EL ESTADO NATURAL ¿Te has preguntado alguna vez porqué hay personas que sobrellevan las presiones y los desafios mejor que otras? ¿y porqué hay personas con las que es tan fácil estar? Estas personas están "en el flujo", por decir así. Llevan consigo una cierta soltura y liviandad. A menudo es gente contenta y feliz. Están en armonía con el mundo, o como díriamos: están en sincronía con el mundo. Todos quieren estar así. Todos quieren que la vida sea sin esfuerzo. Y no importa lo que uno diga, ellos pueden decir que quieren marcar la diferencia y dejar una huella en el mundo, ellos quieren enriquecerse a sí mismos, desean influencia política, quieren ser hermosos y perder peso, quieren buena salud, quieren ser esposos, mejores padres, o encontrar una relación satisfactoria. Todo esto que quieren alcanzar, se esfuerzan a ello, dedican sus vidas a ello, todo porque quieren felicidad y contento, lo sepan o no, lo admitan ante sí mismos o no. Así que ¿qué es exactamente Wuji Yuan Gong? Es una clase de Qigong. El Qigong es como un Yoga chino. Hay muchas clases de Yoga, hay muchas clases de Qigong. Hay formas de Yoga y de Qigong que se concentran primariamente en la meditación. Algunas están diseñadas para tu bienestar físico y para mantenerte joven. Otras se enfocan a liberar facultades paranormales, proezas, como mover objetos a distancia o el poder de andar sobre cristales o sobre fuego, incluso el poder de sanar. El propósito primario del Wuji Yuan Gong es capacitar al practicante para retornar al estado natural -estar en el flujo, estar feliz y contento, sentirse siempre uno con el mundo- tener la experiencia de estar en estado de gracia todo el tiempo, como dirían los cristianos. ¿Pero cómo puede esto suceder? Ambas, las formas en movimiento y no-movimiento, relajan al practicante. Y cuando el cuerpo está relajado, la miente se apacigua, como las aguas claras de un lago aquietado. Una mente tranquila conduce a un corazón abierto. Todo el mundo ha experimentado esa incesante cháchara sonando en nuestras cabezas. "Porqué hizo ella esto, porqué dije eso, qué pasará mañana, puedo enfermar, él está ahora enfadado conmigo..." Cuando la mente se aquieta, viene a descansar en un corazón abierto. Y un corazón abierto es un corazón que sabe. Un corazón abierto sabe instintivamente qué hacer en cualquier situación dada. Sin miedo. Sin dudas. Y desde luego, un corazón abierto es un corazón que da, porque rebosa: hay de sobra. Este no es el así llamado corazón sangrante que llora cuando ve a otros sufrir. Un corazón abierto tiene una cualidad intrépida. Un corazón totalmente abierto no tiene miedos. Ama sin esfuerzo, sin reservas, y esto a su vez hace circular la sangre. Y por eso una persona relajada tiene una buena circulación. Así, cuanto más relajado está el cuerpo, más Qi puede fluir a dentro del cuerpo. Con los ejercicios físicos y mentales, el Qi circula, y esto a su vez hace circular a la sangre. Y es por eso que una persona relajada tiene buena circulación. El estado de felicidad y de contento es el estado natural del ser humano.
Es el estado de amor. Si funcionáramos del modo en que fuimos concebidos
para funcionar, seriamos todos felices y satisfechos no importa qué.
Un periodista preguntó en una ocasión: "¿Qué quiere usted decir exactamente
con la frase 'Sheng Zhen Wuji Yuan Gong es un camino por el cual la
gente puede volver a su estado natural', qué es el estado natural?".
Es el sentimiento de estar constantemente feliz y contento. Para usar
una analogía, imagina un lago durante un tifón, donde las aguas están
turbias debido al mucho movimiento causado por los vientos. Ese no es
el estado natural del lago. Pero cuando los vientos se han amortecido
y las aguas se han apaciguado, qué tienes? - claridad. Ves claridad
hasta el fondo del lago. En un ser humano, cuando el molesto ruido de
la mente se ha amortecido, cuando hay silencio interior, tranquilidad
y armonía, hay también claridad. La felicidad y el contento la siguen.
Este es el estado natural del ser humano. Así, ¿qué es Qi? Qi es la fuerza vital. Energía vital. Permea el universo. Es la fibra de la existencia en este reino. Los japoneses le llaman Ki, y eso que es Prana para los indios es un aspecto del todo-abarcante Qi. El Qi está por todo -dentro nuestro, alrededor nuestro. A medida que haces movimientos relajas el cuerpo y el Qi entra en tu cuerpo, haciendo que la sangre circule eficientemente. A otro nivel, el Qi entra en la mente y en las emociones, expeliendo negatividades como temores, ansiedades y cólera. Todos esos estreses causan bloqueos en el cuerpo, generando el agotamiento de Qi que lleva a la enfermedad. Imagina un río con una fuerte y poderosa corriente. La veloz presión del agua puede de hecho empujar rocas, basura, peces, afuera, hacia mar abierto. Así, cuando hay cantidad de Qi claro en el cuerpo humano desde el universo, circula y empuja a la sangre, y en el proceso expele los residuos -mentales, físicos y emocionales- fuera del sistema. Esto le deja a uno abierto no sólo para recibir más Qi sino para hacerlo circular naturalmente y compartirlo con los demás. Dar y recibir se vuelve inseparable -cuando uno da también recibe, y viceversa. Debido a este intercambio, cuando uno cambia, todo a su alrededor también cambia. En la práctica del Sheng Zhen Wuji Yuan Gong hay mensajes que se pide al practicante de contemplar mientras hace los movimientos. Esto en particular es lo que hace a esta forma de Qigong diferente de las otras. Con el tiempo, uno de hecho se comienza a embeber de la verdad expresada en esos mensajes. Dotado con un cuerpo saludable y una mente apacible, experimentas tranquilidad y tus instintos están afinados. Desarrollas un conocimiento interior, una percepción acrecentada y una capacidad más profunda de disfrutar la vida. Todo sabe bueno. La risa te viene fácilmente. Tienes el ojo para hallar lo que es bello en medio de lo feo y desagradable. Sabes que estás bendecido y estás profundamente agradecido. Y todo esto lleva a la compasión y a la comprensión. La intolerancia y la insensibilidad, una vez arrojadas, dan lugar a infinita paciencia y amabilidad. La verdad de lo que es el ser humano emerge a la superficie y resplandece. No hay más echar culpas o enfado, porque la compasión y la comprensión las han reemplazado. Naturalmente comprendes porqué la gente se comporta como lo hace. No hay más diferencias. Ves sólo comunalidad en todo. Esto es lo que es la compasión y así es como el amor verdadero se desarrolla. No el amor romántico, sino el amor incondicional. El amor que no mide. Ese estado de felicidad y contento que es el estado natural del ser humano es el estado de amor. Este amor es la raíz de todos los verdaderos senderos espirituales, la fuente de todas las religiones. Este amor incondicional es Sheng Zhen -la verdad más sagrada. |