CIUDAD PERDIDA III
mujer y arena
mi agua quemada corría por tus labios
manantial de esperanza
dejando atrás en el oráculo
del abandono o en el signo moribundo
la voz y la palabra saltípintada
en que venimos a morir los pómulos
ayer como la soledad
mañana dulce de pies y de calvarío
en cuantos bichos
habré de dividir el continente de tu ombligo
en cuantos paraisos
habré de perder el oficio
de fabricarte un verso
suave y profano
en la orfandad de frases
de inviernos marchiatados
de clavicuernos e intestados
mujer y arena
tus poros se penetran
en la partitura de mi cuerpo
en la música manada de mis manos
en el silencio.
Se fueron las cruces y los cascabeles
por las siete trompetas del demiurgo
me fui metiendo otoño y quemando tu nombre
como se quemarían las brujas del dorado
mi garganta y el fuego de los conjurados.
Köpimetztli.
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