreas sembradas de café
representan el 10% de la superficie agrícola (ABECAFÉ, 1998).
El cultivo del café bajo sombra indiscutiblemente cumple con las
condiciones de un bosque natural. El bosque cafetalero es prácticamente
la única fuente de vida que está quedando en el país,
ya que los cafetales son áreas que preservan la biodiversidad y
protegen los mantos acuíferos que garantizan la dotación
del agua. En adición, los cafetales de sombra regulada son apropiados
para la fijación de nitrógeno atmosférico y captura
de bióxido de carbono, elemento que contribuye a la descontaminación
atmosférica del planeta.
Asimismo, el cafetal proporciona
el 43% del total de leña que se demanda en el país, obtenida
como producto de las podas de los árboles de sombra y de los mismos
cafetos (ABECAFÉ, 1998). Considerando el precio de aproximadamente
¢46.00/m de leña para un total de 4,541,320 m generados en
el parque cafetero,(4)
el valor de mercado de la leña se estima en ¢208.9 millones
equivalente al 3% del producto interno bruto agropecuario (PIBA) de 1997.
El panorama que se vislumbra
para la caficultura salvadoreña es negativo en el corto y mediano
plazo. Se esperan disminuciones en los precios al productor en la medida
en que el precio doméstico responde a la tendencia del precio mundial,
particularmente en la categoría otros suaves en la cual se
tipifica al café salvadoreño. En adición, las bajas
en la producción total y en la producción exportable podrían
continuar dado que el café es un cultivo permanente y los efectos
del fenómeno "El Niño" se harán sentir con más
fuerza de aquí a dos años, por tanto, afectarían las
dos cosechas venideras.
Las bajas en la producción
y en las exportaciones significarán disminución en el valor
de la producción y exportación, y por ende, en el ingreso
de los caficultores. Bajo precio versus costos unitarios crecientes puede
significar pérdida de rentabilidad. El debilitamiento de la competitividad
del café salvadoreño en el concierto del mercado mundial
es otro fenómeno a considerarse, especialmente porque El Salvador
compite con países que han tenido que devaluar sus monedas como
ha sucedido en México, lo cual le da una ventaja competitiva que
afecta el comercio exterior salvadoreño en general.
Otro factor que podría
conducir a la baja del precio del grano es la iniciativa de la Asociación
de Exportadores de Café de Brasil (ABECAFÉ), tendiente a
que los cafés arábicos lavados de Brasil sean incorporados
dentro de las negociaciones del mercado a futuro bajo el Contrato "C"en
la Bolsa de Nueva York.
La crisis asiática podría afectar también negativamente al mercado del café ante la posibilidad de una recesión en los Estados Unidos, ya que muchos inversionistas norteamericanos tienen fuertes inversiones en Asia y Rusia que han experimentado crisis en sus mercados de valores, y ésto afectará la competitividad del país del norte por el lado de la producción, y la mano de obra tendrá menos oportunidades de empleo, por ende menos poder adquisitivo. Esto es delicado, considerando que Estados Unidos es el segundo país de mayor consumo de café en el mundo después de Alemania.
ABECAFÉ. "El Sentir de Abecafé - Los Cafetales: Solución Ecológica en Medio de la Incertidumbre Ambiental". En Revista Abecafé, Enero-Febrero-Marzo 1998.
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PROCAFÉ , Fundación Salvadoreña para Investigaciones del Café. Charla Técnica del Mes-"Manejo de Cafetales en Época de Crisis: Alteraciones del Cafetal Frente a Condiciones Anormales del Clima", dictada por José Napoleón Irigoyen, Coordinador del Programa Sistemas de Producción. Nueva San Salvador, 21 de mayo de 1998.
_____. "Encuestas de Costos de Producción de Café", varias publicaciones.
1. Mientras OIC estima un descenso que va de 76.2 a 75.2 millones de sacos en 1996/97 con relación a 1997/98 (Cuadro 3), F.O. Licht reporta un incremento de 74.9 a 76.1 millones de sacos de 60 Kg (Cuadro 5).
2. A diferencia del mercado mundial en que los datos de producción, por ejemplo, vienen dados en sacos de 60 o 69 Kgs de café verde, las estadísticas salvadoreñas están expresadas en quintales (qq). Sabiendo que 1 qq=100 lbs y que 1 Kg = 2.2046 lbs, entonces 1 saco de 60 Kgs = 132.28 lbs. Luego, 100 lbs o 1 qq = 45.36 Kgs.
3. En 1997, en contraposición al aporte del café, los ingresos de divisas por exportaciones generados por la maquila alcanzan casi el 14%, según lo reporta el BCR.
4.
Una manzana de café genera alrededor de 19.60 m de leña,
factor que se multiplica por 231,700 Mz. sembradas de café para
obtener 2,451,320 m, que es la producción total estimada de leña
en el parque cafetero, en 1997/98.
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