REPORTE SOBRE VIETNAM.
Por Fausto Cantú Peña
Merced a mi trabajo en el café durante más de 40 años de ejercicio profesional, prácticamente he recorrido todo México y los cinco continentes. Mi activismo en el Consejo Mundial de la Paz (CMP) me ha llevado a otros sitios como recientemente ocurrió en Vietnam.
Expreso lo anterior para dejar en claro que no me sorprenden muchas cosas con las que me encuentro en mis viajes aun cuando sí conservo capacidad de asombro y reflexión; soy un condenado (Sartre) a valorar y establecer analogías y diferencias –en especial las relativas a México– después de leer, observar, indagar, explorar y comprobar hechos dentro de los límites de mi conocimiento e intuición.
Es el caso que fui invitado a participar en la conmemoración de los 55 años del CMP, lo cual coincidió con los 60 de la fundación de la República Socialista de Vietnam. Ahí celebramos también un seminario sobre las experiencias en la lucha contra la pobreza y otro relacionado con la cooperación internacional con ese maravilloso país donde presentamos el trabajo Democracia, paz y desarrollo: geopolítica humanista, economía de la vida y el alivio de la pobreza, traducido al vietnamita y difundido ampliamente.
El pueblo mexicano por experiencia propia y en especial los intelectuales de izquierda, la clase media ilustrada y los estudiantes siempre han estado a favor de la lucha de liberación de los vietnamitas; el gobierno de Luis Echeverría envió el barco Manzanillo cargado de suministros para la reconstrucción del país, en una misión encabezada por el subsecretario de Relaciones Exteriores Rubén González Sosa, en enero de 1976, siguiendo a la Comisión de Evaluación de Política Económica que hicieron varios diputados federales de la 49 Legislatura, en mayo de 1975.
Aproveché la oportunidad para estudiar el destacado crecimiento de la producción de café en Vietnam que en 10 años lo convirtió en el segundo productor del mundo, después de Brasil. La proeza cafetalera consiste en haber aumentado su producción de 90 mil toneladas métricas, en 1990, a 1 millón en su mejor momento, cuando México en contraste va en declive. Estoy redactando un informe técnico que incluye mi proyecto Café por la Paz y las observaciones que hago sobre los productos tropicales asociados, tanto en Vietnam como en el sur de China (Yunnan y Hainan)
A continuación la síntesis reflexiva de mi estudio del cual adelanto las conclusiones:
1. Una clara conciencia histórica fortalece la identidad y dignidad nacionales en la sociedad y el gobierno vietnamitas. La solidez de su cultura madre y la asimilación de occidente, desde que se difundió su escritura con caracteres latinos, les ha dotado de la capacidad y el valor para triunfar en su lucha milenaria contra las diversas dinastías chinas hasta mediados del siglo XIX, después contra Francia hasta 1956, habiendo pasado por la resistencia contra la ocupación japonesa durante la II Guerra Mundial, y posteriormente contra la intervención de Estados Unidos que culminó con la derrota y el retiro de sus tropas en 1973, y luego la reunificación del país.
Bajo el liderazgo de Ho Chi Minh, inteligentemente supieron cooperar con los aliados, fortalecerse militarmente y concluida la segunda guerra llamar a la insurrección general para poner fuera de su tierra a los franceses en 1954.
2. Vietnam es un país con 83 millones de habitantes y 329,560 kilómetros cuadrados, que todavía pobre ha resuelto el problema fundamental de su alimentación y exporta excedentes (México importa 40% de sus consumos alimentarios); 50% de su producto interno bruto (una tercera parte del mexicano) es de origen rural donde la organización comunitaria, la individualidad responsable y el Estado trabajan armónicamente dentro de un plan prospectivo que en 20 años pretende volcarlos a la sociedad industrial, del conocimiento y de los servicios a modo de abatir el desempleo y las altas tazas de inflación. Asimismo están recibiendo inversión extranjera directa orientada a la exportación y a la producción de bienes de capital. Y el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Sus resultados para aliviar la pobreza y la marginación son citados como ejemplo por los organismos internacionales a diferencia de la victoria pírrica que reconocen a México.
3. El propósito político socialista utiliza al mercado como instrumento bajo control del Estado y éste, dirigido por el Partido Comunista de Vietnam (PCV), aun cuando hay otros partidos reconocidos, de algún modo está siguiendo la teoría Deng Xiao Ping, de la República Popular China.
4. Se respira libertad de movimiento y acción, iniciativa empresarial, alegría en el pueblo; eso sí es patente la disciplina política e ideológica y el rigor educativo.
En la parada militar que compartimos desde el palco del reelecto presidente Tran Duc Luong para celebrar los 60 años de la República Socialista de Vietnam en la explanada que se desplaza frente al mausoleo donde descansa el cuerpo preservado incorrupto de Ho Chi Minh, desfilaron imbuidos por el espíritu del gran héroe no sólo las fuerzas armadas de aire, tierra y mar, también la milicia popular, campesinos, obreros, universitarios, médicos, abogados, ingenieros, comunicadores, monjes y sacerdotes, toda una muestra de la diversidad social en la unidad nacional. La élite del PCV en el poder conduce los asuntos políticos para el bienestar del pueblo, nos enfatizaron los dirigentes con quienes conversamos.
Quizá un ejemplo vivo que ilustre lo anterior sean los ríos de motocicletas y bicicletas que se desplazan por calles y avenidas como en un hormiguero donde nadie choca con nadie, lo cual revela un carácter social en un orden establecido, en una especie de movimiento molecular bajo control.
5. Me impresionó su elaborada y melódica música entendible para oídos educados occidentalmente, ejecutada con instrumentos autóctonos (percusiones, vientos y cuerdas); la danza grupal ricamente ataviada y policroma, sus artes plásticas cargadas de sensibilidad nacional.
6. No obstante los 3 millones de muertos y otro tanto de heridos e inhabilitados por el espeluznante crimen del agente naranja y el napalm que entre otros daños defolió 10 millones de hectáreas de uso agrícola, no se aprecia rencor social; han perdonado pero no olvidan y el pasado esta ahí –tanto el reciente como el milenario– a efecto de obtener de él el mejor provecho en beneficio social.
7. Se advierte el grado de corrupción que necesariamente trae consigo el lucro del capitalismo y el papel mismo del dinero desde tiempos inmemoriales, así como la ineficacia de controles gubernamentales que da lugar a la economía informal. La lucha contra la corrupción ha implicado ejecuciones, destituciones, declaración de bienes de los jerarcas y búsqueda de mecanismos por la transparencia.
La prostitución se disfraza en los Karaokes y no se nota drogadicción; la numerosa población de jóvenes se nota saludable, vigorosa y bella. Todos tratan de vender pero nadie pide limosna.
8. Otras apreciaciones se refieren al gran problema de vivienda no resuelto; a la degradación del ambiente y el conflicto permanente con la minoría étnica de los montañeses.
En la relación internacional con sus vecinos (Camboya, Laos y China) se han superado los conflictos para dar curso a través de la Cooperación Económica de Asia y del Pacifico, a integrarse regionalmente y ser más competitivos en la economía global.
Y estableciendo analogías y diferencias entre Vietnam y México, aquel país está muy lejos del imperio y muy cerca de sí mismo, viendo fundamentalmente a su fuerza interior; en cambio, nosotros estamos muy cerca del imperio y cada vez más nos alejamos de nosotros mismos.
Ellos tienen 1 millón de compatriotas fuera de su país, nosotros 24 millones.
Como nosotros, Vietnam es rico en minerales estratégicos y bosques, vecino de una potencia económica en expansión. Y no se conocen yacimientos importantes de hidrocarburos.