N. 2 (Continuación)

Revelación

"He aquí viene tu Salvador; ". . "El Señor Viene."
Mateo Capítulo 24

Por cuanto no sabemos la hora exacta de su venida se nos ordena que velemos. "Bienaventurado s aquellos siervos, a los cuales cuando el Señor viniere, hallare velando.". . .  

La espera de la venida de Cristo debe inducir a los hombres a temer al Señor y sus juicios sobre los transgresores. . Los que aguardan al Señor purifican sus almas obedeciendo la verdad. DG 588 Mientras se prosigue el juicio investigador en el cielo, mientras que los pecados de los creyentes arrepentidos son quitados del santuario, debe llevarse a cabo una obra especial de purificación, de liberación del pecado del pueblo de Dios en la tierra. (CS 478) Los que han sido miembros de la misma familia son separados. Se coloca una señal sobre los justos. "y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré como el hombre que perdona a su hijo que le sirve" (Mal 3:17). Los que han sido obedientes a los mandamientos de Dios se unirán con el grupo de los Santos en luz; ellos entrarán por las puertas en la ciudad y tendrán derecho al árbol de la vida . El uno será tomado. Su nombre estará en el libro de la vida, mientras otros con los cuales se asoció tendrán la señal de la eterna separación de Dios. (TM 234-235 (1895))

Esta tarea de examinar los caracteres y de determinar los que están preparados para el reino de Dios es la del juicio investigador, la obra final que se lleva a cabo en el santuario celestial. CS 481 Pero no todos los que profesan ser cristianos son verdaderos discípulos. Antes que se de la recompensa final debe decidirse quienes son idóneos para compartir la herencia de los justos. Esta decisión debe hacerse antes de la segunda venida de Cristo en las nubes del Cielo; porque cuando él venga traerá el galardón consigo. "para recompensar a cada uno según fuere su obra". PVGM 252

Un pecado secreto o una pasión dominante puede mantener a un cautivo tan impotente como el endemoniado de Capernaúm. Sin embargo, su condición no es desesperada. . .El medio por el cual se puede vencer al maligno, es aquel por el cual Cristo venció: el poder de la palabra. Dios no domina la mente sin nuestro consentimiento; . . Nadie ha caído tan bajo, nadie es tan vil que no pueda hallar liberación en Cristo. DG 224

Cuando el pecador alcanza la cruz, y contempla a Aquel que murió para salvarlo, debe regocijarse con plenitud de gozo; porque sus pecados son perdonados. Arrodillándose junto a la cruz, ha alcanzado el lugar más alto al que un hombre puede llegar. La luz del conocimiento de la gloria de Dios es revelada en el rostro de Jesucristo; y él pronuncia estas palabras de perdón: "Vivid, vosotros pecadores, vivid. Vuestro arrepentimiento es aceptado; porque yo he encontrado un rescate". (RH, 29-4-1902)

No importa cual haya sido la experiencia del pasado ni cuan desalentadoras sean las circunstancias del presente, si acudimos a Cristo en nuestra condición actual: débiles, sin fuerza, desesperados, nuestro compasivo salvador saldrá a recibirnos mucho antes que lleguemos y nos rodeará con sus brazos amantes y con la capa de su propia justicia. Nos presentará a su padre en las blancas vestiduras de su propio carácter. Aboga por nosotros ante el padre, diciendo: "Me he puesto en el lugar del pecador. No mires a este hijo desobediente, sino a mí" Cuando Satanás contiende fuertemente contra nuestras almas, acusándonos de pecado y alegando que somos su presa, la sangre de Cristo aboga con mayor poder. DMJ 13-16

El Hermano Mayor de la familia humana está al lado del trono eterno. Mira a toda alma que se vuelve hacia él como al Salvador. Sabe por experiencia cuáles son las debilidades de la humanidad, cuáles son nuestras necesidades, y en qué reside la fuerza de nuestras tentaciones, porque fue tentado en todo punto, así como nosotros, aunque sin pecar. El vela sobre ti, tembloroso hijo de Dios. Estás tentado? El te librará. Eres débil? El te fortalecerá. Eres ignorante? Te iluminará. Estás herido? Te sanará. El Señor "cuenta el número de las estrellas." y sin embargo, "sana a los quebrantados de corazón, y liga sus heridas." "Venid a mí," es su invitación.

Cualesquiera que sean nuestras ansiedades y pruebas, presentemos nuestro caso ante el Señor. Nuestro espíritu será fortalecido para poder resistir. Se nos abrirá el camino para librarnos de estorbos y dificultades. Cuánto más débiles e impotentes nos reconozcamos, tanto más fuertes llegaremos a ser en su fortaleza. Cuanto más pesadas nuestras cargas, más bienaventurado el descanso que hallaremos al echarlas sobre el que las puede llevar. El descanso que Cristo ofrece depende de ciertas condiciones, pero éstas están claramente especificadas. Son tales que todos pueden cumplirlas. El nos dice exactamente cómo se ha de hallar su descanso. "Llevad mi yugo sobre vosotros," dice Jesús. El yugo es un instrumento de servicio. Se enyuga a los bueyes para el trabajo, y el yugo es esencial para que puedan trabajar eficazmente. Por esta ilustración. Cristo nos enseña que somos llamados a servir mientras dure la vida. Hemos de tomar sobre nosotros su yugo, a fin de ser colaboradores con él

El yugo que nos liga al servicio es la ley de Dios. La gran ley de amor revelada en el Edén, proclamada en el Sinaí, y en el nuevo pacto escrita en el corazón, es la que liga al obrero humano a la voluntad de Dios. Si fuésemos abandonados a nuestras propias inclinaciones para ir donde nos condujese nuestra voluntad, caeríamos en las filas de Satanás y llegaríamos a poseer sus atributos. Por lo tanto Dios nos encierra en su voluntad que es alta, noble y elevadora. El desea que asumamos con paciencia y sabiduría los deberes de servirle. El yugo de este servicio lo llevó Cristo mismo como humano. El dijo: Me complazco en hacer tu voluntad, oh Dios mío, y tu ley está en medio de mi corazón" "He descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, mas la voluntad del que me envió." El amor hacia Dios, el celo por su gloria, y el amor por la humanidad caída, trajeron a Jesús a esta tierra para sufrir y morir. Tal fue el poder que rigió en su vida. Y él nos invita a adoptar este principio. (DG 296)

El mundo, lleno de orgías, de placeres impíos, está dormido en la seguridad carnal. En el mismo tiempo en que el mundo pregunta con desprecio: "Dónde está la promesa de su advenimiento?" (2 pedro 3:4) se están cumpliendo las señales. Hay tempestades, terremotos, incendios, inundaciones, homicidios de toda magnitud. Pocos creen de todo corazón y alma que tenemos un infierno que rehuir y un cielo que ganar. Los hombres siguen comiendo y bebiendo, plantando y edificando, casándose y dándose en casamiento. Los negociantes siguen comprando y vendiendo. Los hombres siguen luchando unos con otros, contendiendo por el lugar más elevado. Los amadores de placeres siguen atestando los teatros, los hipódromos, los garitos de juego. Prevalece la más intensa excitación, y sin embargo el tiempo de gracia está llegando rápidamente a su fin, y cada caso está por ser decidido para la eternidad. (DG 590)

"Mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel dia." "Velad pues, orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de evitar todas estas cosas que han de venir y de estar en pie delante del Hijo del hombre." (DG 591)

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(CS)White, Elena, El Conflicto de los Siglos . API, USA,. ( vr Versión Rustica)
(DG)White, Elena, El Deseado de Todas las Gentes .API, USA.
(DMJ)White, Elena, Discurso Maestro de Jesucristo .API, USA.
La Biblia .Versión Reina Valera,SBU, 1960.
(PVGM)White, Elena, Palabras de vida .API, USA.
(TM)White, Elena, Testimonios para los Ministros .API, USA.
http://folletos.i.am

   
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