RATIFICA EL SENADO MEXICANO LA
CONVENCIÓN SOBRE DISCAPACIDAD
Cuando parecía que la ratificación se
nos iba de las manos por la indiferencia de los senadores mexicanos, el Consejo
Nacional Para Prevenir la Discriminación, la Comisión de Derechos Humanos del
Distrito Federal, y numerosas organizaciones de la sociedad civil, hicimos
frente común reuniéndonos el martes 25 de septiembre, en la sede de la Cámara
Alta para dialogar franca y abiertamente con los Senadores Guillermo Tamborrel
y María de los Ángeles Moreno con respecto a la Convención sobre los Derechos
de las Personas con Discapacidad.
Hasta ese momento, la sorpresa nos abrió
los ojos cuando la Senadora del PRI admitió que aún no se tenía elaborado el
dictamen sobre la ratificación de la Convención, y que en consecuencia, los
legisladores de Comisiones Unidas encargados del análisis del susodicho
documento aún no lo tenían en sus manos. Por su parte el Senador panista Guillermo
Tamborrel, mostró de entrada un borrador del dictamen a todos los presentes
reunidos en el salón Xicotencatl del Senado de la República, explicando que
daba la cara para evitar posibles malas interpretaciones sobre la ratificación
de la Convención. Precisó que sí se iba a firmar, lo cual se llevaría a cabo
hasta el nueve de octubre, porque él como Presidente de la Comisión de Grupos
Vulnerables del Senado ya tenía previsto un gran festejo con bombos y
platillos, un brindis de honor para celebrar con todas las personas con
discapacidad, además de hacer pública la circulación al día siguiente de una
estampilla postal conmemorativa de la ratificación de la Convención.
Nosotros, los representantes de
instituciones gubernamentales y organizaciones civiles de personas con
discapacidad, sin rodeos exigimos, como corresponde a nuestros legítimos
derechos consagrados en la Constitución Política Mexicana, que no podía ni
debía postergarse la ratificación hasta esa fecha, pues de lo contrario,
México, principal promotor de dicho documento, quedaría al margen de los veinte
países que la ratificaran antes del 2 de octubre, fecha señalada para la
reunión en la sede neoyorquina de Naciones Unidas. Puntualizamos que era más
que urgente el hecho de que los Senadores se reunieran en el pleno y
debatieran, como lo señala la ley, en Asamblea General, la inminente
ratificación sin reservas al artículo 12 del documento, -contrariamente a lo
propuesto por la Secretaría de Relaciones Exteriores al Ejecutivo Federal, con
lo cual hubiera quedado cancelada nuestra igualdad jurídica ante las leyes por
el simple hecho de ser personas con discapacidad-, y dejar para otro momento
posterior la discusión sobre la legitimidad de derechos que tienen las personas
con discapacidad intelectual, en lo particular.
La senadora Rosario Green, Presidenta de
la Comisión de Relaciones Exteriores en la Cámara Alta, también dialogó con
nosotros, explicándonos con toda objetividad y con un amplio conocimiento
acerca de los alcances de los instrumentos internacionales, que la Declaración
sería aprobada sin reservas con respecto al artículo 12, en virtud de que el
juicio de interdicción, promovido ante el Congreso de la Unión, por la
psicóloga Ana María Latapí, fundadora de CONFE, (mamá de Anita, persona con
discapacidad intelectual),garantiza la legitimidad y reconocimiento pleno de
los derechos de las personas con discapacidad intelectual.
Al día siguiente, 26 de septiembre,
durante la celebración DEL Encuentro Iberoamericano contra la Discriminación, Don
Gilberto Rincón Gallardo, Presidente del CONAPRED anunció que se ratificaría
finalmente la Convención. De ahí en adelante, las horas se hicieron
interminables, los comentarios a favor y en contra de dicha posibilidad
hicieron aún más prolongada la espera. Muchos suponían que no llegaría la
ratificación... Los menos, mantuvimos viva la esperanza hasta el último
momento.
Llegó finalmente el jueves 27, la misma fecha en que fue consumado
el movimiento libertario de Independencia de nuestro país en 1821, cuando
nuevamente acudimos al recinto del Senado de la República para ser testigos y
protagonistas de este trascendental hecho histórico: a las 15:27 horas, tras la
comparecencia de los Senadores, Guillermo Tamborrel Suárez del PAN, María de
los Ángeles Moreno del PRI, Máximo García del PRD y Dante Delgado Ranauro del
Partido Convergencia, se aprobó por 78 votos a favor, cero en contra y ninguna
abstención, y sin reserva alguna, la Convención sobre los Derechos de las
Personas con Discapacidad, así como su protocolo facultativo, ambos
instrumentos adoptados por la Asamblea General de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU), el 13 de diciembre de 2006.
Una estruendosa ovación por parte de los
representantes de organismos públicos y organizaciones de la sociedad civil,
que estuvimos presentes como invitados especiales en la sala de plenos del
Senado rubricaron la trascendencia de esta importante ratificación. Sordos,
ciegos, personas con movilidad limitada y con discapacidad intelectual, todos
nos abrazamos, nos felicitamos emocionados, Y no faltaron las lágrimas de
felicidad; y es que no era para menos, ya que este hecho representa el
resultado más contundente de una lucha sin tregua llevada a cabo por el
colectivo de personas con discapacidad que en nuestro país sumamos en cifras
globales unos quince millones de seres humanos, que hoy más que nunca hemos
abierto la puerta de la verdadera inclusión en el desarrollo social en igualdad
de circunstancias para disfrutar de una vida plena, trato justo, y reconocimiento
de nuestras genuinas capacidades.
Considerado como el Primer Tratado de Derechos Humanos del Siglo
XXI. La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad plantea
una nueva visión de este importante grupo social, así como de sus derechos, y
compromete a los tres niveles de gobierno, así como a la sociedad en su
conjunto en la generación de una nueva cultura sobre el trato digno que
merecemos las personas con discapacidad.
En este sentido, la aprobación de la
Convención es el primer paso de un proceso que implica la armonización de las
leyes secundarias, así como el diseño de estrategias y asignación de recursos
para su correcta aplicación. Tarea en la que nuevamente gobierno y sociedad
tienen un gran compromiso. En este sentido, México lleva ya camino recorrido
con la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación y la Ley General
de las Personas con Discapacidad.
“La Convención impulsada por un
importante equipo de negociadores, entre los que se incluye la Secretaría de Relaciones
Exteriores y el propio CONAPRED, traerá beneficios para aproximadamente 650
millones de personas en todo el mundo, al promover y proteger el goce pleno de
los derechos fundamentales de las personas con discapacidad. Tan sólo en
México, diversas cifras refieren la existencia de 10 millones de personas con
discapacidad a las que cada año se suman otras 250 mil”. Así lo precisó don
Gilberto Rincón Gallardo, Presidente del Consejo Nacional Para Prevenir la
Discriminación.
Antecedentes de la Convención
Al dar a conocer esta declaración cabe
recordar que, en 1990, producto de una discusión intensa en el seno de la ONU,
se convocó, en el marco de su Consejo Económico y Social, a un Comité de
Expertos para redactar las Normas Uniformes sobre la Igualdad de Oportunidades
para las Personas con Discapacidad, teniendo como fundamentos políticos la
Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos, la Convención sobre los Derechos del Niño, la Convención
sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y el
Programa de Acción Mundial para los Impedidos.
En el LVI periodo de sesiones de la
Asamblea General de las Naciones Unidas, en septiembre de 2001, México convocó
a que se reconocieran en un tratado internacional aquellas normas y prácticas
orientadas a mejorar la calidad de vida de alrededor de 650 millones de
personas en el mundo con algún tipo de discapacidad.
La Convención es en realidad un tratado
internacional, el número ocho entre los que abordan los derechos humanos y el
primer instrumento jurídicamente vinculante respecto al tema, lo que implica
que para los países que lo ratifiquen su aplicación será de carácter
obligatorio y se someterá a vigilancia internacional establecida en el cuerpo
de la misma.
Asimismo, marca un hito en el sentido de
que la discapacidad concierne a los asuntos relacionados con los derechos humanos
y sobre el reconocimiento de la manera en que las barreras sociales pueden
obstruir la plena inclusión social de las personas con discapacidad. La
Convención expresará la existencia de derechos y la manera en que es preciso
enfocar las necesidades y la situación de las personas con discapacidad.
Una vez que la presente Convención entre
en vigor, los Estados que la ratifiquen aceptarán como obligación legal la
instrumentación de una legislación específica. Esta Convención constituirá un
gran paso hacia el cambio de percepción de la sociedad respecto a la
discapacidad y asegurará que se reconozca la necesidad de proporcionar a todas
las personas la oportunidad de vivir con todas sus potencialidades, cualquiera
que éstas sean.
En el caso de México, el CONAPRED
convocó y realizó entre marzo y mayo pasados una amplia consulta entre los
sectores público y privado, la academia, así como con las organizaciones de la
sociedad civil sobre cuatro ejes temáticos que fueron salud, educación, acceso
al trabajo y justicia para recoger las opiniones en relación al sentido de las
modificaciones que deberán hacerse al marco legal de carácter federal, así como
a las legislaciones locales con la finalidad que éstas sean acordes y estén en
consecuencia con los contenidos de la Convención que hoy ha aprobado el Senado
de la República. Este trabajo a favor de la armonización legislativa será
entregado por el CONAPRED a las instancias correspondientes.
Contacto Braille y el Consejo para
Prevenir la Discriminación ponen a disposición de todas las personas con
discapacidad visual, ejemplares impresos en sistema Braille. Pueden
solicitarlos escribiendo al correo:
contactobraille @ yahoo.com.mx
También podrán consultar el presente
documento y las Memorias de los Talleres sobre la Convención de los Derechos de
las Personas con Discapacidad en la biblioteca virtual de nuestra página:
www.contactobraille.com
Autor: Jorge Pulido. México, Distrito
Federal.