Resoluciones  del X Congreso del PSRM-PSOE  (Julio de 1.997)
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PROFUNDIZACIÓN DE LA DEMOCRACIA                                                           DESARROLLO AUTONÓMICO
FINANCIACIÓN AUTONÓMICA         NUESTRO MUNICIPALISMO          RELACIONES CON LA SOCIEDAD


PROFUNDIZACIÓN EN LA DEMOCRACIA

En la actualidad, con el derrumbamiento de los regímenes totalitarios europeos, casi todos los países de nuestro continente son formalmente democráticos. En España, y por lo tanto en la Región de Murcia, la democracia está consolidada y, sin embargo, existe una cierta prevención y distanciamiento de los ciudadanos hacia la política y sus instituciones, que puede hacer que acreciente la impresión de que ésta no resuelve adecuadamente los problemas de su vida cotidiana.

Los socialistas somos conscientes de que la sociedad reclama cambios en la forma de hacer política y en el funcionamiento de las instituciones; demanda nuevos comportamientos y requiere, no sólo que se den respuestas a los problemas de los ciudadanos, sino también la posibilidad de participar tal y como se contempla en la Constitución.

El fortalecimiento de la democracia es, por tanto, un objetivo esencial e irrenunciable. Hemos de conseguir que la política sea más cercana, eficaz y participativa. Es imprescindible demostrar que la sociedad civil es más poderosa que el dinero y los poderes fácticos. Que el político es únicamente un instrumento para utilizarlo a beneficio de los demás Debemos ser capaces de explicar que, a pesar de los errores, los partidos políticos son imprescindibles en democracia, siendo sus propuestas sometidas periódicamente a la voluntad y decisión del pueblo.

Renovar y profundizar en el sistema democrático, adaptar las instituciones a esta nueva etapa de la historia es una tarea urgente para lograr una nueva y mejor percepción ciudadana de la política, más atractiva y más cercana. Sólo si fortalecemos, con nuestra actuación, el que aparezca una clara hegemonía de la política democrática, que se sitúe por encima de otros intereses ligados a poderes y particulares, podremos afrontar en condiciones óptimas los problemas de la sociedad. El reto de la política democrática, debe ser devolver la confianza a los ciudadanos en ésta, así como en las instituciones.

La política democrática representa por sí misma la primacía de los intereses generales por encima de los particulares o corporativos. Exige reforzar la autonomía de los actores que participan en la vida política, pues solo esta autonomía garantizará su independencia en el proceso democrático y en la toma de decisiones.

La respuesta a esta situación pasa por trabajar profundamente por el fortalecimiento de los partidos políticos, haciendo que éstos sean más transparentes interna y externamente. Estando más cerca de los ciudadanos, definiendo nuevas formas de participación de éstos en la política, los partidos serán verdaderos instrumentos de participación en la vida política al servicio de la sociedad.

El Parlamento debe ser el centro de la vida política, tanto a nivel nacional como a nivel regional y es preciso hacer esfuerzos para devolverle la centralidad que requiere como foro de debate político, donde los representantes del pueblo van conformando la voluntad de los representados a través de las iniciativas parlamentarias y donde el ejecutivo recibe el impulso y el control que requiere la acción de gobierno en un marco democrático.

En la Región de Murcia disponemos de los recursos humanos, la capacidad, la tenacidad y la energía para fortalecer nuestra democracia e impulsar proyectos colectivos de reformas y mejoras en general. A los socialistas, y a los progesistas en general, corresponde revitalizar nuestra vida democrática para ganar en eficacia, en credibilidad y participación de los ciudadanos.

Esto exige a los demócratas actuar en varias direcciones. Implica plantear nuevas iniciativas en distintos ámbitos, una relación más cercana y eficaz entre los ciudadanos y sus representantes, y dar más importancia a la política local, teniendo presentes los problemas inmediatos como primer aspecto de la vida pública. Todo ello requiere debate e iniciativas para desarrollar las reformas, en los partidos, sistemas electorales e instituciones, que permitan reforzar la democracia.

Determinados comportamientos poco éticos, prepotentes e incluso arrogantes de algunos representantes públicos han deteriorado la imagen de la política. Se hace necesario rechazar y suprimir estos comportamientos, creando y aplicando los controles y los mecanismos, de partido e institucionales, que devuelvan la credibilidad y la cercanía a la actividad política.

Los cargos públicos y representantes políticos tienen que saber que están al servicio de la sociedad a la que representan, que tienen que, no sólo tomar decisiones para resolver problemas, sino también explicar por qué y para qué se toman esas decisiones, buscar la negociación, el consenso, la cercanía y el contacto con los ciudadanos. Los socialistas debemos desarrollar nuestra acción política con seriedad y rigor, desde una explicación permanente de nuestra actuaciones, desde el diálogo, la sencillez, la cercanía y la eficacia, y todo ello, siempre al servicio de la sociedad.

El PSRM-PSOE se propone, en las instituciones en las que gobierna y en las que se encuentra en la oposición, fortalecer criterios de racionalidad en el gasto, reforzar los principios de eficacia y transparencia en la gestión y defender y gestionar bien las empresas y los servicios públicos como instrumentos para la transformación social.

Los socialistas hemos de impulsar nuevas formas de participación en la vida local a través de la creación de consejos sectoriales y plenos anuales de debate sobre el estado de municipio. Crearemos, allí donde no existan, mecanismos de atención directa a los ciudadanos por los concejales y el alcalde y, en definitiva, propiciando a través de una mayor participación e información, un eficaz control de los ciudadanos hacia la Administración.

El PSRM-PSOE impulsará un debate en seno del partido - así como con otras fuerzas políticas - , en el que se examine en qué medida se pueden mejorar las leyes para que las intenciones y decisiones de los ciudadanos tengan una proyección más adecuada en los poderes legislativo y ejecutivo.

Igualmente, en el seno de la organización, se promoverán progresivamente unas normas de elección de los candidatos del PSRM-PSOE, en las que se tengan en cuenta la voluntad de los militantes y, en su caso, de los simpatizantes. Para ello, se estudiará la posibilidad de establecer un sistema de "primarias" para la selección de los candidatos socialistas.

Por último, nos comprometemos a una regulación más rigurosa de las condiciones en que nuestros militantes desempeñen los cargos públicos.

 

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DESARROLLO AUTONÓMICO.

El PSRM-PSOE propone que el Estado de las Autonomías se debe consolidar a través de un pacto constitucional, avanzando en una dirección federalizante que permita un sistema de distribución de competencias entre el gobierno central y las comunidades autónomas claro, preciso y aceptado de forma general, que posibilite el ejercicio real del autogobierno.

El mandato constitucional exige que haya uniformidad en lo que se refiere a competencias comunes referidas a los derechos básicos de los ciudadanos, que no pueden ser diferentes porque unos vivan en un lugar de España y otros en otro. Para el desarrollo de estas competencias, el método de gobierno y de gestión tiene que ser la cooperación autonómica . En lugar de poner el acento en los acuerdos bilaterales del gobierno central con cada comunidad autónoma, es necesario impulsar las conferencias sectoriales, los acuerdos multilaterales, la corresponsabilidad fiscal y la creación de instrumentos nuevos, como la conferencia permanente de los Presidentes del Gobierno y de las Comunidades Autónomas y la participación de éstas en la política exterior, y muy especialmente en la Unión Europea, de común acuerdo con el Gobierno central.

Los acuerdos sobre temas fiscales, peculiaridades geográficas o singularidades administrativas tienen que ser vistos y tratados como elementos singulares, pero desde un principio general de cooperación y solidaridad, como tales, aceptados, impulsados e integrados por el resto de las Comunidades Autónomas.

El autogobierno implica la capacidad de decisión en aquellas materias que forman parte del ámbito competencial de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. Demandamos la ampliación de los límites de actuación de la potestad legislativa de nuestra Comunidad Autónoma en estas materias siendo necesario impulsar decididamente los mecanismos que hagan efectiva la presencia de la Comunidad Autónoma de Murcia en la formación de la voluntad legislativa común del Estado y de la Unión Europea.

Todo este proceso tiene que estar fundamentado en el principio de subsidiariedad; es decir, de atribución de la titularidad competencial al gobierno más cercano al ciudadano, siempre que esto sea factible, y en la delegación de la gestión, siempre que resulte posible y que así lo haga aconsejable un criterio de racionalidad y de simplificación administrativa. En este sentido, se tendrá que producir una importante transferencia de competencias y recursos desde la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia hacia los distintos ayuntamientos.

Hemos de potenciar el papel de las corporaciones locales en la nueva estructura territorial del poder público, con el fin de avanzar hacia una distribución del gasto público entre Estado, comunidades autónomas y corporaciones locales en la línea 50%-25%-25%. El objetivo de los socialistas murcianos es conseguir una Administración pública más integrada, que mejore su eficacia para dar respuesta a las peticiones de los ciudadanos. Se promoverán la creación de consorcios de gestión que integren, cuando el alcance del servicio lo haga aconsejable, a los representantes de los diferentes niveles de la Administración.

Para avanzar en esta dirección, se tendría que producir una máxima delegación de las facultades de gestión desde el Estado a la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y de ésta a las corporaciones locales, con la finalidad de rentabilizar al máximo los aparatos administrativos más próximos a los ciudadanos.

Es preciso construir un modelo de Hacienda autonómica que profundice en los principios de autonomía y suficiencia financiera de las comunidades autónomas, de igualación entre los ingresos por habitante, y que avance en la corresponsabilidad fiscal y la solidaridad interregional, así como en la coordinación presupuestaria entre los diferentes niveles de administración.

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Financiación Autonómica.

El sistema de financiación tiene que hacer compatibles la libertad y la igualdad, la diversidad y la solidaridad, la autonomía y la coordinación. El sistema de financiación tiene que hacer posible que las Comunidades Autónomas sean responsables de las funciones que tienen encomendadas y aparezcan así ante sus ciudadanos. Y este propósito sólo puede conseguirse con un grado apreciable de vinculación entre el gasto de nuestro Gobierno autonómico y los impuestos pagados por los ciudadanos de la Región de Murcia. Es por este motivo que es necesario poner en marcha sistemas de subvenciones que permitan equiparar la situación de las diferentes comunidades. Un sistema de financiación capaz de cumplir estos requisitos tiene que partir, como sucede en todos los países, con sistemas políticos similares al nuestro, de unos instrumentos básicos, que permitan su desarrollo.

Los socialistas creemos que el Estado de las Autonomías es el mejor posible para España. Y se ha demostrado a lo largo de nuestra Historia reciente, desde el mismo instante en que se asumió el Consenso Constitucional. Por contraste la derecha nunca ha sido autonomista, ni lo es a pesar de que, por razones coyunturales derivadas de las pasadas elecciones generales, se haya visto obligada a pactar con los nacionalismos moderados, que hace peligrar la necesaria e imprescindible cohesión social.

En esta coyuntura es un acto de responsabilidad política el que los socialistas encaminemos nuestros esfuerzos a impedir que el llamado "hecho diferencial" se convierta en un "hecho diferenciador", que introduzca elementos de desigualdad entre las distintas Nacionalidades y Regiones. En este sentido la fórmula de cesión del 30% del IRPF no es, por sí misma, un elemento negativo, si va acompañada de los necesarios mecanismos de nivelación.

Lo que resulta perverso en el sistema actual de financiación autonómica es la potestad de disponer las Comunidades Autónomas de capacidad normativa en la Fiscalidad, lo que puede derivar en la ruptura del equilibrio de la solidaridad, que tanto trabajo ha costado alcanzar, ya que, pueden aumentarse las diferencias entre los grados de bienestar de las ciudadanas y ciudadanos españoles, según la Comunidad donde residan restando, además, capacidad redistributiva al Estado para corregir esas desigualdades. La existencia de una "caja única" en la Seguridad Social está seriamente amenazada y los socialistas estamos en la obligación de presentar resistencia para que este bastión estratégico del Estado del Bienestar no se pierda.

La financiación autonómica debe basarse, pues, en el principio de igualdad en la prestación de servicios. El principio de igualdad en cuanto valor constitucional superior para el establecimiento y fundamentación de un orden de convivencia política general, debe informar todo el sistema de financiación autonómico, para que los ciudadanos tengan garantizada por igual la prestación de los servicios públicos esenciales por igual en todas las autonomías españolas, homologando la financiación por habitante de todas las Comunidades Autónomas.

La financiación autonómica debe basarse en el principio de suficiencia financiera. Las Comunidades Autónomas han de disponer de la suficiencia de recursos para el ejercicio de las competencias propias.

La financiación autonómica, también, debe basarse en el principio de solidaridad interterritorial, garantizando el equilibrio económico, adecuado y justo entre las diversas partes del territorio español, con una equitativa distribución de la renta entre las regiones para conseguir un armónico desarrollo regional.

La financiación autonómica debe basarse en el principio de autonomía financiera, ya que las Comunidades Autónomas deben disponer de amplias facultades para establecer sus ingresos y gastos para el ejercicio de sus competencias propias.

La financiación autonómica, ha de basarse, igualmente, en el principio de no discriminación y la existencia de distintos sistemas de financiación (común y foral) no puede conducir a diferencias no justificadas en el objetivo de la igualdad.

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NUESTRO MUNICIPALISMO

Las expectativas y las ilusiones que los ciudadanos han depositado en sus gobiernos locales (fruto de la proximidad física entre electores y electos, de la inmediatez de la respuesta al estímulo y de un balance indiscutiblemente positivo de la etapa que comenzó el año 1979) están chocando con la imposibilidad real de éstos para poner en práctica nuevas acciones. Para el PSRM-PSOE, la política municipal es tanto una de nuestra señas de identidad, como una dimensión esencial de nuestro proyecto político. Los socialistas tenemos que hacer en nuestro proceso de renovación una auténtica reflexión sobre la política local que como partido regional y como organización federal hemos desarrollado.

Además, después de las últimas elecciones municipales en las que la derecha alcanzó el gobierno de buena parte de los Ayuntamientos de la Región, estamos asistiendo a un evidente retroceso en la gestión de los intereses locales. La derecha está mostrando un gran desinterés por la política local, que ha hecho que aparezca la atonía en la actividad municipal. Se ha producido una brusca caída de las inversiones, un deterioro de las infraestructuras existentes y se están recortando, e incluso haciendo desaparecer, políticas sociales que los socialistas habíamos desarrollado en los años de gobierno.

En el plano político, la Administración Local tiene que gozar de los beneficios del principio de la subsidiariedad que prevé la Carta Europea de Autonomía Local. También es imprescindible que los municipios sean representados satisfactoriamente en el Comité de las Regiones previsto en el Tratado de Unión Europea, como primer paso para el reconocimiento del papel que tienen que desarrollar las ciudades en la construcción de Europa.

Por otro lado, habrá que reforzar el municipalismo resolviendo las dificultades financieras de la Administración Local y afrontando la revisión de su marco competencial. La superación de las insuficiencias estructurales que impiden a los gobiernos locales la prestación íntegra y solvente de sus competencias se tendrá que hacer por dos vías: por una parte, garantizando un crecimiento sostenido y continuado de las subvenciones de carácter general, procediendo a cambiar la figura de la subvención por la de aportación fija en función de la programación y necesidad de todos y cada uno de los municipios, alejándonos de situaciones de dependencia o concesión graciable, y por otra, estableciendo formas de participación directa en los rendimientos de los grandes impuestos en su territorio. En referencia a la revisión competencial, ésta se tendrá que hacer según el principio de la subsidiariedad, y con el horizonte de convertir el ayuntamiento en la "ventanilla única" de la Administración pública.

Un instrumento para el refuerzo político de los poderes locales es la potestad de acudir al Tribunal Constitucional. Algunas leyes, tanto estatales como de las comunidades autónomas, podrían ser una amenaza para la autonomía local, y las corporaciones están indefensas al no poder impugnarlas. Dentro del marco constitucional proponemos la habilitación de un procedimiento específico para las corporaciones locales con una reforma de la Ley orgánica del Tribunal Constitucional y de la Ley de Bases de Régimen Local.

La persistencia de la actual crisis laboral exige medidas radicales. Una de éstas sería la delegación a los municipios de competencias en materia de cooperación como fórmula para conseguir mediante un programa de actuaciones concertadas (administraciones, interlocutores sociales y económicos) una mayor participación en las políticas activas de ocupación y en las prestaciones de desempleo.

La calidad de vida, característica central de todas las poblaciones de bienestar que tenemos como objetivo los socialistas, requiere unos municipios equilibrados ambientalmente. Por esto, se hace imprescindible un pacto entre todas las administraciones que tenga presentes los aspectos relativos a la vivienda, los espacios verdes, los transportes, la contaminación en todas sus variantes, la educación, el deporte, la cultura, los servicios sociales, y que ofrezca a los ayuntamientos instrumentos operativos para incidir en la defensa del medio ambiente.

Para las Haciendas Locales es tan importante la gestión de los impuestos locales como la de los respectivos catastros, la actualización de los cuales es básica para asegurar un buen rendimiento y la efectiva aplicación del principio de equidad. Es necesario por tanto, que la gestión del catastro urbano se haga desde los propios municipios que así lo manifiesten o desde la Comunidad Autónoma, con participación directa de los municipios, cuando éstos no tengan capacidad suficiente para hacerlo y que se reserve a la Administración Central solo su coordinación y control.

Para frenar la dinámica de crecimiento de endeudamiento municipal, consecuencia de una cada vez mayor prestación de servicios locales, es preciso por una parte, posibilitar la regularización de la deuda mediante créditos subsidiados o su refinanciamiento y por otra parte impulsar las reformas legislativas necesarias para modificar la flexibilidad y equidad fiscal de los impuestos locales y compensar los beneficios fiscales atribuidos por la legislación estatal. Entre estas reformas es preciso incluir la revisión de los criterios de participación en los impuestos estatales, para mantener una proporción estable, y la posible participación en tramos de recaptación del IRPF y el IVA.

En la realidad, persiste un conjunto de servicios asumidos históricamente por la Administración Local que no se corresponde con sus actuales competencias, pero que hipotecan seriamente sus posibilidades financieras ante la pasividad de las administraciones responsables de prestarlos, y una grave situación financiera de las grandes ciudades, pendientes de recibir un trato específico adecuado a sus especiales circunstancias sociales. Por lo tanto, es necesaria la consecución de una distribución del gasto público que responda a la fórmula del 25-25-50 entre Administración Local, Autonómica y Central, respectivamente. Para que esta fórmula sea hoy una realidad es imprescindible la existencia de un fondo de cooperación local con una participación en los tributos cedidos y/o gestionados por la Comunidad Autónoma.

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RELACIONES CON LA SOCIEDAD.

Los socialistas murcianos hemos de partir de un hecho insoslayable, somos un partido en la oposición con vocación de gobierno. Debemos continuar nuestra estrategia que está en evidencia, por un lado, los desaciertos como gestor de los asuntos públicos del partido gobernante y los intereses minoritarios y sectarios que defiende y, por otro, elaborar y dar a conocer nuestra propia alternativa como opción progresista defensora de los anhelos y aspiraciones de la mayoría de los murcianos. Sólo teniendo éxito en esta tarea volveremos a ser llamados por los ciudadanos para desarrollar nuestro proyecto político regional y coadyuvar, en la medida de nuestra integración en el PSOE, al éxito del proyecto político socialista en la España de las autonomías. Una condición imprescindible es que los ciudadanos perciban con nitidez la voz y los mensajes del PSRM-PSOE como lo que somos, una organización con un sólo proyecto político.

Con los Gobiernos socialistas Murcia emprendió un camino de crecimiento y autogobierno del que siempre había carecido y los murcianos pudieron articular una sociedad más justa y solidaria. En cambio la derecha dominante realiza de manera propagandística una separación ideológica "neoliberal" entre el orden político que se determina periódicamente mediante los procesos electorales, y entre ellos ejerce el poder de una forma cada vez más autosuficiente o autoritaria, y el orden económico donde sólo debe reinar la ley del mercado.

Objetivo de los socialistas murcianos, de aquí a ]as próximas elecciones, ha de ser forjar una nueva mayoría social por un cambio progresista en nuestra sociedad que se decante en las elecciones con el triunfo de la izquierda, que haga posible seguir transformando nuestra Región en una línea más igualitaria y solidaria, conjugando la promoción de la justicia con la libertad individual y colectiva. Esta aspiración debe hacernos reflexionar sobre como contribuir a crear, dentro de esta mayoría de progreso que queremos aunar, un amplio espacio abierto y plural donde puedan encontrarse todos los sectores sociales, ideológicos y locales que no se sienten identificados ni representados por el actuar poder.

Las Agrupaciones del partido deben tomar la iniciativa de constituir grupos de encuentro, en el ámbito de su localidad, en los que inviten a participar, con el ánimo de escuchar sus iniciativas, a las organizaciones sociales de todo género, a los agentes sociales, etc. Nuestro objetivo ha de ser oír a todo el entramado asociativo de cada municipio de la Región con la intención de elaborar unos futuros programas electorales debatidos con todos los sectores dinámicos de nuestra sociedad.

En paralelo a este proceso en nuestros municipios, la C.E.R. ha de constituir una Comisión Regional con los mismos objetivos de dialogo y estudio : propuestas de las entidades y asociaciones de ámbito regional para contrastar en cada caso sus posiciones con las resoluciones de nuestro Congreso, y asumir, en lo posible, sus sugerencias, tanto en la actuación cotidiana del grupo parlamentario socialista como en la elaboración del programa electoral regional, todo ello con la intención manifiesta de que nuestro programa sea también su programa: el de la mayoría de la sociedad murciana.

Los socialistas de nuevo reiteramos nuestro total apoyo e identificación con los colectivos ciudadanos y de manera especial con el movimiento vecinal dando más protagonismo a las asociaciones de vecinos y a la propia federación, ya que con la llegada al poder de la derecha, que no cree en una sociedad más democrática y participativa, está coartada y limitando el protagonismo que aquellos tenían en la sociedad. En base a esto, los socialistas que hemos sido pioneros en el protagonismo vecinal auspiciamos su representación en los aspectos cotidianos reconociendo a estos grupos ciudadanos de interés público para nuestra sociedad, exigiendo su participación en la política municipal como interlocutores de los vecinos a título consultivo aceptando sus sugerencias y propuestas.

En nuestros Congresos y bajo la rúbrica de modelo de partido pretendemos, en la Ponencia Marco, dar solución a la forma de organizarnos y de relacionarnos con la sociedad civil y con nuestros simpatizantes, dentro de un proceso dinámico en el que la Internacional Socialista y los partidos que la integran están inmersos en un debate de reelaboración ideológica y orgánica. Con una organización como la nuestra que viene de un esfuerzo constante de renovación e integración que hay que mantener permanentemente abierto, y en el marco de una sociedad emergente, denominada de la información, donde el impacto de la tecnología y la técnica está produciendo una notable revolución cultural y social a la que no puede ser ajeno un partido progresista como el nuestro, parece acertado que el Congreso constituya un foro de reflexión abierto a afiliados y a no afiliados. Este proceso debe concluir en una Conferencia donde se haga posible la continuación del debate ideológico y su traslación a las próximas ofertas electorales que vincularán al PSRM-PSOE con las mujeres y hombres de esta Región y de cada uno de sus municipios.

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