LAS SORPRESAS DEL MASTÍN ENANO.
Por Juan José Morales
El mastín enano, un pequeño murciélago insectívoro considerado tan escaso que incluso se le catalogó como especie rara en la norma oficial mexicana de protección ambiental, ha dado un par de sorpresas a los biólogos: no sólo es más abundante de lo que se creía en la península de Yucatán, sino que el desarrollo urbano parece haber propiciado un incremento en sus poblaciones. Así se comprobó durante una investigación realizada en la ciudad de Mérida y sus alrededores bajo la dirección del Dr. Héctor Takeshi Arita Watanabe, actualmente director del Instituto de Ecología de la UNAM. Y como resultado de tales hallazgos, se podrá planear estrategias que ayuden a la conservación de este y otros murciélagos útiles por la cantidad de insectos nocivos que consumen.
El mastín enano —también llamado murciélago de orejas anchas y murciélago de bonete por traducción de su nombre en inglés, dwarf bonneted bat— pesa solamente entre 6 y 14 gramos, con un promedio de 10. Habita tierras bajas tropicales con vegetación de matorral espinoso o de selva caducifolia, como la del norte de la península yucateca, cuyos árboles alcanzan poca altura y pierden su follaje en la época de sequía. Se le encuentra desde Veracruz hasta la provincia de Buenos Aires en Argentina y por ello científicamente se le llama Eumops bonariensis. En toda su área de distribución es muy escaso, a tal grado que en México, hasta antes del estudio del Dr. Arita, solamente existían dos ejemplares en las colecciones de mamíferos de todo el país, uno procedente de Tabasco y otro de Quintana Roo. Asimismo, casi no hay estudios sobre sus características físicas, reproducción, alimentación y otros aspectos de su vida.
Debido a sus alas más largas que anchas, el mastín enano tiene mayor maniobrabilidad que otros murciélagos de su misma familia y puede volar ágilmente en espacios cerrados y con muchos obstáculos para atrapar insectos al vuelo. Por ejemplo, sobre pozas, estanques y albercas rodeadas de árboles.
Igualmente, los ultrasonidos que emite para localizar a sus presas son de frecuencia más baja que los de otros murciélagos insectívoros —el oído humano incluso alcanza a percibirlos—, de modo que no los captan las mariposas nocturnas con las que principalmente se alimenta y que como estrategia de supervivencia han desarrollado la capacidad de captar las señales de alta frecuencia de sus depredadores. Para registrar la presencia de ejemplares de mastín enano sin tener que capturarlos y aún sin verlos, Arita y sus colaboradores usaron detectores especiales que captaban sus sonidos de ecolocalización, cuyas características ya conocían.
Otra peculiaridad del mastín enano es que, a diferencia de casi todos los murciélagos insectívoros, que tienen una dieta específica —consumen sólo escarabajos o sólo mariposas nocturnas—, su dieta es mixta, compuesta en un 70% por mariposas y en un 30% por escarabajos.
El principal hallazgo del Dr. Arita fue que, contra lo que podría pensarse, este murciélago es mucho más abundante en la zona urbana de Mérida que en las áreas rurales de los alrededores. De hecho, la mayor abundancia se registró en las zonas más urbanizadas. Ello al parecer se debe a que lo han favorecido las albercas, fuentes, cenotes abiertos y otras masas de agua, que no solamente utiliza para beber como otros murciélagos, sino también como terrenos de caza para atrapar insectos que vuelan sobre el agua. Adicionalmente, la tupida vegetación que aún existe en gran parte de la capital yucateca contribuye a ofrecer un ambiente propicio para esta especie.
Así pues, dice el investigador de la UNAM, la población del mastín enano de la ciudad de Mérida parece estable, sin ninguna amenaza actual y no enfrenta peligro inminente, aunque a nivel nacional debe seguírsele considerando especie rara en tanto no se tengan más datos sobre su abundancia y los aspectos principales de su biología. Por lo demás, concluye el estudio, es necesario tomar medidas para mantener las condiciones que favorecen la abundancia de esta especie. Para ello, bastaría mantener los cuerpos artificiales de agua que ya existen en la ciudad y evitar su contaminación.