Energía en la alimentación

El organismo cubre sus necesidades de energía para el crecimiento, el mantenimiento de la temperatura corporal y para todos los tipos de trabajo y funciones metabólicas, mediante la combustión de los nutrientes, como la grasas, los hidratos de carbono o las proteínas, aunque la función primordial de estos últimos es otra. Como sabemos, la combustión del carbón y del petróleo no es más que la combinación de carbono e hidrógeno con oxígeno, para formar dióxido de carbono ( ácido carbónico, CO2) y agua. También podemos quemar las sustancias nutritivas ( grasa, hidratos de carbono y proteínas ) en la estufa y aprovechar la energía liberada en el proceso como calor. La "combustión" de los nutrientes en el metabolismo, se distingue de la combustión en la estufa únicamente en que no se realiza tan acelerada (con llamas), sino lentamente, con muchos pasos parciales. La energía liberada en el proceso es aprovechable para el funcionamiento del cuerpo, a través del metabolismo. Los productos finales del metabolismo son, al igual que en la estufa, el dióxido de carbono y el agua, que son expulsados por los pulmones mediante la respiración, o a través de los riñones e intestinos. El valor de combustión expresado en calorías- es decir, la cantidad de calor (energía) aprovechable liberado- para la grasa es de 9 kilocalorías, para los hidratos de carbono y la proteína de 4 kilocalorías/ gramo.

La caloría es la unidad para el contenido calórico o energético de una sustancia. Se define como sigue: una caloría es la cantidad de energía necesaria para elevar la temperatura de un litro de agua un grado. Por convenio internacional, la unidad caloría ha sido sustituida por la unidad joule, ya que, ésta se presta mejor a la transformación de las diferentes formas de energía. Una kilocaloría equivale a 4,184 kilojulios; aunque redondeando se suele considerar que 4 kj equivalen a 1 kcal.

El intercambio de energía de una persona adulta se fundamenta en el metabolismo basal, que tiene lugar incluso en reposo absoluto, y en el metabolismo de trabajo, el requisito adicional para cada tipo de actividad corporal.

Que el intercambio energético sea equilibrado se ve fácilmente en el peso del cuerpo. Las personas obesas deben restringir el consumo de alimentos muy energéticos, porque la obesidad implica el riesgo de debilidad cardiovascular, varias afecciones metabólicas y una esperanza de vida reducida.

Página Principal de 'A Comer' Enviar correo ® 1.998 Mañana Más.
1