No. 090 del 4 de noviembre de 2000 |
||||||||||
Historias del subdesarrollo UNA EXPLICACION DE LA INFERTILIDAD Por Miguel A. Villarino Arnábar
"Las cosas perseveran en su ser", escribió Spinoza. Los champotoneros mantenemos la férrea determinación de seguir siendo el mítico Macondo que consigna el Libro Sagrado latinoamericano, los generadores eternos de sentencias y actitudes folclóricas para regocijo del mundo civilizado que nos acecha y se divierte desde fuera. He aquí otra historia garciamarquiana: Cuando cursé la preparatoria en el Cetis #82 de la dos veces heroica ciudad y puerto de Champotón, en los tiempos de la adolescencia en que uno anda erecto hasta emocionalmente y el aire fresco de la mañana, o una minifalda en lontananza, o el vuelo de una mosca es motivo suficiente para "andar extremado", o como "carpa de circo", o como "burro en primavera", nuestro maestro de filosofía, un odontólogo que por falta de personal calificado en la materia nos enseñaba la vida y obra de los pensadores griegos, nos previno contra el abuso de los placeres solitarios diciéndonos: "Muchachos, no se masturben mucho porque deben ustedes saber que los hombres sólo tenemos tres litros de semen, y si ustedes se los gastan antes de tiempo, no van a poder tener hijos". Aquella explicación de la infertilidad, amen de ser otra de las aportaciones champotoneras al conocimiento universal, fue el inicio de una feliz temporada: la de los sueños mojados. |
|
|||||||||
Prohibida
la reproducción parcial o total de cualquier capítulo o información publicada sin
previa autorización expresa del Grupo Opción, titular de todos los derechos. Derechos Reservados. Grupo Opción 2000 |
||||||||||