Club de amigos del rock sinfónico

Colaboraciones (1)










¿ Dinosaurios del Rock ?

Queridos amigos:

Es nuestro deseo que este boletín contribuya a recuperar toda esa música que se ha venido a denominar ‘para dinosaurios’. En realidad, esos músicos nos están mostrando que hace 30 años ya se entendía el rock como un gran abanico de posibilidades musicales. Desgraciadamente la presión comercial nos ha llevado a la situación actual, donde dependemos mucho del marketing y los intereses de las compañías de discos. Lo que no se escucha en determinadas cadenas de radio - principalmente -, no existe, o se considera música para minorías. Las minorías siempre estuvieron mal vistas por el stablishment, tanto el oficial, como los propios escuchas, muchas veces satisfechos de pertenecer al gran rebaño que sigue la moda a pocos meses de distancia. Porque hoy en día , año 2000, debemos hablar de meses. En pocos meses nace y muere un artista, es raro que se consoliden en el tiempo como lo hicieran aquellos dinosaurios de los 70. El motivo hay que buscarlo tanto en la calidad de la creación musical como en la actitud del público, hoy conformista en lo cultural, muy cómodo, acostumbrado al mando a distancia. Hoy podemos decir que sólo se compone para vender, hay mucha variedad gracias a la TV pero es raro el recuerdo de grupos que hace sólo 5 años estuvieron en los primeros lugares. Nuestros dinosaurios nunca fueron tan ambiciosos, no cambiaron su libertad por el plato de lentejas del hit-parade, y, sin embargo, nos regalaron año tras año con sus creaciones.

Gaspar Vidal, 1999


Dial sinfónico

Hola amigos:

Acabo de recibir con gran alegría la circular nº 0 del CARS. Seguro que en un plazo breve de tiempo seremos muchos los que intercambiemos información y experiencias en relación al Rock Sinfónico. De momento indicaros que en el dial de FM se puede encontrar un programa dónde él que lo hace considero que es un especialista en este tipo de
música y en muchos otros. Se trata del programa "Discopolis" que se emite en Radio-3 en el 92.3 de FM, de 13 a 14 horas. Ya estaremos en contacto.

Jeroni Valens, 1999.


KING CRIMSON 1981-1984: UNA TRILOGÍA CARMESÍ

En los años ochenta King Crimson publica tres discos de gran calidad. Los miembros del grupo son Adrian Belew (guitarra y voz), Tony Levin (bajo y segunda voz), Bill Bruford (batería) y el reconocido líder Robert Fripp (guitarra).  El primer álbum de la trilogía, el “Discipline” (1981) presenta una instrumentación sofisticada, acorde con los descubrimientos en este campo y una envidiable producción en la que participa Rhett Davies. Los
temas están enriquecidos de trepidantes y obsesivos ritmos e incluyen baladas de corte funcional y letanías africanas. Discipline da significado a un final, la música se presenta de manera directa, extremadamente progresiva, y en todas las composiciones la frialdad y exactitud de los instrumentos aportan su propia sensualidad, como contrasentido. Aparecen referencias urbanas que se conjugan con el exostismo. Todo el LP está arropado por la extrema profesionalidad de los componentes de la banda.  1982 se abre paso con el segundo long play: “Beat”, cuyos temas son más ampliados, más brillantes aunque menos conceptuales. El sentido de la formalidad es más disipado en estas composiciones, pero se retorna a las sensuales balada, a los temas urbanos y el histrionismo que provoca el stress. El sonido es más limpio y en el disco no hay una excesiva llamada progresiva. Las letras son sencillas y directas, y la instrumentación se presenta más sofisticada todavía. El resultado es menos sobrio pero igual de rico.  La trilogía acaba con el “Three of a Perfect Pair” (1984). Es en este LP donde más se presentan las posibilidades experimentales. En general
hay cierto entimecimiento de los temas para dar lugar a una pretendida síntesis de lo que han significado los trabajos anteriores. Por un lado surgen canciones directas, con el mismo predominio funcional y por otro
lado una demarcación claramente conceptual que se presenta en los temas instrumentales. Adrian Belew aporta sensualidad con su voz en todas sus intervenciones, dotando a las canciones de un cariz ambiguo y lleno de riquezas. Es el principal autor de las letras. Robert Fripp conduce las composiciones con su peculiar virtuosismo arrebatado que justifican el prdominio de las guitarras. Como acompañantes Brudford y Levin no se quedan atrás. Sus ejecuciones son así mismo parcas y correctas.

Guillermo Sanz, 1999


CONCEPTO DE ROCK SINFÓNICO

Todo el mundo sabe si un grupo pertenece al mundillo del rock sinfónico, pero es difícil definir dicha corriente musical, y ni tan sólo estas líneas deben significar que una banda o un artista pueda ser estudiado o no en CARS. Yo me inclinaría por definir el rock sinfónico como un intento de conjugar elementos clásicos con el beat. No es necesario utilizar una orquesta; existen otros elementos que lo pueden delatar: unos arreglos complicados o recargados, letras basadas en mitologías, surrealismo, discos conceptuales y hasta una portada con un gran interés estético. La banda de rock sinfónico requiere un vocalista intelectualoide, un teclista virtuoso y un guitarrista solista. La parte rítmica no difiere de otras corrientes: un bajo y una batería. Suele haber, además, un productor y un ingeniero de sonido que se encargan de crear las atmósferas que se persiguen. Las composiciones suelen firmarse entre todos los miembros del grupo y los discos tardan meses en gestarse y grabarse. Otra característica es la existencia de temas a modo de suites que ocupan una cara del vinilo e incluso dos, como por ejemplo Atom Heart Mother (Pink Floyd, 1970), Relayer (Yes, 1974) o Thick as a brick (Jethro Tull, 1972). Según José Ramón Pardo tiene su origen en el Sgt. Pepper’s de The Beatles. también es conocido como rock progresivo y recibe influencias de la psicodelia. Cronológicamente me atrevo a encuadrarlo entre 1967 y 1979.  Y las estrellas de este universo son, sin excepción de casi ningún historiador del rock, Pink Floyd, King Crimson, Yes, Emerson, Lake & Palmer y Genesis. Los primeros incluso son citados en los libros de texto de Secundaria.

Jordi Vidal Reynés, 1999



PITIÜSES I ROCK SIMFÒNIC
Traducció: Miquel Àngel Llauger
Bar d'Eivissa

Estic tant espantat
d'errades que he comès
Tremol cada vegada que em despert
Em sent com un home de cartró retallable
Construix-me un temps
en què els personatges rimin
i la història tingui un argument amable.

He tornat tan i tan vell
des de la primera plana
He viscut cada línia que has escrit
Baixa'm baixa'm
des del prestatge de sobre el teu cap
Construix-me un temps
en què els personatges rimin
i la història tingui un argument amable.

Visc allà on m'han deixat
Sobre el prestatge com els altres
I l'epíleg fa com una cançó trista
Per favor agafa la teva càmara
i trona'm a utilitzar i construix-me un temps.

      (Pink Floyd, Ibiza Bar)



 Illes

Un corrent de terra i arbres envoltat per la mar,
l'escombra de les ones s'endu la sorra de la meva illa,
els meus crepuscles s'apaguen.
Camps i clarianes esperen només la pluja,
de gra en gra l'amor rovella les meves
parets altes i desgastades que contenen la marea,
el vent engronsa
la meva illa.

Cims severs de granit on les gavines roden i planen,
fan crits de dol sobre la meva illa.
El meu vel de núvia de l'alba, humit i pà·lid,
es dissol en el sol.
La telarinya de l'amor està filada: els gats ronden, els ratolins
corren,
els rosers silvestres s'entrellacen com mans allà on el mussol coneix
els meus ulls.
Cels violats
toquen la meva illa, em toquen a mi.

Sota el sol esdevingut ona
pau infinita,
les illes es donen la mà
sota la mar del cel.

Molls de port fosc com dits de pedra
àvidament s'estiren des de la meva illa.
Ous d'ocell, paraules de mariners, perles i carabasses
estan escampats sobre la meva vorera.
Iguals en l'amor, lligats en cercles.
Un corrent de terra i arbres que retorna al mar,
l'escombra de les ones s'endu la sorra de la meva illa,
la meva sorra.

(Islands,   Peter Sinfield, 1971)



Dama de Formentera

Cases emblanquinades de sucre defensen una pàl·lida vorera
encerclada pels cactus i pels pins.
Erro per aquí, per on la sàlvia dolça i les herbes estranyes creixen
en una carretera de pedra esmicolada que el sol torra.

Rodes tortes i polsoses que es rovellen al sol;
parets brunes com rapè on corren les sargantanes.
Som aquí, a l'ombra del ventall de drac d'una figuera,
envoltat de formigues i meditant sobre l'home.

Amollaré les meves velles cordes mentre el sol declina,
no m'enfilaré a cap alçada mentre faci sol.
Dama de Formentera, canta'm la teva cançó,
dama de Formentera, dolça amant.

Els llums fulguren sobre les velles guitarres que rasguen els viatgers,
infants d'encens ballen al so d'un tambor indi.
Aquí Ulisses va caure encisat per Circe,
i encara flota el seu perfum, i encara el seu encanteri.

La mà grisa del temps no m'atraparà mentre el sol declina
i em deslligo i m'obro mentre brillen els estels.
Dama de Formentera, dansa'm la teva dansa,
dama de Formentera, fosca amant.

(Formentera Lady, Peter Sinfield, 1971)
 

'Formentera Lady', del grup King Crimson en la versió catalana de Miquel Àngel Llauger, publicada a la revista 'Eivissa' núm. 31, d'agost de 1997.
 


Sólo por dinero ...

Aquí les va, lo que salió en el diario La Tercera de  Chile el 7 Noviembre:

Adelanto del disco que conmemora las dos décadas de The Wall. Sólo por dinero, Pink Floyd retoca el muro.

Restaurar y remezclar viejos conciertos en que la banda inglesa presentó su álbum sobre la locura en una estrella de rock resultó más complejo de lo esperado. Por esto, la edición de ese material fue postergada hasta el 7 de febrero. Sergio Fortuño L.

La idea era editar viejos conciertos de Pink Floyd para recordar el vigésimo aniversario de uno de los álbumes  imprescindibles de la discografía de la banda británica, The Wall. Pero dejar a punto las cintas de esos shows fue más difícil de lo esperado. La complejidad del trabajo de restauración y mezcla de los registros que conformarán el disco Is There Anybody Out There? - The Wall Live, obligó a postergar el lanzamiento de esta placa doble, cuya salida inicial estaba programada para el 1 de diciembre, hasta el 7 de febrero.

El aplazamiento, de todas formas, jugó a favor del simbolismo. El 7 de febrero de 1980, Pink Floyd presentaba por primera vez en un escenario este álbum que aborda la alienación de una estrella de rock, con el muro como gran metáfora del encierro y el aislamiento como consecuencia de la locura. Así, el disco celebrará con exactitud la primera vez que las canciones de The Wall, aparecido originalmente en julio de 1979, sonaron en vivo.

Ese primer show tuvo lugar en el Sports Arena de la ciudad de Los Angeles, California. El 13 de junio de 1981, ya cerca del fin de la gira promocional, el grupo captó en imágenes y sonido su show en el Earls Court de Londres con el objeto de incluir esos registros en una película que tendría al álbum como argumento y banda sonora. El director Alan Parker, responsable del filme, decidió no utilizar ese material ni ninguna otra imagen de la banda tocando. Parker optó por contar la historia a través de un personaje central, interpretado por el vocalista de la banda irlandesa Boomtown Rats, Bob Geldof, y condimentó el relato de la decadencia de una estrella de rock con algunos toques surrealistas y la inclusión de las animaciones del dibujante Gerald Scarfe,caricaturista político del Sunday Times. Las cintas de los conciertos nunca fueron ocupadas. Permanecieron almacenadas hasta que el mismo ingeniero que trabajó en The Wall, James Guthrie, empezó a trabajar en ellas para un disco que se convertirá en el primer lanzamiento de Pink Floyd en cinco años. Is There Anybody Out There? - The Wall Live, será editado como álbum doble. Incluirá temas extra que no aparecieron en la edición de estudio de The Wall. Aunque esos títulos no se han dado a conocer, puede ser útil como pista recordar que no todas las canciones de la película dirigida por Alan Parker formaban parte del disco, como es el caso del tema When the Tigers Broke Free.

EL DISCO FINAL

The Wall es prácticamente el disco final de Pink Floyd. Después de ese álbum, la banda se dedicó más que nada a recrear su pasado y a grabar en el estudio más como una excusa para salir de gira que por hacer alguna contribución artística de peso. También marcó el principio de su desintegración.

Si The Dark Side of the Moon, de 1973, fue un salto cualitativo en la música rock, con el que Pink Floyd elineaba tendencias como el space rock y la música ambient, cuya vigencia plena se sentiría décadas más tarde, The Wall colocó al grupo en el otro extremo del péndulo estilístico. Más allá de su aparatosidad conceptual, el sonido del álbum se cuenta entre lo más accesible grabado por la banda.

Ello se debió principalmente al énfasis pop que imprimió en él el productor Bob Ezrin. La idea que articula el disco surgió en la imaginación de Roger Waters,luego de que durante un show de la gira correspondiente al Lp Animals (1977), el bajista y cantante escupiera a un  spectador que se había atrevido a gritar durante una balada. La distancia entre el público y la estrella, la egolatría y alienación del ídolo del rock, la hipocresía de la industria musical, son partes centrales del concepto que unifica a The Wall.

Tras un disco muy parecido, The Final Cut, editado en 1983, Roger Waters lanzó su primer disco en solitario, The Pros and Cons of Hitch Hiking, en 1984. Al año siguiente abandonó el grupo. En 1986, sus otros integrantes, el guitarrista y cantante David Gilmour, el  tecladista Rick Wright y el baterista Nick Mason, anunciaron que ellos seguirían grabando bajo el nombre de Pink Floyd. Meses después, los abogados de Waters declararon que su defendido exigía que se le reconociera como la principal fuente creativa de la banda y que, por lo tanto, lucharía por que nadie más usara el nombre.

El 23 de diciembre de 1987 se llegó a un acuerdo extrajudicial. Waters recibe desde entonces un pago por derechos creativos cada vez que Pink Floyd usa material creado durante su pertenencia al grupo. Esto incluye imágenes, videos y logotipos. Aún así, Waters no ha vuelto a hablar con sus ex compañeros.

Nelson_Verdugo, 1999


Marillion, la euforia del sinfónico de los 80

En 1979 Steve Rothery y Mick Pointer, declarados fanáticos del rock sinfónico, deciden fundar la banda “Marillion” y se dedican a tocar en diversos clubs para lograr el ascenso frente a las corrientes musicales londinenses. El grupo contactó entonces con un personaje clave: es el autodenominado “Fish” o Dereck William, que logró el paso decisivo para la consolidación de la banda.  Marillion representó en su  momento la euforia de ese sinfonismo que quedó plasmado en el club Marquee de Londres y que le valió una importante oferta de la EMI internacional.  La producción musical de Marillion en sus primeros trabajos reprodujo de una manera obvia y descarada los conceptos y creaciones del sinfonismo de Genesis y demás ídolos de los 70. Basta hacer referencia a su primer álbum Script for a jester’s tear, que mantuvo relaciones directas con la música de dicho grupo. Incluso el propio Fish, cantante solista del grupo y autor de las letras, nos recordaba a Peter Gabriel. Los textos que escribe se caracterizan por poseer una basta inteligencia y sutulidad. Fish es un pseudointelectual amante de la lectura que plasma en su obra conceptos estéticos basados en temas literarios, fantasias históricas y diálogos fortuitos, todo ello adornado con preciosas melodías.

Guillermo Sanz, 1999


A John Lennon (in memoriam), asesinado el 8 de diciembre de 1980 en
Nueva York mientras trabajaba en Milk & Honey.

A Day in the Life (Lennon-McCartney)
Este tema puede ser considerado como uno de los predecesores más claros del sinfonismo en el rock, ya que se utilizó una orquesta, forma parte de un dico conceptual (el Sgt. Pepper’s...), tiene varias partes (otra característica del rock progresivo) y una letra muy interesante, casi surrealista, que se realcionó con el mundo de las drogas. Incluso fue prohibida en algunos paises.

A Day in the Life fue grabado en enero/febrero de 1967 en los estudios Abbey Road y producido por George Martin. Cierra la cara B del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967). John canta la primera y última parte del tema. Paul hace lo propio en la sección central, además de dirigir la orquesta, que interpreta un crescendo. Al final de la canción los cuatro Beatles y George Martin aporrean un acorde de piano que dura más de 40 segundos. Mal Evans contó los compases y utilizó un reloj
despertador en la sesión de grabación.

Instrumentación (aproximada):
Free as a bird (Lennon)
Aprovechando una maqueta que había grabado John Lennon en Nueva York en 1977, Paul McCartney, George Harrison y Richard Starkey junto a Jeff Lynne produjeron este tema para ser incluido en el primer volumen de la Beatles Anthology (Apple, 1995). Fue grabado en Sussex en febrero/marzo de 1994. El ingeniero de sonido fue Geoff Emerick. En “Free as a bird” la instrumentación quedó de la siguiente manera:  John Lennon: voz y piano,  Paul McCartney:  voz, bajo, guitarra acústica y piano,  George Harrison: guitarra acústica, eléctrica y slide, voces  Ringo Starr: batería, voces
 Discografía de John Lennon (LP’s):
Discografía póstuma:
Bibliografía
      Jordi Vidal, 1999



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