“Y AHORA... ¿A VER QUÉ HACEN?”
“Lo que nos afectan no son los
acontecimientos, sino nuestras opiniones sobre los acontecimientos”.
Epíteto (Filósofo Griego)
Si con la actitud que expresa la frase
que da título a este artículo, que desgraciadamente es muy común escuchar a una
gran mayoría de ciudadanos españoles pasado el día de las votaciones, cuyos
efectos –entre muchos otros- son el esperar sin participar, proponer y exigir
nada a quienes nos representan en cualquier gobierno o institución, hasta las
próximas Elecciones, los destinatarios de sus decisiones que somos el resto de
ciudadanos, estaremos a merced de los deseos que mejor les parezcan.
Efectivamente ellos y ellas son
legalmente nuestros representantes, lo que en ningún caso quiere decir –aunque
nos quieran convencer de ello porque les interesa- que nuestra labor como
ciudadanos es únicamente votar cada equis años y a esperar a ver como lo hacen.
Mientras que no cambiemos el “y ahora... ¿a ver qué hacen? Por “y
ahora... ¿a ver qué HACEMOS?”, los avances y soluciones a nuestros problemas
seguirán el ritmo y la dirección que nos quieran marcar. Lo lamentable es
escuchar cuando se plantea el interrogante “y ahora... ¿a ver qué hacemos?”, la
respuesta mayoritaria que oigo es: “¡y qué quiere usted que hagamos si nosotros
no podemos hacer nada porque eso es cosa de los políticos!”. Ante este ambiente
de apatía y una falta casi total de participación ciudadana por buscar,
plantear y exigir soluciones para nuestros verdaderos problemas (entre una
Elección y otra) a las personas que hemos decidido que sean tan sólo
representantes nuestros, estaremos ante una Democracia incompleta. Cuando la
Constitución dice que “la autoridad radica en el pueblo”, no significa en
absoluto que esta “autoridad” podamos ejercitarla únicamente cada equis años
depositando un voto en una urna. Hace tiempo me enseñaron que un país,
autonomía, ciudad o pequeño pueblo, que no disponga de “instituciones
intermedias”, o lo que es lo mismo, asociaciones ciudadanas fuertes y
reivindicativas, las soluciones a los problemas que padecemos pueden llegar
tarde, mal o incluso nunca.
En este momento me viene a la mente una frase que venía a decir
algo así: “En gran parte tenemos problemas, no por los que hacen el mal, sino
por los que nos sentamos a ver lo que pasa”.
Cuando he escuchado en algunos de los discursos, después de
conocerse los resultados electorales, decir que gobernarán en coalición con los
ciudadanos -a parte que lo de gobernar me suena a otros tiempos en que los
alcaldes eran designados y no elegidos- les faltó decir para que posiblemente
no fuese pura demagogia, “con unos ciudadanos organizados en verdaderas
asociaciones vecinales”.
Cuando alguien que ocupa un puesto en la sociedad (sea el que sea)
no se le exige con buenos modales, dónde y cuándo sea procedente, le estaremos
invitando a que haga lo que tenga a bien, o lo que es lo mismo, lo que él o
ella quiera.
Autor: Carlos Eslabón. Talavera de la
Reyna, Toledo, España.