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El Rock Progresivo en los 90:
El nacimiento del Metal Progresivo (1)
Pedro Colom Mateu
El rock progresivo de los años 60, 70 y 80 marcó la tónica a seguir por muchas bandas que se identificaron con la complejidad compositiva y ruptura de esquemas musicales. Grupos como Pink Floyd, Yes, King Crimson o Camel, por nombrar algunos, fueron sólo la cabeza de turco de un movimiento que cambiaria la forma de ver el rock, hasta entonces marcado por el legado de Rolling Stones y Beatles, sabiendo abrir un camino con el que apartarse de la herencia más clásica de estos dos grupos.
Pero en realidad este articulo no va a discernir sobre aquellas bandas precursoras que iniciaron este movimiento allá por mediados de los 60, sino más bien sobre aquellos grupos que, partiendo de sus raíces progresivas, supieron aportar cosas nuevas al estilo. Nacería entonces el denominado Metal Progresivo, rama del rock progresivo que, siguiendo los patrones más clásicos, ahonda en la dureza y en la velocidad más que el Rock progresivo. Los dos estilos comparten su interés por la mitología, las denominadas "suites" de larga duración o la importancia del teclado, aderezado con grandes producciones y técnica y virtuosismo a raudales, como bien se puede comprobar con las bandas protagonistas de este primer artículo. El mismo se centra únicamente en los 90, puesto que las décadas anteriores están ampliamente abarcadas en esta misma Web.
Hay decenas, cientos de bandas que tuvieron alguna relevancia en la década que nos incide, pero seguramente las dos bandas más reconocidas del estilo sean Dream Theater y Symphony X, ambas norteamericanas, aunque como ya veremos no tienen demasiadas semejanzas entre sí. En posteriores artículos nos centraremos en lo referente al metal progresivo en Europa y España, con especial referencia a los grupos mallorquines, muchos de ellos aún en funcionamiento como Dr. Hum, Limit o Fool’s Kin. Pero centrémonos en lo que nos ocupa, comenzando primero con Dream Theater.
Dream Theater:
Dream Theater fueron a los 90 lo que Rush o Marillion a los 80 o Pink Floyd a los 70. Con ellos comenzó el Metal Progresivo como lo entendemos hoy en día. Paralelismos con los grupos de rock progresivo más clásicos hay muchos, pero sin duda el mayor de ellos es en lo referente a apartarse a lo que la gran mayoría de grupos hacía a principios de los 90. La explosión grunge hizo mucho daño al Heavy Metal, en aquellos tiempos en auge, por lo que no era muy común que los músicos que empezaban se decantaran por el heavy y mucho menos por el rock progresivo. Pero estos 5 chicos estadounidenses crearon un híbrido entre estas dos formas de ver el rock, cosa sin precedentes en la música. Del Heavy Metal cogieron la dureza, los riffs agresivos, la utilización del doble bombo, la voz aguda o la puesta en escena (también las largas melenas), mientras que por parte del rock progresivo adoptaron la ruptura de compases, la complejidad musical, el virtuosismo, etc... Una vez agitados todos estos elementos en la coctelera sacamos el nombre de una banda: Dream Theater.
El grupo se formó a principios de los 90 en la escuela musical de Berkley (Boston), una de las mejores escuelas de alto rendimiento musical del mundo, por Mike Portnoy (batería), James LaBrie (voz), Kevin Moore (teclados), John Myung (bajo) i John Petrucci (guitarra), entonces estudiantes de sus respectivos instrumentos.
Comenzaron su leyenda con un disco inconmensurable llamado "Images and Words" (1992), que con el tiempo ha sido considerado uno de los mejores discos de la década. Destacan sobre el resto, cortes como "Pull me under", que tiene como característica la dureza de las guitarras y la contundente base rítmica, "Take the Time", canción más experimental que responde a patrones plenamente progresivos y donde podemos apreciar a un LaBrie agresivo en sus partes vocales (aunque el estribillo es bastante melódico), o la increíble "Metropolis Part I - The Miracle and the Sleeper", obra magna de este "Images and Words" y que sirve para poner de manifiesto la infinita creatividad que posee el grupo; memorable el final de la canción. También destaca la extensa "Learning to Live", en la que los teclados se apoderan de la canción.
No es un grupo dado a la temática mitológica, histórica, ni nada parecido. Letras personales e intimistas es lo que nos vamos a encontrar en todas sus obras. Por encima de todo destaca la frescura y originalidad de las composiciones, amén del altísimo nivel de los instrumentistas. En esta faceta cabe destacar la labor de Portnoy y Petrucci, pese a su juventud.
Otro punto fuerte del disco reside en la sensiblera balada "Another Day", donde las melodías están realmente conseguidas. Es de agradecer la duración del disco, puesto que cada canción dura de media más de 7 minutos, pero no se hace para nada pesado. Un disco indispensable para cualquier seguidor de la buena música.
Dos años tardaron en sacar su segundo larga duración, "Awake" (1994), que venia a confirmar el nivel tan espectacular ofrecido en su disco debut. Esta nueva obra contenía "Erotomania", una canción instrumental que se convertiría en himno y parte fundamental dentro de sus conciertos. Otros temas a destacar son "Scarred", de unos 11 minutos de duración (este disco es incluso más largo que su predecesor) y en el que hay infinidad de cambios de ritmo, "6:00" o la preciosista "Voices". El disco mantiene el listón que tan alto puso "Images and Words" y donde podemos encontrar un grupo más maduro y que mantiene sus rasgos característicos intactos.
"A change of seasons" fue editado en 1995 y es un disco atípico, puesto que incluía una canción de 23 minutos llamada igual que el disco y el resto de canciones eran versiones y rarezas. No fue un disco muy afortunado, cuya salida al mercado se debía a intereses de su discográfica (EastWest Records) debido al retraso del nuevo disco del grupo. Vino a ser un aperitivo para unos seguidores que esperaban ansiosos nuevo material de Dream Theater. Este llegaría en 1997 y tendría por nombre "Falling into Infinity", El disco bajaba el pie del acelerador en cuanto intensidad, pero tenía una calidad digna, pero no entraremos a valorarlo puesto que fue un mero puente hacia un disco que recuperaba la extraordinaria calidad de sus dos primeros lanzamientos, y que no era otro que Metropolis II - Scenes from a Memory (1998). Kevin Moore fue substituido por Jordan Rudess a los teclados, siendo el único cambio de formación de la banda hasta el momento. Con una introducción curiosísima comenzaba lo que sería un puntal dentro de su carrera, el disco nos traía de vuelta a la dureza, como si su anterior disco no hubiese existido. El disco era rematado por "Finally Free", una extensa obra donde Portnoy se lucía con unos breaks de lo más inspirado y un uso del doble bombo muy potente. Si no lo crees escucha los últimos 2 minutos de esta canción, muy inspirados. En la gira de presentación pasaron por el Doctor Music Festival, donde la gente protestó por la escasa duración del show, pero claro, y Dream Theater no es un grupo que encaje en un festival.
"Metropolis…" ha sido lo más duro que han hecho en los últimos años, ya que su posterior disco iba por unos derroteros mas calmados que "Metropolis…". Este disco se llamaría "Six degrees of Inner Turbulence" (2002), y aparecería después de un disco en directo donde la banda daba lo mejor de sí. Lo más curioso de "Six…" es que es un disco doble, y que todo el segundo CD está ocupado por una canción que dura más de 46 minutos, duración nada desdeñable, y que venía a poner de manifiesto el gran momento que estaba pasando la banda en cuanto a creatividad. Éste y otros detalles han hecho de Dream Theater un grupo con personalidad propia que se ha convertido en el abanderado del Metal Progresivo desde hace ya más de una década. Tras el enorme éxito cosechado con su hasta el momento último disco, se embarcaron en una larga gira mundial donde recalaron en España para hacer 3 conciertos en Barcelona, Madrid y Bergara (País Vasco) de más de tres horas y media de duración. La novedad de estos conciertos es que se atrevieron a tocar en cada concierto el disco entero de Metallica "Master of Puppets", en homenaje a una de sus bandas más admiradas.
Aparte de su trabajo con su banda madre, algunos miembros de la banda han trabajado en proyectos paralelos, como es el caso de John Petrucci, Mike Portnoy y James LaBrie. El genial guitarrista se embarcó en la impresionante gira G3, que consistía en una serie de conciertos por EE.UU. acompañado por dos hachas de las seis cuerdas como son los geniales Steve Vai y Joe Satriani. Por otro lado Portnoy tiene 2 grupos paralelos como son Liquid Tension Experiment (grupo de metal progresivo con influencia más metálica) i Transatlantic (grupo más calmado y experimental estilo King Crimson), compartiendo escenario con componentes de Spock’s Beard o King Crimson. Por último LaBrie puso voz a Leonardo DaVinci en la Opera rock "Leonardo" y creo su propia banda llamada "James LaBrie’s Mulmuzzler"
Las últimas noticias sobre el grupo apuntan la entrada en el estudio para este mismo verano, así que es más que posible que esté a punto en la primavera verano del próximo año. Apostamos por que Dream Theater nos vuelvan a maravillar con otro de sus grandes discos. Se pueden decir muchas cosas de esta banda, pero apostar por ellos es apostar sobre seguro. Seguro que el tiempo tarde o temprano nos dará la razón…
Web: www.dreamtheater.com
Discografia:
Symphony X:
- Images and Words (1992)
- Awake (1994)
- Change of Seasons (1996)
- Falling into Infinity (1997)
- Metropolis II - Scenes from a Memory (1999)
- Six Degrees of Inner Turbulence (2002)
Hemos hablado ampliamente de un grupo como Dream Theater, que tiene un mérito enorme ya que se le considera el creador del estilo, pero sí hubo un grupo que rompió esquemas a la hora de hacer metal progresivo, ese es Symphony X. Posiblemente más técnicos que Dream Theater, supieron fusionar perfectamente el Heavy y Power metal con el rock progresivo con menos barroquismo que los citados anteriormente. Algunos críticos han bautizado el estilo de Symphony X como Power metal progresivo, ya que combina la velocidad con el virtuosismo y la complejidad compositiva. Sus letras tratan básicamente sobre mitología y literatura, siendo la temática griega la más utilizada.
El embrión de la banda de Nueva Jersey debemos encontrarlo en el magnífico seis cuerdas Michael Romeo y en una maqueta que auto-editó en 1992 y que fue una auténtica pieza de culto marcada por su exquisitez técnica y calidad compositiva. Romeo no tardó en darse cuenta de la expectación que había suscitado su primera grabación, y empezó a formar el grupo. El primero al que llamó fue a un amigo suyo de nombre Michael Pinnella (teclados), que ya hacía auténticas locuras con su teclado. En torno a estos dos privilegiados músicos se fueron alineando un grupo de jóvenes y talentosos músicos de la zona: Michael LePond (bajista caracterizado por usar el "tapping", cosa poco corriente en un bajista), Jason Rullo (menudo pero virtuoso batería) y el sensacional cantante Russell Allen (sorprende su incorporación al no haber asistido nunca a clases de canto, pero que posee unas dotes extraordinarias). Con tal elenco de músicos no fue extraño que su primer disco fuese aclamado por la prensa y su creciente número de seguidores. El disco en cuestión fue llamado "Symphony X" (1994) y fue tan solo una primera piedra de toque de lo que sería uno de los grupos más importantes del país y seguramente del mundo. En él, Romeo y compañía ofrecían un disco muy melódico y a la vez muy crudo, y donde dejaban volar su imaginación de forma brillante. El disco les permitió hacer sus primeros conciertos e ir cogiendo unas tablas en directo que serían fundamentales en la gloriosa trayectoria del grupo en vivo. Dos años más tarde llegaría "The Damnation Game", disco con el que empezaron a tener un éxito notable en Japón, y en el que se podía ver un grupo maduro y asentado sobre unas bases que a la postre darían personalidad a la banda, como son la velocidad y la ruptura de estructuras musicales habituales. El disco combinaba trallazos como la propia "The Domnation Game", con un estribillo veloz y melódico de lo más interesante, o las dos partes de "A Winter’s Dream" ("Prelude" y "The ascension"), que cerraban el disco y donde se apreciaba la vertiente más calmada del grupo. Pero no serí hasta 1998 cuando dieron el salto definitivo al viejo continente con "Twilight in Olimpus", obra que contenía canciones impresionantes como "In the Dragon’s Den" (puro heavy metal con un toque progresivo), "Church of the Machine" (canción compleja con partes instrumentales de gran calidad y numerosos cambios de ritmo), "Smoke and Mirrors" (canción que abría el disco y que es una auténtica maravilla)vo "Lady of the snow", impresionante balada que ridiculizaría a cualquier balada de pop que se haga hoy en día. Este disco tiene una historia curiosa, y es que el grupo tuvo desavenencias con su discográfica y no vio la luz una canción llamada igual que el disco, de más de 15 minutos de duració. Otro hecho que dificultó la grabación del disco es que Jason Rullo sufrió una enfermedad que le imposibilitó grabar sus partes de batería, por lo que no tuvieron más remedio que contratar a un músico de estudio para la grabación. Aún con la importancia y buenas críticas que obtuvo el disco en Europa, no vieron factible cruzar el gran charco para dar algún concierto de presentación, cosa que comenzaba a traer rumores que apuntaban a la imposibilidad del grupo a llevar a los escenarios el trabajo llevado a cabo en el estudio. Pero dichos rumores cesaron al entrar la banda otra vez en el estudio, de nuevo con Rullo, para grabar el disco que les consagró como la grandiosa banda que son. Fruto de las intensas sesiones de grabación, vio la luz "The Divine wings of Tragedy" (2000), disco en el que volvían a interesarse por Grecia y su mitología y costumbres. Quizá sea su disco más creativo hasta la fecha, donde ganaban importancia los teclados. Si hay que destacar algún corte, servidor se quedaría con "Sea of Lies", "Of sins and shadows" y "Out of the Ashes", completando un disco redondo y una auténtica obra maestra. Es un disco quizá menos progresivo al no ser un disco conceptual, es directo y contiene matices progresivos, pero básicamente se trata un disco de Heavy metal. Puede que alguno de los lectores pueda considerar el concepto "Heavy Metal" como despectivo y que tenga prejuicios sobre el mismo, pero cierto es que Heavy Metal es sinónimo de buenos músicos. Al menos así lo considero yo.
Romeo y compañía no se durmieron en los laureles y nos volvieron a deleitar al año siguiente con un disco conceptual sobre la mitología griega, egipcia y persa denominado "V - The new Mythology Suite" (2000), haciendo referencia a que era el quinto álbum de la banda americana. Probablemente sea su disco más calmado, por estar lleno de introducciones instrumentales y temas orquestales como "On the breath of Poseidon", "Rediscovery" o "Transcendence", pero contenía temas potentes y directos como "Evolution" o "A Fool’s Paradise". Por fin con este disco se decidieron a venir por primera vez a Europa, haciendo unos cuantos festivales, entre ellos el festival Rock Machina de Castellón, al que me desplacé para disfrutar de un directo que a la postre sería totalmente inolvidable. En directo son una apisonadora, la base rítmica de Rullo y LePond sirve de colchón para que Pinnella y Romeo den rienda suelta a su virtuosismo. Magníficos.
Aprovechando el gran momento por el que pasaban en directo grabaron un disco doble en vivo grabado íntegramente en su país y que recibió el nombre de "Live in the Edge of Forever" (2001). El disco contenía sus clásicos de toda la vida, centrándose sobre todo en "V", su último disco.
Tras unos meses de descanso, el grupo al completo volvió al estudio para grabar el que es su último disco hasta la fecha, "The Odyssey", el cual salió al mercado a finales del 2002. Es su disco más agresivo y duro, pero también hay tiempo para baladas y medios tiempos, y donde nos encontramos con una producción impecable que les otorga un sonido potentísimo. El disco se abre con "Inferno (unleash the fire)", con un riff que pone los pelos de punta y un estribillo devastador. Con "Wicked" muestran su cara más compleja y barroca, sonando como nunca. "The Turning" es quizá la canción más trabajada, sobre todo las líneas vocales de Allen, con unas subidas y bajadas de tono realmente magníficas. El disco se completa con la canción que da título al álbum, el corte más ambicioso que hayan grabado nunca. Tiene una duración de 24 minutos y está estructuradas en 7 partes, haciendo referencia a la partida de Ulises de Ítaca, su incidente con Polifemo, su estancia en la casa de Circe o la llegada del héroe aqueo a su patria donde da muerte a los pretendientes de su mujer Penélope. La canción tiene partes solo orquestales, programadas por Romeo y que son muy complejas y recargadas. Quizá la mejor canción que hayan firmado nunca.
Aprovechando la salida del disco, en marzo hicieron una gira de presentación del mismo como mandan los cánones con tres fechas por nuestro país acompañados por los genios fineses Stratovarius y los noveles Thunderstone. Dichos conciertos están ampliamente cubiertos por la página oficial del grupo en España:
Página Web: www.symphonyx.com
Discografía:
- Symphony X (1994)
- The Damnation Game (1995)
- The Divine Wings of Tragedy (1997)
- Twilight in Olympus (1998)
- V - The New Mythology Suite (2001)
- Live in the Edge of Forever (2001)
- The Odyssey (2002)
Para finalizar solo nos queda recomendarte estos dos
increíbles grupos, que tanto han influido en infinidad de grupos
y que se merecen pasar a la historia del rock progresivo y que cómo
mínimo están a la altura de grupos como Pink Floyd o Genesis,
y esto no lo digo con la boca pequeña. Espero que este artículo
sirva para difundir su obra y para reconocer a estas bandas como lo que
son: dos de los más grandes grupos de los 90. Próximamente
subiremos la segunda parte de este artículo, dedicada a los grupos
europeos del estilo.
Nota: para elaborar este artículo no se ha recurrido
a biografías, ni revistas ni a fuentes oficiales de los grupos,
ha sido realizado gracias al esfuerzo y la dedicación de quien escribe
estas líneas. Gracias a ti por leer estas líneas y a Jordi
por darme la oportunidad de colaborar en la web.