RESPUESTAS A JORGE GONZÁLEZ CANO

Compañero Director,

Presente:

En el pasado número 4 del año 2004, de la Revista Esperanza, Jorge González Cano, quién es además un reconocido militante del PAN en Cancún, Quintana Roo, en su artículo ¿Pemex y la CFE para los mexicanos? se pronuncia por la privatización de dichas empresas básicas, propiedad de la nación y comienza hablando sobre el pintor Pablo Picasso Ruiz nacido en Málaga España en 1881 y establecido en París en 1904 "cuyas obras de inspiración diversas y de tipo renovador han ejercido una influencia mundial en el arte contemporáneo y se encuentra en las más reputadas galerías y museos del mundo", tan confundido de las características y naturaleza de las mismas, que no duda en compararlas con "ese discurso demagogo, engañoso, hueco de los que no quieren la apertura de Pemex a la inversión privada y por ende a la competencia y también de todos aquellos que se cortan las venas para que no haya apertura en la Comisión Federal de Electricidad".

Nuestro buen compañero Jorge González Cano, se olvida de la función política-económica y social de las paraestatales, por lo que piensa que la oposición a su privatización sólo puede provenir "de los burgueses y ricos de la izquierda como Cuauhtémoc Cárdenas y Manuel Bartlett, porque obviamente a ellos no les lastima el bolsillo cubrir el recibo de la energía eléctrica ni pagar la gasolina para su vehículo", negando que Pemex y la CFE sean de los mexicanos, "porque de los mexicanos de escasos recursos que suman 60 millones en nuestro país, es decir, más de la mitad de la población y los otros 35 millones que se debaten entre una clase media apabullada y la semipobreza, de ellos no son Pemex ni la CFE". ¿Será que por eso prefiere que sean propiedad de los monopolios extranjeros, tal como ha sucedido como los bancos y otras entidades privatizadas?... y, cosa curiosa, en la medida en que avanzan las privatizaciones más han aumentado "los mexicanos de escasos recursos" que en efecto ya "suman 60 millones en nuestro país, es decir, más de la mitad de la población y los otros 35 millones que se debaten entre una clase media apabullada y la semipobreza", que menciona.

Igualmente se queja por "la gasolina mala y cara" y por "tener solamente dos marcas, Magna y Sin y no poder escoger más, solamente dos sopas y ni modo..." y con ello parece confundir las diferencias entre los tipos de gasolina y las marcas, cuestionando "¿qué beneficio le da a usted amigo lector, el que Pemex tenga siete veces más empleados y trabajadores que el resto de sus competidoras a nivel mundial? Dígame amigo lector, en que le beneficia que Pemex produzca menos y tenga siete veces más personal"... pero olvida citar las fuentes de "esa información".

Sería muy recomendable que Jorge González Cano hiciera un viaje a Ciudad del Carmen. Campeche (por la cercanía a Cancún) y directamente averiguase cual es la política de contratación laboral en esa importante zona petrolera. Es mi deber dejar constancia de que estamos informados de lo que cuestionamos, pues por razones de trabajo hemos estado por más de tres meses en Ciudad del Carmen donde nos informamos ampliamente sobre esta situación. Lo que sí afirmamos que es indispensable es democratizar la política laboral de Pemex que hoy sólo beneficia a las concesionarias como Protexa y otras firmas extranjeras.

El contratismo en Pemex es una calamidad que afecta a la industria mientras beneficia a grupos empresariales principalmente extranjeros. "Un ejemplo han sido las reconfiguraciones de las refinerías de Cadereyta y Ciudad Madero. En estos casos, se han afectado las cadenas productivas porque los grupos contratistas traen refacciones y maquinaria de su región; las empresas nacionales son excluidas de las licitaciones afectando la planta laboral".

La afectación a la planta productiva es evidente. "Hay serias deficiencias en el mantenimiento industrial por la carencia de materiales y refacciones tanto en las plantas como en los buques. La planta industrial es, en gran parte, obsoleta y se ha perdido capacidad productiva. Las inversiones públicas no son las adecuadas y la calidad que se aplica es, en muchos casos, improvisada".

Cuando Jorge González Cano cuestiona "¿O dígame también de que le sirve a usted la deuda de Pemex de miles de millones de dólares debida a su ineficiencia y corrupción?" no habla en dónde o en qué se origina la deuda de la paraestatal; nos parece que recurre a eso de "nada más fácil que inventar causas místicas, es decir, frases cuando se carece de sentido común", pues ni expone fuente, comparativos, aplicaciones diferencias etc.

Cuestiona de igual manera al Sindicato, pero no habla de democratizarlo o al menos de luchar por ese objetivo y sólo generaliza cuando dice "¿En que le ha beneficiado a usted amigo lector que Pemex le regale dinero a su Sindicato de Trabajadores?".

Ciertamente existen fuertes componendas para los líderes charros en esa paraestatal, pero Jorge González Cano, más que proponer suprimir tales componendas pareciera que quisiera que tales obras beneficien a una empresa privada y no a los trabajadores por medio de su sindicato, por lo que sigue sin comprender el objetivo de la democratización de los sindicatos cuando dice "¿De que nos sirve a todos los mexicanos que los líderes de ese Sindicato sean los que contratan las obras para dicha empresa, acaso alguien es capaz de pensar que eso es generar empleos?. Porque si es así entonces sí nos diseñó Picasso como país".

Jorge González Cano pareciera no querer entender el sentido de que "Un aspecto lacerante ha sido la corrupción administrativa y sindical. La relación laboral es inaudita. En Oficinas Generales, en el caso de Pemex-Gas y Petroquímica Básica hay 88 trabajadores sindicalizados por mil 500 de confianza; en Pemex-Exploración y Producción, son 190 sindicalizados por 2 mil de confianza. La relación es desproporcionada e innecesaria. Esto es parte de una administración errónea y burocrática. Los niveles salariales, de prestaciones, bonos y demás privilegios de gran parte del personal de confianza es excesivo. Todo esto ocurre a través de la colaboración entre el patrón y los charros sindicales. Esta estructura antiobrera es beneficiaria del contratismo y de la privatización en complicidad con los funcionarios gubernamentales y de la administración de Pemex. Hace tiempo que se vienen creando las condiciones para afectar al patrimonio nacional. Ahora, el actual gobierno propone en el discurso darle a Pemex un perfil empresarial y hacerla líder en calidad a nivel mundial. Pero ese discurso tiene implícitas intenciones de privatización simulada" y que por ello es indispensable la democratización política de Pemex, no su privatización.

Jorge González Cano sigue sin entender que "La industria petrolera nacional es una conquista del pueblo de México. A éste debe servir y no a los intereses empresariales extranjeros. Hace falta una reorganización a fondo pero basada en una nueva política petrolera, la actual es antinacional. Pemex debe servir a los intereses de México y no de los Estados Unidos de América", y que "La industria petrolera, y los recursos naturales energéticos mismos, no son propiedad privada de ningún gobierno en turno, ni de ningún grupo empresarial, político o sindical".

Es verdad que, sin embargo, "hace tiempo que se sigue una política que tiende a desnaturalizar cada vez más a la industria petrolera nacionalizada para convertirla, en fuente de saqueo y corrupción y crear las condiciones para cambiar el régimen de propiedad. Esa política ha significado que Petróleos Mexicanos sirva cada vez más a los intereses imperialistas y a una camarilla de funcionarios y charros sindicales".

Cuando Jorge González Cano señala que "En Estados Unidos la gasolina tiene un costo dependiendo de la marca y la calidad, de entre 1.60 y 2 dólares el galón, es decir, traduciéndolo a litros y pesos, allá tiene un costo promedio el litro de 5 pesos con 30 centavos, aquí está entre 5.80 y 6.80 pesos, es decir de 10% a 30% más caro y de menor calidad. Y esto es solamente en el rubro de gasolinas, si entramos en el rubro de gas, petroquímica secundaria (alcoholes, acetonas, etc.), ductos, entubamientos, perforación, dragados, transporte, logística, exploración, etc., etc., veremos que cada rubro hace que en total Pemex nos cuesta a los mexicanos casi la mitad de la deuda externa total de nuestro país. ¿Sabía usted que Pemex en la explotación del gas desperdicia mas del 40% de ese recurso no renovable?" y se le olvida decir el porqué "Ha habido una planeación deficiente con graves consecuencias. México se ha convertido en un importante país productor y exportador de petróleo y, al mismo tiempo, es incapaz de satisfacer sus propias necesidades. En el caso de la gasolina y gas cada vez se importan volúmenes mayores. Con la extracción de petróleo crudo se siguen quemando grandes cantidades del gas asociado. La producción de gas natural y productos petrolíferos, que incluyen gasolinas y gas licuado, se mantiene prácticamente constante. Desde hace más de 2 décadas no se ha construido ninguna nueva refinería. Respecto a la petroquímica, el Estado cada vez abandona más su participación en esta importante función".

En los años 80 se modificó regresivamente la Constitución para "cambiar el régimen de la petroquímica básica, considerada actividad estratégica, que incluía más de 60 productos para dejarla únicamente en 7, de manera que, el capital privado pudiera participar abiertamente en las actividades de la petroquímica secundaria, considerada actividad prioritaria". Esto significó "el inicio de la privatización de la petroquímica, precisamente en el área de la mayor riqueza petrolera pues muchos de los productos se utilizan ampliamente en la industria otorgando alto valor agregado. Hoy, en Pemex-Petroquímica existen unidades privatizadas que funcionan como sociedades anónimas. Con ello no sólo se está afectando la propiedad nacional, también se están perdiendo oportunidades de desarrollo tecnológico y productivo".

Jorge González Cano se preocupa, con razón, por los precios internos de las gasolinas cuando dice que "En la mayoría de países del mundo los conductores de vehículos tienen infinidad de marcas y precios para escoger a la hora de ponerle combustible a su unidad, pero aquí en México eso es un sueño guajiro. Ni modo, tenemos que soplarnos la Magna y la Sin, gústele a quien le guste y pésele a quien le pese", pero no reflexiona sobre "su pesada carga fiscal".

En efecto, "Las aportaciones de Pemex al erario representan el 33% de sus recursos. Por ello es que la planta industrial no ha crecido y más bien se ha vuelto inoperante en muchos casos. Esto conlleva a una gran inseguridad para los trabajadores y las poblaciones aledañas a la industria. Como muestras se tienen los desastres de Cactus y San Juanico. Pero, la reforma fiscal debe servir para apoyar una política petrolera diferente basada en el desarrollo de la petroquímica y para modificar las estructuras operativas y administrativas, creando cadenas productivas y suprimiendo la privatización en marcha".

Y mientras señala que "Así es esto, gracias a los Cuauhtémoc Cárdenas y a los Bartlett y demás demagogos bloqueadores del desarrollo, saboteadores del México que puede ser pero que no es gracias a que a ellos no les conviene que nuestro país avance", olvida decir que "La reciente integración al Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos corrobora lo anterior. La designación presidencial se hizo al margen de lo dispuesto por la Ley de Entidades Paraestatales y de la propia Ley Orgánica de Pemex. Se trata de una acción unilateral e ilegal y constituye una evidente acción política. De acuerdo a las facultades que tendrían los nuevos integrantes del Consejo éstos podrán disponer de información privilegiada que servirá para apoyar sus propios negocios, ya que son juez y parte por tratarse de contratistas, proveedores y usufructuantes de Pemex".

En cuanto a la Comisión Federal de Electricidad, plantea el problema preocupado por las tarifas y desconoce que la nacionalización de la electricidad se convirtió en "la base para acelerar la industrialización de México" en la que "Nuestra prosperidad debe apoyarse en el empleo armónico de nuestros recursos naturales, humanos, técnicos y financieros, para crear la abundancia que fortalezca e integre una sana economía, eleve la vida humana y asegure la existencia independiente y soberana de la nación".

Hoy se busca crear un ambiente para la privatización de la electricidad y para ello el gobierno ha "liberado" las tarifas, pues precisamente lo que pretenden concesionar es "la comercialización" del fluido, lo cual beneficiaría con "porcentajes" a los concesionarios, pero como ha pasado en los casos de las concesiones del agua, el Estado tendría que seguir invirtiendo, junto con las entidades y municipios, mientras que los concesionarios únicamente aportarían un mínimo porcentaje.

Jorge González Cano olvida o desconoce que la electrificación en México "se inicia con capital nacional, mediante la instalación de pequeñas plantas particulares destinadas al uso industrial. En 1900 sólo operaban en once ciudades, las más importantes del país, y se estimó la capacidad instalada para toda clase de servicios en alrededor de 20 mil kilovatios. Con el tiempo comenzaron a operar dos grupos importantes de empresas con capital extranjero, la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza y la Impulsora de Empresas Eléctricas, que absorbieron a las empresas independientes", con lo cual, no obstante, se favoreció la operación eléctrica de grandes sistemas de transportes urbanos e industria, mismo que a su vez contribuyó a la instalación y generación eléctrica y, para 1911, pero se consideraba que de las inversiones extranjeras solamente el 7% estaban destinadas a la electricidad.

Posteriormente, en 1937, fue creada la Comisión Federal de Electricidad y a partir de la nacionalización fue encargada de cumplir lo dispuesto en el 27 constitucional, al ser adicionado en diciembre de 1960 que: "Corresponde exclusivamente a la nación, generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer energía eléctrica que tenga por objeto la prestación de servicio público. En esta materia no se otorgarán concesiones a los particulares y la nación aprovechará los bienes y recursos naturales que se requieran para dichos fines". Pero esto pareciera preocuparle a Jorge Gonzáles Cano, como ha sucedido con el agua y la recoja de basura sólo beneficiará a unos pocos, en perjuicio de la nación, pues su encarecimiento será un freno al desarrollo y generador de más pobreza.

Jorge González Cano "navega" en un mundo de confusiones en los casos de Pemex y la CFE, pues por un lado dice que "la competencia es lo que promueve el avance en todos los órdenes de la vida", y por otro que "los monopolios mantienen cautivos a los mercados y los vuelven anacrónicos. Las economías provenientes de dichos entornos se vuelven deficientes y débiles", pero no reconoce que son los monopolios los que finalmente disponen de capacidad para adquirirlas, y la privatización como en el caso de los Bancos, para hablar de lo más notorio, sólo significa extranjerizar la economía. Sólo para poner "los puntos sobre la íes", déjenme recordar que hace unas semanas el presidente Fox anunció la entrega de "excedentes de la utilidades de Pemex" a todos los estados de la República, e independientemente de que si fue equitativa o no, debemos preguntar a Jorge González Cano que ¿si se privatiza Pemex, los concesionarios harían lo mismo?, o buscarían evadirlo como lo hacen con los impuestos?

En síntesis, ante los problemas de Pemex y la CFE, Jorge González Cano pareciera expresar lo siguiente: "no luchemos por rescatar y democratizar México, mejor entreguémoselo al extranjero." Por eso es que hemos querido responder a su escrito.

Hay algo que finalmente quiero dejar claro ante lector, y es que Jorge González Cano no es un simulador (como pudieran haber otros en su propio partido o los que se han acercado al PAN en busca de beneficios), sino que es consecuente entre lo que piensa y hace; sin embargo creemos que debe estudiar más a fondo los problemas para esclarecer sus ideas, por eso, también, es que le hemos dedicado un tiempo a este comentario.

Jorge González Cano, tiene, desde luego, el derecho de réplica y en esa inteligencia, compañero director, le solicito publique este escrito en la sección "Cartas a la Redacción"-

Lo saluda con el afecto fraternal de siempre,

Raúl Espinosa Gamboa.

 

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